La pasada semana he pisado tres festivales diferentes entre Madrid (Noches del Botánico y Revolution 65) y Cantabria (Santander Music). Una muestra del momento de efervescencia que vive el panorama ‘festivalero’ por toda España.
Ana Torroja nos trajo un viaje musical «entre nostálgicos y un buen puñado de valientes» en el nuevo Revolution 65 en el Teatro Real. Como uno de los platos estrella de esta nueva cita musical en el coliseo operístico de Madrid, la ex líder de Mecano se presentó ante el público tras una cuenta atrás de 10 minutos. A pesar de su dilatada carrera en solitario, el respetable del Real estaba deseoso de escuchar los hits de antaño. Eso sí, su mega éxito en solitario, Sonrisa, puso en pie al público por primera vez en una noche inolvidable para los fans de la artista. Con Cruz de Navajas volvimos al 33 y recordamos después lo importante que ha sido el 7 de septiembre para varias generaciones. Sin duda, el momento más emotivo de la noche fue todo un himno de ayer y hoy como Mujer contra mujer a piano y voz solo. Uno de esos temas que han trascendido el tiempo y que incluso hoy sigue siendo importante poner en primer término en esta sociedad en que algunos quieren hacernos retroceder a tiempos pretéritos. Tras ponernos una sombra aquí y sombra allá, se recuperó la ‘mariconez’ ya sin polémica mediante. Aire, La fuerza del destino y Soledad fueron algunos de los temas que precedieron a los últimos e improvisados minutos. En ese momento, dio la voz al público para que hiciesen sus peticiones. Así pudimos disfrutar de una improvisada Una rosa. No faltaría en el concierto temas de su último disco ni tampoco Un año más con la que nos trasladamos a la cercana Puerta del Sol y Entre el cielo y la tierra. Por una noche, me pude imaginar -era la primera vez que veía a Torroja en directo- lo que se debió vivir varias décadas atrás en una noche de concierto de Mecano cantando al unísono esos himnos imperecederos. Una cita inolvidable en el imponente Teatro Real. Deseando que haya un segundo Revolution 6.
Foto de WELINK SERVICIOS AUDIOVISUALES SL
It’s (Not) Unusual un fenómeno de la naturaleza de 86 años como Tom Jones. Las Noches del Botánico nos hizo un regalo muy especial este año con la vuelta de uno de sus iconos en su tercera visita. Ante un aforo a rebosar -me costó conseguir entrada- ‘El Tigre de Gales’ desplegó su chorro de voz ante un público que no podía creerse este prodigio de la naturaleza. A sus grandes éxitos Its not unusal, Sex Bomb o Delilah -imposible no corearla- le seguirían covers de todo tipo. Uno de los momentos estrella sin duda fue su versión de Johnny B. Goode de Chuck Berry, al que el mismísimo Elvis llamó ‘Rey del Rock’ en la estancia en Las Vegas en la que coincidió con Jones. Sin duda, una noche intergeneracional en la que corear la música que han compartido varias generaciones. Promete volver. Ojalá el año que viene esté de vuelta. Yo volvería sin duda, jovenzuelo de 86.
Foto de Vega Halen
Santander Music consolida el reinado de éxito de un musicazo con nombre propio: Guitarricadelafuente. Era sin duda, el plato fuerte del festival cántabro, que ya había visitado por cierto según recordó hace cosa de 4 años. El artista ha cogido un cariño especial a Cantabria y es que ha rodado aquí La Bola Negra de ‘Los Javis’. El artista juega con un magnetismo de estrella cool que conecta con un público entregado a su talento polifacético. Brillando cuando le toca cantar con un magnetismo innegable, pero también al piano y a la guitarra eléctrica o española. «Hay momentos y canciones que me ponen la piel de gallina», comentaba uno de los espectadores. Esa fue la realidad de un concierto en el que también buscamos la flor de loto -karaoke incluido. Eso ocurrió en la primera jornada del Santander Music que también tuvo otra gran protagonista: Rigoberta Bandini. La artista ya en un estado muy avanzado de gestación ofreció un estupendo espectáculo que fue mucho más del icónico Ay Mamá. Incluso hizo su particular versión de Mayonesa rebautizada como Salsa Rosa con la complicidad de Las Ketchup, que dieron un concierto entre los dos platos fuertes de la noche con momento clímax incluido a ritmo de Aserejé. Bandini demostró que además del espectáculo con cámara incluso siguiéndola entre el público, es también una voz extraordinaria al entonar los compases de El Amor que llevó a la gloria a la gran Massiel. Entre el público, gente de todas las edades- mayoría femenino con un puñado de niñas en primera fila entregadas a las canciones de esta artista que se consolida como uno de los grandes nombres de nuestra música. Ya en la segunda jornada, entre los platos fuertes estuvo Pignoise, el otroro grupo de la inolvidable sintonía de Los Hombres de Paco. Precisamente dos temas de esa etapa, las coreables Nada que perder y Te entiendo, fueron los momentos estrella de un concierto que aunque comenzó con fallo técnico que provocó un pequeño retraso, levantó los ánimos de este Santander Music que se salda con un gran éxito. Más de 30.000 personas consolidan a Santander Music 2026 como uno de los grandes festivales del norte de España.
Fotos Santander Music: Daniel Cruz



