Una temporada DESDE MI BUTACA en 20 flashes: "Antígona o en las cocinas de la tragedia" (Crítica inédita)

Todo lo que despierte el alma queda prohibido por Creonte. En mitad de la tormenta surge una voz que nos lleva a Youkali, la del actor David Kammenos. Antígona lucha en contra de su tirano tío Creonte y su forma de insumisión se basa en intentar enterrar a su hermano muerto. La música, como todo aquello que despierta el alma, está prohibida en el reino del tirano más feroz y nauseabundo. Todo ocurre en una suerte de barraca de feria con su mujer barbuda incluida y un militar haciendo las veces de pérfido Joker. Antígona canta Over the rainbow y sueña con un mundo en el que no haya que pagar cualquier precio para ser feliz. Para tan alta campaña, Rubén Ochandiano ha elegido a una debutante en las tablas, pero sobradamente conocida: Najwa Nimri. Su empeño ha valido la pena, la actriz y cantante sufre en su propia piel el peso de la carga de aquellos que luchan por la libertad. A su lado, su nana, una deliciosa Berta Ojea, con o sin barba. Para el pérfido Creón el propio Ochandiano toma el personaje y lo hace suyo. No importa que supuestamente sea anciano y esté débil, en su vitalidad vemos reflejado el rostro de la maldad, esa que le hace ser tirano. Se lleva, sin pretenderlo, la función de calle. Un actor magnético, un marciano, un creador compulsivo maravilloso.

antigona_escena

Más nombres del reparto: Toni Costa, Sergio Mur y Nico Romero, todos ellos fantásticos gracias a una acertadísima dirección de Ochandiano. Pocas veces uno sale tan embelesado por la poesía de unas imágenes tan atroces como las que se crean en este espectáculo. Y conocemos las cocinas de la tragedia cuando David Kammenos nos cuenta los entresijos de un género que gracias a montajes como este seguirá vivo. ¿Teatro de museo o teatro vivo? Bienvenidos sean los anacronismos y actualizaciones varias, bienvenido sea el trabajo de CREADORES, y no lo pongo en mayúscula por falta ortográfica alguna, como Rubén Ochandiano. Obras como esta despiertan el alma y son una certera y maravillosa patada a los entrecostales de nuestra sociedad sin hacer de Antígona un panfleto absurdo.

Anuncios

El Theatrum Mundi de La Cubana

Campanadas de boda es el nuevo montaje de la compañía catalana La Cubana. Llevan treinta años haciendo espectáculos del mismo corte con una premisa clara: Sacar la teatralidad de lo cotidiano. En esta ocasión, se centran en las bodas, ese teatrillo que montamos alrededor del supuesto día más importante de las vidas de los cónyuges. Ahora, la gente no se casa por la iglesia por muchas Tías Franciscas “con teja y mantilla” que haya en la familia, pero en el fondo la representación sigue funcionando de la misma forma. El primer actor y la primera actriz son los novios. Y a partir de ahí se asigna un roll a cada uno de los invitados. Con o sin iglesia, el protocolo nupcial sigue su curso. Todo tiene que estar a punto para el matrimonio, no deseado, entre Violeta, una actriz amateur, y Vickram, una estrella del cine indio. Sí, la compañía sigue jugando con el tópico literario de que todos cumplimos un papel en el teatro del mundo hasta en la definición de sus personajes protagonistas. Y desde esa sencilla premisa dramática desplieguen sus recursos habituales: Humor, música y un pequeño aldabonazo de crítica social. Con sus espectáculos, aún recuerdo la primera vez que les vi hace diez años con Mamá, quiero ser famoso, nos reímos “a pierna suelta”, pero dejan un cierto poso de reflexión, ¿Es necesaria tanta parafernalia para un día así o son pura apariencia de cara a la galería? ¿Querremos pregonar todo tipo de bodas de forma tan explícita y grandilocuente o a parte de nuestra sociedad aún le pueden ciertos prejuicios?

