Aretha y ‘La Yuste’, las reinas de la cartelera DE CINE

Hoy os avanzamos algunos de los estrenos que llegan hoy mismo y el próximo viernes, 24 de septiembre, a las pantallas. Tres propuestas para disfrutar en las salas y una que lamentablemente solo podremos ver en nuestros hogares.

Hoy 17 de septiembre llegan a las salas dos destacados estrenos de cine español con irregulares resultados. Se trata de El club del paro y Sevillanas de Brooklyn.

De la primera poco más de un par de líneas podré comentar. La cinta, correctísima sin mayor pretensión que pasar un rato agradable que consigue de sobra, cuenta con un elenco en el que vuelve a volar alto el genio y figura de Carlos Areces que se lleva la película de calle. El chico De la Iglesia es un periodista en paro que no quiere renunciar a su vocación a pesar de las circunstancias y se encuentra por el camino con un puñado de gañanes con los que comparte cañitas y reflexiones alrededor de la barra del bar. Sin ser el título más desternillante del mundo, El club del paro tiene un acierto cómico importante en los guiños prepandémicos -la cinta transcurre justo a finales del 2019- que al menos a mí me sacaron una sonrisa. Un plan agradable para una tarde de fin de semana con referencias a nuestra idiosincrasia picaresca -ese señor al que llaman “el negro” podría ser uno de esos ñapas que siempre prefieren ‘sin factura’.

Caso bien distinto es el de Sevillanas de Brooklyn, una de las comedias más divertidas y con ese pellizquito emocional que hace que una película pase a ser algo más que “una de risas”. Además de un guion ingenioso que, a pesar de que nos podamos imaginar el final casi desde el principio, no deja de buscarnos las cosquillas de la risa con momentos tan memorables como ese en el que por una serie de circunstancias esta familia tan poco convencional terminan en el piso de un atónito anciano. Yo al menos, alguna lagrimita de la risa me eché. Al final alguna lagrimita de la otra, de la del pellizquito emocional que comentaba antes también me eché la verdad gracias a la verdad de un trío de ases femenino y un actor que consigue también brillar en una película tan eminentemente femenina. Me refiero al inmenso Manolo Solo, por supuesto. Lidera el reparto Carolina Yuste… o mejor dicho… Yo ya la pongo el apelativo de ‘La Yuste’ como las grandes de la escena. Hay algo en la mirada de esta intérprete que traspasa la pantalla, que te llega al alma con cada gesto, con cada mirada emocionada y con una sonrisa que enamora. Aún en cartel con Chavalas, ¡otra JOYA incontestable!, no dejen de rescatar tampoco a su Amy en El Cover -que pueden verla en Prime Video donde se ha convertido en todo un fenómeno. La acompañan Estefanía de los Santos y María Alfonsa Rosso- que no pueden estar más maravillosas, como de costumbre. Tierna, divertida, emotiva, la película de Vicente Villanueva es una feel good movie que te dejará tan buen sabor de boca que querrás recomendarla a todo aquel al que quieras alegrarle la tarde.

Hoy también llega a las pantallas, en este caso de Prime Video, la adaptación cinematográfica del megahit de Broadway Everybody’s talking about Jamie. Justo antes de la Pandemia tuve la oportunidad de ver en el cine la grabación, impecable, del show original, y sinceramente lo disfruté muchísimo. Por eso tenía muchas ganas de ver la adaptación cinematográfica. Como siempre, en su paso al cine se ha tomado alguna que otra opción del todo discutible. Voy directo al grano. Los buenos musicales, los que insertan perfectamente las canciones en el lugar adecuado, resultando “orgánicos”, es como que estás esperando que suene la canción en el momento oportuno. Yo estaba esperando con ganas ver cómo se había llevado a la pantalla uno de los numerazos del musical, The Legend of Loco Chanelle (And the Blood Red Dress). En cambio me encontré ese momento sustituido por un tema que parecía salido de la excelente Rocketman titulado This was me, ¿Pretenderán conseguir con ello una nominación a la mejor canción original? Podría ser… Yo desde luego no la nominaría. Tienen enlace de ambas canciones y sí, las comparaciones son odiosas. Vista con perspectiva no está mal la canción, pero no era necesaria. Más allá de esta anécdota la película funciona estupendamente y conserva las cualidades del musical original. En el reparto tengo claro que no hay nada comparado al trabajo delicado, emocionante y sensible que hace Sarah Lancashire como la madre de Jamie. Su interpretación de He’s my boy es de los momentos más bonitos y mágicos de la película. Una actriz que por cierto ya me había cautivado con su pequeña participación en Yesterday, el mejor homenaje que existe al imaginario de Los Beatles en la Gran Pantalla.

Dejamos lo mejor para el final, a pesar de la duración. El próximo viernes 24 llega Respect a los cines españoles tras una espera entiendo que dilatada por la dichosa Pandemia. Las expectativas estaban en lo más alto. La propia Aretha había recomendado que fuera Jennifer Hudson fuese su álter ego en la Gran Pantalla. El resultado es simplemente impecable, tanto en su interpretación como en este “canónico biopic musical merecedor de Oscar”. La actriz de Dreamgirls llevaba años sin encontrar ese personaje con el que trascender hasta que este proyecto ha llegado a su vida. Llega un momento en que dejas de ver a la actriz y “ves” a Aretha y eso, más allá de caracterizaciones, solo lo puede conseguir un trabajo actoral de primer nivel. Bueno, a nivel vocal, poco puedo decir, desde luego que está a la altura de la original, pero no descubro nada. La secundan un estupendo y demasiado poco envejecido en el paso de los años Forest Whitaker y una delicioso estrella de Broadway como es Audra McDonald, de la que disfrutamos cada pequeñísima aparición en pantalla y más si nos regala un trocito de su magia musical. Los que tuvimos la suerte de verla en concierto hace unos años en el Teatro Real ya deseamos que vuelva al templo de la lírica tras suspender su nuevo concierto por la crisis sanitaria actual. En definitiva, Respect es un biopic musical, en la onda de trabajos tan destacables como En la cuerda floja, Ray o Judy, al que solo se puede achacar -como a la mayoría de este tipo de cintas- un ligero exceso de metraje. Y sí, ha cumplido de sobra las expectativas. Nominación para ‘La Hudson’ asegurada.

“El Cover” o melodías de ayer, hoy y siempre

And only i am left on stage to end the play.
There are so many songs in me that won’t be sung,
I feel the bitter taste of tears upon my tongue.
The time has come for me to pay for yesterday when i
Was young

(When I Was Young, Shirley Bassey)

Siempre he creído en las conexiones entre cine y teatro. Devoro propuestas escénicas y cinematográficas desde que tengo uso de razón y nada mejor que una experiencia como esta para recordar la muy dilatada trayectoria teatral de Secun. Creo recordar que he visto la práctica totalidad de las funciones que ha escrito y dirigido desde 2006 con El Rincón de la Borracha en el Teatro Alfil y sin duda he podido descubrir un poquito de la esencia de El disco de cristal en este El Cover -con ‘cameo’ incluido de la obra escondido en sus escenas, a ver si lo encuentran.

