Aretha y ‘La Yuste’, las reinas de la cartelera DE CINE

Hoy os avanzamos algunos de los estrenos que llegan hoy mismo y el próximo viernes, 24 de septiembre, a las pantallas. Tres propuestas para disfrutar en las salas y una que lamentablemente solo podremos ver en nuestros hogares.

Hoy 17 de septiembre llegan a las salas dos destacados estrenos de cine español con irregulares resultados. Se trata de El club del paro y Sevillanas de Brooklyn.

De la primera poco más de un par de líneas podré comentar. La cinta, correctísima sin mayor pretensión que pasar un rato agradable que consigue de sobra, cuenta con un elenco en el que vuelve a volar alto el genio y figura de Carlos Areces que se lleva la película de calle. El chico De la Iglesia es un periodista en paro que no quiere renunciar a su vocación a pesar de las circunstancias y se encuentra por el camino con un puñado de gañanes con los que comparte cañitas y reflexiones alrededor de la barra del bar. Sin ser el título más desternillante del mundo, El club del paro tiene un acierto cómico importante en los guiños prepandémicos -la cinta transcurre justo a finales del 2019- que al menos a mí me sacaron una sonrisa. Un plan agradable para una tarde de fin de semana con referencias a nuestra idiosincrasia picaresca -ese señor al que llaman “el negro” podría ser uno de esos ñapas que siempre prefieren ‘sin factura’.

Caso bien distinto es el de Sevillanas de Brooklyn, una de las comedias más divertidas y con ese pellizquito emocional que hace que una película pase a ser algo más que “una de risas”. Además de un guion ingenioso que, a pesar de que nos podamos imaginar el final casi desde el principio, no deja de buscarnos las cosquillas de la risa con momentos tan memorables como ese en el que por una serie de circunstancias esta familia tan poco convencional terminan en el piso de un atónito anciano. Yo al menos, alguna lagrimita de la risa me eché. Al final alguna lagrimita de la otra, de la del pellizquito emocional que comentaba antes también me eché la verdad gracias a la verdad de un trío de ases femenino y un actor que consigue también brillar en una película tan eminentemente femenina. Me refiero al inmenso Manolo Solo, por supuesto. Lidera el reparto Carolina Yuste… o mejor dicho… Yo ya la pongo el apelativo de ‘La Yuste’ como las grandes de la escena. Hay algo en la mirada de esta intérprete que traspasa la pantalla, que te llega al alma con cada gesto, con cada mirada emocionada y con una sonrisa que enamora. Aún en cartel con Chavalas, ¡otra JOYA incontestable!, no dejen de rescatar tampoco a su Amy en El Cover -que pueden verla en Prime Video donde se ha convertido en todo un fenómeno. La acompañan Estefanía de los Santos y María Alfonsa Rosso- que no pueden estar más maravillosas, como de costumbre. Tierna, divertida, emotiva, la película de Vicente Villanueva es una feel good movie que te dejará tan buen sabor de boca que querrás recomendarla a todo aquel al que quieras alegrarle la tarde.

Hoy también llega a las pantallas, en este caso de Prime Video, la adaptación cinematográfica del megahit de Broadway Everybody’s talking about Jamie. Justo antes de la Pandemia tuve la oportunidad de ver en el cine la grabación, impecable, del show original, y sinceramente lo disfruté muchísimo. Por eso tenía muchas ganas de ver la adaptación cinematográfica. Como siempre, en su paso al cine se ha tomado alguna que otra opción del todo discutible. Voy directo al grano. Los buenos musicales, los que insertan perfectamente las canciones en el lugar adecuado, resultando “orgánicos”, es como que estás esperando que suene la canción en el momento oportuno. Yo estaba esperando con ganas ver cómo se había llevado a la pantalla uno de los numerazos del musical, The Legend of Loco Chanelle (And the Blood Red Dress). En cambio me encontré ese momento sustituido por un tema que parecía salido de la excelente Rocketman titulado This was me, ¿Pretenderán conseguir con ello una nominación a la mejor canción original? Podría ser… Yo desde luego no la nominaría. Tienen enlace de ambas canciones y sí, las comparaciones son odiosas. Vista con perspectiva no está mal la canción, pero no era necesaria. Más allá de esta anécdota la película funciona estupendamente y conserva las cualidades del musical original. En el reparto tengo claro que no hay nada comparado al trabajo delicado, emocionante y sensible que hace Sarah Lancashire como la madre de Jamie. Su interpretación de He’s my boy es de los momentos más bonitos y mágicos de la película. Una actriz que por cierto ya me había cautivado con su pequeña participación en Yesterday, el mejor homenaje que existe al imaginario de Los Beatles en la Gran Pantalla.

