Susi Sánchez: “La empatía es muy necesaria en nuestra sociedad”

Sin duda, la vida de Susi Sánchez demuestra que la del intérprete es una carrera de fondo. Tras muchos años en que su altura solo la permitía hacer entes en el teatro, dos directores de cine, Ramón Salazar y Pedro Almodovar, pusieron en el lugar que se merecía a una intérprete que este mismo año ganó el Goya. Ahora la podemos ver por partida triple. Sobre las tablas del Pavón- Kamikaze con Los Hijos, donde comparte escenario con Adriana Ozores y Joaquín Climent bajo la dirección de David Serrano. En el cine podemos verla como la perturbadora madre de la protagonista de Legado en los huesos. En Netfix forma parte del reparto de Días de Navidad. Un momento dulce que la intérprete celebra con esa sonrisa y esa vitalidad de la que es imposible no contagiarse.

¿Cómo es Los Hijos?

En escena hay tres ingenieros nucleares que de alguna forma ponen sobre la mesa la posibilidad de intervenir en el mundo actual para dejar una herencia más saludable a los que están por venir. Están viviendo las dificultades un año después de la hecatombe nuclear. Lo que realmente quiere sacar a la luz el autor es el cambio climático que no tiene vuelta atrás. Cuando era joven no existía ese peligro, es ahora tan latente que da miedo.

Decía David Serrano que esta obra trata sobre unas mujeres “a las que no se ha dado las gracias nunca”…

Hasta cierto punto sí. Son mujeres universitarias, que han trabajado y sacado adelante a una familia y eso no se les ha valorado. Muchas mujeres de mi generación han trabajado y a la vez han sido amas de casa y no se ha valorado eso. En cambio, el hombre trabajaba y es más raro que a la vez se encargase de las labores domésticas. Así que sí, pienso que es un homenaje muy potente al sacrificio que han hecho las mujeres de nuestra generación.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un gran lugar para contar historias como la de Los Hijos?

El teatro siempre es el lugar donde el contacto con el público es inmediato. El espectador pude ver a actores vivos que comunican un mundo emocional y ese valor no lo tiene ningún otro medio. Un grupo de adolescentes vino y se conmovió con la función tanto como los adultos. Llega a todos los públicos esta función y eso es maravilloso.

Se habla de Ramón Salazar y Pedro Almodóvar, para los que eres una actriz fetiche, como los que mejor retratan la condición femenina…

Completamente de acuerdo. Tienen un conocimiento de la psicología femenina muy profundo y muy desprejuiciado. Se nota que hay amor hacia la mujer en la visión que tienen. También hay una camada de gente joven que me están proponiendo historias interesantes para mujeres maduras. Dentro de poco la gente de cierta edad seremos mayoria en este mundo, así que que se espabilen los guionistas.

Si pongo sobre la mesa el nombre de Pitita Ridruejo…

Eso fue una recomendación que me hizo Ramón Salazar para que investigara para el personaje de 10.000 noches en ninguna parte. No pude coger mucho del personaje la verdad, pero tiene que ver con su apariencia, con el mundo en que ella vive tan en las nubes, tan irreal… Me sorprende mucho que sepas lo de Pitita la verdad…

Acabas de estrenar en Netflix la espléndida mini serie Días de Navidad, ¿Cómo ha sido introducirte en el universo de Pau Freixas?

En cuanto lo conocí tuvimos una conexión extraordinaria. En el primer ensayo me di cuenta de que nos íbamos a entender perfectamente. Es un hombre con mucha profundidad, que no se queda con lo superficie. Quería un trabajo muy coral. El personaje es una maravilla. Me toca acompañar la historia de estas hermanas en una producción que ha contado con un reparto de excepción. Yo le dije que sí desde el principio a Pau, pero cuando me dijo el reparto le dije que no se había cortado nada. Parecía que se había cumplido toda su lista de deseos.

En este momento tan dulce que estás viviendo supongo que te entra la risa cuando piensas que te dijeron que eras demasiado alta para ser la madre de Tesis y decías que solo te llamaban “para ser fenómenos atmosféricos o entes en el teatro”…

Suelta una risa contagiosa a la que es difícil no sumarse.

Es verdad. Hice la luna en Bodas de Sangre, hice del sol en un espectáculo de calle, de la vista en otro, de la muerte… Todo eran entes… Parecía que no tenía pinta de poder hacer de madre. Afortunadamente ahora sí puedo hacerlo. En el fondo, no estuvo mal, ya que pude explicar mundos muy esotéricos y poco convencionales para una actriz.

Y de repente después de tantos años llega el Goya…

Aunque algunas compañeras me decían que me lo iban a dar, para mí fue una cosa bastante inesperada. Yo me sentía tan fuera de onda con el grupo de nominadas que había que pensé que sería imposible. Tuve esa fortuna y la verdad es que estoy muy contenta. Ha sido el regalo de mi vida. A estas alturas nunca te piensas que te vaya a llegar un regalo así.

“Cuando abres la cabeza y el corazón ante un personaje con características oscuras hay una necesidad de comprensión en nuestro trabajo”. En una sociedad tan poco empática como la nuestra, ¿Cuánto lleva a su día a día Susi Sánchez esa máxima que tiene en la interpretación?

