Gerónimo Rauch, protagonista de EL MÉDICO, en una nueva entrega de las Entrevistas DESDE MI BUTACA

Esta es la historia de cómo un vídeo puede cambiar la historia de un artista. Gerónimo Rauch estaba en Argentina cuando llegó a manos de los responsables de Stage el vídeo de su paso por Jesucristo Superstar. Eso fue clave para que el artista fichara por la producción española de un musical en el que como intérprete “resucitaba” cada noche. Y de ahí personajes tan distintos como la Mary Sunshine de Chicago con la que aprendió a conectar con el juego que lleva implícito el teatro. Después llegaría el papel de su vida. Y es que con Los Miserables tocó el cielo con las manos tanto en España como en el exigente West End de Londres, donde repitió como el inolvidable protagonista de El Fantasma de la Ópera. Pero en el fondo, a pesar del reconocimiento a los artistas en la capital británica, Rauch ha descubierto que su lugar está aquí en España, el mejor lugar para vivir para él que ha creado su familia en Madrid. Desde hace unos meses está feliz por ser el protagonista de El médico que hoy cumple 1 año en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid. Para celebrarlo compartirá personaje con su “hermano pequeño” Dani Diges esta noche, pero esa es una historia que os contaremos en el próximo OPENING NIGHT. Nos acercamos al camerino de Rauch minutos antes de la función para charlar con un intérprete que cree firmemente que “cada uno va escribiendo su destino”.

¿Cómo fue incorporarte a un proyecto tan rodado como El médico?

Fue un poco caótico por la rapidez en que tuve que prepararme para el personaje. Maneja el ritmo del show y eso hace que sea una responsabilidad muy grande. Quizás el primer mes traté de seguir el camino de Adrián Salzedo, pero ya cuando estrené oficialmente pude hacer mi propio personaje. Es un musical que aún está evolucionando, para que se termine de escribir la Biblia del espectáculo estamos haciendo cambios constantemente. De hecho, hemos agilizado escenas, cambiado el orden de algunas canciones y se hace más dinámico el cambio de escenografía. Creo que así hemos quitado entre 10 y 15 minutos.

¿Cuáles son las claves de este espectáculo?

La clave es el libreto y la música. Todo lo demás es adorno. Sin una música y un libreto sólidos pierdes en un primer round. Tenemos una música inspiradora. Los productores están muy locos. Han invertido en que la escenografía sea excelente así como el vestuario de Lorenzo Caprille. No se ha escatimado en nada. Además, rompe con esa tendencia que se lleva en Broadway y en el West End de que sea muy acústico y es que nuestro musical es casi como un concierto.

Rauch junto al actor Joseán Moreno en una imagen promocional

Un musical hecho aquí por fin encuentra su sitio, ¿Está España preparada para que los musicales hechos en nuestras fronteras triunfen tras sonados fracasos?

Este musical está haciendo historia. El gran musical anterior fue HNMPL pero tenía la música del grupo pop español por antonomasia. Este musical es épico, una aventura, se tocan las religiones, el amor prohibido y eso creo que ha enganchado al público.

Dejamos por un momento El médico y vamos a repasar tu carrera empezando por ese Jesucristo Superstar que te trajo a Madrid…

Fue mi renacer. Yo digo que mi personaje moría cada noche, pero yo estaba renaciendo. Venía de una etapa en Argentina muy dura. No conseguía curro tras estar en un reality. De repente tras verme en un vídeo de la producción argentina me llamaron para venirme a Madrid. Tengo mucho que agradecerle a este proyecto que incluso me permitió conocer a mi mujer y crear una familia. Mis mejores amigos españoles los conocí en ese musical de hecho.

Y después llegó un cambio de registro total en Chicago con Mary Sunshine…

Soy muy serio, responsable, no había vivido la experiencia de ser completamente otra persona, no me había transformado, era un puro juego, me abrió un mundo mágico, podía no juzgarme, aprovechaba en los momentos entre funciones para salir a la calle y ver la reacción de la gente. A este personaje le agradezco haberme conectado con el juego, vocalmente era antinatural, por eso buscan siempre a contratenores. Yo soy grandote y a los creativos les llevé una propuesta muy diferente a lo esperado.

