«Los chicos del coro» busca a sus protagonistas para su adaptación escénica que llegará a La Latina en 2022

Hace unos días todos los que amamos la película Los chicos del coro nos llevábamos una gran noticia. En 2022 la celebrada cinta francesa saltará a los escenarios españoles. Será el 16 de noviembre del 2022 en el Teatro La Latina y os iremos adelantando todos los detalles a medida que sepamos un poco más sobre este inesperado musical que seguro nos contentará a los fans de una de las mejores cintas de la historia del cine francés reciente.

Lo que si os podemos avanzar ya es que andan a la busca de los futuros chicos del coro españoles como podéis ver en la convocatoria que nos han facilitado desde la producción del espectáculo para los protagonistas infantiles. Las fechas serán los días 22, 23, 29 y 30 de enero. Además, también nos avanzan que necesitarán dos directores de corales para el proyecto.

Con el precedente de la exitosa cinta del país vecino, solo podemos desear lo mejor al equipo de esta producción que ya ha estrenado página web.

Además, van a tener la mirada puesta en el colectivo de las corales desde estos primeros pasos de la función y es que los miembros de la Federación Madrileña de Corales tienen un descuento privado y exclusivo antes de que el espectáculo salga a la venta de forma oficial en 2022 y contarán con un 25% descuento.

5 momentos de un año DESDE MI BUTACA marcado por pérdidas irremplazables

La vuelta de los grandes musicales en un año que acaba con la pérdida de un ARTISTA ‘bestial’

El pasado mes de septiembre, tras la sequía de año y medio con excepciones como ¿Quién mató a Sherlock Holmes? en Madrid y La jaula de las locas en Barcelona, volvían los musicales de gran formato. Con el regreso de El rey león como adalid de la recuperación, se estrenaron multitud de títulos tanto en las dos principales arterias del género como incluso en gira. Estos días lamentamos que el dichoso Omicron haya impulsado a cerrar por unos días dos de los grandes títulos: Ghost y Tina, precisamente en la Gran Vía. Atentos que en breve os avanzaremos algunos de los títulos que, crucemos dedos, llegarán en el 22. De momento podéis visitar nuestros dos especiales sobre la temporada actual en la que además despedimos a Sondheim con un sentido homenaje. Otra pérdida que ha llorado el mundo del musical ha sido la de Carlos Marín, cuya bestia hace más de 2 décadas nos enamoró del género a muchos. El dichoso ‘bicho’ se lo ha llevado demasiado pronto. Teníamos demasiadas ganas de disfrutar aún de su talento. Te recordaremos con esa eterna sonrisa con la que iluminaste escenarios como los de esa Gran Vía a la que volviste con un show maravilloso al más puro estilo de Las Vegas de la mano de tu querida Innocence, compañera de escena y vida desde hace varias décadas.

Otros grandes espectáculos, al margen del teatro musical, han venido de la mano del circo con Productores de Sonrisas. A los deliciosos Clowns se han sumado una nueva entrega de El Circo de los Horrores -que a su socarrón humor suman un número circense de una belleza poética que encoge el alma- y el Circlassica con el que Emilio Aragón ha homenajeado a su padre Miliki. Podéis recuperar nuestro encuentro con este referente del mundo del espectáculo. No queremos olvidarnos tampoco del pequeño formato que ha seguido tirando del carro en tiempos difíciles ni mucho menos del teatro familiar con propuestas como la del Teatro Sanpol que siguen ‘creando espectadores’ temporada tras temporada. Por estos tiempos díficiles solo podemos aplaudir el empeño de florecientes productoras como Sing_us que esta temporada se ha embarcado en proyectos tan maravillosos como The Royal Gag Orchestra y Payaso!

Cuéntame cómo pasó… La Pandemia y el final de un late que es ya historia de la televisión.

Afortunadamente, los creativos han decidido no dar mucho espacio en la ficción a la dichosa pandemia que nos ha hecho la vida imposible también en 2021. Poca acertada fue la decisión de nuestra ficción más longeva de darle hueco en sus tramas. Corramos un tupido velo y esperemos que la nueva temporada nos resarza de esta olvidable temporada a pesar de la participación de nuestro queridísimo Carlos Hipólito. Los Alcántara desde luego se merecen al menos otra temporada más a la altura de su legado televisivo. Para legado el que deja Late Motiv. He de admitir que en el último programa incluso me saltó una lagrimita con esos inesperados momentos. Andreu Buenafuente ha hecho el programa que quería hacer y eso se ha notado con amistades como el siempre impecable Miguel Rellán y por supuesto la música en directo, a la que tuvimos el placer como agencia de comunicación de contribuir con el musical Iberian Gangsters. Precisamente El Terrat ha estrenado Maricón Perdido, uno de los seriotes del año, y la divertidísima obra El éxito de la temporada que en su versión en catalán se emitirá en TV3 el próximo día 1 de enero. Se nos va un referente de Movistar, esa plataforma que nos ha traído regalos como B.S.O, la vuelta a lo grande de Emilio Aragón, La Fortuna, Lola, Milá versus Milá o Susi Free, propuestas marcadas por la diversidad y la calidad.

La despedida de ‘La Velasco’ y el impulso de Raphael y José Sacristán, la constatación de que la veteranía es un grado. Este año despedimos a Concha Velasco de los escenarios. De hecho, estuvimos en una de sus últimas funciones en el Teatro Arriaga de Bilbao. Se ha despedido como se merece. Por la puerta grande y con su público en pie. Afortunadamente nos quedan aún algunos artistas que parecen tener mecha y cuerda para rato. Un caso paradigmático sin duda es el de Raphael que ya en el 20 sorprendió haciendo dos multitudinarios conciertos -dentro de lo que se permitía. En el 21 ha repetido y ha sacado disco en directo. En el 22 comenzará estrenando serie documental en Movistar. Es admirable ver como sigue dando sus dos horas y media de recital tan puntual como siempre y con esa energía desbordante que nos puso en pie al público del Wizink Center hace solo unas semanas. Lo mismo puedo decir de José Sacristán que a sus 84 años ha homenajeado con El hijo de la cómica a su adorado Fernán Gómez. Charlamos con él y pudimos disfrutar con él en el Fernán Gómez en el que ha sido uno de los acontecimientos escénicos de la temporada.

El Flaco retrata a Concha junto a Berlanga y Juan Diego, inmenso en El Cover

La eclosión (aún más si cabe) del streaming. Ha sido un gran año para las plataformas de streaming. De eso no hay duda. Una de las últimas en asomar la patita ha sido la versión MAX de HBO. Con ausencias en nuestro país aún injustificables como las excelentes Las Brujas o In The Heights -tampoco editadas en formato físico-, la plataforma ha volado alto gracias a la última temporada de las (tragicómicas) aventuras de Juan Carrasco y al éxito de la ficción de Abril Zamora. Eso sí, para mí, las series del año se han visto en Disney +. Contra todo pronóstico ha sido Bruja Escarlata y Visión una de las series del año. Me resulta extraño al no ser precisamente yo el público habitual de superhéroes y mamandurrias Marvel varias. Desde el primer capítulo me ha fascinado, sin contemplaciones. Lo mismo podría decir de Solo asesinatos en el edificio, que de entrada me pudo interesar por esa cosa nostálgica que te invade cuando ves algo que puede parecerse a Se ha escrito un crimen. La serie no deja de sorprender en cada capítulo gracias a unos ingeniosos guiones y a la química de los protagonistas -y los deliciosos secundarios y episódicos que están de 10. No, no creí que acabaría el 21 diciendo que sí, Steve Martin vuelve a molar y mucho.

