“100 musicales que deberías ver”, la mejor guía para un primer acercamiento al musical

Es importante leer el prólogo de esta publicación para comprender las decisiones tomadas. Y es que la elección de ciertos musicales y no otros en este particular listado “no solo se trata de una decisión eminentemente subjetiva, sino también llena de aspectos opinables que no creo que se puedan llegar a justificar más allá de la mirada de quien escribe”.

De ahí decisiones cuanto menos discutibles para un conocedor del mundo del teatro musical como no dedicar un apartado a fenómenos de la escena como Hoy no me puedo levantar– una pena que se pase de puntillas por las apuestas de teatro musical made in Spain– y sí dedicárselo a musicales recientes que apenas han tenido eco más allá de Broadway y-o el West End. También sorprende que incluyendo tantos datos fácilmente localizables en internet se digan cosas como que Follies se estrenó en el ¿Teatro Nacional de Madrid? refiriéndose al Teatro Español, claro está.

Entré en 100 musicales que deberías ver atraído por el atractivo diseño de la publicación plagada de atractivas fotos de escena -incluidas muchas de las producciones españolas, cosa harto agradecible para los espectadores que las hemos podido revivir de esta forma.

Más allá de los datos genéricos -no deja de ser una publicación para el lector simplemente aficionado al teatro musical sin mucho conocimiento del tema- destaca el apartado ¿Qué fue primero el musical o la película? Seguro que muchos espectadores se sorprenderán con títulos que están instalados en el imaginario colectivo como películas, pero que se estrenaron como funciones teatrales.

100 musicales que deberías ver es una estupenda guía para tener a golpe de vista la información básica de una cuidada selección de títulos representativos de las aristas de un género en constante evolución.

La cultura pop española ocupa su lugar en las librerías de la mano de Juan Sanguino

“Si en algún momento de tu infancia viste a Sabrina salírsele un pezón en la televisión pública, tu adolescencia quedó atravesada por el crimen de Alcàsser…”

Cómo hemos cambiado. La transformación de España a través de la cultura pop de Juan Sanguino (Península, 2020)

Puede sorprender que un libro como el que encabeza este post no contenga ni una sola imagen en sus páginas, salvo la maravillosa fotografía de Piedad Bejarano de la portada, pero es que una vez leído te das cuenta de que simplemente no es necesario.

Esto es así ya que el receptor de este libro, estoy seguro, recuerda cada uno de los episodios televisivos a los que hace referencia Juan Sanguino en sus páginas. Solo hay que tirar de esas imágenes que tenemos guardadas o creemos tener guardadas en el imaginario colectivo y es que ¿Quién no conoce a alguien que dijo haber visto el episodio de Ricky Martín y la mermelada? Por cierto, la Gemio no vivió ese supuesto momento. Fue the one and only Concha Velasco que la sustituyó en Sorpresa, Sorpresa, ¿Se acordaban?

Cada vez somos más conscientes de cómo la cultura popular nos define como sociedad, de cómo aquellos estándares que en un momento nos resultaban aceptables, ahora se tornan en algo bien distinto. Es improbable que nadie hace relativamente poco pensase que un personaje como Cristina Ortiz, La Veneno, generaría un fenómeno de la dimensión que lo ha hecho gracias a la serie de la que hemos hablado aquí ampliamente.

Por las páginas de este tratado pop de España encontramos afirmaciones del tipo: “A nadie le gusta Macarena. Nadie se la ha puesto nunca en su casa por placer. Y, sin embargo, es, con diferencia, la canción tolerada con más entusiasmo de nuestro tiempo”. Sí aquí caben todos los referentes populares que se puedan imaginar, sin olvidarse de fenómenos como OT.

Esta edición Península está plagada de leyendas urbanas de esas que nos han construido como sociedad de la (des)información y es que “da igual si Victoria Beckam dijo o no que España le olía a ajo”, nos sentiremos interpelados reconociendo cada uno de los pasajes a los que hace referencia Sanguino. Somos una sociedad compleja incluso en la construcción de los propios iconos de la cultura pop. Así que es difícil explicar a alguien que no tenga ADN ibérico dicotomías como las que provoca la interpretación de un personaje como Torrente: “podría funcionar a la vez como sátira del machirulismo casposo para algunos espectadores y como reivindicación del canallita ibérico para otros”.

Cómo hemos cambiado nos habla de tú a tú para que no olvidemos que la España de las plataformas, de las series y programas de culto sigue siendo aquella que vibraba con el Mississippi a medianoche y disfrutaba a la par que se escandalizaba con la teta de Sabrina.

Si hemos cambiado o no, no seré yo el que lo diga, sumérjanse en las páginas de este libro altamente adictivo y lo comprobarán con sus propios ojos.