El Secun de la Rosa autor suena a melodías de ayer, hoy y siempre. Suena a Mina, suena a Shirley Bassey, suena a Parrita y a todos aquellos artistas que pudieron llegar a ser y no fueron como el Tomy Tomás de El disco de cristal. En ocasiones, viendo la película me lo he imaginado al final de sus días intentando ser él mismo en un lugar como Benidorm lleno de imitadores que, sin embargo, destilan mucha verdad. Como siempre, la verdad nace de los personajes a los que Secun no juzga, mima y quiere a pesar de que sus actitudes en ocasiones puedan no encajarnos en ese puzzle vital en el que por un momento se convierte la ciudad de los rascacielos alicantina. Un lugar lleno de neones, pero también poblado por las sombras de esos artistas que en muchos casos ocultan desgarradoras historias detrás como las de ese imitador de Liza Minelli que en voz y rostro de un inmenso secundario como es Jorge Calvo traspasa la pantalla en la escena que cuenta su historia.

La grandeza de Benidorm y en concreto de El Cover es que nos cuenta muchas historias y es que no hay grandes protagonistas con una apuesta por lo coral que nos permite disfrutar de un gran número de rostros conocidos y principalmente desconocidos para el gran público. Entre esos personajes sin rostro me es inevitable pensar en un veterano imitador sin rumbo que desde la puerta del Xirleys, epicentro de la película en los escenarios diurnos, mira al infinito cigarro en mano pensando en la cada vez más fatigante tarea de volver a subirse al escenario de nuevo para fingir ser otro que no es. Precisamente, ese casi leit motiv sobrevuela la película especialmente en el caso del protagonista, un estupendo Álex Monner. Le acompaña en su viaje de búsqueda su abuelo, un entrañable, emotivo y delicioso Juan Diego en el que es su trabajo más ‘tierno’ incluso regalándonos un pequeño momento musical. Le anima a luchar por sus sueños que de alguna forma ve reflejados en la mirada de su nieto que no se atreve o aún no sabe cómo llegar a ser el que realmente quiere ser.

Secun de la Rosa dirigiendo a Marina Salas y Juan Diego

En el fondo, El Cover es una carta de amor. Una carta de amor de un nieto a su abuelo y también de unos personajes sobrepasados por las circunstancias pero que en el fondo sienten algo muy especial por esta especie de Las Vegas española y ¿Cómo no? Una carta de amor a las melodías de ayer, hoy y siempre como se demuestra en uno de los momentos más potentes de la película en la que se funden géneros musicales en un impresionante plano secuencia en una particular batalla de canciones en la que suenan las voces de intérpretes de sobradas tablas en las lindes escénicas como Víctor Massán, Ana Hurtado o Xavi Melero con canciones que van desde Tenía tanto que darte hasta Bad Romance, Eres tú o incluso la batalla entre I will survive y Resistiré que -recordemos que el rodaje se cortó por la pandemia- se rodó antes del confinamiento por cierto o sea que no busquen relación alguna con ello. En el apartado musical destacan también dos piezas inolvidables de Shirley Bassey, que aparece nombrada en los agradecimientos de la película. Por un lado, This is my life interpretada con un derroche vocal impresionante por Cristina Rueda. Por otro, Marina Salas, en su primera vez cantando, nos regala un exquisito When I was young. La protagonista de la película marca un nuevo hito en una carrera marcada también por las tablas -y eso se nota- con proyectos como La Casa de Bernarda Alba. No me quiero olvidar del hit que se ha marcado Antonio Orozco, Que me busquen por dentro, con cameo incluido del artista -hay otra aparición estelar que seguro les sorprenderá. En el apartado musical también ha colaborado Nacho Mañó de Presuntos Implicados que también ha compuesto musicales como Los Músicos de Bremen en el Teatro Sanpol.

María Hervás, Susi Sánchez y Álex Monner bajo la mirada del director

He dejado para el final, como si de un postre de excepción se tratase, a algunos de los intérpretes de esta tragicomedia con canciones que no musical al estilo Broadway. En el apartado femenino me voy a detener en varios nombres. En primer lugar, María Hervás, de la que tanto y tan bien he hablado en el blog por sus excepcionales trabajos televisivos recientes. Hervás se ha hecho un hueco merecido en la industria tanto audiovisual como escénica demostrando en cada trabajo rigor y constancia en una carrera de fondo como es la de intérprete. A su Moni nos la llevaríamos a casa y a su maravillosa intérprete también, ¿para qué engañarnos? Las figuras maternales en la cinta vienen de la mano de dos superlativas intérpretes que están como siempre ‘de reclinatorio’: Susi Sánchez y Carmen Machi. Dejo para el final a Lander Otaola y Carolina Yuste, una pareja de lo más especial que derrocha ternura y emoción en cada aparición en pantalla.

2020: El año en que Pixar volvió a arañarnos el alma

Como cada fin de año desde hace ya unos cuantos valoramos los distintos temas que nos atañen DESDE MI BUTACA. A pesar de todo lo ocurrido o quizás con más razón, la cultura ha ocupado un lugar importante en nuestras vidas. En este primer repaso hacemos parada en el cine tanto en los estrenos en salas como en las propuestas que han llegado a las plataformas. Como siempre, no habrá pódiums ni rankings, solo un análisis de propuestas que por uno u otro motivo me hayan impactado este aciago 2020.

Soul vuelve a mostrar la mejor cara de Pixar. A todos los seguidores de esa factoría de sueños y emociones que es Disney Pixar se nos cayó el alma a los pies cuando supimos que Soul sería la primera película que no veríamos en la gran pantalla. Así que su estreno el pasado día 25 en Disney + se convirtió en un verdadero acontecimiento en el que pusimos las expectativas muy altas y eso siempre es un arma de doble filo. No me voy a andar con rodeos, Soul es la constatación de la madurez artística de Pixar y por ende de sus espectadores. Leía un comentario en redes que decía: “Soul encantará a los padres y aburrirá a los niños más pequeños”. No podría estar más de acuerdo, pero es que no hacen cine… Hacen arte hecho imágenes que poco tiene que ver con las propuestas de animación soporíferas e infantilonas -en el peor sentido de la palabra- que estrenan otros estudios. Por películas como esta, se le puede perdonar al estudio que haya perpetrado esa inenarrable saga de Cars, ideal para un parvulario, pero no para un Pixar que siempre toca la cima creativa con la punta de los dedos. Hacen CINE. Así, con mayúsculas. De ese que dialoga con el espectador incluso cuando dan vida a un juguete olvidado o a un pez perdido. Pixar en el fondo habla sobre el alma humana y en Soul es más que explícito. Con el precedente de Del Revés seguramente como referencia más directa en el universo pixariano por así decirlo, Soul nos regala la historia de un personaje en busca de su chispa que cuando tiene la oportunidad de hacer sus sueños realidad… ¡Muere! ¿Se imaginan una película así de los Minions o de los cavernícolas esos que han vuelto a los cines? Prefiero no contar mucho más para no entrar en las complejidades de un argumento no apto para todos los públicos. Serán los niños más maduros los que puedan entrar de verdad en esta historia llena de soul- esta vez me refiero a la música.- que probablemente llega en el año más propicio para ello. Y es que en el fondo este año llegamos a la conclusión de que nuestra razón de vivir estaba no solo en ese trabajo o ideal soñado. También estaba en aquellas pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena. Y desde luego, el cine de Pixar con su apariencia superficial de producto audiovisual de consumo masivo esconde una de esas cosas que siempre nos hacen felices.