Un año DE CINE… a pesar de la partida de ‘La Forqué’. El último gran estreno del año en plataformas cuenta con la colaboración de Verónica Forqué. Nos hubiese encantado despedirla como ella se merece, en pantalla grande, pero nos queda el consuelo de que nos acompañó en una de las noches más mágicas del año a través de Netflix. Aún con el recuerdo de esas Cosas que sé que son verdad con la que nos desgarró el alma, queremos recordarla con esa eterna sonrisa llena de luz. Este año hubieran cumplido 100 años, como la Rafaela Aparicio de Saura, dos GENIOS incontestables como Berlanga y Fernán Gómez. Es tan difícil resumir su legado que solo podemos recomendar que echéis un ojo a Bienvenido Mr. Marshall, La saga Nacional, El viaje a ninguna parte o Esa pareja feliz, la unión de los dos genios (más Juan Antonio Bardem) en una cinta. La música ha estado muy presente entre nuestros gustos de este año con El Cover, West Side Story, El amor en su lugar, In the heights, Encanto, Respect y saliendo del musical nos quedamos con los inmensos Javier Bardem-no está nada mal Being the ricardos en Prime- y Óscar de la Fuente -echadle un ojo también en la espléndida Reyes de la noche en Movistar. En este 21 también ha cumplido años dos clásicos incontestables de Disney como son El jorobado de notre dame -25 años- y La Bruja Novata -50 años- dos películas a las que creo que poco a poco se está poniendo en su lugar en la historia del cine. Sin duda marcaron una época para el estudio como dejaré constancia en el libro que estoy preparando para el 2022. Pero esa es otra historia. Por ahora, echamos el telón del 2021 con la experanza de que el año que viene haya mucho más teatro, circo, cine, música, lecturas, buenas series y emociones DESDE MI BUTACA, que cumplimos por cierto 17 años en marzo. Ahí es nada.

A 10.000 kms de la Navidad, la última película de Verónica Forqué en Netflix

José Sacristán: «Mientras la madre naturaleza me siga dando cuerda seguiré jugando a este maravilloso oficio»

“El nieto del último rey de España estrecha la mano del hijo de la cómica”. Ya en la primera página de El tiempo amarillo, Fernán Gómez se refiere a sí mismo de esta forma. No es extraño por ello que pricesamente El hijo de la cómica sea el título del homenaje que José Sacristán hará a su buen amigo en dos únicas funciones los próximos 14 y 15 de diciembre precisamente en el teatro que lleva el nombre del autor de El viaje a ninguna parte en Madrid. Charlamos con el Goya de Honor 2022 de nuevo. Una suerte que nos haya ido acompañando a lo largo de estos 16 años DESDE MI BUTACA. Hoy sí que sí tenemos a un intérprete -pérmiteme que te robe el término querido Pepe- ‘de reclinatorio’.

¿Qué se va a encontrar el público en el Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa?

Se va a encontrar con un Fernando que no conoce, un niño y adolescente hasta sus veinte años. De hecho termina cuando hace su primera película. Quiero que conozca su relación con su madre y la abuela y que se evoque a la bisabuela. A mí me parece un pequeño Episodio Nacional casi galdosiano. Yo les invito a que miren a través de los ojos de Fernando ese tiempo de su primera juventud.

Ya en las primeras páginas de El tiempo amarillo se refiere a él mismo como “el hijo de la cómica”, ¿hasta qué punto lo llevó por bandera toda su vida?

Era su seña de identidad, más allá del grupo sanguíneo estaba su condición de hijo de cómica. Aparte del fervor, el cariño y el respeto que tenía por la palabra cómico, ser hijo de madre soltera… Todo eso para él tenía mucha importancia.

Fernando Fernán Gómez es además de una de las personas más importantes de nuestra cultura, alguien que ha acompañado a José Sacristán en su vida durante muchos años…

Me ha tocado de cerca especialmente para mi suerte y mi privilegio. Tengo el honor de haber conocido a genios como él, Berlanga o Delibes. Es un privilegio haber trabajado con él y disfrutar de su amistad y consejo.

Este año el genio Berlanga también está de centenario, ¿Qué destacaría de él?

Es uno de los más grandes cineastas de toda la historia del cine universal con varias obras maestras. Al margen de su condición, de su talento como cineasta era el cronista y el testigo de un tiempo junto a Rafael Azcona. Era espectacular en la profundidad, en la brillantez y en el rigor con que retrató la sociedad que le tocó vivir.

Berlanga dirigiendo a Sacristán en Todos a la cárcel

Goya de Honor 2022, supongo que los comienzos de la Academia le vinieron a la cabeza cuando recibió la noticia…

Así es. Me acordé de la primera reunión para crearla y cómo sudamos la camiseta para sacarla adelante. Todo es mejorable, pero me siento orgulloso del punto en el que está el cotarro académico.

Este año además de los citados Fernán Gómez y Berlanga, hay varios centenarios que van a pasar desapercibidos, ¿somos un poco olvidadizos con nuestros cómicos?

Tenemos tendencia a olvidar, pero no solo a los cómicos. Este año tenemos centenarios como el de Ferrandis o el de Alberto Closas y Luis Ciges. Ojalá tuviésemos esa capacidad de respeto para con todo, pero indudablemente Fernán Gómez y Berlanga van a capitalizar estos centenarios, pero en mi memoria están todos ellos.

Un personaje capital en tu carrera es el Quijote, ¿De qué forma le ha influenciado?

He tenido la suerte de hacerlo varias veces. Me ha influenciado muchísimo. Por aspiración uno quiere ser Don Quijote para deshacer entuertos, ajustar cuentas y soñar lo imposible, pero reconozco que sin el borrico de Sancho no doy un paso. Yo necesito echar mano de la parte sanchopanchesca que tengo y a mucha honra.

Hablamos de las memorias de Fernán Gómez y a los espectadores nos gustaría leer las suyas…

No, de momento están aparcadas. He tenido ofertas muy generosas de distintas editoriales, pero ando muy ocupado con mi trabajo de actor y escribo muy despacito. Algún día las haré, pero de momento están aparcadas.

¿Sigue jugando José Sacristán a ese profesionalizado juego de indios y vaqueros con el que disfrutaba de niño?

Yo sigo jugando. Ya dije cuando recibí el Premio Nacional es que tengo la suerte de que llevo 60 años disfrutando de la profunda seriedad de este juego del que hay que conocer las reglas y respetarlas. La base fundamental por la que yo me dedico a esto es por lo que tiene de un serio juego. Nunca pierdo de vista al niño que fui.

Con más de 6 décadas de carrera, ¿Sigue habiendo sueños o ambiciones profesionales para José Sacristán?

No tengo sueños concretos. Seguiré en esto y tengo hasta junio representaciones de Señora de rojo sobre fondo gris. Para después hay cosas. Mientras la madre naturaleza me siga dando cuerda seguiré jugando a este maravilloso oficio.

En los últimos años ha sido una constante en la filmografía de jóvenes cineastas para los que contar con usted en los repartos ha sido un regalo…

Esto es recíproco. Yo aprendo de ellos. Aquel que piense que lo sabe todo está arreglado. Yo no enriquezco… De las cosas más felices que me pasan es trabajar con gente joven, discutir con ellos y compartir con ellos las ilusiones de este oficio. He dicho mil veces que la diferencia entre Juan de Orduña y Rebollo no existe. Los dos querían contar historias. Entonces solo puedo insistir en que probablemente ellos me aporten incluso más a mí que yo a ellos.

Un último llamamiento para animar al público a ver La hija de la cómica

Les animo para que conozcan lo más desconocido de Fernando, un hombre imprescindible de nuestra cultura, conocer su tiempo con toda esa precariedad que tuvo que soportar.

De la Zarzuela a un «Dear» film: Los (otros) musicales de los que no oirás hablar (tanto ni tan bien) en los medios

Como ya comentamos en nuestro reportaje especial- simplemente GRACIAS por la acogida entusiasta convirtiéndose en el post más leído de 2021 hasta ese momento y ahora desbancado por el homenaje a Sondheim-esta temporada no es una más. Tras el parón por el COVID, la industria del musical en todas sus variantes -pequeño, mediano y gran formato- ha resurgido cual ave Fénix en todo su esplendor. Al reciente estreno en gira de El tiempo entre costuras y el inmediato de El médico, sumamos una nueva ilusión para el 2022. Por fin un musical de Lin Manuel Miranda. El Espacio Raro de Ifema estrenará nada menos que In the heights como avanzamos en nuestra cuenta de Instagram.