Dejamos lo mejor para el final, a pesar de la duración. El próximo viernes 24 llega Respect a los cines españoles tras una espera entiendo que dilatada por la dichosa Pandemia. Las expectativas estaban en lo más alto. La propia Aretha había recomendado que fuera Jennifer Hudson fuese su álter ego en la Gran Pantalla. El resultado es simplemente impecable, tanto en su interpretación como en este “canónico biopic musical merecedor de Oscar”. La actriz de Dreamgirls llevaba años sin encontrar ese personaje con el que trascender hasta que este proyecto ha llegado a su vida. Llega un momento en que dejas de ver a la actriz y “ves” a Aretha y eso, más allá de caracterizaciones, solo lo puede conseguir un trabajo actoral de primer nivel. Bueno, a nivel vocal, poco puedo decir, desde luego que está a la altura de la original, pero no descubro nada. La secundan un estupendo y demasiado poco envejecido en el paso de los años Forest Whitaker y una delicioso estrella de Broadway como es Audra McDonald, de la que disfrutamos cada pequeñísima aparición en pantalla y más si nos regala un trocito de su magia musical. Los que tuvimos la suerte de verla en concierto hace unos años en el Teatro Real ya deseamos que vuelva al templo de la lírica tras suspender su nuevo concierto por la crisis sanitaria actual. En definitiva, Respect es un biopic musical, en la onda de trabajos tan destacables como En la cuerda floja, Ray o Judy, al que solo se puede achacar -como a la mayoría de este tipo de cintas- un ligero exceso de metraje. Y sí, ha cumplido de sobra las expectativas. Nominación para ‘La Hudson’ asegurada.

Notas a pie de página sobre Hollywood

En mi barquito de cáscara nuez de José Iriondo (Editorial DQ, 2021) es un interesante libro para aquellos que quieran conocer un poquito cómo es el día a día en la gran industria del entretenimiento, cómo se toman las decisiones a nivel local de esas mastodónticas producciones que nos llegan desde Hollywood. Para ello nada mejor que el testimonio del autor de este libro que ha tenido cargos de responsabilidad en Universal, Sony y Fox.

Este libro tiene un punto fuerte que lo hace accesible a todos los públicos interesados en el mundo del cine en sus notas a pie de página que nos explican términos como key performance indicators. Además, resulta muy interesante su lectura para ver la evolución del mercado doméstico del cine. Probablemente, los más jóvenes se sorprenderán de ver el jugoso pastel que jugaron los videoclubs y cómo el modelo de Netflix se terminó comiendo al hasta entonces imperante negocio del alquiler.

Probablemente, conocen mucho más de lo que creen sobre el trabajo de José Iriondo de lo que creen. A mí desde luego me ha pasado leyendo sus páginas. Probablemente no sepamos que aunque en sintonía con las indicaciones de Hollywood, muchas decisiones creativas son tomadas desde la oficina local si cuenta con responsables tan creativos como Iriondo. De hecho, el impecable tratamiento que dio a las colecciones de intérpretes como Marilyn Monroe o Paul Newman, con una cuidada funda de vinilo en la Vintage Collection, le daría el reconocimiento del programa Días de cine.