Y hasta aquí puedo leer.

“Veneno” o el triunfo de la televisión de antes con la mirada puesta en los lenguajes del presente

Es paradigmático o quizás… no tanto que las series que más haya disfrutado en este infausto 2020 hayan salido de las entrañas de la tele convencional, esa que ya no molaba. En este contexto en que lo “cool” lleva sello yanki, se llame HBO, Netflix o en menor medida Prime- aunque se ha colocado por su catálogo en una de mis plataformas favoritas-, me he enganchado a El nudo, La Valla y Veneno, tres ficciones de la plataforma de streaming de Antena 3 que, en dos de los casos, finalmente se están emitiendo también en la parrilla de la cadena “convencional” y la tercera terminará llegando también a la pequeña pantalla. Hoy Veneno salta en sus dos primeros episodios a Antena 3 mientras estoy acabando de escribir este post.

Ayer, como cuando nos reuníamos a ver el final de Aquí no hay quien viva, Los Serrano, Farmacia de Guardia o Médico de familia, muchos espectadores esperamos a la hora de la Cenicienta, que tanto marcó a Cristina ‘La Veneno’, para degustar kleenex en mano del desenlace de Veneno. Volvió la televisión evento que ya creíamos olvidada en una época marcada por las series que se suben ‘del tirón’ y que devoramos tan rápido como olvidamos cuando nos dan otro atracón de una serie atractiva para nuestros gustos. Veneno ha sido un evento en cada capítulo, semana a semana y es que los domingos era el día clave en que los seriófilos -por llamarnos de alguna forma- hemos estado ahí pegados con la posibilidad de apaciguar aún más nuestra hambre de buena televisión con ración de la estupenda Patria que solo por disfrutar de Elena Irureta ya nos ha enganchado.

Recuerdo cada momento de aquel primer capítulo que ya reseñé – en pleno confinamiento- de Veneno. Esa mirada a esa tele de los 90 que en alguna ocasión- siempre a escondidas desde el pasillo- confieso haber visto con una edad impropia y sin entender muy bien lo que ocurría, solo recuerdo que te llevaba a otro lugar que la parrilla diurna no te trasladaba. Antes que teatrero o cinéfilo fui un niño eminentemente televisivo que devoraba todo tipo de contenidos incluso del prime time y de los primeros minutos de late night. De repente ver Veneno me ha llevado a ese momento que una parte de la sociedad quiere casi como confesar que no ha existido. Entre el morbo y la caspa hecha con mucha gracia y en parte sin malicia, pero que sin duda aportaron mucha más creatividad televisiva que los chabacanos programas morbosos de la actualidad a los que soy incapaz de engancharme entre supervivientes, tentaciones y gente sin interés, oficio ni beneficio ni mucho menos gracia.

Veneno es la constatación de varias cosas. La primera que la televisión de emisión semanal no ha muerto, ni muchísimo menos. Llevamos comentando muchos meses la serie de ‘Los Javis’. La segunda, que en el fondo aquella televisión de los 90 nos sigue enganchando como sociedad, aunque adaptada a los lenguajes y los mensajes que imperan ahora. Sí, muchas señoras de Cuenca sabían sin darse cuenta lo que era un transexual o un ‘travestí’ como se decía entonces. La tercera, que a veces los prejuicios – ¿de verdad era necesaria una serie sobre ‘La veneno’? se preguntaban muchos- se caen con solo un par de fotogramas de un producto televisivo tan redondo de principio o fin, encabezando sin duda mi ránking de ficción televisiva de este 2020, que parece escrito por el mismísimo Stephen King.

Voy con una de las claves del éxito de Veneno, de incontestable interés para propios y ajenos al universo de Cristina, y es su tono. Entre la comedia más desenfadada -como las propias y esperpénticas apariciones de la musa de Pepe Navarro en tv- mezclado con la dosis justa de drama hondo y, por supuesto, esa especie de realismo mágico que impregna por ejemplo el soñado funeral de la protagonista de este crudo cuento de hadas que como en las historias nada edulcoradas en las que se basarían las películas Disney tiene por supuesto sus luces y sus sombras. Y sí, nuestra particular Cenicienta que tantas veces le pidió a su Paca ver la cinta del zapatito perdido, también tuvo sus luces con sus picos de éxito. Como reza la canción de Leiva: “nunca debiste cruzar el Mississippi” o ¿Quizás sí? La serie deja a juicio del espectador determinar si la fama solo trajo cosas malas a la vida de excesos de Cristina Ortiz.

