Notas a pie de página sobre Hollywood

En mi barquito de cáscara nuez de José Iriondo (Editorial DQ, 2021) es un interesante libro para aquellos que quieran conocer un poquito cómo es el día a día en la gran industria del entretenimiento, cómo se toman las decisiones a nivel local de esas mastodónticas producciones que nos llegan desde Hollywood. Para ello nada mejor que el testimonio del autor de este libro que ha tenido cargos de responsabilidad en Universal, Sony y Fox.

Este libro tiene un punto fuerte que lo hace accesible a todos los públicos interesados en el mundo del cine en sus notas a pie de página que nos explican términos como key performance indicators. Además, resulta muy interesante su lectura para ver la evolución del mercado doméstico del cine. Probablemente, los más jóvenes se sorprenderán de ver el jugoso pastel que jugaron los videoclubs y cómo el modelo de Netflix se terminó comiendo al hasta entonces imperante negocio del alquiler.

Probablemente, conocen mucho más de lo que creen sobre el trabajo de José Iriondo de lo que creen. A mí desde luego me ha pasado leyendo sus páginas. Probablemente no sepamos que aunque en sintonía con las indicaciones de Hollywood, muchas decisiones creativas son tomadas desde la oficina local si cuenta con responsables tan creativos como Iriondo. De hecho, el impecable tratamiento que dio a las colecciones de intérpretes como Marilyn Monroe o Paul Newman, con una cuidada funda de vinilo en la Vintage Collection, le daría el reconocimiento del programa Días de cine.

No es el único logro de este otrora niño rural que «tomaba la leche de vaca que recogíamos en cántaros». Quizás su cara les pueda sonar y no saben de qué y es que su rostro incluso estuvo en Times Square junto a los carteles de los grandes musicales de Broadway. El autor del libro fue elegido en 2015 -por su trayectoria siendo español y habiendo trabajado en posiciones relevantes en diferentes Studios de Hollywood- para formar parte de una campaña dirigida a potenciar la marca España en 17 países.

Concluyo diciendo que se agradece que existan publicaciones como este libro que nos permite conocer un poco más a cualquiera de los amantes del cine esas «notas a pie de página sobre Hollywood».

«Musicales. Los 50 mejores espectáculos de Broadway», un gozoso y documentado acercamiento a la cuna del género

Es sorprendente. En un país que en las últimas décadas se han estrenado decenas de títulos de teatro musical, apenas hay cultura de musicales. El público «masivo» no conoce la historia detrás de esos musicales que les hacen vibrar. Seguro que si preguntamos en una calle cualquiera quiénes son Lin Manuel Miranda -háganse un favor y vayan a ver a los cines In the heights, el mayor espectáculo cinematográfico musical de los últimos años, y no se pierdan Hamilton en Disney +- o Alan Menken, pocos sabrán la respuesta. Seguro que han escuchado alguna vez El fantasma de la ópera, pero no tienen la menor idea de quién es Andrew Lloyd Webber o quién está detrás de los Follies -disponible en La Teatroteca– y Sweeney Tood– la versión televisiva con Angela Lansbury está editada en dvd y la española se puede ver también en La Teatroteca, que dirigidos por Mario Gas emocionaron al público. Sí, el gran público no sabe quién es Sondheim en España. Una pena, la verdad. De ahí la importancia que siguen teniendo títulos que aunque incompletos como este Musicales, Los 50 mejores espectáculos de Broadway pueden ser un buen acercamiento a algunos de los títulos que, a criterio del autor, son los más relevantes. Como suele ocurrir, la información se queda un poco escasa a para los amantes del género que solemos devorar toda la información sobre esos musicales que nos apasionan.

A pesar de lo dicho anteriormente, Luis Poyo hace un trabajo espléndido en comparación con libros anteriores del estilo en los que detecté infinidad de datos erróneos fácilmente corregibles. Este libro que edita Lunwerg va más allá de la información que parece extraída de Wikipedia, ofreciendo datos sobre la creación de los espectáculos y sobre los creativos detrás de la magia.

Uno de los plus sin duda es el diccionario de Broadway. En cada musical encontramos desde términos del argot teatral a los nombres del sindicato de actores o de los premios de la industria del musical. Por eso, por ese plus creo que este libro es el definitivo para los no iniciados.