Vuestro oficio es un “juego” que os hace regresar a ese niño que jugaba a ser otro, supongo que esa sensación la viviste especialmente la primera vez que te caracterizaste para este personaje…

Tras dos años de una experiencia tan intensa como la de Jesucristo quería un papel completamente diferente. Me veía joven para hacer el Billy Flint de Chicago la verdad. Lo que hice fue llamar a mi amigo Feliciano Sanromán, maquillador y peluquero, y le pedí que me hiciera mujer. Ese día me transformé para saber si me podría creer el personaje. Quería ser ella. Me saqué unas fotos y en el casting puse esas. Antes de ir a una audición tienes que creerte en el personaje. De esa foto se creó la apariencia que luego tuvo el personaje.

Y después llega el papel de tu vida con Los Miserables

La historia es larga. En 2008 en la época de Jesucristo ya me habían llamado para audicionar en Londres y estaba muy flaco, era muy joven y no me cogieron. Se me quedó la espina entonces. Yo ya me lo estaba creyendo el personaje. Gracias a Mary Sunshine el director musical me recomendó estudiar lírico. Así, sin querer me empecé a apasionar y estaba preparado sin saberlo. Fue mágico cuando me lo dieron aquí en España. Es el personaje de mi vida que siempre me acompañará. Tras grabarme cantando en inglés me llamaron para ir a Londres y fue increíble. Tuve que currármelo mucho sobre todo el acento. Estaba con clases de dicción y se estrenó y fue algo inolvidable.

Y después llegaría El Fantasma de la Ópera, ¿Cómo lo recuerdas?

Creo que cada uno va escribiendo su destino y yo le pedí audicionar a Cameron. Él me dejó y fue más mi capacidad de insistirlo lo que creo que les convenció de que podía hacerlo. Fue algo épico lo que viví con el Fantasma. Mi vida en Londres fue una vida prestada. Algo que yo no me imaginaba que iba a vivir. No estaba en mis planes. Hace cuatro años que me fui y pienso en lo increíble que fue.

Y de nuevo de vuelta a España, ¿Encuentras muchas diferencias entre Londres y Madrid?

A nivel profesional está cada vez más parecido, pero allí te valoran mucho más lo que haces. Es una industria muy bien engrasada, está todo muy bien establecido, pero para mí España es el mejor país del mundo para vivir.

De vuelta a España pudiste hacer Sunset Boulevard en una brevísima temporada en las islas…

Fue casi un milagro poder representarla, todo fue muy caótico. Tuvimos solo cuatro semanas de ensayos en una obra que tiene un texto enorme y a nivel técnico era difícil. Siempre que hablo con Paloma nos decimos que tenemos que hacerlo tarde o temprano. Se cayó el teatro que teníamos en Madrid y con ello la gira que íbamos a hacer. Así murió este proyecto.

¿Cuál es tu siguiente paso a nivel discográfico?

Estoy planificando ya mi siguiente etapa. Aún no sé si salir con repertorio original o con versiones, que me encanta apoderarme de otras canciones. Yo soy un intérprete y no un cantautor. Gracias a los discos he conseguido abrir fronteras y eso me encanta.

Sin duda, tu debut en el Teatro de la Zarzuela debió ser mágico…

A partir del No puede ser ya quité los nervios. Aprendí mucho desde ese show. Ahora estoy más relajado haciendo lo que me fluya.

Esta noche compartes escenario con Dani Diges con el que te alternas en el personaje protagonista de El médico

Es como mi hermano pequeño, tenemos una diferencia de 3 años o así. Tenemos una amistad muy bonita y para nada tenemos una competencia insana. No somos inseguros ninguno de los dos. Nos cuidamos, y no hemos querido vernos el uno al otro para hacer cada uno nuestra versión del personaje. Confiamos ciegamente en el equipo creativo y las directrices que nos dan. Cuando me dijeron que iba a alternarme en el personaje con él pensé que era la persona indicada con las ganas que tenía de volver a España él tras unos años fuera.

Aquí y ahora con un espectáculo como El médico, ¿Por qué el teatro es un gran lugar para contar historias para ti?

Yo necesito subirme al escenario con espectáculos así. El médico te mueve el espíritu y el alma. No creo que me veas nunca en un musical que no tenga contenido salvo en alguna cosa que por tema artístico me interese mucho. Tras cuatro años quería volver a Madrid y de repente me llamaron para El médico. Fue algo increíble que en ese momento me llamaran. Hay una historia muy importante que contar.

Un último mensaje como reclamo para atraer a los espectadores….

Es el musical que está cambiando la historia del género en España.

