Las reseñas de Alberto Morate: Romancero Gitano. A las cinco de la tarde.

No ha muerto. Lorca, sigue vivo. Cada vez que se le nombra, cada vez que se le lee, cada vez que se le recita, cada vez que se le representa. Y hay veces que vive tan intensamente, que lo sentimos nuestro. Que somos nosotros. Que se nos mete dentro.

Y Mónica Tello lo revive en cada montaje que realiza. Lo mira de frente. Lo baila. Lo recita. Lo canta. Lo musica. Hoy ha sido el Romancero Gitano, pero otro día es La Casa de Bernarda Alba, o Amantes asesinados por una perdiz, o 7 mujeres lorquianas, o Amor de don PerlimplínA las cinco de la tarde, es la hora de Lorca. Es la hora de Ignacio Sánchez Mejías, es la hora del quejío que se disfruta, son las cinco espadas de un corazón malherido, empieza el llanto de la guitarra. Es la hora en la que la artista lo revive, sin que ningún libro pueda evitarlo. Con la poesía flotando en el aire, con el teatro asentándose en las raíces del alma, con la música acompasando el latido de los corazones.

Comienza la voz de Federico, escribiendo cartas. Escribiendo el Romancero Gitano, con la luna que se ha colado en la cueva, con una luna que no es redonda, pero sí es blanca. Es Mónica desgarrada. En su voz, en sus manos, en sus pies y en su zapateo, en su vestido blanco donde caben todas las palabras. Después será también Soledad Montoya, y Antoñito el Camborio, y es el Amargo, y es la Guardia Civil caminera, y la casada infiel, y el mundo andaluz, y el emplazado, y es don Pedro a caballo, y la gitana monja, y es Federico escribiendo con el temor acechando de su muerte, aunque aún no sospecha nada. Pero, no. Lorca no ha muerto. Está en Mónica Tello y en el espacio que llena con su sola presencia, en Rafael Salinero con su guitarra, en José Mínguez con su voz y sus palmas.

Se levanta la luna a recordar con gesto airado que no se queda quieta y llora. Que te toma en los brazos, que hace callar al viento porque contenemos el aliento ante tanta sensibilidad de luz, porque oímos unos versos con voz que horada la montaña, la cueva, la tierra, que no busca a Lorca porque en su pena negra recorre nuestro sentimiento. Y lo halla.

¡Ay, amor! Y hay muerte. Romance sonámbulo, Romance de la luna, luna, fragua, yunque, collares, anillos, alhelíes, azafranes, girasoles, caballos, navajas… en busca de la libertad, en busca de los sueños, y unas ganas inmensas de vivir, porque Lorca viene a las cinco de la tarde a sentarse para ver a Mónica Tello personificarle en este gran espectáculo hecho metáfora.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Las reseñas de Alberto Morate: CONQUISTADORES

La historia nos la contaron como si nos relataran una naturaleza muerta. Es decir, un bodegón de viandas, jarras de vino, animales sacrificados y aves con plumas, pero ya muertas, y en un rincón, llamando la atención, una copa de oro, esplendorosas monedas, quizás un arcabuz, y muchas sombras.

El nuevo mundo supuso el cuerno de la abundancia. Allí se encontraron patatas, tabaco, especias, mujeres semidesnudas, gente pacífica que no sabía de la existencia de Dios, quizás porque Dios aún no había descubierto esas fértiles tierras.

La codicia, las luchas internas, la soberbia, arrasando con todo, por más que dijeran que pasaran grandes penalidades y miserias.

Conquistadores, sí, avasalladores, dejando a su paso naturalezas muertas. Nos vendieron heroísmo y eran canallas de altanería y poca modestia.

Proyecto Cultura nos trae Conquistadores, de J.P. Cañamero, al son de las voces aquellas. De las voces y de las coces, de los personajes que huían de España para adentrarse en selvas inhóspitas, en mares azules, en ríos límpidos de impurezas, y empiezan las matanzas, los roces y los rezos, la búsqueda del dorado, el fin de imperios ancestrales que sobrevivieron ellos solos (hasta que llegó la mal llamada civilización) a la ignorancia religiosa, a enfermedades y pandemias, a palabras y letras escritas, a trajes de época, a rayos, vientos y tormentas.

Pedro Luis López Bellot dirige esta recreación con un ritmo endiablado, en hablado y en expresión corporal, con mucho gesto, con mucho gusto, con poco elementos escenográficos, solo una bañera, dos varas y un montón de personajes que aparecen y desaparecen siendo solamente tres en escena. Chema Pizarro, (no Francisco Pizarro, que también está en presencia), Francis J. Quirós y Nuqui Fernández (o Amelia David) según se tercia, aventurándose en esta conquista para que, sarcásticamente, con mucho humor, seamos nosotros los que decidamos qué es lo que nos queda.