Con este tono tan bien equilibrado, Javier Calvo y Javier Ambrossi han demostrado una madurez creativa que, estoy seguro que es solo el comienzo de un futuro prometedor. Con respeto y cariño por el personaje, se han rodeado de personajes que en algunos casos no se habían puesto nunca delante de una cámara pero que dan una verosimilitud al relato cuando confluyen con actores de primera fila que aparecen por la serie aunque sea simplemente para hacer un pequeño papel episódico o cameos como los que hacen los personajes reales, desde Pepe Navarro a Machús Osinaga- a ver si la encuentran- o Valeria Vegas. Del reparto de secundarios de lujo me quedo con Elvira Mínguez, Maite Sandoval- a la que también pueden ver en la excelente Señoras del Hampa– y Lola Dueñas, sin olvidarme de Israel Elejalde que sin imitar a Navarro…se convierte en él y un irreconocible Jorge Usón.

Para mí, las reinas de esta particular fiesta televisiva son dos, en diferente tono. Me refiero a ‘Paca la piraña’ interpretándose a sí misma como si las cámaras hubiesen sido lo suyo siempre y la actriz Isabel Torres. La intérprete se ha llevado el aplauso de público y crítica interpretando la etapa menos mediática de ‘La Veneno’ en en sus últimos años. Nos ha cautivado en cada plano con esa luz que ha desprendido incluso tras conocer el cáncer que le han diagnosticado en este infausto año. Les recomiendo su paso por Late Motiv para saber un poco más sobre ella.

-Tienes más info sobre la serie en este post del blog de junio.

“Paquita Salas. Superviviente”: Calvo y Ambrossi brillan en la autobiografía ficcional

“Soy Paquita Salas y soy representante de actrices. En la vida hay un momento para contarlo todo, y este es el mío”.

Es curioso el camino que ha tomado en los últimos tiempos la carrera de la joven pareja de exitosos creadores de “La Llamada”. Aún ultimando el final del rodaje de “Veneno”- una excelente hagiografía televisiva que bebe de la fantasía que impregnó la musa de Pepe Navarro en sus memorias-, Ambrossi y Calvo sorprenden dando voz a un personaje de ficción que, si rascas, tiene alguna que otra conexión con la realidad. Eso sí, lo dejan claro en sus páginas: “Aunque se incluyen personajes reales, esta es una obra de ficción”.

Por las páginas de “Paquita Salas. Superviviente” (Ediones B, 20,90 euros) desfilan personajes reales con señas de identidad muy distintas a las que tienen en la realidad, pero en el imaginario de ‘Los Javis’ todo es posible y consiguen hacerlo creíble. La cuestión importante de esta publicación es si suma algo a las excelentes temporadas de la ficción originaria de Flooxer y después mundialmente conocida por su trasvase a Netflix. Pues bien, aporta y mucho en todos los pasajes que describen la vida de Paquita antes de que el gran público la conociéramos a través de la serie que ha catapultado a Brays Efe.

Portada del libro.

Es raro que un personaje emblemático del “chousbisnes” -me estoy Paquitizando, lo sé- no haya pasado por la vida de la famosa protagonista de “Hasta Navarrete”. El libro comienza con una cronología de la vida de esta gran amiga de Piti Alonso- que terminará heredando su oficina cuando PS Management se vaya al traste- en la que no faltan momentos cumbre como cuando su Lidi fichase por “¡Ala…Dina!”, serie de culto donde las haya. Paquita habla sobre sus referentes que van de Carmen Sevilla: “Si dices Carmen, es Carmen Sevilla” a María Dueñas: “Escritora no la hay igual en España”.

En las páginas de este libro viviremos a través de la narración escrita, pero también a través de una novela gráfica brillantemente ilustrado por Iván García, las luces y las sombras de una representante ficcionada que, en el fondo, comparte situaciones con la realidad de un sector que los que conocemos desde dentro sabemos que aunque algunos de los hechos no sean exactamente así, acaricia la realidad para transformarla en una ficción… maravillosamente adictiva. Y es que una de las cualidades de este volumen es que cuando empiezas solo quieres seguir. Imposible no querer conocer cómo llegó al lugar que llegó nuestra querida Paquita y es que en el fondo, y esa es la ternura del personaje, todos llevamos un trocito de una Paquita dentro que nos hace conectar con ella en algún momento.

Cuando Paquita encontró a Julia.

Mención aparte merecen lo que en cine llamaríamos extras. Podremos disfrutar desde las recetas- no pueden faltar los torreznos- a los mails del spam y el test para descubrir a la actriz 360º que podrías llevar dentro.

En definitiva, “Paquita Salas. Superviviente” es una muestra más de lo que Ambrossi y Calvo tienen aún por darnos a sus espectadores y lectores. Solo hay que ver -yo lo acabo de hacer- el excelente cuarto episodio de “Veneno”. De reclinatorio.