La música traslada al protagonista de Soul a un lugar muy especial

Cartas a Roxane y The Prom, cuando cine y teatro se dan la mano y brillan juntos. Uno de los primeros estrenos que pasó directamente a plataformas como consecuencia de la pandemia fue Cartas a Roxane. Comentaba en el mes de mayo en mi crítica: “Se convierte en estos tiempos difíciles en un canto de amor a lo efímero del teatro, a los actores. Es, sin duda, una misiva amorosa a aquellos que dan vida a los personajes creados por los dramaturgos. El texto teatral prevalecerá, incluso algunos autores, pero pocos recordarán o simplemente les sonará el nombre de los actores que interpretaron los papeles protagónicos en el estreno de Cyrano”. Voy a hacer una confesión y es que a pesar de mi afición musicalera, jamás me había interesado por The Prom. Llegada con mucho menos ruido que otros estrenos a priori más interesantes como Mank, la gran decepción cinéfila del año, The Prom es la película más mamarracha del año, en el buen sentido de la palabra. Es divertida, es emotiva, tiene un elenco de campanillas entregado a la diversión y un tema que como pocos ha señalado lo que es el teatro para muchos espectadores. Me refiero a We look to you, la canción más hermosa del musical que adapta esta película que te asegura una tarde de evasión maravillosa en Netflix. Entretenimiento de la mano del hiperactivo Ryan Murphy con su habitual reivindicación del colectivo LGTBI elevada a la enésima potencia con este colorido y festivo musical que, lo admito, ha sido de las cosas que más he disfrutado en los últimos meses de este año. Guilty pleasure lo llaman los ingleses.

Una colorida fiesta para una tarde lluviosa

Un año de ‘lamentables inconvenientes’ para las salas, en el que Segura y nuestro cine salvaron los muebles. Acabamos de saber algo que ya nos olíamos. En un año lamentable en todos los sentidos, el audiovisual patrio ha salvado en la medida de lo posible a esos lugares mágicos que siguen siendo las salas de cines para muchos. Quizás, uno de las noticias más duras fue saber que Historias Lamentables se estrenaría primero en Prime Video y después en salas. Lo cierto es que yo, después de verla en la plataforma con ese reparto maravilloso que incluye a Alberto Castrillo Ferrer, ya os avanzo que iré también a verla a los cines. Si te gusta el Fesser de El Milagro de P.Tinto disfrutarás mucho con esta cinta. Otro que se pensó si estrenar o no, pero acertó estrenando fue Santiago Segura. El “amiguete” se tiró a la piscina y arrasó con su divertida y familiar Padre no hay más que uno 2. Película más vista de este año raro.

El inconveniente tuvo que aplazar su estreno por la pandemia. Finalmente llegó a las salas esta maravillosa adaptación de la obra de teatro de Juan Carlos Rubio 100 metros cuadrados. Bernabé Rico debuta en la dirección de largometrajes con esta película coescrita con Rubio, con el que tantas aventuras ha vivido desde aquella Humo, en la que Rico era actor y Rubio ejercía también de director. En la cinta no faltan nombres ‘de la casa’ como una inmensa Kiti Mánver -que está de Goya, ahí lo dejo- o mejor… una actriz ‘de reclinatorio’ como diría don José Sacristán, que hace una breve, pero intensa aparición en la película. Está aún en salas, así que solo puedo recomendar que vayáis a verla.

Dos actores de reclinatorio frente a frente

No me quiero olvidar tampoco de las primeras películas con las que disfruté tras el cierre por el coronavirus. Se trata en primer lugar del documental Marcelino, el mejor payaso del mundo que relata la peripecia vital y artística de Marcelino Orbés. Nadie mejor que Pepe Viyuela para darlo vida bajo la dirección de Germán Roda. No me quiero olvidar de la estupenda Nieva en Benidorm de Isabel Coixet con un inmenso Timothy Spall que al menos a mí me huele a merecido Goya. Merecido es incluir también en este repaso la estupenda película Las niñas.

Cierro este año extraño con una muestra más del talento que tienen nuestros creadores en el género con Voces de Ángel Gómez. Tras su paso por salas -relativamente bueno para el momento en el que se estrenó- está funcionando muy bien en Netfix. Ramón Barea, como siempre, está estupendo. También en dicha plataforma he disfrutado sin ser precisamente yo fan de los superhéroes con Orígenes Secretos con un estupendo Brays Efe.

Susi Sánchez: “La empatía es muy necesaria en nuestra sociedad”

Sin duda, la vida de Susi Sánchez demuestra que la del intérprete es una carrera de fondo. Tras muchos años en que su altura solo la permitía hacer entes en el teatro, dos directores de cine, Ramón Salazar y Pedro Almodovar, pusieron en el lugar que se merecía a una intérprete que este mismo año ganó el Goya. Ahora la podemos ver por partida triple. Sobre las tablas del Pavón- Kamikaze con Los Hijos, donde comparte escenario con Adriana Ozores y Joaquín Climent bajo la dirección de David Serrano. En el cine podemos verla como la perturbadora madre de la protagonista de Legado en los huesos. En Netfix forma parte del reparto de Días de Navidad. Un momento dulce que la intérprete celebra con esa sonrisa y esa vitalidad de la que es imposible no contagiarse.

¿Cómo es Los Hijos?

En escena hay tres ingenieros nucleares que de alguna forma ponen sobre la mesa la posibilidad de intervenir en el mundo actual para dejar una herencia más saludable a los que están por venir. Están viviendo las dificultades un año después de la hecatombe nuclear. Lo que realmente quiere sacar a la luz el autor es el cambio climático que no tiene vuelta atrás. Cuando era joven no existía ese peligro, es ahora tan latente que da miedo.

Decía David Serrano que esta obra trata sobre unas mujeres “a las que no se ha dado las gracias nunca”…

Hasta cierto punto sí. Son mujeres universitarias, que han trabajado y sacado adelante a una familia y eso no se les ha valorado. Muchas mujeres de mi generación han trabajado y a la vez han sido amas de casa y no se ha valorado eso. En cambio, el hombre trabajaba y es más raro que a la vez se encargase de las labores domésticas. Así que sí, pienso que es un homenaje muy potente al sacrificio que han hecho las mujeres de nuestra generación.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un gran lugar para contar historias como la de Los Hijos?

El teatro siempre es el lugar donde el contacto con el público es inmediato. El espectador pude ver a actores vivos que comunican un mundo emocional y ese valor no lo tiene ningún otro medio. Un grupo de adolescentes vino y se conmovió con la función tanto como los adultos. Llega a todos los públicos esta función y eso es maravilloso.

Se habla de Ramón Salazar y Pedro Almodóvar, para los que eres una actriz fetiche, como los que mejor retratan la condición femenina…

Completamente de acuerdo. Tienen un conocimiento de la psicología femenina muy profundo y muy desprejuiciado. Se nota que hay amor hacia la mujer en la visión que tienen. También hay una camada de gente joven que me están proponiendo historias interesantes para mujeres maduras. Dentro de poco la gente de cierta edad seremos mayoria en este mundo, así que que se espabilen los guionistas.