Por supuesto de cara al futuro haría falta algún título para los que ya tengan algún conocimiento del género. Esperemos que con la aún tímida, pero poco a poco mayor «cultura de musicales» se apueste por títulos más concretos -desde libros dedicados ex profeso a los montajes hechos en España que hay muy poco al respecto y es imposible de conseguir el mayor trabajo hasta la fecha, a incluso libros sobre los autores más destacados del teatro musical en castellano, ya que ni siquiera se suelen editar en castellano estos libros normalmente escritos en Inglaterra y Estados Unidos.

«Mansos»: La orgullosa y primeriza mirada literaria de un «Maricón Perdido»

Coincidiendo con el desembarco de Maricón perdido en Canal TNT este mismo viernes, vuelve a las librerías la novela iniciática de Bob Pop: Mansos (Alfaguara, 16,90 euros). El autor estará mañana jueves en Madrid firmando su libro en Tipos Infames. Además charlará con Christina Rosenvinge el viernes en la Fundación Telefónica. Dos oportunidades de acercarse al autor con las medidas sanitarias pertinentes que la situación exige.

«Las saunas de amateurs son al sexo lo mismo que son a la lectura las bibliotecas (…) Follar con un desconocido no profesional en una sauna es como sacar un libro de una biblioteca: nos permite probar cosas nuevas sin miedo a equivocarnos».

Bob Pop

El protagonista de Maricón Perdido nos propone un viaje literario muy especial con un cierto lirismo sórdido como demuestra el salto de los libros a las saunas que hace el autor en esta cita. Sin duda nos encontramos ante un genial complemento al visionado de su serie que toma parte de su guion de este libro. A lo largo de las páginas de Mansos -que te atrapa de tal forma que quieres leerlo del tirón- el autor nos lleva al epicentro de sus miedos e inseguridades a través de una sauna, de cuyo nombre no queremos acordarnos.

Hay muchos mansos, quizás más de los que nos imaginamos. Hasta ese chapero que hace guardia para recuperar un supuesto bolso de marca en cuyo interior se encuentra sin duda sus honorarios.

«Me acerco hasta él, me acuclillo y le rozo el brazo con cuidado, con la yema de los dedos, con cariño que no puedo evitar verlo así y pienso <<¡Qué mansos os volvéis cuando dormís>> y me lo callo».

A lo largo de las páginas, el autor se desnuda en cuerpo y alma con un estilo que aún en los pasajes más duros y sórdidos no escapa al lirismo que impregna a su pluma. Así, después del episodio más crudo del personaje, confiesa que «cuando creemos estar soñando es cuando nos sentimos incapaces de saber qué hacer a continuación». Eso es lo que él sintió en aquel Retiro oscuro, sombrío e inhumano en el que nadie salió a su auxilio.

El entonces desconocido, Roberto Enríquez, publicaba en 2010 esta su primera novela. Ahora, gracias a la televisión y a Buenafuente todos los conocemos como Bob Pop. Eternamente agradecidos por habernos regalado la mirada lúcida e inteligente de este cronista de una sociedad que aún hoy en día sigue sonando a pandereta. Una de las mejores lecturas sin duda para este mes en el que se vuelve a demostrar todo el camino que aún queda por recorrer y es que el Orgullo que se celebra el 28 de junio es un buen momento para recuperar esta mirada primeriza de nuestro querido Bob Pop.

Redescubrimos «El arte de vivir» de la mano de Lola Flores

Lunwerg edita un apasionante recorrido por la vida de Lola Flores a través de una publicación, Lola Flores, el arte de vivir, que reivindica a «La Faraona» como todo un icono pop. A lo largo de sus páginas, plagadas de ilustraciones a la altura del mito redescubrimos a una artista que en un tiempo oscuro incluso llegó a ser icono LGTBI, ayudando a todos sus amigos «mariquitas».

Probablemente, muchos se preguntarán si no hay ya suficientes publicaciones sobre esta artista que como ella misma dijo estaba «en la enciclopedia mundial como un ser especial español». Y la respuesta es un rotundo no. Sete González acerca la figura a las nuevas generaciones haciendo carne y presencia al personaje a través no solo de su trayectoria profesional, prolífica y llena de momentos inolvidables. El autor nos acerca también a su faceta más personal ya desde el prólogo en el que su nieta Elena Furiase confiesa que «Me gustaría haber pasado más tiempo con ella».

