Ana Torroja lleva sus grandes éxitos al Teatro Real dentro del Revolution’ 65

Revolution’65 es una experiencia musical que celebra seis décadas de evolución del pop y el rock, desde 1965 hasta hoy. Aquel año marcó un punto de inflexión: la música dejó de ser solo entretenimiento para convertirse en un vehículo de cambio cultural y social. Esta gran cita musical tendrá lugar del 25 al 30 de julio en el Teatro Real. Carminho (25 de julio), The divine comedy (26 de julio), Love of lesbian (27 de julio), Ana Torroja (28 de julio), José González (29 de julio) y Valeria Castro (30 de julio). Las entradas ya están a la venta.

Ana Torroja es una de las voces más emblemáticas del pop en español. Tras marcar una época como vocalista de Mecano, desarrolló una sólida carrera en solitario que ha ido ampliando su repertorio sin perder la identidad inconfundible que la hizo eterna.  

En Revolution’65, su concierto en el Teatro Real será un reencuentro elegante y vibrante: canciones que forman parte de la memoria colectiva y que, en directo, vuelven a sonar actuales. Una noche de emoción compartida, complicidad y grandes melodías, de las que se cantan sin pensar y se recuerdan sin querer. 

Una experiencia musical con un toque solidario

En Revolution’65, creen que la música puede cambiar el mundo. Por eso, por cada entrada vendida, donan 1 € a proyectos solidarios a través de la Fundación migranodearena. No es solo un ciclo. Es una declaración de intenciones.

Tras triunfar en el programa de Jimmy Fallon, GUITARRICADELAFUENTE llega al Santander Music junto a Rigoberta Bandini, Pignoise y Las Ketchup entre otros

Anoche, el emblemático programa de Jimmy Fallon tuvo presencia española. Nada menos que la de Guitarricadelafuente . El también protagonista de La Bola Negra, será uno de los platos fuertes del Santander Music 2026. Entre los nombres que tampoco faltarán los días 31 de julio y 1 de agosto a la cita en la Campa de la Magdalena de Santander estarán Rigoberta Bandini, Pignoise, Las Ketchup, Xoel López y Carlos Ares.

El festival, que tendrá lugar los próximos 31 de julio y 1 de agosto en la Península de La Magdalena tendrá sus actuaciones distribuidas en sus dos escenarios, Repsol y Estrella Galicia. Durante esos días la música en directo estará presente con una programación variada que combina artistas veteranos con nuevos talentos de la escena indie.

Las puertas de la Campa de la Magdalena se abrirán el viernes 31 de julio a las 18:20 horas. La primera jornada contará con Biela en el Escenario Repsol. Seguirán La Paloma, Los Punsetes, Rigoberta Bandini, Las Ketchup, Guitarricadelafuente, Sanguijuelas del Guadiana, Rusowsky y Hoonine, alternándose entre los dos escenarios para facilitar que el público pueda disfrutar del mayor número posible de conciertos.

El sábado 1 de agosto, la apertura de puertas será a las 18:00 horas. La programación comenzará con Toldos Verdes y continuará con Xoel López, La URSS, Carlos Ares, Triángulo de Amor Bizarro, Siloé, Rata, Pignoise y Coolnenas.

Santander Music se consolida con este programa como uno de los grandes eventos culturales del verano del norte de España gracias al apoyo del Ayuntamiento de Santander, Gobierno de Cantabria, Fundación Santander Creativa, Parque de la Naturaleza de Cabárceno y Fundación Botín, así como de todos los patrocinadores privados y empresas colaboradoras que continúan apostando por el crecimiento de Santander Music y por la promoción de la cultura y la música en vivo en Cantabria.   

Ya os podemos confirmar los horarios de los conciertos.

Chayanne supera la nostalgia para arrasar con un vibrante directo que pone a bailar al Movistar Arena

Una crónica de Carlos Rivera Díaz

Fotos: Movistar Arena (@eddiedub)

Es malo vivir de la nostalgia, de aquellos tiempos en que uno era otro y ese artista al que admiras estaba en su plenitud física y vocal. No puedo decir lo mismo de un Chayanne al que hacía -ojo al dato- 24 años que no veía en directo – fue en su gira de presentación del megahit Torero. El domingo con casi 2 horas de concierto, el artista, que se acerca ya a los 60, demostró que no vive de la nostalgia. Las tablas se notan en un cantante que pisa con entereza el escenario y que sigue cantando y bailando y ¡De qué manera!