Si pongo sobre la mesa el nombre de Pitita Ridruejo…

Eso fue una recomendación que me hizo Ramón Salazar para que investigara para el personaje de 10.000 noches en ninguna parte. No pude coger mucho del personaje la verdad, pero tiene que ver con su apariencia, con el mundo en que ella vive tan en las nubes, tan irreal… Me sorprende mucho que sepas lo de Pitita la verdad…

Acabas de estrenar en Netflix la espléndida mini serie Días de Navidad, ¿Cómo ha sido introducirte en el universo de Pau Freixas?

En cuanto lo conocí tuvimos una conexión extraordinaria. En el primer ensayo me di cuenta de que nos íbamos a entender perfectamente. Es un hombre con mucha profundidad, que no se queda con lo superficie. Quería un trabajo muy coral. El personaje es una maravilla. Me toca acompañar la historia de estas hermanas en una producción que ha contado con un reparto de excepción. Yo le dije que sí desde el principio a Pau, pero cuando me dijo el reparto le dije que no se había cortado nada. Parecía que se había cumplido toda su lista de deseos.

En este momento tan dulce que estás viviendo supongo que te entra la risa cuando piensas que te dijeron que eras demasiado alta para ser la madre de Tesis y decías que solo te llamaban “para ser fenómenos atmosféricos o entes en el teatro”…

Suelta una risa contagiosa a la que es difícil no sumarse.

Es verdad. Hice la luna en Bodas de Sangre, hice del sol en un espectáculo de calle, de la vista en otro, de la muerte… Todo eran entes… Parecía que no tenía pinta de poder hacer de madre. Afortunadamente ahora sí puedo hacerlo. En el fondo, no estuvo mal, ya que pude explicar mundos muy esotéricos y poco convencionales para una actriz.

Y de repente después de tantos años llega el Goya…

Aunque algunas compañeras me decían que me lo iban a dar, para mí fue una cosa bastante inesperada. Yo me sentía tan fuera de onda con el grupo de nominadas que había que pensé que sería imposible. Tuve esa fortuna y la verdad es que estoy muy contenta. Ha sido el regalo de mi vida. A estas alturas nunca te piensas que te vaya a llegar un regalo así.

“Cuando abres la cabeza y el corazón ante un personaje con características oscuras hay una necesidad de comprensión en nuestro trabajo”. En una sociedad tan poco empática como la nuestra, ¿Cuánto lleva a su día a día Susi Sánchez esa máxima que tiene en la interpretación?

Yo lo hago, yo lo necesito en mi día a día. Yo voy al mercado y charlo con las señoras que me cuentan cómo hacen tal o cual plato. Me río incluso con gente a la que no conozco de nada. Esto antes no me pasaba. La búsqueda de empatía es necesaria por lo que tú decías. Vivimos en un mundo en el que no nos conocemos los unos a los otros, ni siquiera a nuestros vecinos. Me encanta ir al bar o al mercado y que me saluden. Es como si hubiese un afecto universal flotando por el aire al que todos tenemos acceso en un momento dado y del que está bien que podemos tirar de él de vez en cuando.

¿Qué te llevó finalmente a coger la senda de la interpretación?

Yo jugaba como todos los niños, pero no pensaba en que eso podía llegar a ser mi profesión. Lo que me incentivó para ser actriz fue el poder de comunicación que tiene un escenario. Los actores tenemos la suerte de poder comunicarnos con otros seres humanos a otro nivel sensorial, mucho más allá de las palabras. Eso es algo que estoy seguro que todo ser humano desearía tener.

Con el Goya se ha puesto el foco también en tus palabras, en tu significación social…, ¿Cómo llevas eso de que lo que pienses sea analizado con lupa?

La verdad es que no me preocupa mucho. Siempre digo lo que pienso. Soy muy sincera, no miento en lo que expreso. Por supuesto, puedo obviar ciertas preguntas, pero todo el mundo sabe que soy de izquierdas. Eso no quita para que yo haga un personaje de derechas y no lo pueda disfrutar muchísimo.

Antes de acabar me gustaría volver a Cuando deje de llover, esa obra que emocionó tanto al público…

Lo primero que me viene a la cabeza es la muerte de mi madre. Empecé a ensayar esa función a los tres días de su muerte. Fíjate que su pérdida fue la inspiración para entrar de la forma en que lo hice en esa obra. Entré muy limpia, muy desasistida en esa función por su muerte. Con el tema de las constelaciones ocurría algo mágico. El público se conmocionaba mucho con esa función. El teatro es lo que tiene que produce casi katarsis, era una obra mágica.

¿Con qué proyectos te gustaría seguir jugando en tu profesión?

Me ha gustado siempre mucho el trabajo de investigación. Me gusta estar con directores que se meten a fondo haciéndonos preguntas. Tengo un proyecto con Fernando Rubio, con el que hice Todo lo que está a mi lado. Me ha propuesto escribir algo para hacer un proceso. Seguramente estrenaríamos un anteproyecto en el próximo Festival de Otoño y seguiríamos con ello para que el espectador sea partícipe del proceso. Lo que me queda por hacer se va a llamar.

Cuando Renée nos llevó más allá del arcoiris

La tiranía de Hollywood y por extensión del showbusiness parece que se han cebado con la otrora gran estrella Renée Zellweger. Más allá de sus desafortunados retoques estéticos y ese momento en el que se la relacionó con Weinstein que prudujo sus mayores éxitos -hecho que ella rechazó al afirmar que nunca había sufrido acoso en su trabajo-, la intérprete ha desarrollado una carrera de altos vuelos en la que decidió hacer una pausa hace unos años hasta esta Judy. Son tantos los paralelismos entre la actriz biografiada y la propia actriz que la interpreta que el resultado del trabajo de la una – la del diario de…- interpretando a la niña que nos hizo soñar que había un lugar más allá del arcoiris es simplemente impecable. Solo por eso ya merece la pena ver una película que no llegará a los cines españoles hasta el 31 de enero de 2020, pero hay mucho más en este aunque prototípico solvente y por momentos emocionante biopic.

El arranque de la cinta no puede ser más brillante para comprender la vida de excesos en la que se vio sumida Garland. Aunque la película, basada en la espléndida función de Peter Quilter Más allá del arcoiris que vimos hace años en el Teatro Marquina de Madrid, transcurre en los últimos momentos de la artista, el relato que nos hace comprender su realidad más íntima estriba en los constantes flashbacks a esa infancia en la que hizo soñar al público. Así, en los primeros fotogramas entendemos lo que ha llevado a la artista a construir una vida de adicciones e insatisfacciones personales frente a un todopoderoso y temible productor que la convirtió en una estrella, ¿Verdad que esto podría ser extrapolable a más de una actriz en activo?

Uno de los aspectos que más importan en la construcción de un personaje tan icónico como el de la protagonista de Ha nacido una estrella es conseguir que la actriz sea el personaje sin caer en la parodia o en la imitación que no recoja la esencia del personaje. Tengo la sensación de que la protagonista de Chicago ha conseguido mimetizarse en Garland acudiendo a su esencia, sin histrionismos innecesarios. Como espectador, a los pocos minutos ves a Judy Garland y esa ‘magia’ no es tan habitual en esta oleada de biopics que vivimos recientemente. En el apartado musical, Zellweger brilla tanto en los números más ‘felices’ como ese Get Happy como en el emotivo Over the rainbow que se guarda cual as en la manga el director para el final. Y en ese retrato de la otrora estrella, me gustaría añadir que no se queda en el mero retrato de adicciones, sino que expresa el que creo que fue el mayor deseo hasta sus últimos momentos, ser una buena madre.