También en sus páginas podemos descubrimos al ser humano detrás del mito imborrable. A la señora que quería que se la metiesen en su ataúd… la bata de cola claro. Descubrimos a la señora que siempre prestaba a fondo perdido a conocidos y hasta a los vagabundos que obsequiaba si se terciaba con 5000 pesetas o con un décimo de lotería.

Como en todo buen relato que en este caso cobra vida a través de las, insisto, magníficas ilustraciones de Sete González, también hay hueco para los momentos amargos que los hubo como cuando descubrió que ya el amor pasional que al principio sintió por su eterno compañero de vida, El Pescadilla, tornó en un amor distinto que sin embargo continuó hasta el final.

No faltan tampoco momentos icónicos como sus entrevistas con El loco de la colina, su momento pendiente, el «si me queréis irse», pero también hay espacios para anécdotas menos conocidas como la que tuvo, ahí es nada, con Churchill.

Lola Flores, el arte de vivir (Lunwerg, 2021, 19,95€) es el mejor regalo para los amantes de la artista por el impecable trabajo artístico que hay detrás de cada ilustración, pero también una forma de acercamiento brillante para aquellos que aún no supiesen lo grande que fue nuestra Lola. Me lo he leído del tirón. Poco más que añadir.

Yo también SOY RAPHAELISTA

«El Raphaelismo es lo que representa seguir a un artista de culto, que nos ha envuelto y nos ha llevado a vivir con delirio desbordante la voz y arte escénico de nuestro Raphael»

Juanita Guzmán del Raphael Santo Domingo Oficial

Hay pocos artistas en el mundo que consigan lo que sigue consiguiendo Raphael. En sus conciertos en todos los puntos del globo se reúnen hasta cinco generaciones en un acto casi litúrgico alrededor de un artista que ha sabido renacer cual Ave Fénix en más de una ocasión para seguir conectando los públicos de antes, de ahora y de siempre.

Sin duda, un fenómeno inexplicable por su trascendencia en la historia de la música universal o quizás sí. Pocos artistas con 6 décadas de trayectoria pueden seguir en la carretera haciendo recitales de hasta tres horas. El libro Soy Raphaelista de Marina Bernal hace una aproximación a un fenómeno fan que no entiende de nacionalidades ni de edades.

Este libro es un canto de amor al inmortal artista de Linares a través de grandes nombres como Joan Manuel Serrat o Pastora Soler, pero sobre todo parece un gesto de agradecimiento de los fans que desde todo el planeta han contado cómo ha sido su trayectoria como «raphaelista». No falta el testimonio de Rusia, uno de los países que mayor veneración tiene por el artista. Una historia de amor con el país que nació gracias al cine y es que la película Digan lo que digan llegó doblada a Rusia y fue un absoluto éxito. Lo que ocurriría a partir de ahí lo podrán descubrir en esta interesante publicación de Sevilla Press que también dedica espacio a diferentes episodios de la vida del artista como su fructífera relación musical con Manuel Alejandro. Uno de los aspectos más destacables de este libro sin duda es la exquisita selección de más de 150 instantáneas, muchas de ellas inéditas, con las que se llenan sus interesantes páginas.

Para este treintañero que se dejó llevar por la fuerza de este artista en aquel primer concierto que vi con solo 8 años, esta publicación sirve como espejo en el que mirarse por esa fascinación que por Raphael sentí desde aquella primera vez. Y sí, YO TAMBIÉN SOY RAPHAELISTA.

Roald Dahl sigue llegando a los lectores tres décadas después de su muerte

El pasado 23 de noviembre se cumplieron 30 años de la desaparición de uno de los genios literarios más reconocidos por los lectores, grandes y pequeños, de historias tan imperecederas como Matilda, Charlie y la fábrica de Chocolate y Las Brujas, historia esta última plenamente de actualidad en este año por su nueva adaptación cinematográfica. Además, la editorial Alfaguara ha presentado dos excepcionales ediciones en versión cómic y una reedición de la novela con capítulos extra de las que os hablamos al final de este reportaje.