Con una puntualidad que se agradece en estos macroeventos, Chayanne saltó al Movistar Arena de Madrid dispuesto a hacernos bailar otra vez como reza el título de su gira que le está llevando por todo el mundo. El ritmo no decae encadenando dos de sus éxitos globales: Salomé y Boom Boom. De repente, vuelvo a tener 13 años y me imagino emulando a escondidas con un casette de fondo sus coreografías y cantando a voz en grito – ahora de vuelta al presente, adulto y con miles de espectadores a mi alrededor- estas canciones que más que canciones de un verano, son parte del verano eterno de nuestras vidas en el que sin duda todo era más fácil y feliz.

La música no cesa. Durante casi 2 horas, Chayanne no para apenas, a pesar de los cambios de vestuario rápidos. Combina con atino sus éxitos bailables con las baladas románticas que llevan al público Al centro de mi corazón. Todo ello con un despliegue audiovisual impactante, pero que no pierde el foco en el verdadero protagonista que es el propio artista. Además, el artista estuvo muy bien acompañado de un cuerpo de baile impecable, adjetivo extensible a su banda que suena a gloria bendita y a sus coristas.

Agradecimientos de un artista que traspasa generaciones. Apenas tenía 10 años cuando se subió a un escenario por primera vez como rememoró anoche en el citado espacio musical. Han pasado muchos años, pero «¡Qué importa la edad!» se atreve a exclamar un artista que sigue en plenas facultades… De seducción. Así lo demostró cuando subió al escenario a una de sus fans -mayoría aplastante entre el respetable. Agradecido por el camino recorrido de la mano de sus seguidoras, el artista se dio encima del escenario para regocijo de varias generaciones. Un resurgir del mito latino que el público aplaude y reconoce con su cariño y fidelidad entre el que se encontraba miembros de la prensa a los que también agradeció su cariño, muy especialmente a Rafa Cano, uno de sus principales apoyos en las radiofórmulas desde hace varias décadas que aterrizó en España.

Éxito tras éxito. Durante el concierto tendrían su momento grandes canciones con delirio colectivo incluido con una masiva ola. No faltarían tampoco Lo dejaría todo, Madre tierra con todo el público en éxtasis y como culmen ese éxito imperecedero que es Torero. Al final, demostró que Chayanne es mucho más que nostalgia, un artista que derrocha energía, tablas y PRESENTE.

Chayanne llega al Movistar Arena dispuesto a hacernos bailar otra vez

Hay canciones que resuenan en nuestra cabeza -y en nuestras caderas- durante décadas. Algunas de ellas sin duda son las interpretadas por Chayanne que este domingo nos propone que Bailemos otra vez en el Movistar Arena de Madrid.

Más de 40 años de trayectoria artística

Chayanne ha construido una carrera marcada por la energía, la emoción y una conexión única con su público. Su música, presente en múltiples generaciones, combina romanticismo, ritmo y una entrega constante en cada escenario. A lo largo de los años ha consolidado un legado que lo posiciona como uno de los artistas más queridos y reconocidos del panorama latino, siempre fiel a un estilo que inspira y emociona.

Sobre el escenario del Movistar Arena podremos disfrutar de éxitos del artista que nos llevarán a ese momento exacto en que escuchamos -e intentamos bailar- alguno de sus grandes éxitos. Sin duda, el que aquí escribe recordará esos conciertos hace un par de décadas en que el artista llegó a lo más alto de las listas musicales. En un tiempo de éxitos prefabricadas y canciones que se atienen al algoritmo, Chayanne ha conseguido trascender las generaciones con unas canciones que van directas al corazón – y a las caderas.

¿Quién no ha cantado e intentado emularlo a ritmo de Torero o gritar Salomé a los cuatro vientos? Sí, hubo un tiempo en que el pop trascendía el tiempo y sin duda, Chayanne es buena muestra de ello con un concierto que estoy seguro llevará este domingo a un lugar de su memoria en que todo era más sencillo. Bendita música que nos sigue atrapando en los buenos y malos momentos y por la que «lo dejaría todo».