Yo lo hago, yo lo necesito en mi día a día. Yo voy al mercado y charlo con las señoras que me cuentan cómo hacen tal o cual plato. Me río incluso con gente a la que no conozco de nada. Esto antes no me pasaba. La búsqueda de empatía es necesaria por lo que tú decías. Vivimos en un mundo en el que no nos conocemos los unos a los otros, ni siquiera a nuestros vecinos. Me encanta ir al bar o al mercado y que me saluden. Es como si hubiese un afecto universal flotando por el aire al que todos tenemos acceso en un momento dado y del que está bien que podemos tirar de él de vez en cuando.

¿Qué te llevó finalmente a coger la senda de la interpretación?

Yo jugaba como todos los niños, pero no pensaba en que eso podía llegar a ser mi profesión. Lo que me incentivó para ser actriz fue el poder de comunicación que tiene un escenario. Los actores tenemos la suerte de poder comunicarnos con otros seres humanos a otro nivel sensorial, mucho más allá de las palabras. Eso es algo que estoy seguro que todo ser humano desearía tener.

Con el Goya se ha puesto el foco también en tus palabras, en tu significación social…, ¿Cómo llevas eso de que lo que pienses sea analizado con lupa?

La verdad es que no me preocupa mucho. Siempre digo lo que pienso. Soy muy sincera, no miento en lo que expreso. Por supuesto, puedo obviar ciertas preguntas, pero todo el mundo sabe que soy de izquierdas. Eso no quita para que yo haga un personaje de derechas y no lo pueda disfrutar muchísimo.

Antes de acabar me gustaría volver a Cuando deje de llover, esa obra que emocionó tanto al público…

Lo primero que me viene a la cabeza es la muerte de mi madre. Empecé a ensayar esa función a los tres días de su muerte. Fíjate que su pérdida fue la inspiración para entrar de la forma en que lo hice en esa obra. Entré muy limpia, muy desasistida en esa función por su muerte. Con el tema de las constelaciones ocurría algo mágico. El público se conmocionaba mucho con esa función. El teatro es lo que tiene que produce casi katarsis, era una obra mágica.

¿Con qué proyectos te gustaría seguir jugando en tu profesión?

Me ha gustado siempre mucho el trabajo de investigación. Me gusta estar con directores que se meten a fondo haciéndonos preguntas. Tengo un proyecto con Fernando Rubio, con el que hice Todo lo que está a mi lado. Me ha propuesto escribir algo para hacer un proceso. Seguramente estrenaríamos un anteproyecto en el próximo Festival de Otoño y seguiríamos con ello para que el espectador sea partícipe del proceso. Lo que me queda por hacer se va a llamar.

Daniel Diges nos sumerge en EL MÉDICO

Apenas tenía 17 años cuando la popularidad le llegó de golpe con Nada es para siempre, serie que marcó a una generación que ha podido disfrutarlo también en aventuras televisivas tan diversas como el Megatrix, quizás lo único que no repetería, o Tu cara me suena, sin olvidarnos de su ‘eurovisiva’ experiencia con espontáneo incluido. Y aunque la televisión le haya hecho un rostro muy querido por el público, su carrera se ha consolidado en las tablas con personajes como Valjean o el protagonista de Hoy no me puedo levantar que, sin duda, cambió el rumbo de una carrera que ha estado marcada por grandes amigos como Gerónimo Rauch con el que tras Poker de Voces comparte personaje protagonista en El médico en el Nuevo Apolo. Por ahora, el mundo del disco que tantas tensiones le provocaba, “salvo que aparezca un proyecto que sea imposible rechazar”, lo ha dejado a un lado para centrarse en las tablas, para hacer vibrar cada noche al respetable en Madrid.

Compartes personaje con tu querido Gerónimo Rauch…

No hemos querido vernos mucho el uno al otro, cada uno hemos dado nuestros matices al personaje.

¿Cómo es esa relación casi de familia que tenéis?

Hemos producido juntos y hemos tenido carreras de alguna forma paralelas. Yo empecé haciendo discos y él posteriormente ha grabado también. Nos hemos aconsejado mutuamente. Es un gran amigo y tenemos personajes en común. Somos casi como hermanos.

Eres el tercer actor que interpreta al protagonista de El médico

Tiene muchas cosas en común conmigo, vocalmente me va muy bien. Ha sido como cuando me tocó ser ValJean durante 4 años en diferentes países. Al final es agarrar el personaje con gusto y saber dar lo mejor de ti mismo.

¿Es El médico la costatación de que se pueden hacer grandes musicales hechos aquí?

Es un gran paso. De hecho hay varios proyectos para el futuro. Tenemos un nivel muy grande. Vinieron a ver la función productores de Londres, Francia, Portugal, Broadway y salieron encantados. Creo que se va a exportar con muchos elementos nuestros seguro.

¿Cúales son tus moomentos favoritos?

Hoy partiré es un buen momento. El final del primer acto me emociona. Me movió todo ese momento. Es un personaje que me remueve. Hay gente que me ve tristeza en los ojos, me vibra un montón este personaje.

Has pasado varios años fuera de España, ¿Cómo lo has vivido?

Han sido años de crecimiento y aprendizaje profesional y emocional. También ha servido para consolidarme como actor de musicales y hasta he grabado una serie internacional. Ha sido un paso muy especial volver a España y poder elegir el proyecto en el que quería estar. A veces, en la vida hay que elegir caminos menos seguros para continuar adelante.

