«THE ROCKY HORROR SHOW» supera los 50 en plena forma con Jason Donovan en Barcelona

THE ROCKY HORROR SHOW, el mítico musical de Richard O’Brien, aterriza de nuevo en el Teatre Coliseum de Barcelona, para ofrecer 13 únicas funciones, del 23 de Octubre al 2 de Noviembre. La superestrella australiana Jason Donovan es uno de los platos fuertes de la nueva gira mundial del legendario montaje que se estrenó en Londres en 1973 y que ya se ha convertido en el musical contemporáneo que más tiempo se ha mantenido en cartelera ininterrumpidamente. Las entradas ya están a la venta.

Jason Donovan asumió por primera vez el papel del extravagante Frank-n-Furter en 1998 y ahora, más de 27 años después, se vuelve a poner las medias de rejilla y los tacones para hacer brillar de nuevo el mundo de Frank: «Me siento cómodo y feliz interpretando a Frank a los 56 años. La verdad es que tengo muchas razones para estar agradecido al espectáculo».

THE ROCKY HORROR SHOW explica la historia de dos ingenuos universitarios: Brad y su prometida Janet. Cuando, por un giro del destino, su coche se avería fuera de una mansión desgarradora mientras se dirigen a visitar a su antiguo profesor universitario, conocen al carismático Dr. Frank-n-Furter. Una aventura que nunca olvidarán, llena de diversión, juegos, disfraces y frivolidad.

Con un elenco original procedente del West End de Londres integrado por quince actores y actrices acompañados por la música en directo de The Rocky Horror band, las representaciones de THE ROCKY HORROR SHOW son una fiesta garantizada, que combina ciencia ficción, terror, comedia y música, a la vez que fomenta la participación del público, lo que significa, por supuesto, vestirse con los disfraces más extravagantes.

Dirigida por Christopher Luscombe, la producción cuenta con una banda sonora que incluye canciones que ya son unos clásicos de la cultura pop como -Sweet Transvestite, Damn it Janet o Time Warp-, ha sido interpretado por grandes estrellas, como Susan Sarandon, Russel Crowe, Tim Curry, Jason Donovan o Meat Loaf. Algunos de ellos trabajaron también en la película de culto The Rocky Horror Picture Show, dirigida por Jim Sharman con guion del propio Richard O’Brien, que en el filme encarnaba el papel del mayordomo Riff Raff que ya había interpretado en el primer montaje teatral.

ESPAÑA TUVO SU PROPIO ‘ROCKY AUTÓCTONO’ QUE ROMPIÓ MOLDES PARA LA ÉPOCA

A pesar de las múltiples versiones «canta conmigo» de la película que cada Halloween proliferan por España, no es un musical especialmente habitual en la cartelera de nuestro país. Por eso llama tanto la atención que el estreno en castellano de este musical fuera precisamente aquí. Nada menos que en septiembre de 1974 la obra llegaría a Madrid a la discoteca Cerebro. Consiguió pasar la censura al ser mucho más ‘blandita’ con los espectáculos que se producían en salas de fiestas, discotecas y cabarets. En el reparto estaban Pedro Mari Sánchez y la mítica Mayra Gómez Kemp (y hasta aquí puedo leer). En la Ciudad Condal, donde podremos ver el musical ahora, se han producido varios montajes como el de Ventura Pons y el último en 1996 de la mano de Ricard Reguant.

La libertad de elección o dejarte llevar por el algoritmo: ¿Por qué seguir comprando pelis en formato físico?

Españoles, el formato físico ha muerto. Bueno, igual esto no es tan cierto o ¿Sí? El Corte Inglés ha eliminado de las estanterías de muchos de sus centros comerciales las películas y a excepción de El Setanta Nou en Barcelona como admirable paradigma de la resistencia (con mucho éxito además) son escasas las tiendas que sirven un buen puñado de Blurays y DVDS (medio enterrado desde hace una década, pero ahí sigue). Sin embargo, cadenas de centros comerciales las siguen vendiendo en su web y se pueden recoger en tienda. Cada vez más gente se extraña de que compre formato físico. No entienden que tener una película en casa me asegura tener la LIBERTAD de elegir de verdad lo que quiero ver. No, las plataformas con su catálogo cambiante y estresante no ofrecen casi nunca lo que busco. En cambio, lo tengo fácil, saco mi Bluray (o en su defecto DVD si no la hay en el formato imperante) y puedo disfrutar de lo que realmente quiero ver, no lo que al algoritmo le interesa que vea.