Cuando ‘El Mago’ Jeff Goldblum convirtió Las Noches del Botánico en su particular OZ

Hay artistas que traspasan y llegan al espectador. Es ese ‘algo’ que diferencia a alguien que pasa por el escenario sin pena ni gloria y quien lo hace desde el más absoluto disfrute con un encanto y una elegancia en la que poco importan lo diestro o no que sea en la materia que abordan y ese ‘algo’ lo tiene Jeff Goldblum, una de las mayores estrellas de Hollywood que cada mañana se ejercita al piano frente a su hijo. Probablemente, la frase apócrifa sobre Lola Flores (ni canta ni baila pero no se la pierdan), es algo parecido a lo que pasa con este intérprete que no pretende ser el mayor virtuoso del jazz, pero ni falta que le hace. Es simplemente ese «brillo de los ojos» y sí, vuelvo a Lola, que nos cautiva desde que pisa el escenario.

Anoche, nos regaló su carisma ‘mágico’ en una velada simplemente deliciosa en las Noches del Botánico que desde luego no olvidaré en mucho tiempo.

Tras el vibrante directo de Take me to the river que ya puso en pie al respetable en una tarde-noche especialmente agradable en medio de este sofocante calor, llegó el momento más esperado. Ni el dichoso fútbol pudo con el interés de los espectadores que esperaban con ansias a uno de los artistas más singulares y encantadores del panorama de la Meca del Cine. Es bien conocida su fama de darse a sus fans con una amabilidad a la que tan poco nos tienen acostumbrados los que se mueven en las élites hollywoodienses, como pasa con Bill Murray al que también disfrutamos el año pasado por España. Anoche lo dejó claro desde que salió al escenario -en pleno montaje y hasta dando indicaciones a su equipo tras las cuales soltó un «solo he venido a decir HELLO». A continuación, se puso a jugar a las películas con el público -¿Cuál es vuestra película favorita de Kubrich? preguntó entre otras cosas. Todo con la complicidad en la lejanía de «my friend Fernando Trueba, the best director in the world» desde la tribuna de VIPS. El cineasta le ha dirigido en El sueño del mono loco y ha colaborado de nuevo con él en Dispararon al pianista. También hubo muchas referencias a otro grande del cine con el que comparte pasión jazzística Woody Allen, aunque es cierto que el carisma de Golblum encima del escenario supera de largo al del genio detrás de La maldición del escorpión de Jade.

Metidos ya en harina, al artista principalmente lo vimos disfrutando tocando el piano a lo largo del concierto, pero de vez en cuando nos trajo sorpresitas con su voz. Sin duda, el momento más mágico a ritmo de bossa nova llegó con un exquisito Over the rainbow– sí, ‘El Mago de Oz’ de Wicked cantando el tema con el que empezó todo. Con un silencio sepulcral, el público vibró con uno de los momentos más emotivos de la noche. No fue el único guiño a Oz. De la mano de su cantante, una pedazo de artista que incluso protagoniza el musical & Juliet en Broadway, Khailah Johnson, nos regalaron un momento mágico, a ritmo de If I Only have a brain convirtiéndola en su particular Dorothy tras el camino de baldosas amarillas. Tras despedirse a ritmo de Cole Porter con Ev’ry Time We Say Goodbye, en una interpretación en la que demostró esa elegancia tan suya encima del escenario, hubo un bis y algún guiño muy especial. De repente sonaron los acordes de Parque Jurásico y como remate a una mágica noche Khailah mutó en Elphaba a ritmo de Defying Gravity. Al acabar, sobre el escenario, el artista firmó discos y hasta sombreros de paja a la gente y se hizo un buen número de selfies. En fin, un tipo del que dan ganas de hacerse amigo con esa filosofía vital tan positiva nada impostada. Gracias a la organización de Noches del Botánico por hacernos este regalo de noche mágica con la espléndida The Mildred Snitzer Orchestra. Sospecho que habrá unas cuantas más en este festival que creo que es lo mejor a nivel cultural del sofocante calor estival madrileño.

Nota a pie de página: El uso reiterado del adjetivo ‘mágico’ no es una reiteración innecesaria de la que siempre suelo huir, es solo el resumen de algunos de los momentos que nos regaló la noche.