Suenan aún en mi cabeza las notas de la última vez que he escuchado un tema de Sondheim en directo. No fue en ninguno de los dos musicales que están en cartel del maestro ahora mismo. Fue nada menos que en el ambigú del TEMPLO de nuestro teatro musical. Sí, del Teatro de la Zarzuela. La ocasión no podía ser mejor. Asistimos a la (doble) petición de mano de dos artistas que han transitado con maestría entre el teatro musical anglosajón y nuestro género lírico. David Pérez Bayona y Nuria Pérez se conocieron en la casa de nuestro musical. Allí, fueron conociéndose hasta convertirse en una de las parejas más deslumbrantes de nuestra escena, hecho del que quisieron hacernos partícipes hace ya unas semanas. Durante el recital teatralizado hicimos un recorrido musical y vital que sirvió como nexo de unión del musical anglosajón y de nuestro género lírico por antonomasia. En el repertorio no faltaron temas para contentar a los amantes de ambas disciplinas que al final solo pudieron darse cuenta de que en el fondo los amantes de la zarzuela deberían serlo del musical anglosajón y viceversa. El fin de fiesta lo puso Sondheim con uno de los temas más hermosos de su excelsa carrera: Too many mornings de Follies. Por un momento fantaseé con que ese musical volviese a la cartelera. Bendito sueño del que me desperté al día siguiente disfrutando de una de las cimas de nuestra Zarzuela: La Tabernera del Puerto, con dirección del genio Mario Gas y algún que otro conocido del universo Sondheim en su reparto.

Hace ya tres años que me quedé enamorado de Cantabreda y sus gentes, el universo imaginario o no tanto de La Tabernera del Puerto, una de las cimas de nuestro teatro musical. Sí, la Zarzuela es TEATRO MUSICAL así con mayúsculas. Cuando se anunció la reposición y con el mismo equipo no pude hacer otra cosa que repetir. Sobre el escenario, por motivos obvios, me fijé de nuevo en mis admiradísimos Vicky Peña y Pep Molina. Intérpretes de musicales, sí, lo han adivinado, como Follies. Para mí, son el mayor regalo de una función que de por sí mismo es un verdadero regalo de principio a fin. Esa pareja cómica que por momentos parece un primigenio antecedente de los Thenardier de Los Miserables, fue aplaudida por fervor por un público que sabe valorar el buen hacer de intérpretes como ellos y como Ángel Ruiz, al que siempre es una delicia ver en escena. Maravillosa puesta en escena de Mario Gas. Para mí, desde luego uno de los MUSICALES de la temporada.

En uno de esos días que necesitas evadirte gracias a la cultura, de esos días amargos que querrías borrar del calendario, decidí ir por fin al Teatro Arlequín, al que admito llevaba bastantes años sin ir. En una noche heladora de jueves me acerqué para ver Dimensión Vocal, una suerte de musical a capella. Con el único antecedente DESDE MI BUTACA de la excelente Iberian Gangsters en el Pavón, de la que llevamos la comunicación, me acerqué para ver lo que nos tenían preparados estos chicos. Vaya por delante que salí recompensado con la mejor vitamina anímica que ese día necesitaba. Con un sencillo hilo argumental, nos adentramos en una peculiar consulta de un dentista al que en el fondo agradecemos que con esa excusa pudiésemos disfrutar del TALENTO de estos intérpretes. Aser León, rey del Beatbox y mucho más como él mismo reivindica en más de una ocasión, pone ritmo a las voces, perfectamente sincronizadas, armonizadas y afinadas de sus estupendos compañeros. No faltó el mítico medley Disney que el público-algunos repetían en primera fila- aplaudió con entusiasmo.

Hacemos un entreacto en la parte escénica para adentrarnos en el cine.

Querido Evan Hansen, la película que destrozó la crítica antes de su estreno. Tras unos cuantos retrasos, llega el 10 de diciembre por fin a nuestros cines uno de los musicales más emocionantes de la temporada. Ya digo de antemano que me ha tocado muy hondo esta historia desde las primeras notas de Waving through a window, el impresionante opening number con el que sube el telón- no olvidemos su origen teatral que probablemente no interese a muchos críticos cinematográficos siempre tan pegados a las pantallas y poco pendientes de los escenarios. No pude olvidar en una semana como esta al maestro Sondheim y es que en este musical al igual que en los del GENIO, los personajes comienzan a cantar cuando no son capaces de expresarse con palabras. Eso pasa en esta cima del musical reciente que ojalá llegue pronto a los escenarios españoles- soñar es gratis, dicen. Uno de los aspectos más criticados, el principal, es la elección de un espléndido intérprete, pero que está pasado y mucho de edad, ¿no os gusta tanto Travolta en Grease? En fin… Sí, estoy de acuerdo en que el encorbamiento de su posición corporal para simular ser un teen atormentado es por momentos ridículo, pero este intérprete de voz melodiosa nos hace volar muy alto cada vez que podemos escucharlo en uno de los magníficos temas de esos genios que son Pasel and Paul que conocimos en el espectáculo DESDE MI BUTACA que comunicamos en el Teatro Rialto de Madrid. Lo que consigue Ben Platt a nivel vocal y a ratos también interpretativamente está muy por encima que lo que un adolescente podría haberle imprimido sin las tablas y la experiencia de este intéprete sensacional. Además a nivel musical hay otros números musicales como es himno incontestable que es You will be found o el emocionante Requiem que te pone el corazón en un puño. El reparto cumple del primero al último con nota, ¿de verdad este es el gran pluf de la temporada o es que hemos visto películas distintas? Yo desde luego ya estoy pensando en repetir, ¿para qué negarlo? Además, la película participa en una campaña muy necesaria y es que La Fundación ANAR se ha asociado con QUERIDO EVAN HANSEN para lanzar un mensaje en el que ofrece su ayuda a niños y adolescentes que puedan sufrir una crisis emocional similar a la de uno de los protagonistas, o cualquier problema que requiera de su atención y apoyo profesional. 

Ben Platt protagoniza Dear Evan Hansen

Por cierto, en plena Pandemia se rodó la cuanto menos sorprendente El Fantasma de la sauna, el otro musical cinematográfico que he visto recientemente. A pesar de que la cinta cuenta probablemente con unos recursos insuficientes para tal osadía, resuelve en la mayor parte del metraje el apartado musical con mucho atino- con guiños inevitables a El Fantasma de la Ópera como es obvio y a ese icono LGTBI en que se han convertido las musas de Hércules. El reparto cumple muy bien a nivel general y en el apartado vocal brillan sus dos protagonistas masculinos. El resultado final es una correctísima apuesta por el musical autóctono con temática LGTBI y aroma de sórdida historia Disney que agradecemos los amantes del género a su director al que no perderemos la vista: Luis Navarrete y por supuesto a su productor, Sophia Network Productions.

Tampoco quiero dejar la ocasión de recomendar Encanto, que recupera la magia de los musicales de animación de los 90 de Disney con el que creo será el heredero natural del talento de Alan Menken: Lin Manuel Miranda que incluye en esta cinta un tema que pasará automáticamente a la lista de temazos Disney: Dos oruguitas. Tampoco se pierdan en Netflix su visión del musical Tick Tick Boom del compositor de Rent: Jonathan Larson.