Los Javis celebran el Orgullo con su ‘Cenicienta’ particular

  • Alerta Spoiler: El primer párrafo hace referencia a distintos pasajes del segundo episodio de Veneno, por lo que te recomendamos ver el episodio antes de leer la crítica

Érase una vez un niño, Joselito, que era la oveja negra de un pueblo en blanco y negro. Él quería sacar lo que llevaba dentro. Se vestía con la ropa de su madre, cuyo amor nunca creyó encontrar. Ella castigaba sus actitudes que consideraba se salían de la norma, del rebaño de ese pueblo anclado en el pasado. Como si fuera la madrasta de un cuento de hadas de la que sabía nunca iba a conseguir afecto, el joven Joselito decidió salir a esas calles en las que le gritaban ‘maricón’ junto a su buen amigo Manolito decidido a ser quien quería ser. Una noche aciaga en su localidad natal antes de sonar las 12 y perder el zapatito de cristal, todo acabó mal y la que su madre había pintado como la mala del cuento, como la bruja que quería engatusarlo, tornó en hada para reivindicar también al tío de ese niño que luchaba por ser quien quería ser en un lugar hostil para el ‘diferente’ del que sí, no le quedará más remedio que salir huyendo.

Este podría ser el comienzo de la historia de ‘La Veneno’ o quizás no. En la narrativa del segundo episodio de Veneno, ‘los Javis’ han querido dejar claro que se trata de una ficción basada en las memorias del célebre personaje televisivo que ya de por sí, estaban bastante ‘exageradas’, como lo era la protagonista de este cuento de hadas que disfrutaba como una niña en sus últimos años sentada delante del televisor disfrutando de La Cenicienta. Vemos ese toque de ficción buscada en momentos como cuando nuestra protagonista fantaseaba diciendo que había 4000 prostitutas en su zona de acción, hecho que contradicen sus compañeras que dicen que no pasarían de las 40.

Sea realidad o “fruto del desarrollo creativo y adaptación para la creación de la obra”, lo que queda claro es que Veneno va a ser -por favor, reactiven el rodaje para tener más capítulos, se lo ruego- el proyecto más profundo de ‘Los Javis’ hasta la fecha. Más allá del mensaje reivindicativo, necesario más que nunca ante las ideologías opresoras que quieren imponer su realidad cerrada, Veneno es un estupendo producto de ficción que aporta y mucho a la ficción española. Un ‘pelotazo’ para AtresPlayer Premium tras las excelentes El Nudo y La Valla y la entretenida Benidorm. Un último apunte, el reparto de nuevo vuelve a brillar desde los dos protagonistas infantiles a Paca ‘La Piraña’- recomiendo su Paca ‘La Piraña’ ¿Dígame? para echarse unas risas tras este duro episodio- y ante todo y por encima de todo Isabel Torres, una actriz superlativa que le ha tocado encarnar la edad más difícil de la otrora estrella de Pepe Navarro. Cuando vean el capítulo, sabrán qué momento me ha emocionado de su excelente trabajo. La intérprete sabe combinar a la perfección la memoria ‘fantasiosa’ de Cristina con la emoción más verdadera cuando se le remueve algo muy profundo en sus adentros.

Hoy más que nunca, Feliz Orgullo de ser quien cada uno quiera ser. Bendita ‘Veneno’, ¡Cuántas lecciones sigue dando a los intolerantes incluso años después de su muerte!

La película con la que el cine español espera recuperar a su público, “La Lista de los deseos”, tendrá más de 100 preestrenos gratuitos

Ha llegado el momento de volver a vibrar con el cine en salas tras meses de confinamiento enganchados a las plataformas de streaming. El cine español apunta maneras ya con “La lista de los deseos”, una cinta que toca el corazón del espectador con el buen hacer de intérpretes como María León, Victoria Abril o en la parte de secundarios masculinos de lujo unos siempre estupendos Paco Tous y Joaquín Nuñez.

LA LISTA DE LOS DESEOS, la nueva película del director Álvaro Díaz Lorenzo que se estrenará en cines el próximo 3 de julio, tendrá más de 100 preestrenos gratuitos organizados por todo el país. Estos estrenos masivos se celebrarán el próximo 30 de junio, y los espectadores podrán obtener sus entradas a través de la página web www.vueltaalcine.com. Esta acción se ha llevado a cabo gracias a las cadenas de exhibición y cines que se han sumado a la iniciativa para poder aportar su granito de arena y devolver el público a las salas, con esta comedia luminosa, sobre las ganas de vivir.
 