Sigo con fricción los debates de espacios como Frikeame sobre el momento del físico en España y me mantengo pendiente de la red social X para saber las novedades en Mubis y Cinemix. No concibo mi vida de cinéfilo sin tener esa película que adoro para disfrutarla (y con bien de extras y ‘chuches’ si puede ser).

Pues bien, en España desde hace unos años, que las majors nos consideran ya un mercado marginal, cada vez es más complicado completar la colección de películas. Sí, somos coleccionistas, lo primero es que te interese la cinta en cuestión, pero una bonita edición te hace valorar aún más este producto cultural.

Cada vez que se anuncia reserva de un steelbook o edición llena de ‘chuches’ (desde pósters a libreto, fotos de rodaje…) llegan los juegos del hambre. El stock es tan ridículo que ni las grandes como Amazon, que no para las reservas hasta que lo considera oportuno y no manda por supuesto luego las pelis, ni Fnac ni el lucero del Alba puede con la demanda de estas cada vez más limitadas ediciones. Aún así, los coleccionistas amamos de verdad tanto el cine que seguimos, aunque quizás haya días que queramos tirar la toalla. Uno de los casos ha sido LOS PECADORES, una película memorable a mi modo de ver, de la que han volado los steelbooks de una forma inenarrable. La especulación en Wallapop no se hizo esperar, ¿Cómo no? Siempre habrá sanguijuelas en el coleccionismo.

Estaría bien que con alguna edición futura -habrá tortas por la edición especial de La novia cadáver– el stock aumentara algo. No sé, por decir que Arvi y compañía de verdad cumplen con las demandas de sus clientes. Llámenme iluso o mejor llámenme enamorado del cine en toda la extensión de la palabra.

Dudamel hace historia en el Liceu con un memorable West Side Story

Fotografías: G.T.D.L/DAVID RUANO

Parece ser que Leonard Bernstein concibió West Side Story, que cuenta con el legendario Stephen Sondheim como letrista, como una ópera, pero los gustos del público americano hicieron que se decantara por las formas del imperante y exitoso teatro musical de Broadway. Sea o no así, queda claro por las dos noches de éxito (hoy harán la segunda) que este título, al igual que otros muchos, encaja y mucho en la programación de un coliseo lírico de la categoría del Liceu. Bajo la batuta de Gustavo Dudamel ha llegado como cierre de excepción esta versión en concierto y con voces líricas del que quizás sea el musical más apreciado en el imaginario colectivo por el público general.

Desde luego uno de los grandes atractivos de la noche era ver al estupendo Juan Diego Flórez como Tony, volviendo de alguna forma a un registro menos lírico y más en sintonía con sus comienzos. De Nadine Sierra como María es imposible no encandilarse con su melodiosa voz. Encarna a la perfección a un personaje al que se entrega en cuerpo y alma. Bellísimos momentos los que nos regaló a dúo con Flórez, donde demostraron una química innegable y sacando lo mejor de ambos también a nivel vocal. La mejor María posible. Sin duda.

La relación de Gustavo Dudamel con esta partitura es intensa, la conoce muy bien y se nota. Tal es así que nada menos que Steven Spielberg lo llamó para ser el director musical de su remake. En esa nueva visión del clásico, por primera vez Somewhere, una de las joyas de la corona de Leonard Bernstein, cayó en manos de un personaje distinto. En este caso con guiño al reparto original. Fue Rita Moreno, la Anita original del cine, la que se encargó de este tema en esta revisión cinematográfica. De alguna forma, en este caso con guiño al público liceísta, ocurrió algo parecido en el Liceu. De repente y sin previo aviso fue Sondra Radvanovky que a modo de aparición estelar nos regaló un Somewhere delicioso, delicado, íntimo y lleno de matices. Una interpretación para el recuerdo de los afortunados espectadores que pudimos escucharla.

También tengo que destacar a Jarrett Ott como Riff. Impecable y con la picardía necesaria Isabel Leonard como Anita. Ella junto a sus amigas en América llevaron al momento más lúdico del concierto, cuando se vio dentro del siempre rígido ambiente de un teatro lírico algún movimiento de hombros entre el respetable. No me quiero olvidar del impecable trabajo de la orquesta y el coro del Liceu que engrandecieron aún más la música de Bernstein.

Quiero cerrar esta crónica con una imagen del poder evocador de la música con una jovencita con capacidades “especiales” que emocionada por la música pasó seguramente una de las mejores noches de su vida. Y yo feliz de compartir butaca con ella desde esa pasión y ese amor puro por la MÚSICA en mayúsculas. Ojalá más veladas así en el Liceu en que dar el peso que se merece al TEATRO MUSICAL, así con mayúsculas. Al final, ovación merecida de más de 10 minutos del público liceísta. Una noche para el recuerdo.