DAVID RUANO©13

Y la compañía sigue ganándose al público con los localismos. Los espectadores de cada ciudad de España disfrutan con las referencias a  sus particulares “Confiterías Gómez”. Así, siguen ganándose a un público que entregado ríe constantemente, interrumpiendo el curso de la representación en varias ocasiones. Y el público se vuelve a sorprender aún más cuando traspasan la cuarta pared de una forma ingeniosa y nada comprometida para el público, cosa que muchos espectadores “timidillos” agradecerán enormemente. Todo ello con un nivel de producción a destacar. Once inmensos actores que, en algunos casos, interpretan hasta cinco personajes bajo la dirección de Jordi Milán. Es una alegría ver compañías privadas de esta envergadura girando por España, aunque claro ellos ya juegan sobre seguro. Tienen una legión de incondicionales que esperan ávidos sus nuevos espectáculos. Casi dos horas y media sin descanso, pocas compañías se atreven a hacerlo, de diversión asegurada. Resume muy bien el ideario de la compañía uno de los números musicales de este vodevil arrevistado: Como nos gusta hacer teatro. Y en esa teatralidad que encuentran en lo cotidiano nos damos cuenta que todos llevamos dentro un gran actor en el theatrum mundi

*No les pierdan de vista en las siguientes plazas de la gira: Teatro Jovellanos de Gijón del 1 al 11 de agosto, Teatro Arriaga de Bilbao del 15 de agosto al 15 de septiembre y en el Teatro Nuevo Alcalá de Madrid a partir del 20 de septiembre.

Una electrizante Malú pone a bailar al público del Santander Música en Grande

Un año más, el Santander Música en Grande ha apostado por algunas de las primeras espadas del pop rock nacional. Si en la primera jornada disfrutamos de los veteranos M Clan con su célebre Carolina que demostraron que la veteranía es un grado en su particular lección de rock nacional, en la segunda y tercera jornada pasaron por la Campa artistas como Rulo y Juan Magán, a este último no sabría muy bien si calificarlo como tal, pero para gustos los colores…

Y anoche, estuvimos pendientes, una vez más, del cielo. Desde que se abrieron las puertas del recinto, el público permanecía expectante, ¿Nos amargará la fiesta el tiempo? Y vaya si la amargó… La noche comenzó con el directo de los teloneros, Lagarto Amarillo. Y es que por mucho que se empeñen en los festivales por poner a todos en el mismo tamaño en los carteles y, casi casi, con la misma duración en sus actuaciones, siempre habrá primeras figuras y “relleno”. Y el grupo que puso la banda sonora a la teleserie Cuéntame cómo pasó, ni siquiera se dignó a cantar precisamente esa canción. Sí cantaron su Culpable entre gritos apasionados de grupis adolescentes: ” Si me acusan de haberme enamorado de Santander solo puedo declararme culpable”.  Y  basta ya de preámbulos. Después del ‘runrún’ de los patrocinadores, que en algunas ocasiones son tantos que duran más las promos que el propio concierto, salió al escenario Malú, una artista con mayúsculas que puso a bailar al respetable a golpe de Vértigo.  Tras agradecer a su público la paciencia, más allá del retraso hay que tener en cuenta que seguían cayendo “chuzos de punta” al filo de la madrugada, se propuso un objetivo muy claro: “Espero que salgáis con una sonrisa en la cara”. Y la coach de La Voz lo dio todo encima del escenario, demostrando que es una de las mejores solistas femeninas de este país. No faltaron los duetos a miles de voces entre Malú y el público de temas como Devuélveme la vida y Que nadie. La artista parece llevarse bien con todo el ‘artisteo’ patrio y debe ser por esa generosidad y humildad que solo los GRANDES derrochan encima del escenario. Solo el amor nos salvará volvió a poner a bailar al embarrado público de la Magdalena que resistió estoicamente el calvario atmosférico que tuvimos que soportar. Y ella nos salvó y salimos del concierto con la sonrisa prometida y el recuerdo de ese brillante directo cantando bajo la lluvia que terminó a modo de bis con Blanco y Negro y Toda, dos de sus mayores éxitos musicales.