La película LA LISTA DE LOS DESEOS, que se presentará en el BCN FILM FEST este viernes 26 de junio, es una de las comedias más esperadas después del éxito del director malagueño con la película “Señor dame paciencia”  (más de un millón de espectadores).
 
Esta divertida comedia, lanza un mensaje de esperanza y ganas de vivir muy necesario estos días para que el cine vuelva a ser el número uno del entretenimiento de los españoles.
 
LA LISTA DE LOS DESEOS, antes de estrenarse en España, ha despertado gran interés en los mercados internacionales, incluso Hollywood ha comprado ya los derechos de “remake” para hacer una versión americana. 

Producida por la sevillana Spal films, para Oleum AIE y A Contracorriente Films (que la distribuye) y cuenta con la participación de TVE, Movistar + y Canal Sur. La cinta está protagonizada por María León (La Voz Dormida, Fuga de Cerebros),  Silvia Alonso (Es por tu bien, Señor dame paciencia)  y Victoria Abril (Amantes, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto).

Intervienen también Salva Reina (Hasta que la boda nos separe, El intercambio) Paco Tous (La puerta abierta, Cuerpo de Elite), Boré Buika (Palmeras en la nieve, Villaviciosa de al lado),  Mara Guil (El intercambio, El camino de los ingleses)  y Andrés Velencoso (Fin, 100 metros)

SINOPSIS
Eva  hace una lista de cosas que siempre quiso hacer pero que nunca se atrevió, convencida por su nueva amiga Carmen, para hacerlas juntas. Mar, la mejor amiga de Eva y que se acaba de quedar soltera, hace también su propia lista y se apunta al viaje por la costa sur de España y Marruecos, en una aventura que las unirá para siempre.

Es una película sobre las ganas de vivir de unas mujeres valientes y luchadoras que emprenden un viaje emocional y físico que les cambiará para siempre. Un viaje donde ríen, lloran y se emocionan a partes iguales, ya que lo importante no es aquello que dejan atrás, sino todo lo que vendrá por delante”.  Una “road movie” hacia la esperanza que ya hemos podido ver y que DESDE MI BUTACA recomendamos a todos aquellos que quieran pasar una entretenida tarde de cine con una película con un mensaje positivo tan necesario en estos tiempos aciagos que estamos viviendo.

Blas Cantó nos cuenta la “Historia de una estrella sin nombre”

Puede parecer que Historia de una estrella sin nombre (Ediciones Martínez Roca, 2020), un libro con infinidad de fotografías a color de Blas Cantó, sea un simple fancine exclusivamente destinado para fans del ex-miembro de los Auryn, pero al igual que la carrera en solitario del artista, un continuo salto al vacío para encontrar su propia personalidad musical alejada de los ecos de la boy band que le catapultó a las fama, es más que eso.

Curtido en los escenarios desde niño, Blas Cantó, entonces Chiqui Cantó, ya saboreó las primeras mieles del éxito en el inolvidable Veo, Veo. Este niño inquieto desde su infancia no podía parar de hablar con su jovencísima madre, que lo tuvo con tan solo 19 años: “Podría decirse que nos hemos criado juntos”, cuenta el artista sobre esa madre que le apuntó al mítico concurso de Teresa Rabal con tan solo 8 años ataviado con “chaleco y pantalón grises, corbata torcida y uñas mordidas”. Debo admitir que la lectura de las páginas de su infancia me ha sonado un tanto y es que cuando era niño recorría muchos escenarios cantando por escenarios de lo más variopintos. De alguna forma, los que vivimos un poco esa etapa de “peques artistas” entendemos ese vestuario con el que los infantes de la casa con vocación artística intentábamos emular a los mayores. De esa frenética etapa infantil, comenta el artista que solo recuerda “una época en la que no fui feliz. Me presentaba a todos los concursos de la región y los ganaba todos. Debería haber sentido todo lo contrario, pero ese momento empezó a convertirse en algo angustioso para mí, porque, cuando llegaba el turno de recoger el primer premio, me revolvía todo por dentro”.

Ante la supuesta polémica de si los niños deberían o no presentarse a concursos de la canción, hasta el ridículo grado que España llegó a dejar de participar en el EuroJunior para proteger a los peques artistas, Cantó se muestra tajante: “Mucha gente se cuestiona si los niños deberían cantar o formar parte de un show. Pero no recuerdo que nadie cuestione si los niños que pintan, practican deporte o ballet deben hacer eso. La cuestión es si es feliz haciéndolo y si los padres están cuidando su educación”. Acertada reflexión que profundiza con esos padres que quieren ser más artistas que el propio niño: “He conocido niños que no han querido seguir este camino y los padres lo han respetado. Sin embargo, también he conocido la otra cara de la moneda y es catastrófico”.