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“Antológica de Zarzuela” llega este domingo a la Gran Vía de Madrid para “poner al Género en el lugar que se merece”

Antológica de Zarzuela es un espectáculo para mezzosoprano y tenor que llega los próximos tres domingos a las 12:30h al Teatro EDP GRAN VÍA. Este montaje se encuentra a caballo entre la reflexión, en la que se sumen los intérpretes líricos sobre qué hacer con un género al que se necesita dar una vuelta para llegar a otros públicos, y la risa al apostar por un tono burlesque “para atraer al público a través de nuevas fórmulas que le sean más agradables”, en palabras de Juanma Cifuentes que ha querido destacar un vestuario “que llena de luz el escenario”. Para el intérprete: “Es el momento de poner a la zarzuela en el lugar que se merece. Es un género más con unas características concretas”.

Para este montaje escénico: “Hemos intentado configurar un espectáculo de pequeño formato, huyendo de la magnitud de las grandes escenografías de la Zarzuela”, en palabras de Cifuentes. Para ello además de los dos intérpretes se ha contado con excepcionales profesionales como los bailarines, Fito Ruiz y Pedro Mancera, los pianistas Borja Mariño y Gabriel López y Carlos Pardo se ha encargado de la producción de esta espectáculo.

La intérprete femenina, Beatriz Lanza, quiso destacar que hay muy poca iniciativa privada en la Zarzuela por el alto coste. Además, para ella: “Es una pena que poco a poco por muchísimos complejos no se haga más Zarzuela”. Y es que según comenta: “Se han apropiado del Género ciertas personas”. El espectáculo quiere poner en valor que la Zarzuela es una música que expresa de lo que se ha hablado siempre. Y es que en el fondo, como comenta Lanza han pretendido: “Dar un espacio a nuestra música con la que nos hemos educado y que llevamos en el inconsciente colectivo”.

Juanma Cifuentes, también director y autor del montaje- pone en boca de los personajes conflictos que viven actualmente los intérpretes líricos: Desde si dejarlo para dedicarse al musical pasando por el hecho de qué hacer con el género y reflexiones varias con el público que -como han podido comprobar en Aranjuez y Zamora- responde con sus ocurrencias.

Para este espectáculo se ha contado con un repertorio bien conocido por el público, esos temas que al menos hemos escuchado en alguna ocasión sin saber que pertenecía a una Zarzuela. Es significativo como por ejemplo una compañía de seguros ha usado música del género en sus últimas campañas publicitarias. En las tablas de del EDP GRAN VÍA se podrán escuchar un variado repertorio que va de El Barberillo de Lavapiés a un final arrevistado que nos hará pensar que “tomar la vida en serio es una tontería” como comenzó a cantar Lanza durante la presentación a los medios.

Podéis conocer un poco más sobre el espectáculo en la entrevista que hicimos a Juanma Cifuentes y Beatriz Lanza.

Como siempre, agradecemos a los medios presentes en este Pase Gráfico por apoyar nuestras convocatorias. Estaremos muy atentos a las publicaciones de medios como RNE, LA GAVETA DE MIL COSAS, A GOLPE DE EFECTO, MADRIDTEATRO, ONDA MADRID, TELEMADRID y todos los medios que nos están acompañando dando difusión a este maravilloso espectáculo.

Opening Night: Sanpol y Tribueñe, dos salas con señas de identidad claras

En esta cartelera hiperbólica llena de propuestas en salas que programan una gran diversidad de obras para intentar atraer a todo tipo de públicos se agradece que existan teatros en los que uno sepa lo que va a encontrar: CALIDAD. Siempre con esa premisa se encuentran en cada producción dos espacios escénicos con nombre propio: Sanpol y Tribueñe que cuentan en cada producción con la aceptación del público y la crítica a la que precisamente damos la voz en este Opening Night para contar un poquito de EL VUELO DE CLAVILEÑO y EL JOROBADO DE NOTRE DAME, las nuevas producciones de estas salas que siguen enamorándonos temporada tras temporada.