Carlos Marín: La voz del DIVO que hizo vibrar al Broadway Español antes de triunfar en el mundo

La editorial Libros Cúpula acaba de lanzar Carlos Marín, el divo, relato artístico y humano de una persona que nos dejó con apenas 53 años. Como legado nos deja su obra inmensa y su carisma irrepetible como verdadera alma del grupo Il Divo que nunca volverá a ser lo mismo sin él.

Eran finales de 2019. El mundo comenzaba a oír los ecos de un virus del que poco o nada se sabía. Unos extraños síntomas atacaron al siempre enérgico Carlos Marín. El alma del grupo Il Divo parece que superó todo aquello, pero el destino le tenía preparado un fatal desenlace. El 19 de diciembre de 2021 con su hermana agarrándole la mano moría una de las voces y seres humanos más queridos del panorama artístico español. Alguien a quien sus allegados aún le siguen llorando e incluso el que aquí escribe que, sorprendentemente, nunca charló en persona con él, pero sí pudo verlo en uno de sus conciertos en solitario con su inseparable Geraldine. Admito que aquel 19 de diciembre de 2021 a mí también se me saltaron los lágrimas por todo lo bueno que transmitía Marín en cada uno de sus trabajos, por esa bonhomía de galán campechano que me cautivó desde que lo vi transformado en bestia en La Bella y la Bestia. Tuve en ese momento que hacerme con la grabación de su concierto en Gran Vía para que se quedase grabado en mi retina para siempre ese magnífico espectáculo.

Una trayectoria que comenzó de niño y continuó a ritmo de musical. Más allá del relato sobre la construcción del éxito del grupo Il Divo, este libro resulta también un valioso testimonio para conocer cómo llegó a ser el alma del grupo. Tras una trayectoria musical infantil con el nombre de Carlito y en la que fue estafado, su trabajo giró entre la lírica y el teatro musical, donde encontraría su lugar entre otros junto a uno de los pioneros de la producción de musicales en nuestro país y nunca lo suficientemente reivindicado, Luis Ramírez. Tanto es así que lo escogió como alternante de Sacristán en El Hombre de la Mancha. Poco después, no solo fue el primer Capitán Garfio en Peter Pan, también estuvo en labores de producción de un espectáculo que con distintas versiones y producciones ha llegado en diversas ocasiones hasta la actualidad. Todo un hito en el que por cierto contó con su querida Geraldine Larrosa como Peter Pan. Peor suerte correría Grease, primer musical que vi en mi vida, en el Teatro Lope de Vega, de nuevo con el eterno amor de su vida acompañándole, fue un duro golpe económico para Ramírez que nos dejaría muy joven sentando las bases de la futura industria del teatro musical.

También trabajó en aquellos años con José Luis Moreno, con el que vivió un tórrido episodio que a nadie extrañará tras todo lo que se ha ido sabiendo en los últimos años. Sin duda, el papel que más le marcaría en esta etapa pre Il Divo fue el protagonista de La Bella y La Bestia, que le llevó al límite e incluso a una importante lesión. Su extraordinario trabajo aún se mantiene en el imaginario colectivo de los que pudimos verlo en directo.

Junto a su inseparable Geraldine como protagonista de LA BELLA Y LA BESTIA

Unos años después llegaría ya la etapa internacional con Il Divo, de la cual el libro nos proporciona el testimonio de Simon Cowell, creador del grupo y que tuvo claro que Carlos debía ser el primer integrante y alma de Il Divo.

Mucho más que una de las voces de Il Divo. De natural inquieto desde aquellos tiempos lejanos en que despuntaba en la lírica, Marín pronto descubrió que podía sacar partido a los descansos con el grupo que le dio a la fama. Siempre apoyando a su amor eterno, Geraldine Larrosa, produjo sus discos como Innocence y la incluyó como artista invitada en unos shows en solitario realmente memorables. Fue entonces en la única ocasión en que pude charlar con ellos, vía telemáticamente para este blog que ahora sobrepasa ya los 20 años en la red. Recupero por su interés para la crónica sobre este libro, algunas de las declaraciones de Marín:

Sobre la fama que le trajo Il Divo comentó:

«La verdad es que soy un hombre con los pies en la tierra, tengo muy claro de dónde provengo y
la gente que me ha apoyado a lo largo del camino
. Estoy inmensamente agradecido al publico por
su grandioso apoyo, ya que considero que un artista no lograría alcanzar sus metas si no tuviese el
apoyo de los maravillosos fans».