Tras la etapa en la que probablemente sea la boyband más famosa de España, Blas se enfrentó a muchas inseguridades, a abrir un abismo hacia una tierra desconocido. El pájaro volaba solo, sin compañeros de viaje. Tras los dimes y diretes sobre si su fichaje por Tu Cara Me Suena habría tenido algo que ver en la disolución del grupo, el artista miró la cámara de frente y consiguió enganchar a un nuevo público. Precisamente, la primera vez que actuó en dicho programa conocí el valioso artista que se escondía hasta entonces tras la etiqueta de “música para adolescentes”. Un mundo, el de las etiquetas, del que el propio artista ha insistido en desmarcarse en todos los aspectos desde sus influencias musicales al plano amoroso, que en alguna ocasión ha saltado a los titulares de muchas sensacionalistas cabeceras. Desde luego, una vida llena de contradicciones entre lo que el artista ha querido ir construyendo y lo que los demás han querido que él fuese.

Tras las inseguridades de este nuevo recomienzo en solitario, Blas ha conseguido ir asentando poco a poco una carrera cuyo punto álgido iba a llegar este mes de mayo con la finalmente suspendida edición del Festival de Eurovisión. La buena noticia le llegó pronto afortunadamente y es que tras la suspensión de este año volvería a ser el representante de España en 2021: “Y cuando llegue ese momento, subiré al escenario más grande del mundo arropado por la gente que más quiero para vivir una de las mayores experiencias de toda mi carrera”.

Buenafuente proclama que “Reír es la única salida” en su diario más personal

El título del nuevo libro de Andreu Buenafuente -en esta ocasión prologado y editado por todo un referente de nuestra televisión como es ya por derecho propio Bob Pop- es toda una declaración de intenciones en esta suerte de diarios sobre su programa Late Motiv, un oasis televisivo entre esta multiprogramación en la que afortunadamente todos los espectadores encontramos nuestro espacio de esparcimiento.

Reír es la única salida (HarperCollins, 2020) es de largo el libro más interesante, entretenido y cuidado de todos los que he leído del universo de esa factoría de risas que es El Terrat. De alguna forma, la mejor forma de explicar esta edición es dar la palabra al propio Buenafuente que se introduce a sí mismo, nos abre la puerta de su “casa mental” como buen anfitrión que es: “Perdona, que está todo un poco desordenado. Pasa, pasa. Mira, yo vivo aquí, ponte cómodo que te voy a contar algo de lo mío”.

Los aficionados a su late televisivo, bien saben la importante influencia que ha tenido Bob Pop en sus trabajos. De él comenta que le dijo: “Tú estás aquí para que yo parezca más inteligente”. Plagado de ilustraciones del propio Andreu, incluida la de Bob, el presentador nos hace un particular recorrido por los personajes que hemos tenido la suerte de disfrutar en su programa.

Uno de los descubrimientos que en estos años ha hecho sin duda es uno de nuestros actores más queridos: Miguel Rellán. Así, de las charlas con “Mi amigo Miguel” destaca algo que los que tenemos la suerte de haberlo entrevistado solo podemos corroborar y es que “Es un erudito no pretencioso”. Un tipo que “Sabe escuchar y dice cosas muy interesantes”. Tampoco faltan otros imprescindibles de la interpretación como Eduardo Blanco, “una de mis debilidades”, al que invita a insultarle y le dedica una bonita caricatura que se puede ver en las páginas de esta cuidada edición en tapa dura que nos hace seguir poniendo en valor las ediciones en papel en tiempos en que todo parece pasar por lo “digital”.

En esta televisión en que la música ha desaparecido de las pantallas, el comunicador hace una necesaria defensa de ella también en las páginas de este libro: “La música, la buena, es un espectáculo televisivo de primer orden”. Imposible no disfrutar cada noche con esa banda con Litus, magnífico en Lehman Trilogy que vuelve en la “nueva normalidad” a los Teatros del Canal en septiembre. De vez en cuando, esa banda se une a otros artistas como bien atestigua la sección fotográfica de “Momentos” en la que no falta una imagen de la misma junto a Jimmy Barnatán.

Reír es la única salida es, en definitiva, una lectura gozosa para cualquiera de los espectadores que vibramos con el maravilloso y cuidado juego televisivo de Buenafuente y su maravilloso equipo.