Y de repente El médico te trae de vuelta a casa…

Me llamaron de otros musicales a mi vuelta a España, pero no me llegaban como El médico. Al final, si la melodía es buena, el equipo es bueno, la historia… Tendrían que venir con un proyecto muy especial para que me interesase más. Me ha pasado algo similar a Los Miserables.

Se cumplen 20 años de Nada es para siempre, la serie con la que te hiciste conocido para mi generación…

Era duro entrar en este mundillo con 17 años, pero hacer una serie de prota a nivel nacional fue un regalazo.

Y de ahí, saltaste al famoso Club Megatrix, ¿Qué recuerdas de aquella época?

No volvería a hacer programas infantiles. Tendría que ser algo muy bonito. Tenía la sensación de que al niño lo teníamos que hablar de una forma que no me gustaba. Era un estilo de vocabulario que no me gustaba y era muy impostado. En + Clan sí me dejaban hablar de forma natural.

Supongo que Nacho Cano con Hoy no me puedo levantar llegó para cambiarte la vida…

Desde luego. Tuve un parón muy largo que lo llamaban el parón del presentador de infantiles. Si te fijas los presentadores de esos formatos no salen adelante. Los directores de casting no los llaman. HNMPL me permitió volver a ser actor. Hice ese casting y Nacho Cano me eligió. Ser presentador de infantiles me hizo tener que romper con todo y apostar definitivamente por ser actor. Haciendo musicales pude demostrar que sabía actuar, cantar y bailar.

Si te diego el nombre de Jimmy Jump…

Me da pena, hace poco leía que debía dinero por multas. Aún así recuerdo Eurovisión como una de las mejores experiencias de mi vida.

Más que nunca en Tu cara me suena te tocó ‘jugar’ a ser otro, ¿Cómo lo viviste?

Desde pequeño tuve claro que quería hacer cosas que no se parecieran en nada a mí. Me gustaban los personajes en los que el público no me reconociera. De alguna forma al imitar la voz, la forma de andar y todas sus características volvía a esos recuerdos infantiles.

Un último llamamiento para apurar estas últimas funciones de El médico

Te abre los sentimientos a flor de piel. El ser humano necesita sacar esos sentimientos que tenemos oprimidos y de alguna forma te desengrasa el corazón y te hace salir con nuevas energías.

Asunción Balaguer: “Una vez pasó un ángel por mi vida”

Nos acaba de dejar Asunción Balaguer, una mujer imprescindible de nuestra escena. Es por ello que recuperamos nuestro encuentro con ella en el Español en el que según comentaba fue uno de los momentos más felices de su vida. Por primera vez, se subía a un escenario para interpretar uno de los grandes musicales: Follies, en el que derrochaba pasión y esa eterna sonrisa que nos regalaba a todos los que tuvimos la suerte de cruzarnos alguna vez con ella. Seguro que ahora se reencuentra con ese ‘ángel’ que un día la ayudó a tomar el camino correcto. Nos quedan sus intervenciones en cine, teatro, televisión y, ante todo, esa imborrable sonrisa.

“Llega hablando por teléfono de una forma animada. Nadie diría que tiene 86 años y que cada noche se atreve a bailar y cantar con coquetería. Ella miraba con envidia a eses vedettes que protagonizaban la revista, ese género que tanto disfrutó junto a su amado Paco Rabal. Ahora es ella la que enseña los hombros, orgullosa de poder estar en una experiencia como Follies. Su tono cálido y cercano desnuda el alma de una actriz que paralizó su carrera casi por completo por el amor que sentía hacia su marido. Era entonces la televisión su refugio, el lugar en el que podía trabajar unos días y así recuperar la pasión por su profesión. La muerte de Paco fue un punto y seguido en su carrera. Una vez, cuando las cosas se pusieron difíciles, un ángel se cruzó en su camino y la hizo tomar la decisión acertada. Ahora, vive un momento dulce que relata con entusiasmo y ternura tras recoger el TP de Oro y seguir en la serie de la temporada, Gran Hotel. Corran al Español y aplaudan a una grande de las tablas que cada noche emociona al entusiasta público”.

Creo que la costó aceptar un proyecto como Follies, ¿Qué se le pasó por la cabeza cuando la ofrecieron estar en un espectáculo así?

Yo no tengo voz y soy mayor y encima tenía que bailar, pero el esfuerzo ha merecido la pena. Es una alegría pensar que he podido cantar con orquesta. Le contaba a Carlos Hipólito que me sentía como en una tragedia griega con un coro. Es un placer trabajar con gente como Carlos Hipólito o Vicky Peña. Todo el elenco de este musical es tan maravilloso, con esos bailarines y ese coro, que el público ruge después de cada función.

¿Era aficionada al mundo del musical?

Mi madre se casó con Marcos Redondo, el barítono, eso me hizo estar en el mundo de la zarzuela desde pequeña. Además, me encantaba ir a la revista con Paco. Ahora, me siento coqueta a mis años con este personaje y me parece casi un sueño hecho realidad.

¿Qué ha sentido al recibir un reconocimiento como el TP de Oro?