Otro momento emocionante. Quizás nunca descubramos el motivo real que llevó al colectivo LGTBI a usar como himno el popular tema de El Mago de Oz, pero esta cinta nos regala un momento realmente memorable a este respecto. Dos de sus mayores fans reciben un regalo inesperado y es que la sentarán a su mesa en una noche de confesiones tras uno de sus recitales.

En definitiva, Judy supone una brillante reconciliación de Renée Zelwegger con una industria a la que ha servido grandes trabajos interpretativos y un puñado de taquillazos. Y lo hace con un solventísimo retrato de todo un icono del cine que la pondrá en la carrera del Oscar seguro. Bienvenida de nuevo, Renée.

Asunción Balaguer: “Una vez pasó un ángel por mi vida”

Nos acaba de dejar Asunción Balaguer, una mujer imprescindible de nuestra escena. Es por ello que recuperamos nuestro encuentro con ella en el Español en el que según comentaba fue uno de los momentos más felices de su vida. Por primera vez, se subía a un escenario para interpretar uno de los grandes musicales: Follies, en el que derrochaba pasión y esa eterna sonrisa que nos regalaba a todos los que tuvimos la suerte de cruzarnos alguna vez con ella. Seguro que ahora se reencuentra con ese ‘ángel’ que un día la ayudó a tomar el camino correcto. Nos quedan sus intervenciones en cine, teatro, televisión y, ante todo, esa imborrable sonrisa.

“Llega hablando por teléfono de una forma animada. Nadie diría que tiene 86 años y que cada noche se atreve a bailar y cantar con coquetería. Ella miraba con envidia a eses vedettes que protagonizaban la revista, ese género que tanto disfrutó junto a su amado Paco Rabal. Ahora es ella la que enseña los hombros, orgullosa de poder estar en una experiencia como Follies. Su tono cálido y cercano desnuda el alma de una actriz que paralizó su carrera casi por completo por el amor que sentía hacia su marido. Era entonces la televisión su refugio, el lugar en el que podía trabajar unos días y así recuperar la pasión por su profesión. La muerte de Paco fue un punto y seguido en su carrera. Una vez, cuando las cosas se pusieron difíciles, un ángel se cruzó en su camino y la hizo tomar la decisión acertada. Ahora, vive un momento dulce que relata con entusiasmo y ternura tras recoger el TP de Oro y seguir en la serie de la temporada, Gran Hotel. Corran al Español y aplaudan a una grande de las tablas que cada noche emociona al entusiasta público”.

Creo que la costó aceptar un proyecto como Follies, ¿Qué se le pasó por la cabeza cuando la ofrecieron estar en un espectáculo así?

Yo no tengo voz y soy mayor y encima tenía que bailar, pero el esfuerzo ha merecido la pena. Es una alegría pensar que he podido cantar con orquesta. Le contaba a Carlos Hipólito que me sentía como en una tragedia griega con un coro. Es un placer trabajar con gente como Carlos Hipólito o Vicky Peña. Todo el elenco de este musical es tan maravilloso, con esos bailarines y ese coro, que el público ruge después de cada función.

¿Era aficionada al mundo del musical?

Mi madre se casó con Marcos Redondo, el barítono, eso me hizo estar en el mundo de la zarzuela desde pequeña. Además, me encantaba ir a la revista con Paco. Ahora, me siento coqueta a mis años con este personaje y me parece casi un sueño hecho realidad.

¿Qué ha sentido al recibir un reconocimiento como el TP de Oro?

Yo dejé el teatro para ayudar a Paco y cuidar a mis hijos, pero siempre solía aceptar las cosas que me proponían en televisión. Me encantaba reencontrarme con mis compañeros. Hice muchos trabajos cortitos en televisión, me lo pasaba muy bien. Sentí mucha emoción esa noche. Doy gracias a la televisión, un medio al que tengo mucho que agradecerle. Gracias a las series y novelas que hacíamos no perdí nunca la continuidad en esta profesión.

Gran Hotel la ha devuelto a la pequeña pantalla con una serie que se ha convertido en el éxito de la temporada, ¿Cómo esta viviendo Asunción Balaguer esta experiencia?, ¿Siente que está viviendo una de sus mejores etapas profesionales?

Estoy viviendo un momento dulcísimo. No podía imaginarme a mis años trabajando con Mario Gas, un director amable, un gran compañero. Es una obra realmente espléndida, de primera calidad. En Gran Hotel, mi personaje, Lady, tenía muy poco protagonismo, pero ahora está entrando en las tramas. En esta segunda temporada ya va a participar en los misterios del Gran Hotel. La verdad es que tengo mucha suerte ahora mismo. Vengo de hacer dos años de gira con otra compañía maravillosa como ha sido la de El Pisito.

El Tiempo es Sueño es un montaje muy especial para usted, ¿Cómo resumiría la esencia de una obra tan íntima y tan personal?

Le pedí ayuda a El Brujo para unos recitales y me pidió que le contara mi vida. Le conté cosas muy personales en un momento muy delicado como fue la muerte de Paco. Le expliqué mi vida con Paco y el funcionamiento de las compañías de teatro entre otras cosas. Le conté una experiencia delicada por la que pasé y decidió que ese fuera el final. Una vez pasó un ángel por mi vida. Hay personas que te ayudan en los momentos delicados y nunca más vuelves a saber de ellas. Esa persona me ayudó a tomar la decisión acertada y luego desapareció de mi vida.

Ahora que está en las tablas de un teatro mítico como el Español, ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza de sus comienzos en la compañía Lope de Vega junto a José Tamayo en este Teatro Español?

En este Teatro Español tuvimos muchos éxitos como Diálogo de Carmelitas. Paco estuvo con Edipo Rey. Este teatro me ha dado mucho y ahora a mi edad, me siento feliz.

¿Tiene aún ganas de emprender nuevos proyectos profesionales o preferiría retirarse?

Yo no me quiero retirar, me siento en un momento muy dulce de mi carrera. Los actores podemos jubilarnos cuando queramos.

Campanella: “En el teatro el público con sus risas es el director de orquesta”

Toda historia tiene un comienzo y quizás el primer “flechazo” teatral de Juan José Campanella lo tuvo viendo una obra que muchos años después volvería a su vida primero en Argentina y en estos momentos en España. Se trataba de Parque Lezama, una función que ha influido en su carrera mucho más de lo que pudiera parecer a priori. Allí, los personajes se encontraban en un lugar donde se relacionaban con extraños. Algo recurrente en su cine con espacios que van del Tribunal de El secreto de sus ojos al famoso club de Luna de Avellaneda. Es allí, en esos lugares donde se crean “familias que no son de sangre”, donde el ganador del Oscar ha encontrado inspiración muchas veces.