El pasado viernes Tribueñe- más de década y media desde su apertura- nos volvió a regalar una buena muestra del buen hacer de Irina Kouberskaya en la revisión de nuestros clásicos. Esta vez se ha atrevido con El Quijote y con uno de los pasajes más divertidos. En El vuelo de Clavileño es capaz de hacernos reír con uno de nuestros clásicos, pero también como es seña de la casa nos proporciona imágenes muy interesantes. En la noche de estreno, no faltaron los críticos que halagaron este montaje como Eduardo Jaúdenes: “Una lectura sorprendente de este capítulo basada en el profundo estudio de los trovadores de los castillos cátaros, proporciona una nueva versión sobre las inmensas capacidades del ser humano. Es una triple lectura de la realidad, la subjetividad y el encantamiento”. Para Alberto Morate: “Nunca defraudan los montajes de Irina Kouberskaya, porque lee los textos buscando lo escondido, lo insospechado, lo intrínseco, lo visceral, y le da una vuelta de arte y belleza llenos de esplendor para solaz de nuestras ávidas mentes de espectador”. Al final de la representación, el público volvió a aplaudir en pie a esta compañía que ya se prepara para el estreno el 8 de noviembre de Amiga.

Aún con las emociones vividas la noche anterior en Tribueñe nos acercamos al Teatro Sanpol para disfrutar de EL JOROBADO DE NOTRE DAME en la mañana del sábado. Se trata de uno de los clásicos por antonomasia de la compañía residente, La Bicicleta, en el que destaca una estupenda escenografía que recrea la famosa catedral. El reparto vuelve a contar con Javier Ibarz como Frollo, Quim Capdevila esta vez como el Capitán que enamora a la gitana Esmeralda (Beatriz Costa) a los que se unen algunos de los intérpretes de Heidi, el musical: Gallo Ryan, Gema Bastante y Paco Morales junto al Quasimodo de Ángel Martínez en su primer papel en la sala. Para Aldo Ruiz, El Teatrero: “El montaje, magnífico, cuenta con la dirección original de Roman Stefanski y en esta ocasión ha sido redirigido por Natalia Jara. Julio Jaime Fischtel (dramaturgia) y Miguel Tubía (música) son los autores de la versión teatral, de la música y las pegadizas canciones de la obra”. Hasta el 10 de noviembre se podrá ver esta producción justo antes de recibir el estreno oficial de Heidi, el musical que será la propuesta estrella de estas Navidades.

Opening Night: Un frenético comienzo de temporada

Como ya avanzamos en la primera entrega de nuestros Opening Night, está siendo una auténtica locura de interesantes estrenos en el comienzo de la temporada 2019-2020. En esta ocasión tenemos planes para todos: Desde La Cubana al humor de Gila pasando por La jaula de las Locas sin olvidarnos de una estupenda obra que ultima funciones: El sirviente. Arriba el telón de este nuevo Opening Night,

Levantamos el telón y lo hacemos en orden cronólogico en que hemos disfrutado la función. La primera fue La jaula de las locas, a la que dedicamos una de nuestras ENTREVISTAS DESDE MI BUTACA con sus dos protagonistas. Precisamente, la pareja protagonista del espectáculo: Ángel Llàcer e Iván Labanda son dos de los principales valores de un musical que te invita a vivir intensamente. Su química traspasa la Cuarta Pared y llega a un público entregado que en la noche de estreno especial para la prensa aplaudieron con fervor sus intervenciones. Esta producción colorista y llena de pluma que se puede ver en el Rialto de Madrid ya triunfó en Barcelona, desde donde ha llegado adaptado al peculiar escenario de este espacio de la Gran Vía que se transforma en el club más alocado. Aún con el recuerdo de la emocionante interpretación de Alberto Vázquez en La Jaula de Grillos que vimos en el Amaya, no falta en esta puesta en escena claro el famoso I Am What I Am al que Llácer dota de una gran fuerza. Al final, público en pie disfrutando de una propuesta con visos de ser uno de los grandes musicales de la temporada.

Y saltamos del glamour de la Gran Vía al nuevo Off-Broadway que se ha creado en la Calle Ercilla de Madrid. Allí se encadenan varias salas del circuito alternativo en pocos metros. Una de ellas es La Encina Teatro que ha programado Por amor a Gila los viernes de octubre a las 22h. Rudy Chernicof, actor buen amigo de Miguel Gila, parte de una cena en la que se apostaron quién sería el más gracioso de los dos. El resultado es un monólogo en el que el bueno de Rudy, un trasunto de aquellos cómicos de la legua de antaño, nos regala un recorrido por algunos de los pasajes más divertidos y emotivos de la vida de Gila. Y de repente, se hace el silencio tras las risas cuando recuerda algunos pasajes más dramáticos y el público responde callado y cómplice. Al final, sin imitarlo, Rudy consigue que el alma de Gila se cuele por instantes en la sala. Él solo necesita ponerse una simple boina para que entendamos que habla con las palabras del maestro Gila. Emotivo y divertido homenaje que el público aplaudió con fervor el pasado viernes en su primera noche madrileña.