Una película que ha pasado demasiado desapercibida en las nominaciones a los Goya es la espléndida El amor en su lugar que aunque no sea un musical sensu stricto, estoy seguro de que atrapará a cualquier amante de las artes escénicas en la línea aunque con menos ternura, alma, corazón, pasión por la escena y humor que la formidable Pájaros de Papel, de la que hablé con Emilio Aragón hace solo unas semanas. En la nueva película de Rodrigo Cortés, director de la muy reivindicable Concursante, hay bastante música y, para sorpresa de muchos, con algunos momentos de voces en directo a los que en algunos casos sin duda se ha añadido algo de trabajo de estudio, pero se lo perdonamos por el buen resultado final. Según comentaban en Días de cine, que cantaran en las escenas se hizo para que se viera la fragilidad de las voces en unas circunstancias tan terribles como las que tuvieron que vivir los protagonistas reales de esta historia. Punto a favor de esta cinta que al igual que la otra gran olvidada de la Academia: El Cover– solo nominada a mejor canción para Antonio Orozco, ¿de verdad no se lo merecían entre otros Secun de la Rosa y Carolina Yuste?- demuestra que se puede hacer cine musical de calidad en nuestro país sin tirar de actores conocidos que desafinan a destajo como ocurría hace un par de décadas. A la Academia de Cine desde luego le ha importado poco para ningunear a mi juicio dos de las mejores películas españolas del año. Lo nuevo del siempre estimulante Rodrigo Cortés es una necesaria reivindicación del arte en tiempos revueltos que demuestra que todos los días para esos intérpretes a pesar de las tumultuosas circunstancias… EL ESPECTÁCULO DEBE CONTINUAR.

La guinda del pastel nos hace volver a subir el telón en tres espacios: el Sanpol el Teatro de la Estación Príncipe Pío y el emblemático Teatro Español.

No puede faltar el público familiar, siempre presente DESDE MI BUTACA. El Teatro Sanpol continua apostando por espectáculos para todos donde prima la calidad artística de elencos en los que se dan la mano la veteranía de intérpretes del nivel vocal de Blanca Degá-pura elegancia en cada interpretación- con jóvenes artistas de la entrega y la calidad de Marina Damer. Son solo dos de los nombres del montaje estrella de estas Navidades: Viaje por la magia de Disney. Durante casi hora y media, el público se sumerge en la historia de una pareja muy especial unida por su amor por la factoría del ratón Mickey. Nos cuenta esta historia la abuelita Annie, papel en el que se alternan la entrañable Natalia Jara y la locutriz Rosa Marquez que con su voz nos trasporta a esta historia que comienza con aquella primera vez en que sintió la magia del tío Walt a ritmo de Mary Poppins. En el recorrido musical del show se encuentran además de piezas habituales como Hakuna Matata temas que a pesar de haber pasado más desapercibidos para el gran público, cuentan con una gran ovación tras su interpretación como es el caso del Ya llegaré de Tiana y el Sapo a cargo de Blanca Degá, secundada por el emsamble lleno de swing del espectáulo. Como siempre en los espectáculos hay mensajes que están ahí para los peques que quieran entrar en ellos y es que en un momento determinado los protagonistas deciden darle la vuelta y preguntarse ¿no podría ser ella el príncipe y él la princesa? Los tiempos van cambiando y con ello los espectáculos de La Bicicleta siempre pendientes del latido de las nuevas generaciones.

Sing_us, una factoría creativa que no deja de sorprendernos. Hace unos meses ya os hablamos de la labor de la productora liderada por Eva Marco y Alberto Frías, dos profesionales de las artes escénicas que han decidido dar un paso adelante y crear su propia productora para dar voz a interesantes propuestas escénicas, especialmente en el campo de la lírica. Su última producción, de la mano de Showprime e Yllana, es The Royal Gag Orchestra, un absoluto disfrute para los espectadores que han llenado las funciones de este pasado Puente en el Teatro de la Estación Príncipe Pío de Madrid. Van a girar con esta propuesta que quita todos los prejuicios alrededor de la música clásica a la que convierte en un absoluto disfute y deleite para unos espectadores que rieron a pierna suelta durante estos días. Estaremos muy atentos a este show y a todo lo que tienen preparado que comunicaremos DESDE MI BUTACA.

Como guinda del pastel musicalero no puede faltar una de las grandes sorpresas de esta temporada: En tierra extraña. Sobre el escenario del Español una revelación en el plano interpretativo como Diana Navarro -tan camaleónica e inmensa vocalmente como siempre- se convierte en Concha Piquer en una ficción en la que se encuentra con Federico García Lorca, un estupendo Alejandro Vera, y Rafael de Léon, un impecable Avelino Piedad. Bajo la soberbia dirección de Juan Carlos Rubio, coautor de la idea orginal junto al añorado José María Cámara que tanto ha supuesto para la industria del teatro musical de nuestro país. Solo están en el espacio de la Plaza de Santa Ana de Madrid hasta el 2 de enero. Todo un acontecimiento escénico para cerrar este post especial.

Emilio Aragón: «A lo mejor me lío la manta a la cabeza y me subo a un escenario en 2022»

Emilio Aragón está radiante. Mañana será el estreno oficial del espectáculo con el que homenajea a su padre Miliki y a toda esa generación de artistas que defendieron con entrega este maravilloso y duro oficio de artista. Además de las posibles nuevas entregas de B.S.O, Aragón mira al futuro con la ilusión de una nueva película, una serie y con un nuevo reto al que dar forma: nada menos que un show unipersonal en el que mezclar música y comedia. Todo lo quiere hacer en 2022 por cierto. Con el creador de Circlassica: El sueño de Miliki charlamos tras saber que este espectáculo de Productores de Sonrisas ya está contando con el apoyo del público. Nada menos que 150.000 espectadores ya tienen sus entradas. Estarán en Ifema con tres pequeños grandes protagonistas hasta el 16 de enero.

Foto: Pepe Castro

Así presentó el espectáculo antes de nuestra entrevista con él:

«He tenido la suerte de tener a una maravillosa compañía con tres pequeños: David, Bruno y Aaron que es un Ullate. No voy a negar que está siendo un viaje emocional que supone un homenaje a todo una generación de artistas y cómicos. Evidentemente es un homenaje a mi padre al que yo sigo admirando. Cada vez que veo una imagen de él recuerdo las historias que contaba mi padre sobre lo que era la vida de un artista de los años 30 a los 60. Este pequeño homenaje estoy seguro de que va a conectar con muchas cosas. Al final, sus canciones se han convertido en la banda sonora de muchísimas personas (dan testimonio de ello los pequeños protagonistas en mi reportaje para El País). Sobre todo quiero dar las gracias a esas 150.000 personas que ya han confiado en nosotros».

*Foto: Pepe Castro

Entrevista exclusiva con Carlos Rivera de DESDE MI BUTACA

C.R: El mundo del circo es una constante en su carrera. Tanto es así que trajo el musical Barnum

E.A: Era una función muy bonita. De vez en cuando me dicen que la vuelva a hacer. Ahora ya tengo 62 años y no puedo hacer lo que hacía entonces, pero fue una función muy bonita. Año 85 en el Monumental y gira.

C.R: Tras este espectáculo, ¿con qué tipo de espectáculos le gustaría seguir to play en este sector?

E.A: El otro día hablaba con Pepe Silva, uno de los payasos, de que tengo ganas de hacer algo en directo, pero tengo encima ya la nueva película y una serie de televisión y tengo que centrar el tiro. No quiero que pase el tiempo para montarme una función yo solo en escena mezclando comedia y música. A lo mejor me lío la manta a la cabeza en 2022 y de hecho ya me decía Pepe que le encantaría que fuera a Francia a montarlo. El problema de todo esto es que una vez que te pica el gusanillo ya no puedes parar de hacer cosas.

E.A: La realidad es que lo inmediato es la película que con la Pandemia se ha ido trastocando todo y también me han ofrecido hacer más programas de B.S.O. La cuestión es hacer, todo se andará. Decía el padre de un amigo mío de San Sebastián: “Emilio, hay que hacer y si haces bien pues bien y si haces mal pues por lo menos has hecho”.

C.R: Me es inevitable confesar en un día como hoy que con la escena que protagoniza Miliki en «Pájaros de Papel» siempre me emociono…

E.A: Me regaló casualmente Fernando Castets, que escribimos juntos la película, unas fotos que sacó él desde atrás en el Teatro Español. Recuerdo que ese momento fue absolutamente mágico. Le dije a mi equipo que no dijese nada al público de quién iba a salir a escena.