Foto: Amstel Música en Grande 2013.
Foto: Amstel Música en Grande 2013.

Y hasta aquí la crónica DESDE MI BUTACA del Música en Grande 2013. Finalmente, este blog no estará acreditado para la última cita y plato fuerte del festival por  “cuestiones de aforo”, pero ya estamos contando los días para la siguiente cita festivalera, el Santander Music que traerá a la capital cántabra a grupos como Fangoria, Keane o Dover. Santander se llena de música en verano gracias a iniciativas como las de la cántabra Mouro Producciones, que año tras año apuesta por lo más “florido” del panorama musical nacional e internacional en ambas citas estivales que apuestan por la heterogeneidad de públicos.

Alicia Hermida y Sonsoles Benedicto: "El teatro es pura comunicación"

Gerardo Vera ha reunido en su visión de Maribel y la extraña familia un reparto de primer nivel. Para las entrañables viejecitas que discuten sobre la diferencia entre la calle Horteleza y la Calle Fuencarral el director ha optado por dos sabias de la escena. Alicia Hermida, actriz y maestra de actores desde hace décadas, y Sonsoles Benedicto forman una pareja deliciosa encima de las tablas del Infanta Isabel, ese teatro que acogió tantos estrenos de Mihura. Sobre la modernidad del autor de El caso de la mujer asesinadita y la pasión por el teatro que aún permanece en sus ojos charlamos DESDE MI BUTACA.

DSCF3952

Sorprende que se represente tan poco a un autor tan moderno como Mihura por absurdos condicionantes ideológicos, ¿Qué destacarían de una obra como Maribel y la extraña familia?

Alicia Hermida: Está llena de modernidad, con ese poso de teatro del absurdo que tienen algunos de los personajes. Considero que Maribel y la extraña familia es una de las mejores comedias de Miguel Mihura junto con Sublime decisión.

Sonsoles Benedicto: Sus personajes tienen mucha humanidad y son muy creíbles. Pienso que en todas las familias hay una tía mayor que vive anclada al pasado y no termina de entender un presente al que intenta adaptarse. La historia de amor y amistad es maravillosa. Además de la historia de amor de Maribel y Marcelino, tenemos a unas amigas que lo dejan todo para que a ella no le pase nada. Dudan de esta extraña familia. Ellas siempre están cerca de Maribel con una humanidad y una verdad que te atrapa. Además, la transformación de Maribel y Marcelino es algo con lo que Mihura quiso demostrar que todo lo puede el amor. Es una lección que debemos aprender de la obra.

La Tía Paula y Doña Paula son los personajes más absurdos de la comedia y creo que han trabajado su interpretación fijándose en el buen hacer de los clowns

A.H: Desde luego. Ahora bien, hay clowns y clowns. Se puede hacer con la mínima expresión. Ya lo decía Shakespeare en Hamlet cuando daba esa lección a los cómicos y les decía que no exagerasen. Los actores no debemos trabajar para conseguir la risa del público, sino para hacer bien nuestro trabajo. Hay que ser muy exigente con nuestra interpretación. No debemos forzar la risa ni, mucho menos, reírnos de nuestra propia ‘gracieta’.

DSCF3942

S.B: Los personajes de Mihura son muy ingenuos, pero debíamos tratarlos desde la verdad. Hablan con una naturalidad envidiable, no se dan cuenta de que lo están diciendo es absurdo. Y así todo fluye mucho mejor y la risa surge espontáneamente por su manera de ser, son muy aniñadas. No hay que subrayar nada. Es muy ionesquiano, son personajes muy disparatados, pero dentro de la humanidad y la verdad.

Toda una vida encima de las tablas, ¿Por qué el teatro es para ustedes un buen lugar para contar historias?