Sobre los conciertos en Gran Vía al más puro estilo Las Vegas me comentó:

«Este proyecto nació realmente mucho antes que empezara en Il Divo. Era una ilusión que
tenía desde hace mucho tiempo y que quería compartir con todo el publico; un recopilatorio de
canciones que me han emocionado a lo largo de mi carrera musical. También tenía muchas ganas ya
de mostrarle al publico todas mis facetas pasando por diversos géneros musicales».

Marquesina de sus conciertos en la Gran Vía

La vida de Carlos Marín en sus escasos 53 años de existencia sin duda fue intensa, incluso con un episodio de acoso de una fan realmente terrible que le marcó en los últimos años, pero eso no quita la gran pérdida que ha supuesto para el mundo del espectáculo. Nos queda su legado musical y el testimonio de todos aquellos que tuvieron la suerte de tenerlo cerca como recoge este Carlos Marín, el divo, que debería ser lectura obligada para cualquier amante de las artes escénicas. El telón se echó para él, pero su LEGADO y su VOZ serán eternas.

Sabina dice HOLA Y ADIÓS al público cántabro con una doble cita inolvidable

Tras colgar el cartel de NO HAY LOCALIDADES el 18 de julio en la Campa de la Magdalena de Santander, Sabina tendrá una segunda cita el 20 de julio con últimas entradas a la venta.

Joaquín Sabina vuelve a la carretera para presentar HOLA Y ADIÓS, una gira en la que no podía faltar la capital cántabra.  Joaquín Sabina ha decidido subir de nuevo a los escenarios para saludar por última vez antes de bajar el telón. Una gira donde decirnos, donde decirse, HOLA Y ADIÓS.

Con esta nueva gira, Sabina nos brinda la oportunidad de despedir unas canciones que, aun siendo demasiado jóvenes para la eternidad que les aguarda y que de tan nuestras ya no parecen venir de un cantautor, sino de las fuentes mismas de la tradición popular, resistiendo incólumes el paso de sucesivas generaciones, nunca más serán cantadas ante miles de personas por su propio autor, que jubila su faceta de trotamundos guitarra en ristre celebrando su propia supervivencia con este convite de despedida. Con todo, como el tahúr que conoce sus cartas y cómo marcarlas, Joaquín adelanta que tras este HOLA Y ADIOS ya no habrá más periplos interminables por recintos multitudinarios, pero se guarda en la manga el as de reaparecer a placer, sea porque las musas le susurren poemas o canciones que merezca la pena compartir, o porque le piquen las ganas de subirse a cualquier entarimado para darse, darnos, un homenaje.  

Sabina cuelga con HOLA Y ADIÓS sus guantes de piel de poesía y guitarra trasnochadora rellenos del polvo de la carretera y la manta, del intenso carmín de las mil veces mil y una noches, remendados tantas veces con el hilo de la derrota y la hebra de la esperanza, y preparados para ofrecernos un último nocaut emocional de más de dos horas de duración con una veintena larga de temas que son ya plegarias universales del sueño imposible del amor y del querer meterle mano a la vida. HOLA Y ADIÓS será la despedida multitudinaria de una garganta que, sin destilar, rezuma impía e impúdica verdad; de un bombín que es sinónimo de golfería dandi y pícara caballerosidad; de una icónica silueta perfilada con humo de cigarrillo y güisqui sin soda. Por supuesto, esa esencia trasnochada jamás dejará de escribir las historias y canciones que siempre le rondarán la mente.  El oficio del poeta no piensa jubilarse, tampoco el del creador nocturno.     

Con HOLA Y ADIÓS, la vuelta al ruedo de Sabina, se cierra un círculo que abarca medio siglo desde sus primeras apariciones públicas, cuando hacía la calle en el metro londinense, durante su autoexilio en las postrimerías del franquismo. Un incierto punto de partida para alguien que, tras cabalgar a lomos de los vertiginosos ochenta con un bello lirismo urbano que excedía el ámbito de la canción de autor, traspasó durante los noventa la frontera de profeta en su tierra para entrar definitivamente en el nuevo milenio bajo la categoría de mito internacional: desde Tierra de Fuego hasta el Desierto de Sonora, precedido por una leyenda disoluta y un sólido e impresionante torrente de canciones indelebles alojadas en una discografía totémica que, que, como ya viene sucediendo, se seguirá estudiando en los libros de la Historia del acervo popular.

En la doble cita de Santander podremos vivir por última vez 19 DÍAS Y 500 NOCHES por el Boulevard de los sueños rotos y gritar a los cuatro vientos ¡Ahora es demasiado tarde PRINCESA!