E.A: Primero se grabaron los planos generales y después los cortos. Cuando salió a escena esa reacción del público es absolutamente natural. Se pusieron de pie y hay muchísima verdad en ese momento. Me acuerdo que vino Juan José Campanella a ver esa escena al ser muy fan de mi padre. Le tengo cariño especial por haberlo dejado para el último día de rodaje. Un fin de fiesta muy especial. Termino contándote una anécdota. David Omedes, director de foto, cuando le dije qué tal lo había visto descubrí que estaba tan emocionado que no quería separarse de la cámara.

Bonus track: Fernando Castets recuerda su participación en Pájaros de Papel en una entrevista que le hicimos para EL NUEVO DILUVIO MAGAZINE allá por 2011

Emilio es un viejo nuevo amigo. Es una alegría poder trabajar con alguien con el que tienes una
gran complicidad. En nuestro segundo guión nos lo hemos pasado muy bien escribiendo un dramón.
Es un tipo fantástico, me ha hecho sentir como parte de su familia. Creo que es el director con el
que más comidas familiares he compartido. Somos de la misma edad y , de verdad, yo no sabía que
era ese gran magnate de la comunicación.

La gente va con prejuicios a ver películas sobre la Guerra Civil en España. Fuera de España, hemos recibido el premio de público en muchos festivales. Allí no saben ni que Emilio es un magnate del entretenimiento ni que es el de Médico de Familia. Simplemente, se emocionan viendo la película al no tener ningún tipo de prejuicios.

Se han hecho muchas películas sobre la II Guerra Mundial y nadie se queja. ¿Quién mejor para
contar la Guerra Civil que un español? Desde fuera, vieron la película de otra forma. En Argentina,
no se ha estrenado. He hecho pases privados en mi país y allí ven como un valor añadido que se
cuente la historia, mientras que aquí se ve como un valor negativo.

Imagen de Pepe Castro de Circlassica: El sueño de Miliki

Aretha y ‘La Yuste’, las reinas de la cartelera DE CINE

Hoy os avanzamos algunos de los estrenos que llegan hoy mismo y el próximo viernes, 24 de septiembre, a las pantallas. Tres propuestas para disfrutar en las salas y una que lamentablemente solo podremos ver en nuestros hogares.

Hoy 17 de septiembre llegan a las salas dos destacados estrenos de cine español con irregulares resultados. Se trata de El club del paro y Sevillanas de Brooklyn.

De la primera poco más de un par de líneas podré comentar. La cinta, correctísima sin mayor pretensión que pasar un rato agradable que consigue de sobra, cuenta con un elenco en el que vuelve a volar alto el genio y figura de Carlos Areces que se lleva la película de calle. El chico De la Iglesia es un periodista en paro que no quiere renunciar a su vocación a pesar de las circunstancias y se encuentra por el camino con un puñado de gañanes con los que comparte cañitas y reflexiones alrededor de la barra del bar. Sin ser el título más desternillante del mundo, El club del paro tiene un acierto cómico importante en los guiños prepandémicos -la cinta transcurre justo a finales del 2019- que al menos a mí me sacaron una sonrisa. Un plan agradable para una tarde de fin de semana con referencias a nuestra idiosincrasia picaresca -ese señor al que llaman «el negro» podría ser uno de esos ñapas que siempre prefieren ‘sin factura’.

Caso bien distinto es el de Sevillanas de Brooklyn, una de las comedias más divertidas y con ese pellizquito emocional que hace que una película pase a ser algo más que «una de risas». Además de un guion ingenioso que, a pesar de que nos podamos imaginar el final casi desde el principio, no deja de buscarnos las cosquillas de la risa con momentos tan memorables como ese en el que por una serie de circunstancias esta familia tan poco convencional terminan en el piso de un atónito anciano. Yo al menos, alguna lagrimita de la risa me eché. Al final alguna lagrimita de la otra, de la del pellizquito emocional que comentaba antes también me eché la verdad gracias a la verdad de un trío de ases femenino y un actor que consigue también brillar en una película tan eminentemente femenina. Me refiero al inmenso Manolo Solo, por supuesto. Lidera el reparto Carolina Yuste… o mejor dicho… Yo ya la pongo el apelativo de ‘La Yuste’ como las grandes de la escena. Hay algo en la mirada de esta intérprete que traspasa la pantalla, que te llega al alma con cada gesto, con cada mirada emocionada y con una sonrisa que enamora. Aún en cartel con Chavalas, ¡otra JOYA incontestable!, no dejen de rescatar tampoco a su Amy en El Cover -que pueden verla en Prime Video donde se ha convertido en todo un fenómeno. La acompañan Estefanía de los Santos y María Alfonsa Rosso- que no pueden estar más maravillosas, como de costumbre. Tierna, divertida, emotiva, la película de Vicente Villanueva es una feel good movie que te dejará tan buen sabor de boca que querrás recomendarla a todo aquel al que quieras alegrarle la tarde.

Hoy también llega a las pantallas, en este caso de Prime Video, la adaptación cinematográfica del megahit de Broadway Everybody’s talking about Jamie. Justo antes de la Pandemia tuve la oportunidad de ver en el cine la grabación, impecable, del show original, y sinceramente lo disfruté muchísimo. Por eso tenía muchas ganas de ver la adaptación cinematográfica. Como siempre, en su paso al cine se ha tomado alguna que otra opción del todo discutible. Voy directo al grano. Los buenos musicales, los que insertan perfectamente las canciones en el lugar adecuado, resultando «orgánicos», es como que estás esperando que suene la canción en el momento oportuno. Yo estaba esperando con ganas ver cómo se había llevado a la pantalla uno de los numerazos del musical, The Legend of Loco Chanelle (And the Blood Red Dress). En cambio me encontré ese momento sustituido por un tema que parecía salido de la excelente Rocketman titulado This was me, ¿Pretenderán conseguir con ello una nominación a la mejor canción original? Podría ser… Yo desde luego no la nominaría. Tienen enlace de ambas canciones y sí, las comparaciones son odiosas. Vista con perspectiva no está mal la canción, pero no era necesaria. Más allá de esta anécdota la película funciona estupendamente y conserva las cualidades del musical original. En el reparto tengo claro que no hay nada comparado al trabajo delicado, emocionante y sensible que hace Sarah Lancashire como la madre de Jamie. Su interpretación de He’s my boy es de los momentos más bonitos y mágicos de la película. Una actriz que por cierto ya me había cautivado con su pequeña participación en Yesterday, el mejor homenaje que existe al imaginario de Los Beatles en la Gran Pantalla.

Dejamos lo mejor para el final, a pesar de la duración. El próximo viernes 24 llega Respect a los cines españoles tras una espera entiendo que dilatada por la dichosa Pandemia. Las expectativas estaban en lo más alto. La propia Aretha había recomendado que fuera Jennifer Hudson fuese su álter ego en la Gran Pantalla. El resultado es simplemente impecable, tanto en su interpretación como en este «canónico biopic musical merecedor de Oscar». La actriz de Dreamgirls llevaba años sin encontrar ese personaje con el que trascender hasta que este proyecto ha llegado a su vida. Llega un momento en que dejas de ver a la actriz y «ves» a Aretha y eso, más allá de caracterizaciones, solo lo puede conseguir un trabajo actoral de primer nivel. Bueno, a nivel vocal, poco puedo decir, desde luego que está a la altura de la original, pero no descubro nada. La secundan un estupendo y demasiado poco envejecido en el paso de los años Forest Whitaker y una delicioso estrella de Broadway como es Audra McDonald, de la que disfrutamos cada pequeñísima aparición en pantalla y más si nos regala un trocito de su magia musical. Los que tuvimos la suerte de verla en concierto hace unos años en el Teatro Real ya deseamos que vuelva al templo de la lírica tras suspender su nuevo concierto por la crisis sanitaria actual. En definitiva, Respect es un biopic musical, en la onda de trabajos tan destacables como En la cuerda floja, Ray o Judy, al que solo se puede achacar -como a la mayoría de este tipo de cintas- un ligero exceso de metraje. Y sí, ha cumplido de sobra las expectativas. Nominación para ‘La Hudson’ asegurada.