Yo dejé el teatro para ayudar a Paco y cuidar a mis hijos, pero siempre solía aceptar las cosas que me proponían en televisión. Me encantaba reencontrarme con mis compañeros. Hice muchos trabajos cortitos en televisión, me lo pasaba muy bien. Sentí mucha emoción esa noche. Doy gracias a la televisión, un medio al que tengo mucho que agradecerle. Gracias a las series y novelas que hacíamos no perdí nunca la continuidad en esta profesión.

Gran Hotel la ha devuelto a la pequeña pantalla con una serie que se ha convertido en el éxito de la temporada, ¿Cómo esta viviendo Asunción Balaguer esta experiencia?, ¿Siente que está viviendo una de sus mejores etapas profesionales?

Estoy viviendo un momento dulcísimo. No podía imaginarme a mis años trabajando con Mario Gas, un director amable, un gran compañero. Es una obra realmente espléndida, de primera calidad. En Gran Hotel, mi personaje, Lady, tenía muy poco protagonismo, pero ahora está entrando en las tramas. En esta segunda temporada ya va a participar en los misterios del Gran Hotel. La verdad es que tengo mucha suerte ahora mismo. Vengo de hacer dos años de gira con otra compañía maravillosa como ha sido la de El Pisito.

El Tiempo es Sueño es un montaje muy especial para usted, ¿Cómo resumiría la esencia de una obra tan íntima y tan personal?

Le pedí ayuda a El Brujo para unos recitales y me pidió que le contara mi vida. Le conté cosas muy personales en un momento muy delicado como fue la muerte de Paco. Le expliqué mi vida con Paco y el funcionamiento de las compañías de teatro entre otras cosas. Le conté una experiencia delicada por la que pasé y decidió que ese fuera el final. Una vez pasó un ángel por mi vida. Hay personas que te ayudan en los momentos delicados y nunca más vuelves a saber de ellas. Esa persona me ayudó a tomar la decisión acertada y luego desapareció de mi vida.

Ahora que está en las tablas de un teatro mítico como el Español, ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza de sus comienzos en la compañía Lope de Vega junto a José Tamayo en este Teatro Español?

En este Teatro Español tuvimos muchos éxitos como Diálogo de Carmelitas. Paco estuvo con Edipo Rey. Este teatro me ha dado mucho y ahora a mi edad, me siento feliz.

¿Tiene aún ganas de emprender nuevos proyectos profesionales o preferiría retirarse?

Yo no me quiero retirar, me siento en un momento muy dulce de mi carrera. Los actores podemos jubilarnos cuando queramos.

Compositores a escena

Coinciden en cartel tres espectáculos de teatro musical en Madrid con compositores españoles, lo que nos da una buena muestra del buen momento del género en nuestro país. En este reportaje ponemos en valor el trabajo de los compositores que dan magia a nuestros escenarios ejemplarizados en Ricardo Llorca, Iván Macías y Jaume Carerras.

RICARDO LLORCA

Inspirado por la música y las tradiciones de las bandas de su Comunidad Valenciana natal, Ricardo Llorca se dio cuenta de que la composición era lo suyo cuando vino a Madrid. Allí descubrió mientras daba clases con una profesora de piano que lo que realmente le gustaba no era tocar música de otros, sino más bien tocar “música propia”. En plena Movida, estudiaba en el Conservatorio donde un profesor le dijo que lo que tocaba en el Rockolla “no era música de verdad”. Era el momento de dar carpetazo a la capital española y poner rumbo a Nueva York.

Era el año 1988 cuando llegó a la ciudad que nunca duerme. En contraste con Madrid donde las cosas estaban muy difíciles para los compositores que se quisieran salir de la línea establecida, se encontró un lugar abierto a todos los estilos musicales. Estaba claro que el artista había encontrado su lugar en el mundo, donde además de componer ha realizado una intensa actividad docente.

Y de repente Mihura vuelve a su cabeza. Fue su representante en Nueva York la que le dijo que sería una buena idea musicalizar una obra del absurdo español. Así, se puso manos a la obra y pensó en obras como El Baile de Neville, pero las dificultades que pusieron los herederos para convertir en ópera La vida en un hilo le hicieron desistir en el intento de ponerse en contacto con ellos. Del genial Jardiel se encontró muchas dificultades en darle vida musical por ser “un tanto barroco con muchas ideas a la vez”. Y de repente tras leer la obra Ni pobre ni rico sino todo lo contrario cayó en la cuenta de toda la musicalidad que se escondía tras las palabras de Miguel Mihura. Así, recordó de golpe todas las tardes de teatro que disfrutó con su familia cuando era solo un niño en Madrid. Entre los títulos que destacaban en aquella época uno de ellos era Tres sombreros de copa. Al revisar este título y ponerse en contacto con sus herederos admite que fue fácil conseguir los derechos: “Mariló Mihura ha sido encantadora”.

Ricardo Llorca (tercero en la foto) durante la presentación de Tres Sombreros de Copa

Las bandas de música, inspiración musical para sus Tres Sombreros de Copa. El compositor lo tiene claro: “Esta obra es un homenaje a la música de las bandas”. Tal es así que este alicantino por casualidad -en aquella época su localidad, Benidorm, no tenía Hospital- viajó al sur de Italia para conocer un poco más esta tradición que entroncaba tanto con sus orígenes valencianos. Allí encontró “unas nanas napolitanos del siglo XVII que usé como base para esta obra”. Y es que el compositor admite: “Todo es plagio. La música de todos los compositores se basa en otras músicas. Lo que pasa es que de esa música tú creas tu propia composición”. Y en ese momento nos enumera varios ejemplos como el de La Petrushka de Stravinsky. En realidad es un cuplé que le dedicaron a Sarah Bernhardt. El compositor lo rehizo y “lo convirtió en la obra de arte que conocemos ahora”.