Teatro de pelea, no tanto del absurdo, sí de referencias a la actualidad, porque es necesario que la historia y la memoria sean también de nuestra cuerda. Cuentan hasta cincuenta. 50 años de escaramuzas, de decapitaciones, de colones, católicos, balboas, alvarados, corteses, pizarros, orellanas,… y una mujer, también, Inés Suárez, que encontró agua en medio de la nada, pero que fueron miles las que se sometieron a vejaciones, a temperaturas extremas, a supersticiones,… para llegar algunas y otras quedarse en la cuneta. También estaban entre sus tareas las de ser pioneras de la libertad, las de ser gobernantas y gobernadoras, las de no ser simples recaderas.

Un montaje fresco fresquísimo, no dulce, pero tampoco amargo, al contrario, divertido, irónico, contemporáneo, dándole otro aire al lienzo de las naturalezas muertas y creando un paisaje de vidas humanas y existencia.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Las reseñas de Alberto Morate: NICO/ICON

Triunfar en la vida, en la soledad, en el arte, en la poesía, en la canción, en el cine, en la relación de pareja, en la relación con otras parejas, en la pasarela, en la pintura, en la música,… no necesariamente por este orden, ser icono, ser súplica, ser bandera, ser estrella, ser profundidad, ser mujer, ser alta, ser rubia, tener dignidad.

La maldición y el éxito. Cantar desnuda en la terraza de un hotel, probar las drogas, ser actriz sin interpretar, una carrera en solitario necesitando a mucha gente, tener un hijo y no saber quererle, la muerte prematura rodando en bicicleta.

Amor, llévame a tus laureles, préstame tu amor, no me des una oportunidad porque sabré aprovecharla, aunque no te enteres, amor. Devuélveme lo que no te doy, no me enseñes lo que no quiero aprender, cúrame este dolor que no tengo y deséame lo imposible.

A través de este peculiar personaje, Sandra Arpa idea, escribe y dirige una performance, un monólogo de voz hiriente, un soliloquio acompañado de una músico (Neus Ballbé, que lo hace magníficamente) y los espectadores. Que cerramos los ojos, que respiramos a través de mascarillas, que apenas nos movemos, que no nos perdemos detalle aunque estemos perdidos en medio de este icono, Nico/Icon, envueltos por música y sonidos, por imágenes, por luces calientes, envueltos en una alfombra de teatro esperando que Nico nos cuente su historia. La verdadera de las tres versiones. La falsa de las tres posibilidades. A, B o C.

Marina Esteve es Nico y, además, se parece. Se parece porque es ella. Y ella nos ofrece su sombra. ¿O es Marina Esteve la que proyecta la sombra, toda de blanco, sobre un lienzo blanco, con unas palabras que, como la alfombra a ella, nos envuelven?

Icono santo, pero al contrario, icono irreverente, icono no Nico, Nico de sus pasos, Nico eje, que en realidad se llamaba Christa Päffgen, pero escoge Nico porque quiso romper cristales, palos, hojas secas, piedras, agua que habla con ella, que canta con ella, materia espiritual de una forma de vivir que no se miraba en los espejos, sí en los ojos de la gente.

La que vivió una vida plena, la que murió sin conocer su muerte.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

«Mi última canción Volumen 2» nos sumerge de lleno en el Camilo más ‘SUPERSTAR’

La Editorial Chocolate ha lanzado el segundo tomo de las memorias del intérprete de Perdóname. Durante sus más de 400 páginas en una excelente edición nos encontramos además de multitud de momentos vitales del artista, una memorable selección de fotografías que son sin duda todo un patrimonio gráfico para conocer mejor la época más gloriosa del artista valenciano. Apartado especial ocupa su JESUCRISTO SUPERSTAR, que hará las delicias de todos los amantes del teatro musical y en la que nos detendremos especialmente en la crónica de esta gozosa lectura.

«Yo ahora tengo la sensación de que algo ha cambiado en mi vida y en mi carrerra»

Así comentaba Camilo Sesto a Nacho Artime la transcendencia que seguro entonces no sabía del todo que tendría su JESUCRISTO SUPERSTAR. Es tal que cada vez que alguna nueva producción del musical se ha puesto en pie -entre las más recordadas está la de Stage con nombres como los de Gerónimo Rauch y Miquel Fernández- siempre se ha comparado con aquella en la que Camilo paraba en seco las vidas de los espectadores cuando comenzaban a sonar los primeros acordes del inolvidable Getsemaní.

A pesar de ya existir un libro específico y hasta un documental poco compartido sobre la hazaña de Camilo al montar este musical, este MI ÚLTIMA CANCIÓN VOLUMEN 2 tiene su particular caballo ganador, más allá de datos o referencias de hemeroteca y de declaraciones exclusivas de los participantes en el musical, en una excelsa edición que incluye imágenes poco conocidas de la producción. Cesiones de particulares como Pedro Munster que nos dan sabida cuenta a través de imágenes de cómo debió ser aquella gloriosa y dificultosa producción. Basta como ejemplo que en aquel entonces tenían que bailar y cantar con unos micros de mano con largos cables que dificultaban y mucho las coreografías.