Nace Scenikus, plataforma en 360º que responde a las demandas del cambiante ecosistema artístico

Esta multiplataforma digital, pionera y global aúna la contratación de artistas de forma directa con las retransmisiones en streaming. Por primera vez, en un único lugar, el artista puede acceder a todas las vías para monetizar su trabajo artístico. Scenikus es una startup 100% española con proyección internacional creada hace tan solo unos meses y que en mitad de una crisis sanitaria y económica sin precedentes, con la mayor parte del planeta confinada, está generando nuevos puestos de trabajo en su equipo. 

Scenikus Streaming

El auge del consumo online de contenidos culturales durante esta cuarentena que ha tenido confinada a la mayor parte del planeta, ha hecho que millones de usuarios estén descubriendo cómo consumir contenidos hasta ahora destinados para representarse casi exclusivamente en directo. Ante la imposibilidad de ir a una función de teatro, un concierto o incluso una exposición, Scenikus Streaming nace con la vocación de servir de plataforma para que los artistas tengan la posibilidad de retransmitir en directo sus actuaciones de música, teatro, danza… Así, los espectadores pueden recobrar a través de la pantalla la magia del directo tras comprar su entrada digital para una experiencia única como la que ofrece esta innovadora plataforma con un ancho de banda ilimitado, lo que permite que no haya limitaciones en el aforo virtual para disfrutar del show en directo. El gran factor de diferenciación frente a otras plataformas es que en Scenikus se permite no solo poder ver online ese espectáculo. También se da la opción de contratar el show para su representación en un espacio escénico. Y es que Scenikus es un proyecto en 360º que pretende abarcar todo el ecosistema artístico. Todo ello poniendo en primer término al artista que tiene todas las garantías de cobro de su actuación tanto en streaming como si lo contratan a través de la plataforma para realizar su espectáculo en un espacio físico.

Además, Scenikus Streaming sirve para localizar nuestros contenidos favoritos. La plataforma creada por el marketplace Scenikus te propone de una forma ágil y sencilla localizar las propuestas culturales que poblan la red durante estas semanas además de poder disfrutar de los espectáculos que ofrece de manera exclusiva Scenikus Streaming en directo.

A través de diferentes categorías que están creciendo en función de un momento en que van surgiendo infinidad de posibilidades de dar voz a la cultura en la red podemos localizar conciertos en directo, ver uno de los últimos estrenos teatrales de la cartelera de Madrid o incluso asistir a una ópera sin salir de casa. Así a través de las categorías podemos desde asistir a los próximos conciertos de pop-rock que tienen su propia categoría a disfrutar de los mejores espectáculos infantiles e incluso de grandes espectáculos de teatro musical.

Primeros artistas que retransmitirán en Scenikus Streaming

Muchos artistas de distintos campos de la creación artística han mostrado su interés en retransmitir en directo en la plataforma. Entre los primeros que lo harán estarán Mirta en espera (viernes 12 de junio a las 21h), El asesino imprevisto (viernes 19 de junio, 21h) y el monólogo teatral Cándida de Anna Tamayo (viernes 26 de junio, 21h) dentro de la sala virtual que ha abierto la barcelonesa Sala Fènix. También podremos disfrutar de otros artistas como Carlos García en su concierto tributo a El último de la fila y Manolo García el viernes 12 de junio a las 22h. Ya en julio será el turno de artistas como Álvaro Prado (2 de julio a las 20:30h)

Este es solo el comienzo de la programación de espectáculos de Scenikus Streaming que os iremos avanzando poco a poco. 

Scenikus MarketPlace, por fin los artistas estarán protegidos en la contratación


Uno de los grandes problemas a los que se ha enfrentado el artista ha sido el problema con los pagos de su actuación. Muchas veces, se han sentido desprotegidos cuando meses después de una actuación se han encontrado sin haber cobrado aún. Es por eso que en Scenikus MarketPlace hemos escuchado una de las demandas más habituales del sector.

Así, el artista tendrá asegurado el cobro de su actuación 48 horas después de la misma gracias a la cuenta escrow de Banco Sabadell que garantiza el pago. También existirá la posibilidad de contratar un seguro de responsabilidad civil para su evento y estará asegurado desde que salga de su casa hasta que regrese a través de un seguro de accidentes-itínere gracias al acuerdo con Axa Seguros. También los clientes tendrán las garantías correspondientes incluida la devolución del importe abonado si el artista no presta su servicio.

Parte del equipo de Scenikus

Esto es solo un resumen de las muchas posibilidades que ofrece tanto a los artistas como a los posibles contratantes y a los espectadores.

Esta semana comenzamos la campaña de comunicación de Scenikus que, estamos seguros, dará buenos resultados. Como siempre, agradecidos a los medios que acogen con cariño nuestras propuestas.