A.H: El teatro y el arte en general son comunicación. Hay muchas formas de trabajar. Los actores somos un poco egocéntricos, pero siento que he sido una afortunada por tener compañeros de los que aprender muchas cosas. He tenido la suerte de viajar mucho además. He conocido a actores rusos, cuya escuela no se basa en uno mismo, sino en todo lo que estás haciendo y para quién lo haces. En los países del este valoran mucho el trabajo del otro, trabajan con mucho amor, con mucha entrega. En el Teatro de Arte de Moscú veías a 1000 niños emocionados con El pájaro azul. Tienen una cultura teatral enorme y un público realmente educado. Además, yo recuerdo que los mayores elogios que he recibido en mi vida han sido por parte de las primeras espadas de la escena rusa. Deberíamos aprender a valorarnos un poquito más.

S.B: Para mi el teatro es una necesidad de comunicación y una ilusión continua. A pesar de llevar tantos años en las tablas, conservo la pasión por mi oficio. Cuando recibo un nuevo proyecto lo hago con la ilusión del primer día.  

Fernando Guillén: "Me siento un discípulo de Miguel Ángel Solá"

Miguel Ángel Solá y Blanca Oteyza consiguieron uno de los hitos teatrales más recordados. Más de 1.000.000 de espectadores se “enamoraron” de Adán y Eva. Los derechos de su Hoy: El Diario de Adán y Eva han sido ‘pedidos’ por compañías de todo el mundo, pero nunca han tenido el visto bueno del tándem Solá- Oteyza. Solo una llamada de Fernando Guillén, del que de alguna manera Solá se sintió maestro en los tiempos en que hacían juntos Julio César, ha obrado el milagro de que podamos estar hablando ahora de una nueva producción de esta maravillosa historia de amor radiofónica.

DSCF3994

Una historia que sin Solá, que ha ejercido de director del montaje, no hubiese sido lo mismo: “Si la hubiésemos hecho sin él, sería como haberle usurpado algo muy suyo”, comenta un visiblemente emocionado con la experiencia Fernando Guillén. Y tras unas cuantas conversaciones telefónicas, se juntaron para comer y Solá pidió un simple café, como rememora divertida Ana Milán. De alguna forma contar con Miguel Ángel Solá en la dirección es “una especie de cadena de transmisión”, en palabras de un Fernando Guillén que agradece enormemente “la generosidad de un director que me ha permitido crear el personaje sin tener en cuenta su trabajo anterior como intérprete del mismo personaje”.

DSCF3967

Y nuestra historia acaba… por el principio. A la vuelta de un viaje a París, ciudad donde parece ser que  se perdió el original de Twain, Ana le propuso a Fernando hacer la obra con dirección de Solá. Una cosa cuanto menos “mágica”, teniendo en cuenta que ella no vio la obra ni había leído el libro de Mark Twain que andaba por su casa desde siempre. Solo un comentario de su hermana le vino a la cabeza: “Es la obra más bonito que he visto en mi vida”. Y a partir de ahí se comenzó a fraguar este proyecto. Solá, todo un veterano de la escena, se presentó el primer día de ensayos diciéndoles que no se preocupasen por memorizar el texto: “Solá sabía que es un texto que se entiende desde la emoción y desde el corazón”, recuerda la actriz de Cámera caféEl director se propuso un objetivo: Conseguir que Fernando estuviese aún mejor que el propio Solá. El que escribe estas palabras salió realmente impactado por este texto en el Reina Victoria. Siento que de alguna forma fue uno de los motores que me impulsaron a esta pasión teatral que cultivo DESDE MI BUTACA. Y mañana en el Casyc de Santander descubriremos si esta vez  surge la magia de nuevo con esta entrañable historia de amor en las ondas. Una apuesta del equipo de Palco Tres por traer espectáculos de primer nivel a la capital cántabra también en la época estival con el ya tradicional ciclo Talía, por el que pasarán nombres propios de la escena como los de Carmen Ruiz, Ara Malikian, Antonio Molero y Aurora Sánchez entre otros. Una apuesta que DESDE MI BUTACA solo podemos aplaudir. Arriba el telón.