Jennifer López llega al Movistar Arena el 13 de julio con su gira Up All Night Live In 2025

Jennifer López, que estrenará muy pronto la adaptación cinematográfica del musical El beso de la mujer araña, llega al Movistar Arena con una única fecha el próximo 13 de julio.

Jennifer Lopez, una de las artistas actuales más influyentes, regresa este verano a los escenarios internacionales con su tour Up All Night Live In 2025. La artista actuará el 13 de julio en el Movistar Arena. No faltarán en esta cita los grandes éxitos de su dilatada y exitosa carrera como Let’s Get Loud, Jenny From the Block o Waiting For Tonight, entre otros.

Jennifer Lynn Lopez​, más conocida artísticamente como Jennifer Lopez o JLo, es una cantante, compositora, bailarina, actriz y empresaria estadounidense que obtuvo su primer trabajo como bailarina y en 1993 decidió dedicarse a la actuación. Su primer papel protagonista llega con Selena, con el fue nominada al Globo de Oro como mejor actriz. Más tarde toma parte en películas como Anaconda (1997), Un romance muy peligroso (Out of Sight) (1998) y The Cell (2000). A ellas se sumará muy pronto la esperadísima El beso de la mujer araña, en la que compartirá cartel con Diego Luna.

Entre sus hitos musicales se encuentra su debut en 1999 con su sencillo If You Had My Love que fue número uno en Billboard Hot 100, dentro de su primer álbum On the 6 (1999) con el que logra alcanzar el éxito a nivel internacional con temas como Let’s Get Loud y Waiting For Tonight. Con el lanzamiento simultáneo de su segundo álbum de estudio, J.Lo, y su película Planes de boda (The Wedding Planner) en 2001, se convirtiría en la primera persona en tener el puesto número uno en la música y en el cine, en la misma semana, alcanzando así un particular Récord Guinness.

En 2002 publica el disco This Is Me… Then (2002) en el que combina influencias del rhythm and blues y cuenta con temas como Jenny from the Block y All I Have. Su carrera continúa alternando su faceta como actriz y cantante, y en 2011 logra volver a situarse como estrella mundial, tras unirse como jueza en el programa American Idol y lanzando su sencillo más exitoso hasta la fecha, On the Floor, incluido en su séptimo disco Love?. En 2012 llega su primera gira mundial llamada Dance Again World Tour por su álbum Dance Again: The Hits. 

Jennifer Lopez es considerada una de las artistas más importantes del milenio por varios medios de comunicación y revistas especializadas. Se estima que ha vendido más de 80 millones de discos y sencillos en el mundo y acumula un total de 3,5 billones de dólares en taquilla mundial con todas sus películas.

Ahora es el momento de revivir todos los éxitos de esta multifacética artista por excelencia en su concierto del próximo 13 de julio en el Movistar Arena, donde no faltarán hits como If You Had My Love, Love Don’t Cost a Thing, Jenny from the Block, Let’s Get Loud, Get Right, Waiting for Tonigh, Ain’t Your Mama, Dinero, On the Floor y Dance Again.

La noche en que Bill Murray se acordó de sus amigos de Chinchón

Bill Murray lleva unos días por Madrid con motivo de su actuación en el Teatro Nuevo Apolo este viernes y los distintos bolos que le llevarán a varias partes de España. Podrán verlo aún -y no puedo recomendarlo más- en el Teatro Arriaga de Bilbao el 19 de junio, tendrá doble cita en las islas: el Auditorio Alfredo Kraus (15 de junio) y el Espacio Laurel de Indias (17 de junio) y también pasará por el Teatro del Liceu de Barcelona el 21 de julio. Todo gracias al Festival Veranos del Taoro que nos ha hecho el regalazo de tener a Bill Murray en diferentes partes de España.

Como si de una anécdota de esas inverosímiles que cuentan de él se tratase, tuve un curioso encuentro con él por las calles de la ciudad a primera hora del jueves que me es inevitable mencionar: ¿Cuántas veces te vas a encontrar en tu barrio a una estrella que forma parte de toda tu vida cinéfila buscando una calle en un móvil pre-smartphone? No llevaba patatas fritas encima, así que no tuve la experiencia de que me robara alguna y saliera corriendo, pero se queda para mi recuerdo este imborrable momento. Me preguntó por una calle y encantado atendió al selfie que le pedí con sonrisa a pesar del jetlag. Desde luego no hizo suyo aquello de «never meet your heroes o nunca conozcas a tus ídolos». En su entrevista en El Hormiguero le preguntó Pablo nada más empezar si había andado por Madrid y dijo que poco y que cuando se camuflaba se ponía unas gafas. Casualidad mágica pues que me lo encontrara y sin gafas.