Hay quien dice que la vida es una obra de teatro, una representación que se lleva a su máximo esplendor en los actos sociales. La Cubana tras dar sus Campanas de Boda y hablar de la Gente Bien -qué pena que solo pudiese verse en Barcelona este espectáculo- se mete a organizar funerales. Sí, hay crisis y la compañía tiene que reciclarse en consonancia con los tiempos. Lo que pasa es que como son compañía teatral pues ese funeral viene ya durando como año y medio… Ahora, al bueno de Arturo le hacen la ceremonia en el Teatro Calderón. Todo un prohombre de la Cultura con grandes amigos en todo el mundo que no se quieren perder darle el último adiós. Y la verdad es que todos quieren mostrar sus habilidades desde la estríper, al bailarín de danza-fusión, por supuesto los grupos folclóricos madrileños pasando por el notario cuya habilidad artística preferimos no contarles para regocijo de sus sentidos el día que se pasen por este animado a la par que nada luctuoso funeral. Tan arrevistados como acostumbran, La Cubana nos vuelve a demostrar que se puede seguir una línea clara de continuidad artística sin dejar de sorprendernos. Simplemente por el hecho de que el talento es siempre ‘aplaudible’ y en cada montaje la compañía catalana se deja la piel. Bajo la batuta de Jordi Millán brillan los diez intérpretes de la compañía: Jaume Baucis, Xavi Tena, Toni Torres, Nuria Benet, Àlex Gonzàlez, Babeth Ripoll, Montse Amat, Toni Sans, Edu Ferrés- reciente FIRMA INVITADA en el blog– y Virginia Melgar.

Y dejamos para el final la menos ‘festiva’ de las funciones que hemos visto estos días. El Sirviente se despedirá del Teatro Español este domingo y sus dos protagonistas brillan tanto que solo por verlos en escena ya merece la pena pasarse por la madrileña Plaza de Santa Ana. Eusebio Poncela y Pablo Rivero se marcan un duelo interpretativo de altura en esta función que está aplaudiendo día tras día el público madrileño. La productora SEDA en una temporada frenética tras el estreno de Parque Lezama y muy pronto La última turné, es parte activa de esta función que os recomendamos no os perdáis en estos últimos días en Madrid.

La Firma Invitada: Edu Ferrés de La Cubana

Si la vida es una obra de teatro llena de momentos que son mera representación nadie mejor que La Cubana para llevar a escena algo tan ‘teatral’ como ciertos funerales. Adiós Arturo ha llegado al Teatro Calderón de Madrid tras una extensa gira de la que ya os hablamos a su paso por Torrelavega (Cantabria). Esta vez damos la palabra como Firma Invitada a Edu Ferrés, la última incorporación de la compañía.

Mi relación con La Cubana empieza como espectador, como admirador y profesionalmente como compañero que algún día sueña con subirse a las tablas con ellos algún día.

En 2010 realizaron un casting para acceder a un curso completamente gratuito durante un mes. ¿El objetivo? Enseñar su particular forma de hacer. A los pocos días entendí lo que significaba ‘’La Cubana’’, era algo totalmente distinto a lo que conocía como actor.

Unos cuantos afortunados aprendimos en aquel curso la importancia de observar, de mezclar realidad y ficción en entornos muy reales. Aprendimos a extraer el teatro que hacemos en nuestras vidas cotidianas y que pasa inadvertido como teatro, para ponerlo sobre un escenario o en la misma calle.

Pasaron unos años después de ese curso y yo ya vivía en Madrid, con mi propia compañía de teatro y mi vida ‘’asentada’’ en la capital hasta que un buen día Jordi (el director) me llamó y me preguntó: “¿Hola Edu, qué estás haciendo?’’ Ahí empezó mi segunda experiencia con La Cubana, ésta vez sería para poner en práctica todo lo aprendido en aquel curso.