Un estreno europeo. Como ocurre con muchos compositores españoles, no se puede decir que sea profeta en su tierra. Es por eso que el artista quiere recalcar el interés de esta obra como “una forma de enseñar al público lo que se está haciendo en otros países”. En el escenario del Teatro de la Zarzuela veremos la esencia de la obra de Mihura, pero adaptada a la forma de narrar que tienen los estilos del teatro musical. Así, ha resultado imprescindible para su adaptación a la zarzuela eliminar el segundo acto por la gran proliferación de personajes, pero del primer y el tercer acto se han respetado todos los diálogos hablados. Sin duda, el humor de Mihura estará sabiamente conjugado con la música de Llorca en este espectáculo que estará en cartel en el Teatro de la Zarzuela desde hoy y solo hasta el 29 de noviembre.

JAUME CARRERAS

Cuando Jaume Carreras tenía 8 años, su abuelo -que vivía en la casa contigua a la suya- compró un órgano de dos pisos: “A mí me fascinaba ese instrumento e iba cada día a su casa para intentar sacarle sonidos, tenía tantas combinaciones que me tiraba horas con él”. Así, empezó a esbozar melodías que “para mí tenían sentido”. Por aquel tiempo en su colegio había un piano y compuso con el para la clase de música el primer tema junto a un compañero que tocaba la guitarra. Muchos años después, con ese amigo formó un grupo de rock sinfónico.

Esa primera vez con Los Miserables. El inolvidable musical basado en la novela de Víctor Hugo tuvo mucho que ver en su interés por los musicales: “Me encargaron los arreglos para una versión y sin saber muy bien donde me metía, lo hice y me enamoré de este arte hasta hoy”. Un género que disfruta mucho más trabajando en él incluso que como espectador, aunque admite que ha visto muchos como ese Passion con el que vibró hace 25 años en Nueva York. Desde entonces, Stephen Sondheim ha sido un referente claro: “Por la forma en la que entiende la dramaturgia musical y cómo modula la palabra con la música”. En las composiciones de Carrras también han influido referentes musicales tan dispares como Handel y Beethoven, Puccini y Bellini, Max Richter y Johan Johannsson, o Queen y Brian Eno. De ahí que en cada uno de sus temas, pretenda saltar lo que el público está esperando como lógico. Nos ejemplariza de la siguiente manera: “Imagina que tienes una serie numérica 2, 4, 6, 8. Sabes que el siguiente número va a ser el 10. Entonces yo pongo un 21, un número improbable que rompe la serie. Quien aprecia la música espera ese número raro, esa nota que no debería estar ahí y que lo cambia todo. Entonces el oyente siente algo que no sabe explicar, pero que le proporciona placer. Eso se llama arte. Lo demás es plagio”.

Nuestro Alan Menken ibérico. Durante su carrera, el artista ha llevado a escena algunos de los títulos más emblemáticos de la literatura infantil y juvenil. Suyas son las partituras de musicales como Caperucita Roja, uno de los grandes éxitos recientes del Teatro Sanpol al que se suma desde el 23 de noviembre también Heidi. Quizás la clave del éxito de Carreras en el campo del teatro musical familiar es cómo se enfrenta a esta tarea sin tener en cuenta al tipo de público que va dirigido: “La única premisa que tengo al componer es que cuando lo estoy haciendo me tiene que emocionar a mí. Cuando sucede, cuando noto que algo resuena en mi cuerpo, sé que estoy contando la verdad, y sé que el público se va a emocionar conmigo. Es un momento mágico”. Sin duda, uno de sus referentes iniciales, Alan Menken, han influido en sus trabajos en el campo de los musicales familiares con esas melodías inolvidables con las que hemos crecido varias generaciones.

Heidi, el musical, un reto monumental. Cuando se puso manos a la obra en la adaptación junto con Julio Jaime Fischtell, autor del libreto y cofundador del Sanpol, se enfrentó a una novela mucho más introspectiva e intensa de lo que esperaban teniendo en cuenta que el espectáculo iba dirigido al público familiar. Para el compositor, la clave para que su música fluyese estuvo en “el texto maravilloso que escribió Julio”. Entonces tuvo claro que: “Las canciones debían ser la dramaturgia misma”. De esta forma, consiguió que de alguna forma: “Las palabras que salían del texto me fueran mostrando el camino. Era como si los personajes me hablaran a mí, y yo solo debía traducir a música lo que estos me estaban transmitiendo”. Todo ello le volvió a corroborar que: “Cuando escribo música no me paro a pensar, no es para nada un trabajo intelectual, sino instintivo”.

Un momento de los primeros ensayos de Heidi, el musical

Para este musical intentó captar lo que los personajes sentían teniendo en cuenta que: “En el universo de Heidi no existe el bien y el mal, solo existen los motivos que impulsan a los personajes a hacer lo que hacen. Me centré en esos motivos sin olvidarme de las montañas donde todo es sublime y grandioso”. Ya en el segundo acto del espectáculo, en un espacio cerrado, intentó trasladar el espíritu de Heidi a su música: “Heidi transforma su entorno y con la música procuré evolucionar con ella”. Sin duda, este espectáculo de teatro musical, que estará del 23 de noviembre de 2019 al 4 de enero del 2020 en el Teatro Sanpol, tiene los elementos imprescindibles para convertirse en el más emocionante y mágico montaje de estas Navidades.