Su segundo debut teatral. A pesar del recurrente titular del debut de Campanella en el teatro, lo cierto es que el cineasta ya tuvo una primera experiencia. Eso sí, fue como autor y no como director. Tenía 23 años y en esa aventura lo acompañó Fernando Castets -que se convirtió en su mano derecha creativa desde que se conocieron estudiando cine en 1979- y su inseparable Eduardo Blanco, protagonista de muchas de sus películas y de este Parque Lezama que mañana tendrá su estreno oficial en el madrileño Teatro Fígaro. Ya desde entonces, los tres se han convertido en “hermanos de vida”. De hecho, se encontraron recientemente en una cena en la capital española.

Así nos hablaba de Parque Lezama en 2014

Hace cinco años, el director participaba en un curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y aprovechamos para que nos contase un poco sobre Parque Lezama.

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“La vi tres veces en 1985, es mi obra favorita, la leí y vi la película y fue muy influyente en mi carrera. De hecho, llevaba 30 años detrás de los derechos. El autor no quería que se tocase ni una coma del texto, pero gracias al Oscar conseguí que viese mi trabajo y se fiase de mí. Tiene un humor judío americano que tiene mucho que ver con el italiano… Tiene todos los temas que me interesan, ya que logra resumir la vida: La vejez, el balance de nuestra existencia y el conformismo versus el compromiso, hasta qué punto nos implicamos en las cosas que pasan. Todo eso con un texto que te hace reírte y emocionarte. El público está entrando muy bien en la obra. Además, estaba tan metido en la onda tecnología tras Metegol que necesitaba desintoxicarme. Así, me metí a ensayar en un viejo teatro en el que no había ni cobertura. Y por supuesto, volver a trabajar con Eduardo Blanco, que llevábamos 10 años sin trabajar juntos, era un aliciente muy grande también”.

Ya de vuelta a este septiembre de 2019 en que tiene lugar este nuevo encuentro, Campanella nos señala que: “Es importante que cada espectador se ilumine con su propio equipaje,  que se lleve su propio mensaje de la función”. Para él, esta obra habla en el fondo de ese momento en que “uno deja de vivir para sobrevivir, cuando uno se sienta a esperar la muerte”. Parece que la experiencia teatral le tiene completamente hechizado cuando nos comenta que: “he abrazado al teatro con locura”. Buena fe de ello da que está al frente de un futuro teatro en Argentina y que ya puede avanzar que le tendremos de vuelta en España con otra experiencia escénica en 2021. Todo ello parece que se debe a esa sensación de ‘mirón’ a que somete el teatro al público. Y es que para él, la escena recoge “una situación de vida en la que el espectador elige a quién mirar”. 

“Llegó un momento en que durante los ensayos necesitamos al público”. Si algo ha aprendido Campanella de este Parque Lezama es la importancia del que escucha desde su butaca: “El público con sus risas son el director de orquesta”. No podemos olvidar que aunque los actores hagan como que hablan entre sí, en el fondo dirigen sus palabras al público que con sus reacciones marcan el timing de la función. A tenor de los primeros días de previas en el Fígaro, con llenos diarios, el público español ha entrado muy bien en esta historia que han traído a España Smedia y Seda de la mano de la productora argentina El Tío Caracoles. Para ello se ha reformado el teatro para adaptarse a las características del montaje. Para este estreno, Campanella ha vuelto a sentir ese cosquilleo en el estómago al tratarse de un medio como el teatro, pero siempre con la confianza que da una obra de sobrada eficacia a nivel internacional, aunque siempre con su sello.

El cuento de las comadrejas, un canto de amor a los actores. Más allá de la apariencia satírica de la nueva cinta de Campanella se encuentra un guión que pone en valor a los intérpretes. Muy al contrario de la cinta en la que se inspiró – Los muchachos de antes no usaban arsénico– que partió de una cierta desidia hacia el mundo actoral tras una mala experiencia de su creador, Campanella ha querido hacer una versión muy libre de una historia ya existente. Algo habitual en su filmografía con títulos como El secreto de sus ojos, también basado en un original literario y coadaptado con el propio autor de la novela. En defnitiva, se trata de hacer nuevas creaciones a partir del original y “que se puedan disfrutar en un programa doble de manera individual sin necesitarse la una a la otra”. 

Con la mirada puesta en sus compromisos teatrales y preocupado por la acuciante situación en Argentina, este director que añora el cine de Berlanga que está seguro “se hubiese atrevido con temas que ahora mismo son intocables”, nos avanza que siempre tiene puesto un ojo en su productor cinematográfico español, Gerardo Herrero, con el que espera poder seguir dando alegrías cinéfilas en los próximos años. De momento, nos toca acercarnos al madrileño Teatro Fígaro para seguir disfrutando del talento de Campanella con Parque Lezama.

Notas desde la Menéndez Pelayo: Cuando el teatro y el cine se dan la mano

La pasada semana la Universidad Internacional Menéndez Pelayo acogió el Seminario Del escenario a la pantalla: teatro y cine en España (1990-2016).

Durante este curso en un formato de conferencias y mesas redondas se analizó la relación entre el teatro y el cine poniendo su foco en las adaptaciones cinematográficas de  ¡Ay, Carmela!, El perro del hortelano,  El chico de la última fila y  Bodas de Sangre. Cerró el curso  Las furias, la primera cinta de Miguel del Arco.

El lunes fue el turno de la adaptación que Carlos Saura y Rafael Azcona hicieron sobre ¡Ay, Carmela!

En la primera sesión del curso se pudo disfrutar de algunas imágenes de la puesta en escena que protagonizaron un espléndido Santiago Ramos y Verónica Forqué, una actriz muy ligada a este texto de José Sanchis Sinisterra. Tuve la suerte de ver esta producción, dirigida por Miguel Narros, en dos ocasiones, y aún tengo en la cabeza la primera vez que la vi en el Teatro Mira de Pozuelo de Alarcón hace una década.

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Por esas casualidades que se dan a menudo en la Menéndez Pelayo, el autor participó la pasada semana en la actividad de la UIMP, pero en otro curso. Por la tarde, tras ver la versión cinematográfica de este texto teatral, se puso sobre la mesa un tema importante: ¿Traicionó la cinta de Saura el espíritu del texto teatral? Indudable el valor cinematográfico de una cinta que arrasó en los Goya. Ahora bien, ¿Hasta qué punto es fiel a la obra teatral esta cinta? Parece claro que lo justo es valorarlas como dos obras artísticas bien distintas. Sin duda, se le podría criticar a la película la eliminación de ese epílogo que hace tan especial la función teatral, pero no es óbice para valorar la calidad de la cinta.

La actividad cultural de la UIMP tuvo una protagonista de lujo por la noche con Julieta Serrano. Corría el año 1981, cuando la actriz interpretó, junto con Irene Gutiérrez Caba y Amparo Rivelles, el monólogo Antes del desayuno de Eugene O’ Neill, un proyecto dirigido por José Carlos Plaza, que le dejó tan buen recuerdo, que hace una semana volvió a recurrir a él: “O’ Neill me gusta mucho, lo he hecho tres veces, una siendo muy jovencita, que fue cuando conecté con él y me entusiasmé con sus textos”. Por eso, más de treinta años después, la actriz barcelonesa escogió esa misma lectura para su participación en el ciclo Noches de teatro de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) que este año por primera vez se produce en el Campus de Las Llamas y que esta noche tendrá como protagonista a las 22h al actor Israel Elejalde. Serrano acompañó este monólogo con una escena de Largo viaje del día hacia la noche del mismo autor, para dar voz a este dramaturgo que ha fascinado siempre a la veterana actriz que fue acogida con un caluroso aplauso.