«El Cover» o melodías de ayer, hoy y siempre

And only i am left on stage to end the play.
There are so many songs in me that won’t be sung,
I feel the bitter taste of tears upon my tongue.
The time has come for me to pay for yesterday when i
Was young

(When I Was Young, Shirley Bassey)

Siempre he creído en las conexiones entre cine y teatro. Devoro propuestas escénicas y cinematográficas desde que tengo uso de razón y nada mejor que una experiencia como esta para recordar la muy dilatada trayectoria teatral de Secun. Creo recordar que he visto la práctica totalidad de las funciones que ha escrito y dirigido desde 2006 con El Rincón de la Borracha en el Teatro Alfil y sin duda he podido descubrir un poquito de la esencia de El disco de cristal en este El Cover -con ‘cameo’ incluido de la obra escondido en sus escenas, a ver si lo encuentran.

El Secun de la Rosa autor suena a melodías de ayer, hoy y siempre. Suena a Mina, suena a Shirley Bassey, suena a Parrita y a todos aquellos artistas que pudieron llegar a ser y no fueron como el Tomy Tomás de El disco de cristal. En ocasiones, viendo la película me lo he imaginado al final de sus días intentando ser él mismo en un lugar como Benidorm lleno de imitadores que, sin embargo, destilan mucha verdad. Como siempre, la verdad nace de los personajes a los que Secun no juzga, mima y quiere a pesar de que sus actitudes en ocasiones puedan no encajarnos en ese puzzle vital en el que por un momento se convierte la ciudad de los rascacielos alicantina. Un lugar lleno de neones, pero también poblado por las sombras de esos artistas que en muchos casos ocultan desgarradoras historias detrás como las de ese imitador de Liza Minelli que en voz y rostro de un inmenso secundario como es Jorge Calvo traspasa la pantalla en la escena que cuenta su historia.

La grandeza de Benidorm y en concreto de El Cover es que nos cuenta muchas historias y es que no hay grandes protagonistas con una apuesta por lo coral que nos permite disfrutar de un gran número de rostros conocidos y principalmente desconocidos para el gran público. Entre esos personajes sin rostro me es inevitable pensar en un veterano imitador sin rumbo que desde la puerta del Xirleys, epicentro de la película en los escenarios diurnos, mira al infinito cigarro en mano pensando en la cada vez más fatigante tarea de volver a subirse al escenario de nuevo para fingir ser otro que no es. Precisamente, ese casi leit motiv sobrevuela la película especialmente en el caso del protagonista, un estupendo Álex Monner. Le acompaña en su viaje de búsqueda su abuelo, un entrañable, emotivo y delicioso Juan Diego en el que es su trabajo más ‘tierno’ incluso regalándonos un pequeño momento musical. Le anima a luchar por sus sueños que de alguna forma ve reflejados en la mirada de su nieto que no se atreve o aún no sabe cómo llegar a ser el que realmente quiere ser.

Secun de la Rosa dirigiendo a Marina Salas y Juan Diego

En el fondo, El Cover es una carta de amor. Una carta de amor de un nieto a su abuelo y también de unos personajes sobrepasados por las circunstancias pero que en el fondo sienten algo muy especial por esta especie de Las Vegas española y ¿Cómo no? Una carta de amor a las melodías de ayer, hoy y siempre como se demuestra en uno de los momentos más potentes de la película en la que se funden géneros musicales en un impresionante plano secuencia en una particular batalla de canciones en la que suenan las voces de intérpretes de sobradas tablas en las lindes escénicas como Víctor Massán, Ana Hurtado o Xavi Melero con canciones que van desde Tenía tanto que darte hasta Bad Romance, Eres tú o incluso la batalla entre I will survive y Resistiré que -recordemos que el rodaje se cortó por la pandemia- se rodó antes del confinamiento por cierto o sea que no busquen relación alguna con ello. En el apartado musical destacan también dos piezas inolvidables de Shirley Bassey, que aparece nombrada en los agradecimientos de la película. Por un lado, This is my life interpretada con un derroche vocal impresionante por Cristina Rueda. Por otro, Marina Salas, en su primera vez cantando, nos regala un exquisito When I was young. La protagonista de la película marca un nuevo hito en una carrera marcada también por las tablas -y eso se nota- con proyectos como La Casa de Bernarda Alba. No me quiero olvidar del hit que se ha marcado Antonio Orozco, Que me busquen por dentro, con cameo incluido del artista -hay otra aparición estelar que seguro les sorprenderá. En el apartado musical también ha colaborado Nacho Mañó de Presuntos Implicados que también ha compuesto musicales como Los Músicos de Bremen en el Teatro Sanpol.

María Hervás, Susi Sánchez y Álex Monner bajo la mirada del director

He dejado para el final, como si de un postre de excepción se tratase, a algunos de los intérpretes de esta tragicomedia con canciones que no musical al estilo Broadway. En el apartado femenino me voy a detener en varios nombres. En primer lugar, María Hervás, de la que tanto y tan bien he hablado en el blog por sus excepcionales trabajos televisivos recientes. Hervás se ha hecho un hueco merecido en la industria tanto audiovisual como escénica demostrando en cada trabajo rigor y constancia en una carrera de fondo como es la de intérprete. A su Moni nos la llevaríamos a casa y a su maravillosa intérprete también, ¿para qué engañarnos? Las figuras maternales en la cinta vienen de la mano de dos superlativas intérpretes que están como siempre ‘de reclinatorio’: Susi Sánchez y Carmen Machi. Dejo para el final a Lander Otaola y Carolina Yuste, una pareja de lo más especial que derrocha ternura y emoción en cada aparición en pantalla.

2020: El año en que Pixar volvió a arañarnos el alma

Como cada fin de año desde hace ya unos cuantos valoramos los distintos temas que nos atañen DESDE MI BUTACA. A pesar de todo lo ocurrido o quizás con más razón, la cultura ha ocupado un lugar importante en nuestras vidas. En este primer repaso hacemos parada en el cine tanto en los estrenos en salas como en las propuestas que han llegado a las plataformas. Como siempre, no habrá pódiums ni rankings, solo un análisis de propuestas que por uno u otro motivo me hayan impactado este aciago 2020.

Soul vuelve a mostrar la mejor cara de Pixar. A todos los seguidores de esa factoría de sueños y emociones que es Disney Pixar se nos cayó el alma a los pies cuando supimos que Soul sería la primera película que no veríamos en la gran pantalla. Así que su estreno el pasado día 25 en Disney + se convirtió en un verdadero acontecimiento en el que pusimos las expectativas muy altas y eso siempre es un arma de doble filo. No me voy a andar con rodeos, Soul es la constatación de la madurez artística de Pixar y por ende de sus espectadores. Leía un comentario en redes que decía: «Soul encantará a los padres y aburrirá a los niños más pequeños». No podría estar más de acuerdo, pero es que no hacen cine… Hacen arte hecho imágenes que poco tiene que ver con las propuestas de animación soporíferas e infantilonas -en el peor sentido de la palabra- que estrenan otros estudios. Por películas como esta, se le puede perdonar al estudio que haya perpetrado esa inenarrable saga de Cars, ideal para un parvulario, pero no para un Pixar que siempre toca la cima creativa con la punta de los dedos. Hacen CINE. Así, con mayúsculas. De ese que dialoga con el espectador incluso cuando dan vida a un juguete olvidado o a un pez perdido. Pixar en el fondo habla sobre el alma humana y en Soul es más que explícito. Con el precedente de Del Revés seguramente como referencia más directa en el universo pixariano por así decirlo, Soul nos regala la historia de un personaje en busca de su chispa que cuando tiene la oportunidad de hacer sus sueños realidad… ¡Muere! ¿Se imaginan una película así de los Minions o de los cavernícolas esos que han vuelto a los cines? Prefiero no contar mucho más para no entrar en las complejidades de un argumento no apto para todos los públicos. Serán los niños más maduros los que puedan entrar de verdad en esta historia llena de soul- esta vez me refiero a la música.- que probablemente llega en el año más propicio para ello. Y es que en el fondo este año llegamos a la conclusión de que nuestra razón de vivir estaba no solo en ese trabajo o ideal soñado. También estaba en aquellas pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena. Y desde luego, el cine de Pixar con su apariencia superficial de producto audiovisual de consumo masivo esconde una de esas cosas que siempre nos hacen felices.