Algunos apuntes biográficos demuestran que el autor encontró el germen de sus historias en su propia vida. Detrás de Matilda y Boy se encuentran de hecho los duros momentos que pasó en el rígido sistema educativo británico. Probablemente sorprenda que el autor empezó escribiendo aventuras de guerra y es que fue piloto de aviación en la Royal Air Force.

¿Cómo cambió entonces ese mundo aéreo por las narraciones infantiles? Muy sencillo. Fue gracias a las cuentos que contaba a sus hijas. James y el melocotón gigante fue la primera de las historias que publicó. A partir de ahí un buen puñado de historias que nos han hecho soñar a grandes y pequeños no solo en la literatura. También en el cine. Más allá de las adaptaciones de sus novelas, a las que era muy reticente -luego contaremos lo que pasó con la primera adaptación de Las Brujas– Dahl tuvo una faceta como guionista de cine muy reseñable. Además de crear a los Gremlins como propaganda para una película de Disney que nunca se realizó, puso su impronta personal por ejemplo a la inolvidable Chitty Chitty Bang Bang. Partiendo del original literario de Ian Fleming creó uno de los títulos más queridos del cine musical familiar para varias generaciones.

Las Brujas y Jim Henson

En un año en que hemos vivido la nueva adaptación cinematográfica de Las Brujas es inevitable recordar las vicisitudes por las que pasó la primera y oscurísima adaptación, para algunos hoy cinta de culto. Bien es sabido que el autor no estaba muy por la labor de que adaptasen sus obras al cine. Pues bien, cuando vio el resultado de Las Brujas no pudo más que quedarse horrorizado. El tono oscuro de la cinta se alejaba de su novela apta para todos los públicos. Comenzó entonces una campaña de boicot a la cinta.

Tomó partido entonces Jim Henson, mente creativa detrás de la película, que le mandó una carta de disculpa tras la cual Dahl retiró el boicot. Antes de la misma, ya se había adaptado al cine con irregular resultado Charlie y la fábrica de chocolate, que muchos años después adaptó con bastante tino Tim Burton.

Las historias de Dahl han dado mil vueltas por el audiovisual y por los escenarios desde su partida. Probablemente el éxito más sonado sea el de Matilda por partida doble. Primero, por su adaptación cinematográfica, una de las películas familiares más queridas para la generación que creció en los 90, y por supuesto por el musical que de hecho llegará dentro de unos años a España. Con la adaptación reciente de Las Brujas, mucho más fiel al original literario que la película de hace tres décadas, se demuestra que sus historias siguen cautivando a grandes y pequeños. Con el precedente de la cinta que protagonizó Angelica Huston, para muchos cinta de culto, parecía un reto difícil, pero sin duda el universo de Dahl sale fortalecido en esta brillante adaptación que ha llenado las pantallas de fantasía. Lo mejor para adentrarse en esta historia es acercarse a las dos ediciones que ha presentado Alfaguara.

Ya en el imaginario colectivo desde hace décadas, las ilustraciones de Quentin Blake, que en 1978 comenzó a ilustrar los libros de Dahl, son uno de los grandes atractivos de la reedición que acaba de hacer Alfagura de Las Brujas. Desde luego para varias generaciones, se han convertido en la forma de «mirar» al universo literario del autor. Además, en esta estupenda edición nos encontramos con capítulos inéditos.

Con un precedente así, Pénélope Bagieu, se enfrentó al reto de dar vida a esta historia en formato cómic. El resultado no puede ser más gratificante. La ilustradora ha conseguido que veamos las palabras de Dahl materializadas en unas viñetas que te harán leer del tirón esta apasionante historia fantástica que sigue enganchando a grandes y pequeños.

«100 musicales que deberías ver», la mejor guía para un primer acercamiento al musical

Es importante leer el prólogo de esta publicación para comprender las decisiones tomadas. Y es que la elección de ciertos musicales y no otros en este particular listado «no solo se trata de una decisión eminentemente subjetiva, sino también llena de aspectos opinables que no creo que se puedan llegar a justificar más allá de la mirada de quien escribe».