DSCF3989

DSCF3973

En este circo está permitido soñar

20 de julio de 1984. Asier lee El correo de Bilbao: “Cuidado con tu capacidad para la fantasía y la ensoñación”. Y el sábado en el Price lo volvió a hacer. Nos volvió a deleitar con una noche de ensueño en la que el niño lobo volvió a aullar a la luz de la luna, esa que ya no brilla igual desde que su madre no está. El que sí estuvo fue su padre: “Aita, los curas no me entienden” le dijo tras un inolvidable momento musical y un cálido abrazo. No entendían a esta niño raro que cantaba a sus amigos invisibles noche tras noche. Bilbao, sus orígenes, el viejo cabaré, el primer amor, sus orígenes más presentes que nunca…

“¿Dónde está Alaska?, Quiero montarme una fiesta con ella?” Y se encendieron las luces del escenario y a escasos metros de nuestra privilegiada ubicación-prácticamente metidos en el escenario- apareció Alaska desde el escritorio de Asier, en el que “sus ojos maquillados ven más lejos”, para cantar las primeras notas de ¿Por qué a mí me cuesta tanto? Sobre el escenario e incluso sobre el piano derrocharon una complicidad innegable, regalándonos uno de los momentos más inolvidables de la noche.

Y cuando pensábamos que ya no se podía superar tras temas como Puro teatro o Tú te me dejas querer, con la que puso a bailar a todo el público del Price, Asier volvió a sorprender. Con la voz en off de Ramón Langa conocimos a la estrella del rock suicida que siempre ha llevado dentro. Y a ritmo de Pleased to meet you puso a bailar a todo el Price, incluida una embarazadísima Penélope Cruz y una visiblemente recuperada Pilar Bardem.

Javier Bardem y Asier Etxeandia, juntos sobre el escenario… Sí, eso también lo vimos en el Price. El mejor actor del mundo se subió al escenario para marcarse una coreo con Hugo Silva y Chevi Muraday. Y, también nos sorprendió tocando los bongos. Son esos momentos que solo consiguen los GRANDES y Asier sin duda lo ha demostrado durante toda su carrera con esa naturalidad que le llevó a pedir un pañuelo en mitad de la actuación para “limpiarse los mocos”.

Una noche en que todos sus “amigos invisibles” nos confesamos devotos de muchas cosas. Devotos de la imaginación, devotos del rock and roll, devotos del ARTE. En definitiva, devotos del actor, del cantante, del INTÉRPRETE.

bardem

Maribel o ensayo sobre la bondad humana

Anoche se estrenó en el Infanta Beatriz con decorados de Burmann y el ambiente escénico cuidado con exquisito gusto, “Maribel y la extraña familia”, de Miguel Mihura. El público interrumpió con sus risas y aplausos el curso de la representación.

Corría el año 1959 cuando se estrenó la comedia por excelencia de Mihura. 54 años después y en esta ocasión en el Infanta Isabel, el teatro en el que más comedias estrenó el autor, la reacción del público fue idéntica que aquella noche del 29 de septiembre de 1959 en la que estuvo presente como espectadora Alicia Hermida, una de las actrices de la nueva puesta en escena. Demasiados años después de la última puesta en escena profesional de esta comedia- la versión musical de Ángel Fernández Montesinos fue la última vez si no recuerdo mal que se puso en escena- ha llegado a Madrid con el objetivo claro de sorprender a las nuevas generaciones. Y es que, aunque a los más veteranos les parezca que siempre se está representando a Mihura, mucha gente joven- entre la que me incluyo- nunca habíamos visto una puesta en escena profesional de este autor.

¿Se puede actualizar un Mihura o está tan apegado al ADN español que es imposible “peinar” el texto? Opto y creo que Gerardo Vera, artífice del proyecto, también se decidió por la segunda opción. Se ha tildado demasiado por cierta parte del artisteo patrio de “rancio” el teatro de Mihura, craso error sin ninguna duda.