La música traslada al protagonista de Soul a un lugar muy especial

Cartas a Roxane y The Prom, cuando cine y teatro se dan la mano y brillan juntos. Uno de los primeros estrenos que pasó directamente a plataformas como consecuencia de la pandemia fue Cartas a Roxane. Comentaba en el mes de mayo en mi crítica: «Se convierte en estos tiempos difíciles en un canto de amor a lo efímero del teatro, a los actores. Es, sin duda, una misiva amorosa a aquellos que dan vida a los personajes creados por los dramaturgos. El texto teatral prevalecerá, incluso algunos autores, pero pocos recordarán o simplemente les sonará el nombre de los actores que interpretaron los papeles protagónicos en el estreno de Cyrano». Voy a hacer una confesión y es que a pesar de mi afición musicalera, jamás me había interesado por The Prom. Llegada con mucho menos ruido que otros estrenos a priori más interesantes como Mank, la gran decepción cinéfila del año, The Prom es la película más mamarracha del año, en el buen sentido de la palabra. Es divertida, es emotiva, tiene un elenco de campanillas entregado a la diversión y un tema que como pocos ha señalado lo que es el teatro para muchos espectadores. Me refiero a We look to you, la canción más hermosa del musical que adapta esta película que te asegura una tarde de evasión maravillosa en Netflix. Entretenimiento de la mano del hiperactivo Ryan Murphy con su habitual reivindicación del colectivo LGTBI elevada a la enésima potencia con este colorido y festivo musical que, lo admito, ha sido de las cosas que más he disfrutado en los últimos meses de este año. Guilty pleasure lo llaman los ingleses.

Una colorida fiesta para una tarde lluviosa

Un año de ‘lamentables inconvenientes’ para las salas, en el que Segura y nuestro cine salvaron los muebles. Acabamos de saber algo que ya nos olíamos. En un año lamentable en todos los sentidos, el audiovisual patrio ha salvado en la medida de lo posible a esos lugares mágicos que siguen siendo las salas de cines para muchos. Quizás, uno de las noticias más duras fue saber que Historias Lamentables se estrenaría primero en Prime Video y después en salas. Lo cierto es que yo, después de verla en la plataforma con ese reparto maravilloso que incluye a Alberto Castrillo Ferrer, ya os avanzo que iré también a verla a los cines. Si te gusta el Fesser de El Milagro de P.Tinto disfrutarás mucho con esta cinta. Otro que se pensó si estrenar o no, pero acertó estrenando fue Santiago Segura. El «amiguete» se tiró a la piscina y arrasó con su divertida y familiar Padre no hay más que uno 2. Película más vista de este año raro.

El inconveniente tuvo que aplazar su estreno por la pandemia. Finalmente llegó a las salas esta maravillosa adaptación de la obra de teatro de Juan Carlos Rubio 100 metros cuadrados. Bernabé Rico debuta en la dirección de largometrajes con esta película coescrita con Rubio, con el que tantas aventuras ha vivido desde aquella Humo, en la que Rico era actor y Rubio ejercía también de director. En la cinta no faltan nombres ‘de la casa’ como una inmensa Kiti Mánver -que está de Goya, ahí lo dejo- o mejor… una actriz ‘de reclinatorio’ como diría don José Sacristán, que hace una breve, pero intensa aparición en la película. Está aún en salas, así que solo puedo recomendar que vayáis a verla.

Dos actores de reclinatorio frente a frente

No me quiero olvidar tampoco de las primeras películas con las que disfruté tras el cierre por el coronavirus. Se trata en primer lugar del documental Marcelino, el mejor payaso del mundo que relata la peripecia vital y artística de Marcelino Orbés. Nadie mejor que Pepe Viyuela para darlo vida bajo la dirección de Germán Roda. No me quiero olvidar de la estupenda Nieva en Benidorm de Isabel Coixet con un inmenso Timothy Spall que al menos a mí me huele a merecido Goya. Merecido es incluir también en este repaso la estupenda película Las niñas.

Cierro este año extraño con una muestra más del talento que tienen nuestros creadores en el género con Voces de Ángel Gómez. Tras su paso por salas -relativamente bueno para el momento en el que se estrenó- está funcionando muy bien en Netfix. Ramón Barea, como siempre, está estupendo. También en dicha plataforma he disfrutado sin ser precisamente yo fan de los superhéroes con Orígenes Secretos con un estupendo Brays Efe.

Susi Sánchez: «La empatía es muy necesaria en nuestra sociedad»

Sin duda, la vida de Susi Sánchez demuestra que la del intérprete es una carrera de fondo. Tras muchos años en que su altura solo la permitía hacer entes en el teatro, dos directores de cine, Ramón Salazar y Pedro Almodovar, pusieron en el lugar que se merecía a una intérprete que este mismo año ganó el Goya. Ahora la podemos ver por partida triple. Sobre las tablas del Pavón- Kamikaze con Los Hijos, donde comparte escenario con Adriana Ozores y Joaquín Climent bajo la dirección de David Serrano. En el cine podemos verla como la perturbadora madre de la protagonista de Legado en los huesos. En Netfix forma parte del reparto de Días de Navidad. Un momento dulce que la intérprete celebra con esa sonrisa y esa vitalidad de la que es imposible no contagiarse.

¿Cómo es Los Hijos?

En escena hay tres ingenieros nucleares que de alguna forma ponen sobre la mesa la posibilidad de intervenir en el mundo actual para dejar una herencia más saludable a los que están por venir. Están viviendo las dificultades un año después de la hecatombe nuclear. Lo que realmente quiere sacar a la luz el autor es el cambio climático que no tiene vuelta atrás. Cuando era joven no existía ese peligro, es ahora tan latente que da miedo.

Decía David Serrano que esta obra trata sobre unas mujeres “a las que no se ha dado las gracias nunca”…

Hasta cierto punto sí. Son mujeres universitarias, que han trabajado y sacado adelante a una familia y eso no se les ha valorado. Muchas mujeres de mi generación han trabajado y a la vez han sido amas de casa y no se ha valorado eso. En cambio, el hombre trabajaba y es más raro que a la vez se encargase de las labores domésticas. Así que sí, pienso que es un homenaje muy potente al sacrificio que han hecho las mujeres de nuestra generación.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un gran lugar para contar historias como la de Los Hijos?

El teatro siempre es el lugar donde el contacto con el público es inmediato. El espectador pude ver a actores vivos que comunican un mundo emocional y ese valor no lo tiene ningún otro medio. Un grupo de adolescentes vino y se conmovió con la función tanto como los adultos. Llega a todos los públicos esta función y eso es maravilloso.

Se habla de Ramón Salazar y Pedro Almodóvar, para los que eres una actriz fetiche, como los que mejor retratan la condición femenina…

Completamente de acuerdo. Tienen un conocimiento de la psicología femenina muy profundo y muy desprejuiciado. Se nota que hay amor hacia la mujer en la visión que tienen. También hay una camada de gente joven que me están proponiendo historias interesantes para mujeres maduras. Dentro de poco la gente de cierta edad seremos mayoria en este mundo, así que que se espabilen los guionistas.

Si pongo sobre la mesa el nombre de Pitita Ridruejo…

Eso fue una recomendación que me hizo Ramón Salazar para que investigara para el personaje de 10.000 noches en ninguna parte. No pude coger mucho del personaje la verdad, pero tiene que ver con su apariencia, con el mundo en que ella vive tan en las nubes, tan irreal… Me sorprende mucho que sepas lo de Pitita la verdad…

Acabas de estrenar en Netflix la espléndida mini serie Días de Navidad, ¿Cómo ha sido introducirte en el universo de Pau Freixas?