IVÁN MACÍAS

Iván Macías aprendió a leer música a la vez que el texto. Culpa de ello la tuvieron sus padres, músicos de profesión. Y así, como una evolución natural tras empezar a tocar el piano hizo sus primeras piezas musicales hasta que llegó ese gran reto que fue su primer musical: Germinal. Poco después llegaría El médico que, tras una versión sinfónica, llegó al escenario del Nuevo Apolo hace más de un año. Así, con este espectáculo pretendió “contar un viaje de las tres culturas en la Edad Media”.

En busca de la emoción. Uno de los mayores retos a la hora de poner en pie este ‘titánico’ proyecto fue dar vida a los pasajes más esenciales de la novela. Para ello, consultó a muchos lectores de la novela que le contaron cuáles eran sus momentos estrella. La clave estaba en “buscar dónde te emociona y transformarlo en música”. Todo ello llevó al mismísimo Noah Gordon a afirmar que estaba escuchando su libro. Así, cuando Macías le tocaba algún pasaje musical el autor era capaz de identificar a qué parte de su novela pertenecía.

“Este musical está más cerca del lenguaje cinematográfico”. Para Macías, era importante que el espectador tuviera la sensación de que estaba viendo una película. Para ello: “Usé muchos recursos del cine”. Todo un reto para este compositor que admite que afortunadamente hay una gran cantera de compositores en España. Para la partitura de El médico es inevitable, como con cualquier composición, encontrar alguna “inspiración arrebatadora”. Por ejemplo el Aria del Sha sin duda lleva a su admirado Puccini. De alguna forma el aroma de este compositor está en esa pieza, sin por supuesto ser un plagio.

Macías es el único compositor que dirige a la orquesta de su musical

Un antes y un después en nuestro musical. Sin duda, El Médico ha sentado un precedente en nuestras tablas. Y es que no es habitual que una producción 100% española pueda competir de tú a tú con las grandes franquicias internacionales que llenan de magia la Gran Vía madrileña. De alguna forma: “El médico ha quitado prejuicios y miedos”. Y tras este gran musical, que cuenta con grabación en CD, ya se avecina otro: Los Pilares de la Tierra. Macías nos avanza que: “La gente va a flipar, es muy diferente a El médico, va a ver cómo se construye la catedral en directo con una potencia visual muy impactante”. Mientras eso ocurre podemos seguir disfrutando de El Médico un par de meses más en Madrid antes de su desembarco en Barcelona y su posterior gira.

Opening Night: Propuestas para la resaca electoral

Tras la resaca electoral, nada mejor que el teatro para ‘desconectar’ un par de horas y disfrutar con un puñado de propuestas de lo más variadas, incluida Hombres que escriben en habitaciones pequeñas que se convirtió sin previo aviso en la propuesta ideal para disfrutar en la noche electoral.

Comenzamos hablando de dos propuestas de teatro musical. En el Teatro Cofidis Alcázar los fines de semana hasta el 8 de diciembre se puede disfrutar de Alicia y el país de las Maravillas. Se trata de un musical familiar especialmente apto para “niños de 3 a 99 años” o más quién sabe. La clave está en un libreto que sabe conectar tanto con los niños como con los adultos que, sin duda, sacan su niño interior para disfrutar de este país de las Maravillas que cuenta con unas cuantas canciones que seguro saldrán tarareando. La cuidada puesta en escena de Javier Curtido es la constatación de que cada vez se hace mejores musicales para toda la familia. El reparto, encabezado por Ariel Lois y Rocío Villar se deja la piel para llevar a grandes y pequeños a un lugar ideal… El país de las Maravillas. Vayan a verla o la Reina de Corazones, con un aire musical que les sorprenderá, les cortará la cabeza. Sábados y domingos y viernes 6-12 a las 12:30h. Entre el público pudimos ver en el estreno a muchos niños que acudían por primera vez al teatro y descubrían la magia de esta historia gracias a la invitación que la compañía hizo al Centro Socieducativo de Familia e Infancia Aula Cunas, La Merienda y Apoyo Escolar de Mensajeros por la Paz. Sin duda, un día que no olvidarán estos pequeños que habitualmente no tienen la fortuna de poder experimentar el teatro desde sus butacas. En el plano del teatro musical también vimos hace unos días Ghost en el Teatro EDP Gran Vía, cuya baza son los efectos mágicos que permiten que veamos cómo un fantasma atraviesa a la médium y que hacen levitar al protagonista. En el reparto destaca Esteban Oliver en la parte cómica y ¿Cómo no? Sus dos protagonistas: Cristina Llorente y Roger Berruezo en un musical con una partitura no especialmente memorable y un libreto que interesará a los fanáticos del original cinematográfico.