Pero vayamos al tajo… o no, como todo lo que tiene que ver con Murray, ¿Qué relación tiene el protagonista de El día de la marmota con Chinchón? Spoiler: W.A. Para saberlo tendréis que leer esta crónica completa tan anárquica como el propio Bill, aunque admito que sobre el escenario me sorprendió siendo asombrosamente disciplinado y ejemplar.

Se apagan las luces, no se escucha nada durante unos segundos y de repente se cuela el micro de Bill y empieza a echarse una buena risotada. Pero, ¿Qué diablos ha venido a hacer a Madrid este genio y figura? Como comenté en un post anterior: «New Worlds es una preciosa velada de música, literatura y poesía, que Bill Murray interpreta íntegramente en inglés, acompañado en el escenario por el citado Jon Vogler. También participan en el espectáculo la violinista Mira Wang y la pianista Vanessa Pérez». Hasta aquí lo meramente informativo.

El nominado al Oscar por Lost In Translation durante el espectáculo interpreta distintos textos, pero lo que más disfruta seguramente el público es cómo se toma el tema musical. Más aún cuando hace partícipe al público. En sus intentos de ‘chapurrear’ español confesó que la única que se sabía era ¿Qué será, qué será? que el público -ecléctico con parte de ellos que no sabían ni lo que venían a ver y celebrities como Dani Martín, Ara Malikian y María Hervás entre el respetable- coreó con ganas.

Entre los momentos estelares está sin duda cuando Mira Wang -con la que tiene una estupenda química, con algún que otro cuchicheo al oído y baile- junto a Vanessa Pérez y Jon Vogler se dejan llevar por la locura etílica para descubrir que el que estaba bebido era ¡el piano! Momento ideal para sacar la hilaridad de nuestro querido Bill.

Episodio aparte merece el apartado dedicado a West Side Story que comienza con un Somewhere que lleva más a la emoción que a lo meramente vocal. Con I feel pretty el público se encuentra con el Bill Murray que esperaba ver con su expresividad y comicidad en estado puro y ya con América se atreve incluso a hacer algún ingenioso y actual cambio en la letra que el público aplaude. Aún quedaba el momento en que Bill lanzó rosas al respetable cuando bajó del escenario, pero un momento ¿Y Chinchón?

«Hola mis amigos de Chinchón». Seguro que más de uno pensó que era una gracieta sin más como aquella en la que «le doy las gracias a la reina Isabel por pagar a Colón», pero no. Este saludo tenía mucho sentido. Su buen amigo Wes Anderson rodó Asteroid City allí. No lo busques, no está en el cast, pero le pareció una buena idea al bueno de Bill pasarse por allí a acompañar -como si no hubiese suficientes estrellas. Casualmente Sonia Gascón, una actriz española que hace nada se subía a ese mismo escenario con Gypsy, me comentaba que lo había conocido en ese rodaje. Este New Worlds ha sido el primer espectáculo tras acabar el musical de Banderas allí y antes de dar la bienvenido al espléndido Libre el musical de Nino Bravo, favorito a los PremiOFF con 7 nominaciones, que llegará el 9 de julio al mencionado Teatro Nuevo Apolo.

Y hasta aquí puedo leer. Una noche memorable con el genio y figura de Bill, que recomendaría a cualquier espectador de las futuras plazas de esta gira tan especial, ¿Quién sabe si no terminarán protagonizando en su ciudad una de esas míticas anécdotas que sobrevuelan la leyenda de este mito del cine?

Bill Murray suma el Teatro Arriaga de Bilbao a su gira española

Pocos actores marcan tanto el cine de los 80 como el inolvidable Bill Murray al frente de El día de la marmota o Los Cazafantasmas. Este mes de junio, de la mano del Festival Veranos del Taoro, llegará el espectáculo New Worlds a nuestro país. Dentro de su pequeña gira española se acaba de anunciar su llegada al Teatro Arriaga de Bilbao el 19 de junio. En Madrid, estará en el Teatro Apolo (13 de junio) y tendrá doble cita en las islas: el Auditorio Alfredo Kraus (15 de junio) y el Espacio Laurel de Indias (17 de junio).

El Teatro Arriaga recibirá el próximo 19 de junio en su escenario a uno de los actores más icónicos de la historia del cine: Bill Murray. Llega a Bilbao una leyenda del cine, protagonista de filmes tan aclamados como Ghostbusters (Los cazafantasmas) o Lost in translation, por citar solo un par de ejemplos, y respetadísimo actor de reparto en incontables películas (Ed Wood, Rushmore, St. Vincent y un largo etcétera). Murray se subirá a las tablas del Arriaga para ofrecer al público su proyecto conjunto con el violonchelista Jon Vogler: New Worlds.