El montaje empezó con 4 meses de intenso trabajo. Jornadas completas metidos en la sala de ensayo, probando, proponiendo, descartando, corrigiendo y aprendiendo a crear desde la paciencia y el detalle. Lo que más me costó fue adaptar lo que ya sabía como profesional a la forma de hacer de La Cubana. Es un lenguaje teatral muy específico y Jordi Milán es muy insistente en ese sentido, hasta que no lo hagas de esa forma tan específica, no cesará en sus intentos por conseguirlo. Mezcla situaciones surrealistas con escenas muy reconocibles por todos, personajes muy humanos pero a su vez ‘’excéntricos’’ que puestos todos en el escenario algún atrevido podría decir que se trata de una ‘’caricatura’’, pero no lo es, son personajes que están viviendo de verdad en situaciones extremas que les obligan a ser extremos.

Una vez termina el proceso de ensayo, sabes que el espectáculo nunca dejará de crecer. Cualquier nota puede eliminarse, variar y evolucionar. Precisamente ésta forma de hacer, hace que estés siempre alerta y nunca te relajes, en el buen y el mal sentido de la palabra relajar. Formar parte de La Cubana no significa solamente interpretar, significa formar parte del artesanal oficio del teatro.

Entramos en Madrid con 340 funciones a nuestras espaldas, más de 205.000 espectadores y 30 ciudades visitadas. Ha sido un año y medio lleno de viajes, montajes, horas comiendo techo, paseos por ciudades que no conocía, aprendiendo la cultura y la gastronomía de cada sitio, adaptándonos a cada público que es muy variopinto en éste país y eso es una maravilla… En definitiva, es una experiencia muy intensa, en ocasiones llegas a pensar que no existe nada más que tu oficio y te das cuenta que es normal, vives por y para el teatro y es por eso que es muy importante saber abstraerse de vez en cuando para poder coger aire y seguir.

Desde el minuto uno, supe que La Cubana sería una experiencia vital que quedará para siempre y por eso, toca disfrutarla todo lo que se pueda y exprimirla, ya no queda nadie que haga lo que se hace en ésta casa.

Ahora toca disfrutar unos meses en casa (Madrid) y compartir con todo el público lo que llevamos construyendo durante casi dos años. ¡Os esperamos en el Teatro Calderón!

Ángel Llácer e Iván Labanda nos sumergen en “La Jaula de las Locas”

En nuestra nueva entrega de las Entrevistas Desde Mi Butaca nos acercamos al Teatro Rialto para charlar con Ángel Llácer e Iván Labanda, protagonistas de La Jaula de las Locas.

Iván Labanda

¿Cuáles son las claves de La Jaula de las Locas?

Las claves son los temas que trata como el amor, la felicidad, ser uno mismo. La química también se transmite, somos una pequeña gran familia que contagia al espectador, es imposible que no llegue la magia que se crea en escena.

¿Cómo es compartir escena con el director de la función?

Es un privilegio. Es uno de los mejores directores con los que he trabajado y, a la vez, amigo desde hace muchos años. Me alegro de que la gente redescubra al actor de comedia que tiene dentro. Es casi más gamberro que yo, me hace reír.

¿Distingue Ángel Llácer la faceta de actor de la de director?

Cuando se pone en modo compañero de escena se pone siempre de tu lado. Eso no quita que si va algo que está mal te lo diga.

¿Cuál es el mayor reto al que te has enfrentado con este espectáculo?

Desde luego la edad, siempre lo ha representado gente más mayor. Tiene un hijo de 20 años. La función está por encima de todo y una vez que te pones una peluca y el vestuario, te conviertes en el personaje.

¿Cómo es haber formado parte con tu voz de El regreso de Mary Poppins?

Pasé un casting que llegó a Estados Unidos y me hizo una ilusión tremenda. Poder formar parte de una película original de Disney, cantar las canciones… Le pusimos mucho amor y el resultado se nota.

Además, interpretas a personajes conocidos en televisión…

Es una noria que va a toda velocidad. El truco está en ni siquiera planteárselo. Yo voy, lo hago lo mejor posible y lo disfruto. Procuro no pensarlo demasiado.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un gran lugar para contar historias para ti?

Para un actor, el teatro es lo que te mantiene vivo, es como nuestro gimnasio, emocionar al público cada noche es indescriptible, es como si te chutaras vitaminas cada noche. No se puede comparar con nada.

Último llamamiento para que venga el público a veros…

Vengan a ver La Jaula de las Locas. Saldrán felices del teatro, creo que es uno de los lugares más especiales. El hecho escénico te cambia, te modifica, les aseguro que saldrán mucho más felices y emocionados de lo que entraron.