De ahí decisiones cuanto menos discutibles para un conocedor del mundo del teatro musical como no dedicar un apartado a fenómenos de la escena como Hoy no me puedo levantar– una pena que se pase de puntillas por las apuestas de teatro musical made in Spain– y sí dedicárselo a musicales recientes que apenas han tenido eco más allá de Broadway y-o el West End. También sorprende que incluyendo tantos datos fácilmente localizables en internet se digan cosas como que Follies se estrenó en el ¿Teatro Nacional de Madrid? refiriéndose al Teatro Español, claro está.

Entré en 100 musicales que deberías ver atraído por el atractivo diseño de la publicación plagada de atractivas fotos de escena -incluidas muchas de las producciones españolas, cosa harto agradecible para los espectadores que las hemos podido revivir de esta forma.

Más allá de los datos genéricos -no deja de ser una publicación para el lector simplemente aficionado al teatro musical sin mucho conocimiento del tema- destaca el apartado ¿Qué fue primero el musical o la película? Seguro que muchos espectadores se sorprenderán con títulos que están instalados en el imaginario colectivo como películas, pero que se estrenaron como funciones teatrales.

100 musicales que deberías ver es una estupenda guía para tener a golpe de vista la información básica de una cuidada selección de títulos representativos de las aristas de un género en constante evolución.

La cultura pop española ocupa su lugar en las librerías de la mano de Juan Sanguino

«Si en algún momento de tu infancia viste a Sabrina salírsele un pezón en la televisión pública, tu adolescencia quedó atravesada por el crimen de Alcàsser…»

Cómo hemos cambiado. La transformación de España a través de la cultura pop de Juan Sanguino (Península, 2020)

Puede sorprender que un libro como el que encabeza este post no contenga ni una sola imagen en sus páginas, salvo la maravillosa fotografía de Piedad Bejarano de la portada, pero es que una vez leído te das cuenta de que simplemente no es necesario.

Esto es así ya que el receptor de este libro, estoy seguro, recuerda cada uno de los episodios televisivos a los que hace referencia Juan Sanguino en sus páginas. Solo hay que tirar de esas imágenes que tenemos guardadas o creemos tener guardadas en el imaginario colectivo y es que ¿Quién no conoce a alguien que dijo haber visto el episodio de Ricky Martín y la mermelada? Por cierto, la Gemio no vivió ese supuesto momento. Fue the one and only Concha Velasco que la sustituyó en Sorpresa, Sorpresa, ¿Se acordaban?

Cada vez somos más conscientes de cómo la cultura popular nos define como sociedad, de cómo aquellos estándares que en un momento nos resultaban aceptables, ahora se tornan en algo bien distinto. Es improbable que nadie hace relativamente poco pensase que un personaje como Cristina Ortiz, La Veneno, generaría un fenómeno de la dimensión que lo ha hecho gracias a la serie de la que hemos hablado aquí ampliamente.

Por las páginas de este tratado pop de España encontramos afirmaciones del tipo: «A nadie le gusta Macarena. Nadie se la ha puesto nunca en su casa por placer. Y, sin embargo, es, con diferencia, la canción tolerada con más entusiasmo de nuestro tiempo». Sí aquí caben todos los referentes populares que se puedan imaginar, sin olvidarse de fenómenos como OT.

Esta edición Península está plagada de leyendas urbanas de esas que nos han construido como sociedad de la (des)información y es que «da igual si Victoria Beckam dijo o no que España le olía a ajo», nos sentiremos interpelados reconociendo cada uno de los pasajes a los que hace referencia Sanguino. Somos una sociedad compleja incluso en la construcción de los propios iconos de la cultura pop. Así que es difícil explicar a alguien que no tenga ADN ibérico dicotomías como las que provoca la interpretación de un personaje como Torrente: «podría funcionar a la vez como sátira del machirulismo casposo para algunos espectadores y como reivindicación del canallita ibérico para otros».

Cómo hemos cambiado nos habla de tú a tú para que no olvidemos que la España de las plataformas, de las series y programas de culto sigue siendo aquella que vibraba con el Mississippi a medianoche y disfrutaba a la par que se escandalizaba con la teta de Sabrina.

Si hemos cambiado o no, no seré yo el que lo diga, sumérjanse en las páginas de este libro altamente adictivo y lo comprobarán con sus propios ojos.

Y hasta aquí puedo leer.