“Blue y Malone” regresan al rescate de un teatro

“Este es el teatro al que me traía mi abuela de pequeña y mañana lo van a derribar. Yo he pasado mucho tiempo jugando entre bambalinas. Ojalá alguien salvara este teatro”.

María Luisa, la tortuga de juguete de nuestra protagonista aparece en escena para indicarle que accione un botón, el desadultizador, que la hará viajar a sus recuerdos infantiles para conocer a los detectives imaginarios. Y como “lo imposible es nuestro negocio”, nada mejor que ellos para acudir ante la llamada de nuestra protagonista ante el desalentador futuro del teatro que marcó su infancia.

¿Te imaginas volver a ver el mundo con los ojos de un niño? Con Blue & Malone, un gato y un perro detectives, todo es posible si dejas volar la imaginación.

Blue & Malone. Casos Imposibles cuenta la historia de Berta (Aura Garrido), la misma niña que protagonizó la primera aventura, nominada a los Premios Goya en 2014, pero veinte años después.  Berta es ahora una periodista agobiada por las responsabilidades del mundo adulto que vuelve al teatro al que le llevaba su abuela de niña la noche antes de que lo derriben. Lo que no sabe es que dos detectives, sus amigos imaginarios de la infancia ya olvidados Mortando Malone y Big Blue Cat, le van a ayudar a resolver un caso imposible: recuperar sus ganas de soñar a través de un “desadultizador”, un botón mágico que muchas personas querrían pulsar para volver a ver el mundo con los ojos de un niño.

Televisión, cine y música unidos por la animación

Además de la actriz Aura Garrido, protagonista, entre otras, de la serie de televisión El Ministerio del Tiempo o de la película Stockholm, protagonizan este corto los actores Alex O’Dogherty- al que podéis ver en nuestra campaña Volverá a subir el telón– y José Luís García Pérez poniendo las voces a los personajes de animación Mortando Malone y Gato, respectivamente. Por su parte, Jorge Sanz, también participa encarnando al jefe de la periodista Berta.

Álex O’Dogherty durante el doblaje del cortometraje.

Para Aura Garrido es la primera vez que se enfrenta a un proyecto de estas características, en el que ha rodado frente a personajes que no tenía delante, trabajando su imaginación en todo el proceso y haciendo uso de una labor de interpretación totalmente diferente a otras. Sin duda, el equipo de este cortometraje, impecable a nivel de una animación muy lograda que vuelve a corroborar el buen momento de nuestros animadores, han conseguido un trabajo redondo. Estaremos muy atentos a sus futuros trabajos que sin duda nos harán recordar esa magia que sentimos al ver esas maravillosas películas de la factoría Disney que mezclaban acción real y animación como Mary Poppins y La Bruja Novata. Sin duda, otro elemento que conecta este cortometraje con esos mágicos momentos de nuestra infancia es la presencia musical, con temazo del protagonista incluido en el que nos cuenta historias como la de una niña que no encuentra nada por ser desordenada. A falta de la niñera mágica para socorrerla, bienvenida sea la presencia de estos inolvidables detectives imaginarios.

La música de Blue y Malone. Casos Imposibles corre a cargo del compositor Miguel Malla que cuenta, además, en uno de los momentos álgidos con la voz de su hermano, el conocido cantante Coque Malla, otro plus para este interesante cortometraje. Una banda sonora que redondea el conjunto de este estupendo cortometraje que se va a poder ver por tiempo limitado no solo en Movistar +. También se podrá disfrutar en el prestigioso Festival de Cine Sant Joan d’Alacant -que califica para los Premios Goya. Tan solo hay que adquirir un ticket a modo de entrada de cine en el siguiente enlace https://tv.festhome.com/festivaltv/santjoanfestivaldecine. Además, la historia de los detectives imaginarios también ha sido seleccionada en los festivales internacionales Fear No Film y AniMayo, un certamen que califica para los Premios Oscar.

Escrito y dirigido por Abraham López Guerrero y producido por ESDIP Animation Studio, El Viaje Imposible, Salon Indien Films y Wiseblue Studios, en este corto han colaborado más de 300 personas entre profesionales y estudiantes de la escuela de arte ESDIP. Un trabajo de una gran calidad técnica visual con animación 3D y 2D integrada en imagen real en el que se ha reconstruido un teatro en tres dimensiones y se han simulado y animado nueve millones de pelos en el personaje de Gato.

“Trabajar en este proyecto ha sido muy emocionante, porque el corto es muy ambicioso para nuestro tamaño y muy gratificante porque, además de hacernos crecer como profesionales a todos los que hemos participado en él, ayuda a nuestra industria a dar otro paso más y afianzarse como potencia mundial en la animación”, afirma Emilio Luján, productor ejecutivo y director de ESDIP.