Ángel Llàcer

En una semana en que toca darlo todo para vender la criatura escénica que les llevó a ser el musical de la temporada en Barcelona, Ángel Llácer sabe muy bien lo que quiere trasmitir desde la dirección y el papel protagonista de una obra por la que no parece haber pasado el tiempo: “Habla de las personas, lo que cambia es lo que nos rodea, las preocupaciones son las mismas. Habla de ser uno mismo, que te aceptes y que te acepten los demás”. En esa misma línea transcurre el tema principal de la obra, I am what I Am: “Aunque salga vestido de mujer canto diciendo que yo, Ángel, soy lo que soy y que aquí estoy y quien quiera venir conmigo que venga y quien no pues no pasa nada. Nunca la hago como una canción de reivindicación de los derechos. Es lo único que me da miedo de este espectáculo. Después de casi 200 representaciones aún cuando empieza la canción que es sin música lo único que pienso es si voy a coger el tono”. Y delante de la prensa se tira a la piscina y atina con el tono al afinar las primeras notas de un número que, como os contaremos en el próximo Opening Night, vuelve a ovacionar el público con este montaje en el que “con mi sola presencia, el teatro se convierte en un cabaret”, comenta entre risas el jurado de Tu Cara Me Suena que es a la vez Albin, Sasá, el Tío Albert: “con el que el público se ríe mucho” y la madre del joven protagonista: “que ni tiene nombre”.

De vuelta a La tienda de los Horrores. Contaba con solo 25 años cuando Llácer se enfrentó a uno de sus primeros grandes retos como actor. Nada menos que el protagonista, Seymour, de uno de los musicales más deliciosos de Alan Menken. Ahora, mientras protagoniza musical en Madrid, su dirección de la nueva producción del musical en Barcelona está cosechando un gran éxito. Para él: “Ha sido como revivir un tiempo pasado. Dirigiendo esta nueva producción me acordaba de las letras de la otra producción y me salían de hecho al ensayar esta vez”.

Para el artista, La tienda de los horrores: “Es un musical en mayúsculas. La música es tan importante y cada número es tan brutal y te llega tanto que es como cuando vas a un concierto de música clásica y disfrutas mucho. Algo así pasa con esta obra. Es un MUSICAL. Cada canción tiene su fuerza, está dentro de una historia, pero nos lo planteamos como un concierto. Un numerazo tras otro, sales de ahí convencido de lo poderosa que es la música.

Juanma Cifuentes y Beatriz Lanza nos presentan ANTOLÓGICA DE ZARZUELA

Durante las últimas décadas, la supervivencia de nuestro teatro musical parece estar centrada en buscar nuevas fórmulas para mantener el innegable tesoro musical que esconden las zarzuelas, un género al que es necesario dar una vuelta para atraer nuevos públicos. Para ello es imprescindible contar con profesionales que amen el género, pero no tengan miedo a desempolvar un género que debe permanecer como parte de nuestro patrimonio cultural. Reunimos a Juanma Cifuentes y Beatriz Lanza para charlar sobre ANTOLÓGICA DE ZARZUELA, que presentan los domingos 20 y 27 de octubre y el 3 de noviembre a las 12:30h en el Teatro EDP Gran Vía.

¿Cómo nace este espectáculo?

J.C: Beatriz me llama para que hagamos algo juntos y llevábamos muchos años sin trabajar juntos. Fue muy rápido, me puse con la idea, hice el texto y me pasó el repertorio. Los que hemos hecho zarzuela nos planteamos desde hace tiempo si este género se está quedando obsoleto. A partir de ahí, surgió todo. Los temas que me mandó los metí en una licuadora y desde ahí hablo de lo que representa la zarzuela. Tenemos a los talibanes del género que consideran que no se debe tocar y otros que hay que modificarlo todo. Parece que el término medio no existe en este tema. He intentado normalizar un género que está en un punto muy particular. Nos encontramos a las compañías de toda la vida, que lo hacen como cuando se estrenó, y en el otro extremo tenemos las propuestas más modernas que se pueden ver a veces en el Teatro de la Zarzuela. Ahora mismo, cantar “De España vengo, de España voy” se considera facha. Nadie lo puede ver de una forma más normal. La vía media, la de la tranquilidad… Nuestro espectáculo contradice el género, pero a la vez reivindica la zarzuela que es igual de válida que los musicales o la ópera.

Uno de los grandes problemas es que no hay relevo generacional en los espectadores, ¿Cómo atraernos al género chico?