New Worlds es una preciosa velada de música, literatura y poesía, que Bill Murray interpreta íntegramente en inglés, acompañado en el escenario por el citado Jon Vogler. También participan en el espectáculo la violinista Mira Wang y la pianista Vanessa Pérez. Para aquellas personas que no puedan seguir la actuación en inglés, el espectáculo estará sobretitulado en euskera y castellano, a excepción de las partes
improvisadas por el actor.


Bill Murray y Jan Vogler se conocieron durante sus viajes y se hicieron amigos en Nueva York. Curiosos por el mundo artístico e intereses del otro, el actor y el violonchelista pronto tuvieron la idea de trabajar juntos en un proyecto. Un programa que muestra la esencia de los valores estadounidenses en la literatura y la música.

Un espectáculo que comunica los puentes que los artistas han construido entre América y Europa. Twain, Hemingway, Whitman, Cooper, Bernstein, Gershwin y Foster son algunas de las voces más influyentes que han marcado generaciones en América y han mostrado al mundo el encanto, la energía y la fuerza creativa del Nuevo Mundo. Su idea de un programa conjunto fructificó en 2017.

El amor de la estrella de Hollywood por la música clásica es reciente, y su arte del lenguaje es infinito. Por lo tanto, razón de más para esperar con entusiasmo un fascinante encuentro entre la gran música y la gran literatura, protagonizado por dos maestros de su arte.

ENTRADAS TEATRO ARRIAGA

New worlds
Intérprete: Bill Murray
Violonchelista: Jan Vogler
Violinista: Mira Wang
Pianista: Vanessa Pérez

Ya están a la venta las entradas para el Teatro Apolo de Madrid (13 de junio), el Auditorio Alfredo Kraus (15 de junio) y el Espacio Laurel de Indias (17 de junio).

Veranos del Taoro es un festival de artes escénicas ‘a cielo abierto’ que se desarrolla anualmente en Tenerife siguiendo la línea de iniciativas como Regent’s Park Open Air Theatre de Londres o el Shakespeare in the Park de Nueva York. Tras el éxito cosechado en años anteriores con la presencia de Isabella Rossellini y John Malkovich, en esta cuarta edición el Festival ha querido darse a conocer en otras ciudades, como Madrid, Barcelona y Bilbao. Se trata de las “extensiones” del Festival, que buscan que residentes y visitantes de diferentes ciudades españolas puedan conocer una muestra de un acontecimiento teatral nacido y consolidado en Canarias.

Creado y producido por Encaro Factory, Veranos del Taoro cuenta con el patrocinio del Gobierno de Canarias (Islas Canarias, latitud de Vida), del Cabildo de Tenerife (Tenerife despierta emociones), del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz (Cultura) y de Lopesan Hotel Group. También colaboran el Centro de Iniciativas y Turismo de Puerto de la Cruz y Asociación de Desarrollo Empresarial, Pantalla Canaria, Prensa Ibérica (El Día y La Provincia), Ecopress Comunicaciones, Botánica Food&Event, Grupo Compostelana y Linaje del Pago.

El Puma abre su álbum de recuerdos musicales en un recital con sabor a dulce despedida

Fotografía: Juanjo Martín/EFE

En un tiempo en que la música que copa las plataformas solo se podría tildar de inútil y transitoria, uno tiene la sensación de que «la música de antes» seguirá latiendo durante décadas. De esa música de ayer, hoy y mañana sabe mucho José Luis Rodríguez, El Puma. Poco importaba que cuando pidió levantáramos la mano los que no lo habíamos visto nunca en directo, casi la mitad del Circo Price, se quedó estupefacto ante esa idea de que podríamos no haberlo visto nunca en concierto. Tiene 82 años y ha pasado por el trago del trasplante doble de pulmón. Ahí lo tienen recuperando pero teniendo claro que esta es su gira de despedida, aunque su público, de todas las nacionalidades posibles con mayoría de venezolanas, no querríamos que fuese así.

A eso de las 8 de la tarde pasadas, saltaba al escenario del Price todo un Puma, un animal que aunque no ruge, sí hizo rugir a su público desde la primera nota. En el espacio escénico madrileño se corearon canciones del inolvidable Manuel Alejandro, al que por cierto reivindicó ante millones de espectadores en El Hormiguero junto a la gran VOZ de nuestra música: Nino Bravo. Es la generosidad de los que saben que sin su compositor no podrían llegar a los espectadores. De hecho, muchas de las canciones tuvo a bien nombrar a la persona detrás de la misma.