Alicia y el país de las Maravillas, gran opción para ver en familia

Mi tercera vez con Madre Coraje y sus Hijos. Aún recuerdo el hormigueo que sentí cuando vi por primera vez esta obra. Era en la tristemente desaparecida sala La Puerta Estrecha que nos hacía ser parte de la historia por la cercanía al público con la que ocurría todo. Aquella ‘inmersiva’ experiencia allá por 2012 reaparece en mi memoria cada vez que vuelvo a esta historia que sigue sobrecogiéndome. Así, cuando vi la puesta en escena de Atalaya Teatro en las Naves del Matadero de este texto que- comparaciones aparte- me encantó como todo el trabajo de esta compañía, no pude evitar acordarme de aquel primer acercamiento a la obra. Y sí, lo mismo me ha ocurrido al acercarme al María Guerrero hace unos días. Esta vez me gustaría detenerme un momento en cómo se integra la música en el libreto sin que resulte forzado en la obra de Brecht. Y me resulta curioso ver a los que se rasgan las vestiduras cuando hablan de teatro musical y no reparan en que Brecht o nuestros autores del Siglo de Oro utilizaron los recursos que nos da la música para contar una historia. En este nuevo acercamiento en la que es una de las obras que mejor ha resumido las miserias de la guerra, sólo puedo aplaudir de nuevo a un actor al que hace ya unos cuantos años sigo la pista que es Jorge Usón. Tanto en los diálogos como en la parte cantada nos regala un estupendo trabajo que mira de igual a igual a la siempre impecable Blanca Portillo. Al acabar, gran aplauso y esa sensación de que pronto de nuevo alguna puesta en escena de esta obra llegará a nuestros escenarios y seré arrastrado por su poesía hacia la sala que la programe. Brecht, siempre necesario, siempre “actual” y llegando a todos como en la función accesible a la que acudí que contó con el aplauso silente manos en alto de un público muy especial, al que La Portillo respondió con cariño.

En los saludos se vieron manos en alto en señal de aplauso por esta función accesible.

Simplemente Tribueñe, simplemente amor por el ARTE en todas sus facetas. Hace ya muchos años que descubrí la MAGIA que se escondía tras las paredes de esta sala que para mí y para muchos espectadores es sinónimo de calidad. Un espacio, ubicado en la Calle Sancho Dávila 31 de Madrid, que nos ofrece desde lo mejor de nuestro patrimonio cultural – De Raquel Meller a Lorca o Valle Inclán- a los referentes culturales rusos. Ahora es el momento de reivindicar la historia de dos poetisas rusas en Amiga. He preferido no contar mucho o más bien nada de esta función. Sólo les digo que si se quieren dejar llevar por una gran historia llena de poesía no pueden faltar a la cita con esta función que ha dirigido Irina Kouberskaya como solo ella sabe, con el buen uso de los recursos que permite el teatro para recrear en escena una historia real que les emocionará y les llegará al alma. Sólo hay que ver cómo se puso en pie el público en su estreno para aplaudir a Rocío Osuna y Catarina de Azcárate el día 8 y las preguntas posteriores al equipo para volver a recordar que este es una de las salas referentes en Madrid. Los viernes a las 20h tienen una cita con las emociones, una cita con AMIGA en Tribueñe.

Pepa Rus, que entre sus trabajos recientes cuenta con la experiencia de haber sido vedette cómica en la inolvidable Un chico de revista, acaba de estrenar Me gusta cómo eres, bajo la dirección de ese todoterreno que es Gabriel Olivares, capaz de reivindicar a Jardiel y de adentrarse en proyectos tan difíciles como su TeatroLab. La actriz se mete al público en el bolsillo desde el primer momento con otro estupendo trabajo que solo os podemos recomendar. Olivares vuelve a tomar la comedia ‘por los cuernos’ y dota de un ritmo frenético a esta función que nos vuelve a demostrar lo necesaria que es siempre la risa. La cita es en el Teatro Lara, donde tantos años estuvo en cartel Burundanga -que ahora pueden disfrutar en el Maravillas.

Tras El Jardín de los cerezos, Secun de la Rosa vuelve al CDN con Hombres que escriben en habitaciones pequeñas que se convirtió anoche en la mejor propuesta para vivir la jornada electoral. Sin entrar mucho en el argumento, que es mejor descubrir in situ, podríamos contar que la obra transcurre en el CNI, hay posibles viajes en el tiempo con un Delorean muy particular, un posible asesinato a un líder político e incluso fake news… Y hasta aquí puedo leer… Y de nuevo, Secun nos vuelve a regalar su mirada en un monólogo, pieza central de la obra, en la que capta la atención del espectador con suma maestría y es que una carrera teatral que supera el cuarto de siglo dan para mucho. En el estupendo reparto otra debilidad: Esperanza Elipe, que vuelve a brillar tras un trabajazo como el de La velocidad del otoño que vimos en el Lara. Dirige este texto de Antonio Rojano el autor de Venus, Víctor Conde. Pueden disfrutarla hasta el 17 de noviembre en la Sala de la Princesa del Centro Dramático Nacional.

Agenda para un noviembre DESDE MI BUTACA

En este mes de noviembre que acabamos de empezar son varias las citas que os recomendamos en la cartelera de Madrid.

Mañana domingo a las 12:30h en el Teatro EDP Gran Vía Antológica de Zarzuela.

¿Qué es en pocas palabras Antológica de Zarzuela? Una revisión de nuestro teatro musical sin complejos, un divertido cabaret que nace del amor al género, pero sin miedo a acercarlo a nuevos públicos.