JC: Tengo una visión muy particular al respecto. Creo que el Teatro de la Zarzuela se ha renovado a base de esnobismos. Está claro que Pan y toros no se puede representar tal cual. El libreto es un panfleto de la época, pero considero que no es necesario sacar a gente en pelotas. Todas estas extravagancias se hacen para alejarnos lo máximo posible de todo lo casposo que puede resultar este género. Opto por el término medio, insisto y esto no se ha conseguido. Damos bandazos en un género que no se ha normalizado a pesar de trabajos tan destacados como los de Jesús Castejón. Hay que modernizar el género, pero esto no significar hacer algo vanguardista. Debemos encontrar una fórmula en contacto con el público de ahora, mucho más naturalista. Si no se rectifica, los nuevos espectadores al ver a los actores interpretar como un chulapo, piensan que esos personajes son extraterrestres. Otro tema importante y aquí ¡Sálvese quien pueda! es que algunos intérpretes se piensan que solo hay que cantar, pero no, esto es teatro. Se te tiene que entender, hay que emocionar. Tengo compañeros que solo les importa que se les escuche por encima de la orquesta. Ellos se olvidan de que el texto lírico tiene que tener una expresión, una emoción, es lo que más le ha apartado creo.

B. L: No podemos olvidar que, como dice Juanma en el texto del montaje, la zarzuela era la voz de la calle, un reflejo de la sociedad. Te das cuenta de que en el fondo, estas obras que dan voz al sentir de la gente en un momento siguen siendo muy actuales. Y es que como dice El Barberillo, son los mismos perros con distintos collares. Es interesante la propuesta de La Gran Vía que hizo el Teatro de la Zarzuela. Se consiguió trasladar la problemática de la creación de esa gran calle a la actualidad. Así es como creo que atraes al público. De alguna forma agarras la esencia de la obra y la traes a la actualidad. Como ejemplo tenemos el Teatro Clásico que se ha adaptado muy bien. Aparte de estas obras que reflejan el latir de la sociedad de un momento, nos encontramos también con las zarzuelas de conflictos amorosos. La ópera ha conseguido adaptarse en ese sentido y la zarzuela debería también ir en esa dirección.

J.C: El problema es que se sigue pensando en la zarzuela como un género ‘de repertorio’. En la manía de hacer esto como se hacía antes, no permite reinterpretaciones. Marcos Redondo no sería el mejor barítono del momento, pero cantaba desde un sitio muy particular. En los personajes cómicos lo he vivido mucho. A mí me decían que lo hiciera como Miguel Ligero.

Un último llamamiento para ver vuestra Antológica de Zarzuela, ¿Cuáles son vuestros momentos favoritos?

B.L: Mis momentos favoritos son aquellos en que canto lo que no me han dejado cantar en toda mi vida. Yo siempre le he pedido a Emilio Sagi hacer la Clarita en La del manojo de Rosas y me decía que tenía que hacer la Ascensión. Me encanta también poder interpretar el número de El año pasado por agua, La corte del Faraón o el final que es pura revista. Eso es lo que más me divierte y me aporta. Juanma le ha dado una visión muy interesante y necesaria. Tenemos muchos complejos a la hora de hacer Zarzuela. Tú te vas fuera de España y te piden que la cantes gracias a Elina Garanca y su marido que son los mejores embajadores del género fuera de España. No se ha entendido que la Zarzuela tiene una forma de cantarse – marcada además por el uso del español- que es diferente al de la ópera. Se ha querido hacer de una forma demasiado pomposa y debería ser algo mucho más fresco. Incluso dentro del género no puedes cantar igual Sorozabal que otro compositor.

J.C: Se empezó imitando de alguna forma a las óperas italianas y eso se va modificando hasta llegar al género chico, que es el más conocido con su tono frívolo. Por supuesto, hay excepciones como La tabernera del Puerto que tiene una gran seriedad. En cuanto a lo que me gusta cantar en este montaje pues es hacer algo más que los números cómicos que suelo hacer. Me encanta poder hacer El Caserío, El Barberillo de Lavapiés Lo que más me interesa destacar es el texto y es que hay un juego constante de poner en entredicho y a la vez alabar el género. Este espectáculo nace del respeto más absoluto por el género. En la Escuela de Canto nos decían que no cantáramos Zarzuela. A Beatriz y a mí nos repetían que hacía daño a la garganta… Yo, la verdad, cuando descubrí el género me enamoró. Creo que lo tenemos demasiado olvidado y a veces se interpreta mal, pero bien hecho es algo maravilloso.