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Foto: Esteban Cobo

El martes fue analizada El Perro del Hortelano, la ‘ortodoxa’ adaptación que hizo Pilar Miró junto a Rafael Pérez Sierra que participó en la segunda jornada junto a Germán Vega García-Luengos, Director del Festival de Teatro Clásico de Olmedo, que incidió también en la importancia que ha tenido el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro en la revitalización del teatro clásico en nuestro país. La cinta de Miró fue galardonada con un aluvión de Goyas, pero el extraordinario trabajo de Santiago Ramos en Como un relámpago le ganó la partida a Carmelo Gómez, que parecía el favorito en los Premios de la Academia.  Durante el miércoles se analizó la adaptación de El Chico de la Última Fila que se hizo en la cinta En La Casa, una película cuya presentación cubrimos DESDE MI BUTACA. “Las numerosas traducciones a diferentes idiomas dan fe de una muy buena proyección internacional del texto, y es que, además de los idiomas más comunes como el francés, el inglés, el italiano o el portugués, El chico de la última fila, ha sido traducida a lenguas como el búlgaro, el rumano e incluso el coreano”, resaltó Enrico Di Pastrana, Catedrático de Literatura Española que ha hecho un recorrido por los montajes de la pieza fuera de las fronteras nacionales, convirtiéndose así en uno de los textos españoles contemporáneos más representados en todo el mundo.

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Foto: Juan Manuel Serrano

Precisamente, el autor de la obra original, Juan Mayorga, recibió el Premio La Barraca que la UIMP entrega cada año a una destacada personalidad de las Artes Escénicas, como ya relatamos en las Notas desde la Menéndez Pelayo del verano de 2013.

El jueves fue el turno de la visión que Paula Ortiz hizo de Bodas de Sangre en su película La Novia. Durante la sesión del jueves la tragedia y el mundo lorquiana fueron protagonistas en la jornada de este interesante curso en la UIMP: “La tragedia es un género, desde nuestra perspectiva, imprescindible en este momento” comentó. Es el género de las crisis, grietas y bisagras históricas: “Lorca ahora es más necesario que nunca, contando con las herramientas que tenemos hoy, porque él se asoma a esa grieta, y se hace esas preguntas primeras y últimas de la tragedia” añadió a su paso por la Menéndez Pelayo la directora. Esencial fue en sus comienzos, desde sus primeros cortometrajes, Raúl García Medrano, responsable del Festival de Cine de Comedia de Tarazona.

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Foto: Esteban Cobo

El viernes al colofón final del curso con la presencia de Miguel del Arco con Las Furias unimos, por esas cosas mágicas que ocurren en la Menéndez Pelayo, la participación de Raquel Lobera, una de las integrantes del Gabinete de Prensa de la UIMP, en el curso ¿Una maldición que salva? Escritoras y locura. La periodista participó en la dramatización que el dramaturgo José Sanchis Sinisterra hizo dentro del curso junto a Eva Redondo en uno de los cursos con mayor afluencia del verano, que acogió la lectura con un sonoro aplauso y que se interesaron por cómo habían abordado el texto las intérpretes. En la intervención del autor de la citada ¡Ay, Carmela! destaca su concepción de lanarraturgia’ como un género híbrido que abarca “una frontera cada vez más presente en la escritura dramática contemporánea”. Se trata de una mezcla, ha destacado, de “la forma dramática canónica, interpretada por voces ficcionales, y el material narrativo, donde hay una voz autoral que se hace cargo del desarrollo de los acontecimientos”. Un segmento importante de la escritura dramática de los últimos quince o veinte años, ha explicado: “Se encuentra en esta ‘narraturgia’, donde a veces es difícil discernir que el los propiamente dramático y lo narrativo”.

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Además de su trabajo con Las Furias que, aunque no adapta ninguna obra de teatro tiene ciertas conexiones con el hecho escénico, Del Arco también se refirió en rueda de prensa al Teatro Pavón Kamikaze tras mi pregunta: “Artísticamente ha sido un bombazo, el ruido que hemos hecho ha sido brutal, la recepción del público ha sido fabulosa, y aun así ha sido una ruina gigantesca”, ha reconocido el dramaturgo, guionista, actor y director de escena. “Seguiremos tirando de la cuerda hasta que no podamos más, tampoco me voy a hipotecar la casa o a pagar por hacer teatro”, ha añadido. Con esta segunda temporada, esperan conseguir interés por parte de las administraciones, algo que no ha pasado hasta ahora: “Sobre el papel le gustaba a todo el mundo, pero nadie daba un paso adelante. Creo que eso es un problema de la cultura de este país.”, ha advertido como balance de la primera temporada y avance de una segunda temporada que está dando sus primeros pistoletazos con Antígona que supone el debut teatral de un actor vinculado al propio Palacio de la Magdalena. Se trata de Yon González, que fue el protagonista de Gran Hotel, grabada en este espacio que es sede la UIMP. Fue tras ver Misántropo cuando el conocido actor se interesó por el trabajo de Miguel del Arco. Cuando el director le ofreció un pequeño papel en la función que se ve estos días en el Pavón. Kamikaze lo tuvo claro y no lo dudó. La presencia del actor se siente cada tarde en el teatro con la presencia de multitud de adolescentes esperándole en la puerta, aunque sólo alguna suelta entra a ver la función como admitió el director con una sonrisa. Cantabria ha sido precisamente esencial en su película ya que los paisajes de la tierruca son protagonistas en la cinta: “Decidí que la película tenía que rodarse en el norte para conseguir esa inquietud ancestral que produce la naturaleza”.

Parece claro que el cine y el teatro, aunque con una relación inestable en el tiempo, seguirán ligados en el futuro con propuestas como una posible adaptación de El Arte de la Entrevista que prepara Paula Ortiz junto al propio Juan Mayorga, autor de la obra teatral. Durante una semana hemos podido disfrutar en primera persona de esa relación teatro-cine gracias al empuje de José Manuel González Herrán, catedrático de Literatura Española y profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela y el secretario Anxo Abuín, profesor titular de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Santiago de Compostela. Confiamos que en el próximo verano podamos seguir analizando la relación del cine y la literatura como ya se hizo también el año pasado en el referido a Mario Camus.

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Del Arco junto a los responsables del curso en una foto de Esteban Cobo

Terele Pávez: El legado de una actriz de raza

Este oficio te hace un regalo cuando tienes delante a una entrevistada del nivel de Terele Pávez. Aún recuerdo la primera imagen congelada que tengo de ella en mi imaginario. Se trata de una escena de El Día de La Bestia, que vi diría que indebidamente demasiado niño. Me quedé fascinado por el universo de esta película y me fijé en esa actriz que decía “El mundo está lleno de hijos de puta”. Desde entonces, asocié a esta actriz al universo de un director, Álex de la Iglesia, que le regaló otra frase que se ha quedado en la memoria de las nuevas generaciones y que está poblando desde ayer las redes sociales: “A mi no me dan miedo las brujas. A mí lo que me dan miedo son los hijos de puta”. Y a Terele, esa conexión con el público joven la encantaba: “Me encanta cuando me dice algún chaval que las películas de Álex les han hecho interesarse por mi trabajo y que por eso han visto películas tan distintas como Los santos inocentes”. 