En cuanto lo conocí tuvimos una conexión extraordinaria. En el primer ensayo me di cuenta de que nos íbamos a entender perfectamente. Es un hombre con mucha profundidad, que no se queda con lo superficie. Quería un trabajo muy coral. El personaje es una maravilla. Me toca acompañar la historia de estas hermanas en una producción que ha contado con un reparto de excepción. Yo le dije que sí desde el principio a Pau, pero cuando me dijo el reparto le dije que no se había cortado nada. Parecía que se había cumplido toda su lista de deseos.

En este momento tan dulce que estás viviendo supongo que te entra la risa cuando piensas que te dijeron que eras demasiado alta para ser la madre de Tesis y decías que solo te llamaban “para ser fenómenos atmosféricos o entes en el teatro”…

Suelta una risa contagiosa a la que es difícil no sumarse.

Es verdad. Hice la luna en Bodas de Sangre, hice del sol en un espectáculo de calle, de la vista en otro, de la muerte… Todo eran entes… Parecía que no tenía pinta de poder hacer de madre. Afortunadamente ahora sí puedo hacerlo. En el fondo, no estuvo mal, ya que pude explicar mundos muy esotéricos y poco convencionales para una actriz.

Y de repente después de tantos años llega el Goya…

Aunque algunas compañeras me decían que me lo iban a dar, para mí fue una cosa bastante inesperada. Yo me sentía tan fuera de onda con el grupo de nominadas que había que pensé que sería imposible. Tuve esa fortuna y la verdad es que estoy muy contenta. Ha sido el regalo de mi vida. A estas alturas nunca te piensas que te vaya a llegar un regalo así.

“Cuando abres la cabeza y el corazón ante un personaje con características oscuras hay una necesidad de comprensión en nuestro trabajo”. En una sociedad tan poco empática como la nuestra, ¿Cuánto lleva a su día a día Susi Sánchez esa máxima que tiene en la interpretación?

Yo lo hago, yo lo necesito en mi día a día. Yo voy al mercado y charlo con las señoras que me cuentan cómo hacen tal o cual plato. Me río incluso con gente a la que no conozco de nada. Esto antes no me pasaba. La búsqueda de empatía es necesaria por lo que tú decías. Vivimos en un mundo en el que no nos conocemos los unos a los otros, ni siquiera a nuestros vecinos. Me encanta ir al bar o al mercado y que me saluden. Es como si hubiese un afecto universal flotando por el aire al que todos tenemos acceso en un momento dado y del que está bien que podemos tirar de él de vez en cuando.

¿Qué te llevó finalmente a coger la senda de la interpretación?

Yo jugaba como todos los niños, pero no pensaba en que eso podía llegar a ser mi profesión. Lo que me incentivó para ser actriz fue el poder de comunicación que tiene un escenario. Los actores tenemos la suerte de poder comunicarnos con otros seres humanos a otro nivel sensorial, mucho más allá de las palabras. Eso es algo que estoy seguro que todo ser humano desearía tener.

Con el Goya se ha puesto el foco también en tus palabras, en tu significación social…, ¿Cómo llevas eso de que lo que pienses sea analizado con lupa?

La verdad es que no me preocupa mucho. Siempre digo lo que pienso. Soy muy sincera, no miento en lo que expreso. Por supuesto, puedo obviar ciertas preguntas, pero todo el mundo sabe que soy de izquierdas. Eso no quita para que yo haga un personaje de derechas y no lo pueda disfrutar muchísimo.

Antes de acabar me gustaría volver a Cuando deje de llover, esa obra que emocionó tanto al público…

Lo primero que me viene a la cabeza es la muerte de mi madre. Empecé a ensayar esa función a los tres días de su muerte. Fíjate que su pérdida fue la inspiración para entrar de la forma en que lo hice en esa obra. Entré muy limpia, muy desasistida en esa función por su muerte. Con el tema de las constelaciones ocurría algo mágico. El público se conmocionaba mucho con esa función. El teatro es lo que tiene que produce casi katarsis, era una obra mágica.

¿Con qué proyectos te gustaría seguir jugando en tu profesión?

Me ha gustado siempre mucho el trabajo de investigación. Me gusta estar con directores que se meten a fondo haciéndonos preguntas. Tengo un proyecto con Fernando Rubio, con el que hice Todo lo que está a mi lado. Me ha propuesto escribir algo para hacer un proceso. Seguramente estrenaríamos un anteproyecto en el próximo Festival de Otoño y seguiríamos con ello para que el espectador sea partícipe del proceso. Lo que me queda por hacer se va a llamar.

Cuando Renée nos llevó más allá del arcoiris

La tiranía de Hollywood y por extensión del showbusiness parece que se han cebado con la otrora gran estrella Renée Zellweger. Más allá de sus desafortunados retoques estéticos y ese momento en el que se la relacionó con Weinstein que prudujo sus mayores éxitos -hecho que ella rechazó al afirmar que nunca había sufrido acoso en su trabajo-, la intérprete ha desarrollado una carrera de altos vuelos en la que decidió hacer una pausa hace unos años hasta esta Judy. Son tantos los paralelismos entre la actriz biografiada y la propia actriz que la interpreta que el resultado del trabajo de la una – la del diario de…- interpretando a la niña que nos hizo soñar que había un lugar más allá del arcoiris es simplemente impecable. Solo por eso ya merece la pena ver una película que no llegará a los cines españoles hasta el 31 de enero de 2020, pero hay mucho más en este aunque prototípico solvente y por momentos emocionante biopic.

El arranque de la cinta no puede ser más brillante para comprender la vida de excesos en la que se vio sumida Garland. Aunque la película, basada en la espléndida función de Peter Quilter Más allá del arcoiris que vimos hace años en el Teatro Marquina de Madrid, transcurre en los últimos momentos de la artista, el relato que nos hace comprender su realidad más íntima estriba en los constantes flashbacks a esa infancia en la que hizo soñar al público. Así, en los primeros fotogramas entendemos lo que ha llevado a la artista a construir una vida de adicciones e insatisfacciones personales frente a un todopoderoso y temible productor que la convirtió en una estrella, ¿Verdad que esto podría ser extrapolable a más de una actriz en activo?

Uno de los aspectos que más importan en la construcción de un personaje tan icónico como el de la protagonista de Ha nacido una estrella es conseguir que la actriz sea el personaje sin caer en la parodia o en la imitación que no recoja la esencia del personaje. Tengo la sensación de que la protagonista de Chicago ha conseguido mimetizarse en Garland acudiendo a su esencia, sin histrionismos innecesarios. Como espectador, a los pocos minutos ves a Judy Garland y esa ‘magia’ no es tan habitual en esta oleada de biopics que vivimos recientemente. En el apartado musical, Zellweger brilla tanto en los números más ‘felices’ como ese Get Happy como en el emotivo Over the rainbow que se guarda cual as en la manga el director para el final. Y en ese retrato de la otrora estrella, me gustaría añadir que no se queda en el mero retrato de adicciones, sino que expresa el que creo que fue el mayor deseo hasta sus últimos momentos, ser una buena madre.

Otro momento emocionante. Quizás nunca descubramos el motivo real que llevó al colectivo LGTBI a usar como himno el popular tema de El Mago de Oz, pero esta cinta nos regala un momento realmente memorable a este respecto. Dos de sus mayores fans reciben un regalo inesperado y es que la sentarán a su mesa en una noche de confesiones tras uno de sus recitales.

En definitiva, Judy supone una brillante reconciliación de Renée Zelwegger con una industria a la que ha servido grandes trabajos interpretativos y un puñado de taquillazos. Y lo hace con un solventísimo retrato de todo un icono del cine que la pondrá en la carrera del Oscar seguro. Bienvenida de nuevo, Renée.