Juanma Cifuentes y Beatriz Lanza están al frente del espectáculo. Podéis leer la entrevista aquí para saber más.

Continúan las funciones de Alicia y el País de las Maravillas tras el exitoso estreno de ayer, que os comentaremos en el próximo Opening Night. Los sábados y domingos hasta el 8 de diciembre a las 12:30h en el Teatro Cofidis Alcázar con función extra el 6 de diciembre.

¿Qué es Alicia y el País de las Maravillas? Una revisión del universo de Lewis Carroll en clave de musical familiar captando la atención de grandes y pequeños.

Ariel Lois como el Sombrerero Loco lleva la voz cantante en un montaje dirigido por Javier Curtido. Puedes saber más aquí e incluso conocer cómo fue la presentación a la prensa.

El 8 de noviembre Teatro Tribueñe acoge su nuevo estreno: Amiga. Se podrá ver en la sala de la calle Sancho Dávila 31 los viernes a las 20h.

¿Qué es Amiga en palabras de Irina Kouberskaya? Parte de un fragmento de la vida de Marina Tsvetaeva, una poetisa rusa con dotes de genialidad. La obra cuenta la historia de dos poetisas jóvenes una frente a otra. Así sobre las tablas de Tribueñe veremos el surgimiento de un encuentro apasionado, químico, físico e intelectual que potenció de manera sublime la creación de las dos.

Catarina de Azcárate y Rocío Osuna se suben al escenario de Teatro Tribueñe para contar la historia de estas dos grandes artistas en un montaje dirigido por la sabia mano de Irina Kouberskaya.

Guerra llega al Teatro Lagrada del 14 al 17 de noviembre

¿Qué es Guerra? En estos tiempos convulsos en que desayunamos todos los días con las noticias de una guerra, un nuevo atentado, un nuevo naufragio en el Mediterráneo las respuestas posibles no pueden caminar sino en dos direcciones: o meter la cabeza debajo de la almohada ignorando la realidad de lo que sucede y aislándola detrás de fronteras con muros y alambradas; o, por el contrario, girar la vista a este dolor que nos invade y tratar de analizarlo, empatizando con él y preguntándonos ¿Qué pasaría si nos pasara a nosotros?

La compañía La Casa Escénica nació como proyecto de producción teatral hace cinco años con el deseo de dar cauce a propuestas escénicas cercanas, directas, comprometidas con el tiempo y la sociedad donde nos ha tocado vivir. Hacemos bandera del discurso consecuente y de la especial búsqueda de sentido social en cada una de las propuestas. Puedes leer ya LA FIRMA INVITADA de Alfonso Plou.

El 23 de noviembre el Teatro Sanpol estrena su gran musical de esta temporada: Heidi, el musical. El espectáculo estará durante todas las fechas navideñas en la sala sita en la Plaza de San Pol de Mar.

¿Qué es Heidi, el musical? Es un espectáculo de teatro musical en el más estricto sentido de la palabra. Y es que podrán disfrutar tanto los peques como sus padres y hasta los abuelos. Una historia bien conocida, pero pasada por el filtro de la compañía La Bicicleta para atrapara a los espectadores actuales. La música vuelve a recaer en Jaume Carreras, compositor de Caperucita Roja, el musical. El compositor formará parte de un reportaje especial que sacaremos muy pronto con algunos de los compositores con musical en cartel en el mes de noviembre que estamos seguros os gustará.

Javier Ibarz es el abuelo de Heidi en una producción del Sanpol que cuenta con un experimentado reparto con nombres como el de Paco Morales, al que entrevistamos recientemente.

“Alicia y el País de las Maravillas” apuesta por “la sorpresa, la magia y la ilusión” desde este viernes en el Teatro Cofidis Alcázar de Madrid

El nuevo musical Alicia y el País de las Maravillas, se presentará a la prensa mañana por la tarde. Por primera vez, se podrán ver varios números de este espectáculo de teatro musical en el que “la sorpresa, la magia y la ilusión son piezas clave”, en palabras de Ariel Lois, que interpreta al emblemático Sombrerero Loco.

Lois admite que este personaje es “el mayor reto de mi carrera”. El joven intérprete ha querido “entender al Sombrerero, saber por qué se comporta así y cuáles son sus intenciones. Poco a poco me fui adentrando en esa mente loca que en realidad no es más que una durísima fachada para protegerse de una realidad que le frustra”. El actor admite su satisfacción de poder interpretar un personaje que seguro llegará a los corazones de grandes y pequeños.

La clave del espectáculo para él es que “esta historia nos hace sentir niños, somos capaces de soñar con animales que hablan, gatos que vuelan o puertas que bailan”. Todo ello entronca muy bien con la propia concepción de un musical que pretende atraer también al público adulto que volverá a soñar de nuevo con estos icónicos personajes. De hecho, Lois anima a que “grandes y pequeños se adentren con nosotros en un viaje donde recuperaremos la ilusión y la fantasía que en nuestro día a día solemos dejar abandonada”.

Os recordamos que este espectáculo podrá verse los sábados y domingos hasta el 8 de diciembre a las 12:30h en el Teatro Cofidis Alcázar. Además, se podrá disfrutar también los viernes 1 de noviembre y 6 de diciembre a la misma hora en este céntrico teatro madrileño.