Aunque había tenido un breve encuentro con ella anteriormente, la primera vez que pude mirar a los ojos de Terele y charlar con ella fue hace relativamente poco en el Teatro Español, en el 2014, un año especialmente celebrado por los premios que recibió y en el que tuve la suerte de encontrarme con la intérprete en tres ocasiones. La primera vez que nos vimos fue durante las representaciones de El Cojo de Inshmaan y tuve la suerte de acompañarla en su camerino hasta sólo unos minutos antes de subir el telón. Como decía antes, desde niño me cautivó su fuerza en la gran pantalla y ese día pude ver en primera persona que eso no dejaba de ser una extensión de su propia vida. Me acuerdo que era la primera en llegar al teatro, me la encuentro con un café y sólo puedo parafrasear lo que dije en su día: “Ella hechiza en las distancias cortas, te atrapa y te contagia de un pedacito de esa energía de vivir que la caracteriza”. Cuando llegó el momento de la foto descubrí la camiseta que llevaba puesta con su foto y esa frase de Las Brujas de Zugarramurdi que sólo podía ella decir con esa raza. Inevitablemente le apareció una sonrisa de lado a lado que cada vez que nos encontrábamos volvía a aparecer como si nos conociéramos de toda la vida y era entonces cuando me pedía que la diese un beso en la mejilla. Compartí con ella también uno de los reconocimientos más emotivos que recibió por su trabajo en Las Brujas de Zugarramurdi en el Festival Internacional de Cortometrajes de Torrelavega. Su relación reciente con el teatro continuó, de nuevo en el Español, donde volví a tener la suerte de entrevistarla.

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Gracias por tanto, Terele. Nos queda tu inmenso legado en imágenes y esos momentos mágicos que me regalaste en cada encuentro.

Disney In Concert: Magical Music From The Movies comienza gira el 30 de julio en el Starlite de Marbella

El próximo 30 de julio

DISNEY IN CONCERT: MAGICAL MUSIC FROM THE MOVIES,
COMIENZA SU GIRA POR ESPAÑA EN EL STARLITE FESTIVAL 

El espectáculo sinfónico más completo de Disney repasa las bandas sonoras de sus películas más emblemáticas en un show dirigido especialmente a las varias generaciones que han crecido con las melodías Disney.

 Anabel Alonso será la Maestra de Ceremonias del espectáculo.

Tras su  paso por los Teatros del Canal de Madrid y el Palacio Euskalduna de Bilbao, Disney in Concert: Magical Music from the Movies comienza una gira por toda España que presentará Anabel Alonso y cuya primera parada será el Starlite Festival en Marbella el próximo 30 de julio.

Bajo la batuta de Arturo Díez Boscovich una Orquesta Sinfónica y las voces de Paco Arrojo, Diego Rodríguez, Judith Tobella y Julia Möller interpretan las bandas sonoras de las películas más famosas de Disney. Las canciones de PocahontasAladdínEl Rey LeónEl Libro de la SelvaEl Jorobado de Notre DameMary Poppins, Piratas del Caribe, La Sirenita, y la más aclamada entre el público más joven, Frozen. 
 
Anabel Alonso será la encargada de presentar este mágico viaje musical por los éxitos más icónicos de Disney acompañados de las imágenes de las películas en pantalla grande. La actriz, curtida en el cine y la televisión, ha sido la voz de Dory en la versión española de Buscando a Nemo y Buscando a Dory.

Durante el espectáculo, Paco Arrojo y Judith Tobella nos trasladan al lejano Oriente interpretando aAladdín y la princesa Jasmine con la emotiva canción Un Mundo ideal; Con Bajo el Mar Diego Rodríguez revive al cangrejo Sebastián de La Sirenita, y dando vida a Elsa, la Reina de las Nieves, la voz de Julia Möller conquista el corazón de todo el público con el famoso Suéltalo.

A su paso por Madrid y Bilbao Disney in Concert: Magical Music from the Movies se despidió a ritmo de Mary Poppins y su famoso Supercalifragilisticoexpialidoso haciendo saltar de sus asientos a un público totalmente emocionado entre los que se encontraban multitud de adultos que revivieron su infancia gracias a este espectáculo que emociona a grandes y pequeños. Entre las novedades de la gira estará que el tema Ahí Fuera de Alan Menken, perteneciente a El Jorobado de Notre Dame, será interpretado por Paco Arrojo.

Tras el éxito de Madrid y Bilbao Disney in Concert: Magical Music from the Movies se podrá disfrutar en el Starlite Festival y en numerosos auditorios de toda España. Las próximas Navidades el espectáculo también pasará por Málaga, Valencia y Barcelona.

VALENCIA

Palau de Les Arts

23 diciembre 2017

BARCELONA

Auditori Fòrum

29 diciembre 2017

MÁLAGA

Teatro Cervantes

5, 6 y 7 enero 2018

Se pueden comprar las entradas en http://www.grctickets.es/

Sobre Disney Concerts

Disney Concerts es la división de licencias y producción de conciertos de Disney Music Group, el área musical de The Walt Disney Company. Disney Concerts produce conciertos y giras, y licencia tanto música  Disney como contenido visual a orquestas sinfónicas y productores de todo el mundo. Disney Concerts ofrece una variedad de conciertos con distintos formatos, como los conciertos de películas “Cine en Vivo” o los conciertos tematizados. Además, un rango que va desde actuaciones sinfónicas instrumentales a producciones multimedia con vocalistas y coros en vivo. Algunos conciertos que se pueden disfrutar en este momento son la saga Star Wars (Episodios IV-VII), La Bella y la BestiaLa Sirenita, Fantasía, Pixar in Concert, Pesadilla antes de Navidad, Alicia en el País de las Maravillas, Frozen, Ratatouille o la saga Piratas del Caribe (Episodios I-IV), que el año pasado se programaron en más de 400 ocasiones en algunos de los espacios más emblemáticos del mundo, como el Lincoln Center, Royal Albert Hall, la Casa de la Ópera de Sydney, Tokyo Forum o el Hollywood Bowl. Nuevos conciertos están en proceso de creación, basándose tanto en las películas animadas y de imagen real de Disney, como en las películas de Pixar, Lucasfilm y Marvel.

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Sobre GRC Artists

GRC-Artists, empresa de Gestión de Recursos Culturales, cuenta con una amplia experiencia como productora y agencia de representación de artistas, teniendo como principal propósito promover artistas de la máxima calidad – tanto en ámbito nacional como internacional – apostando especialmente por las nuevas generaciones españolas. Fundada en 2012 por Carlos San Isidro, músico profesional y gestor cultural, GRC-Artists desarrolla una intensa actividad abarcando espectáculos de diversos géneros: desde los festivales de ópera más importantes de España hasta conciertos benéficos de gran calado. GRC-Artists se caracteriza por ser especialmente sensible a proyectos de gran formato destinados a público familiar y amantes de la música lírica y sinfónica.

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