Un álbum de recuerdos entre amigos. Uno de los momentos más especiales de la noche fue sin duda cuando interpretó Los Amigos. En ese momento en la pantalla fueron pasando Camilo Sexto, Rocío Dúrcal, Julio Iglesias o Rocío Jurado «Hoy su hija está aquí y cuando la abrace será como si estuviera con su madre» Una vida encima en los escenarios generando buenas amistades en la profesión siempre buscando ratitos de felicidad como los que reivindicó con noches tan memorables como la que vivimos ayer en el Price. Siempre agradecido al público por seguir dándole tanto como lo que da el artista sobre el escenario.

Y llegó el Pavo Real y con él, el Puma se marcó unos pasos. La última parte del concierto tras inolvidables baladas nos permitió comprobar que a pesar de los trances de la vida, el artista todavía sigue en pie y puede marcarse unos pequeños bailes. Por supuesto, el momento más esperado fue el Pavo Real, canción que lo hizo muy popular en nuestro país. Así siguió con mucho ritmo hasta los bises finales que su público acogió con entusiasmo tras casi 1h 45 minutos de concierto. Anoche tuvimos una sensación especial, hemos podido ver a un artista que con su constancia y tesón forma parte de la historia de la música universal. Eso que nos llevamos.

«El día de la marmota»: ¿Se les ocurre algo más hermoso que ver nevar en un teatro?

Un artículo patrocinado por CARLOS RIVERA COMUNICACIÓN

Admito que me enfrenté a la adaptación musical de una de mis comedias favoritas con precaución. A priori, esta historia no me convencía en exceso para trasladarse al formato musical. Además, la partitura a manos de Tim Minchin, responsable de Matilda, tampoco me llamaba especialmente la atención. Desde luego no es Stephen Sondheim, Andrew Lloyd Webber, Alan Menken ni Stephen Schwartz, mis predilecciones en el género. Su música nunca me ha tocado especialmente, aunque el musical de Matilda sea una preciosidad. Para mí, la mayor garantía la verdad venía de la mano de la productora Nostromo, con Jordi Sellas a la cabeza, que nos ha hecho ya un buen puñado de regalos a los amantes del género en los últimos años como los extraordinarios The Producers, Cantando bajo la lluvia, La Jaula de las locas, Casi Normales y -me quedé con las ganas- La tienda de los horrores.

Se abre el telón y pronto cambio el chip y aunque parezca imposible es gracias al bellísimo opening number, que hace las veces de leitmotiv musical. En Pot sortir el sol, un bellísimo número de apertura poco convencional en el que priman las voces por encima de la espectacularidad de otros musicales de gran formato. Una declaración de intenciones de un espectáculo que no juega a las grandes ilusiones, sino a las emociones que destilan unos personajes que traspasan la gran pantalla para hacerse carne en la piel de un puñado de espléndidos intérpretes. Desde Roc Bernardi, en un cambio de registro total tras Aladdin, a la Diana Roig con su voz melodiosa que parece haber nacido para el personaje. No me olvido de los secundarios con sus personajes característicos que ni nuestro Berlanga vaya. Me refiero a Oriol Burés, Marc Gómez o Ernest Fuster que con sus tablas hacen de cada pequeño personaje, un ser con entidad propia.

Uno de los aspectos que siempre se pone sobre la mesa al adaptar una película a teatro musical es cuánto de fiel se es o no a la película. Desde experiencias más literales y pegadas al celuloide como Dirty Dancing a musicales que expanden la historia y la complementan como la excelente Regreso al futuro. Afortunadamente, El día de la marmota está en este segundo grupo. Vemos prácticamente todos los momentos icónicos de la cinta protagonizada por Bill Murray -algunos con pequeñas modificaciones -, pero además profundizan en los personajes secundarios para llevar al libreto hasta la duración estándar de un musical.

Un asunto que me creaba curiosidad es cómo iban a reflejar las repeticiones temporales. Desde luego están muy bien escenificadas con el paso de las nubes en pantalla o rotando la casa. Todo cuidado al milímetro bajo la producción de Nostromo. En esta ocasión, Llácer no se ha podido encargar de la dirección escénica, que ha recaído en las sabias manos de Enric Cambray que ha sabido sacar partido a cada situación y cada personaje con inteligencia escénica. No me quiero olvidar de la banda en directo que saca matices a cada nota bajo la dirección musical de Manu Guix.

Muy agradable sorpresa este El día de la marmota, sin duda. Solo estarán hasta el 22 de marzo en el Teatro Coliseum y sí, al final termina nevando, ¿Se les ocurre algo más hermoso que ver nevar en un teatro?