DSCF3952

La tía Paula vive encerrada en su piso de la calle Hortaleza desde hace cincuenta años, alquila visitas a 50 pesetas para sentirse un poquito menos sola. Se ha quedado anclada en el pasado, pero ella quiera ser una mujer moderna y escucha a Katia Morlands y su Loca por el hot, tema que es introducido en la puesta en escena por uno de los números musicales que incluye la puesta en escena de Vera. Ha sido su hermana, Doña Matilde, la que le ha comprado el disco en la Calle Fuencarral, nada menos. Y de repente, surge el absurdo. Y la tía Paula y Doña Matilde se convierten en una especie de trasuntos de Vladimir y Estragón en una conversación cotidiana en la que discuten la diferencia entre la Calle Hortaleza y Fuencarral. Desde el momento en que entra en escena Alicia Hermida se lleva al público de calle. Para ella fueron los primeros aplausos y risas de la noche en ese bailecito que se marca a ritmo de Loca por el hot. Su Tía Paula es entrañable, divertida y, sobre todo, dotada de una naturalidad superlativa. La clave de los grandes trabajos interpretativos está en saber “decir” el texto sin remarcar, en este caso, el absurdo cómico de lo que se está diciendo en escena. Y la acompaña otra sabia de la escena, Sonsoles Benedicto, que por supuesto dota a su Doña Matilde de una frescura y naturalidad de la que solo son capaces aquellas actrices de raza, curtidas en las tablas de decenas de teatros de toda España. Son representantes de una generación de “cómicos” de los que cada vez nos quedan menos representantes. Y de la cotidianidad surge la risa y, de qué forma. Y la intriga, que tanto gustaba a Mihura, se introduce con un simple apunte: “¿Sabrá nadar?” se pregunta Doña Paula. Y entonces entra en escena Marcelino, un chico apocado y enamorado locamente de Maribel, una chica “de alterne” cuyo origen, estoy seguro, conoce perfectamente. Mihura que, dentro de ese caparazón de hombre huraño que se había formado, era un romántico empedernido. Maribel se ve abrumada por esa locura. No entra en sus cabales que alguien pueda enamorarse tan locamente de ella. No cree en ella misma, pero Mihura demuestra que el cambio es posible. Y entonces, se monta su propia película, su propia historia vital a contar a la Tía Paula y Doña Matilde. Ella era costurera, ¿Por qué no? Y sus amigas, todas muy muy formales y muy modernas… El autor dotó a las tres chicas de alterne de una ternura entrañable. Y entre ellas destaco el trabajo de Chiqui Fernández, una superdotada para la comedia, cuya carrera televisiva he seguido con fervor desde los tiempos de Un Paso Adelante. Y como en el 59 el público aplaudió en reiteradas ocasiones, una de las más sonadas fue la ovación que recibió Hermida con su “Cótel Manhattan”.  Y no, no voy a dejar de hablar de los dos protagonistas. Para ellos son las últimas palabras de esta crítica. Markos Marín y Lucía Quintana nos van preparando a lo largo de la función para su duelo interpretativo final. En los últimos minutos, vemos la verdad que se esconde en estos dos actores de sobrado talento. Y entonces surge la emoción en su interpretación y quedamos prendados de su Marcelino y Maribel, tan reales que nos llegan a emocionar con sendos monólogos.

DSCF3948

Mihura, divertido. Mihura, ácido. Mihura, intrigante. Mihura, absurdo. Y, sobre todo, Mihura, bondadoso. Nunca se puso por encima de sus personajes, los miró de igual a igual y creyó en el ser humano y en su bondad, ¿Acaso pueden haber dos personajes más buenos e inocentes que esas deliciosas señoras asentadas en la Calle Hortaleza? Espero sinceramente que se pueda ver otro título de Mihura pronto en la cartelera madrileña y no tanto vodevil “casposo” y, esos sí que tienen caspa de verdad y huelen a naftalina. Apostemos un poco más “comercialmente” por nuestros autores. Quiero ver Mihuras, Jardieles, pero también obras de Juan Carlos Rubio, Paco Bezerra, Alfredo Sanzol, Miguel del Arco y, ¿Por qué no?, de jóvenes talentos como Daniel de Vicente.