No es el único logro de este otrora niño rural que “tomaba la leche de vaca que recogíamos en cántaros”. Quizás su cara les pueda sonar y no saben de qué y es que su rostro incluso estuvo en Times Square junto a los carteles de los grandes musicales de Broadway. El autor del libro fue elegido en 2015 -por su trayectoria siendo español y habiendo trabajado en posiciones relevantes en diferentes Studios de Hollywood- para formar parte de una campaña dirigida a potenciar la marca España en 17 países.

Concluyo diciendo que se agradece que existan publicaciones como este libro que nos permite conocer un poco más a cualquiera de los amantes del cine esas “notas a pie de página sobre Hollywood”.

Cuando Renée nos llevó más allá del arcoiris

La tiranía de Hollywood y por extensión del showbusiness parece que se han cebado con la otrora gran estrella Renée Zellweger. Más allá de sus desafortunados retoques estéticos y ese momento en el que se la relacionó con Weinstein que prudujo sus mayores éxitos -hecho que ella rechazó al afirmar que nunca había sufrido acoso en su trabajo-, la intérprete ha desarrollado una carrera de altos vuelos en la que decidió hacer una pausa hace unos años hasta esta Judy. Son tantos los paralelismos entre la actriz biografiada y la propia actriz que la interpreta que el resultado del trabajo de la una – la del diario de…- interpretando a la niña que nos hizo soñar que había un lugar más allá del arcoiris es simplemente impecable. Solo por eso ya merece la pena ver una película que no llegará a los cines españoles hasta el 31 de enero de 2020, pero hay mucho más en este aunque prototípico solvente y por momentos emocionante biopic.

El arranque de la cinta no puede ser más brillante para comprender la vida de excesos en la que se vio sumida Garland. Aunque la película, basada en la espléndida función de Peter Quilter Más allá del arcoiris que vimos hace años en el Teatro Marquina de Madrid, transcurre en los últimos momentos de la artista, el relato que nos hace comprender su realidad más íntima estriba en los constantes flashbacks a esa infancia en la que hizo soñar al público. Así, en los primeros fotogramas entendemos lo que ha llevado a la artista a construir una vida de adicciones e insatisfacciones personales frente a un todopoderoso y temible productor que la convirtió en una estrella, ¿Verdad que esto podría ser extrapolable a más de una actriz en activo?

Uno de los aspectos que más importan en la construcción de un personaje tan icónico como el de la protagonista de Ha nacido una estrella es conseguir que la actriz sea el personaje sin caer en la parodia o en la imitación que no recoja la esencia del personaje. Tengo la sensación de que la protagonista de Chicago ha conseguido mimetizarse en Garland acudiendo a su esencia, sin histrionismos innecesarios. Como espectador, a los pocos minutos ves a Judy Garland y esa ‘magia’ no es tan habitual en esta oleada de biopics que vivimos recientemente. En el apartado musical, Zellweger brilla tanto en los números más ‘felices’ como ese Get Happy como en el emotivo Over the rainbow que se guarda cual as en la manga el director para el final. Y en ese retrato de la otrora estrella, me gustaría añadir que no se queda en el mero retrato de adicciones, sino que expresa el que creo que fue el mayor deseo hasta sus últimos momentos, ser una buena madre.

Otro momento emocionante. Quizás nunca descubramos el motivo real que llevó al colectivo LGTBI a usar como himno el popular tema de El Mago de Oz, pero esta cinta nos regala un momento realmente memorable a este respecto. Dos de sus mayores fans reciben un regalo inesperado y es que la sentarán a su mesa en una noche de confesiones tras uno de sus recitales.

En definitiva, Judy supone una brillante reconciliación de Renée Zelwegger con una industria a la que ha servido grandes trabajos interpretativos y un puñado de taquillazos. Y lo hace con un solventísimo retrato de todo un icono del cine que la pondrá en la carrera del Oscar seguro. Bienvenida de nuevo, Renée.