El gran público conoce el éxito final de la producción, no tanto financiero que a fin de cuentas solo estuvo unos meses en cartel, pero no todo el mundo sabe que esta historia, la de nuestro Jesucristo, comenzó mucho antes de que se pusiera, tras un importante concurso para su elección, la emblemática marquesina que adornó el ahora llamado Teatro Nuevo Alcalá-entonces Alcalá Palace. Precisamente la elección del teatro adecuado fue un escollo importante: «El teatro tiene que estar quince días con el escenario preparado y parado, o sea, sin hacer nada, y claro esto había pocos dueños de teatro que lo quisieran hacer», confesaría el propio Camilo en una de las entrevistas recogidas en el voluminoso libro que incluso incluye documentos tan valiosos como el boceto de la escenografía de la producción.

Un dato curioso cuanto menos es lo que pasó con los subtítulos de la película. Estos fueron encargados a los propios Nacho Artime y Jaime Azpilicueta. Su sorpresa fue mayúscula al ver en el polémico estreno del Palafox que no eran sus subtítulos, sin duda profecía de alguna forma de lo que les esperaba por delante con la censura del libreto de la producción española. Valga como ejemplo este párrafo del expediente de censura que recoge el libro: «El relato evangélico contiene aquí una serie de interpolaciones, con asertos «apócrifos» y personales que hacen al texto en muchas partes ambiguo…».

Además de la elección del teatro y la censura, por no hablar del dineral que tuvo que invertir a fondo perdido casi el propio Camilo para que su producción tuviese el nivel de Broadway o el West End, fue la elección del reparto un gran problema. Recordemos que este musical fue el que puso a España por primera vez al nivel de las producciones anglosajonas. Si no había profesionales que pudiesen brillar en las tres disciplinas no se podría levantar el telón. Afortunadamente, los dioses -y nunca mejor dicho, o mejor el dios uno y trino- se aliaron para poner en órbita a artistas como Ángela Carrasco o Teddy Bautista con otros jóvenes que gracias a su entusiasmo y buen hacer lograron llevar a buen término una de las mejores producciones de teatro musical de nuestra historia de la que podemos seguir disfrutando gracias al disco -aún a la venta en formato CD tantos años después-y desde luego con este libro que solo podemos recomendaros.

Miguel Rellán reúne en el Ateneo de Madrid a un elenco irrepetible en una valleinclanesca noche de teatro

La cita de ayer en un marco tan icomparable como el Ateneo de Madrid pasará a los anales de la historia de la escena española. Solo Miguel Rellán, uno de nuestros mejores y más queridos profesionales, podía reunir en un mismo lugar a tan esplendoroso reparto que ninguna entidad, pública o privada, podría permitirse jamás. Es normal que no quisieran perderse la ocasión destacadas personalidades del mundo de la cultura como Natalia Menéndez y Luis Luque del Teatro Español o Javier de Dios López, nuevo subdirector de Teatro y Circo del INAEM.

Como si de una alineación deportiva de astros galácticos se tratase, Rellán -que en esta ocasión ejerció de director- nos presentó a su dreamcast que fueron entrando bajo la ovación del público:  Ana Belén, Luis Bermejo, Javier Cámara, Belén Cuesta, Víctor Clavijo, Fiorella Faltoyano, Alba Flores, Mario Gas, Emilio Gutiérrez Caba, Julia Gutiérrez Caba, Carlos Hipólito, Jorge Perugorría, Carmen Machi, Blanca Portillo, Ángel Ruiz, Marina San José, José Sacristán, Camila Viyuela y Pepe Viyuela. Sí, todos le habían dicho que sí como confesó el propio Miguel Rellán ante el aplauso del respetable.

A partir de ese momento comenzó la magia de la palabra de Valle Inclán, del que no todo el mundo sabe que fue presidente del Ateneo allá por 1932, sucediendo a Manuel Azaña. Acompañados por la música en directo, los intérpretes fueron levántandose de su asiento cuando les tocaba descubrir su personaje ante el regocijo de un público agradecido que recompensaba cada aportación de estas primeras espadas de la escena con carcajadas y unas buenas ovaciones.

Ver a José Sacristán, Ana Belén o Julia Gutiérrez Caba convertidos en narradores y lectores con voz y tino privilegiados de las acotaciones pudo causar un regozijo igual al que tuvimos al ver como la sangre nueva, Alba Flores, se mimetizaba con el saber escénico de Fiorella Fantoyano.

Una extraña pareja de las muchas que pudimos disfrutar anoche, tanto o más que la formada por Blanca Portillo y Belén Cuesta, que en un ejercicio de generosidad se convertían casi en figuración especail con la misma pasión y oficio que derrochan en cada trabajo protagonista. Una sorpresa agradable ver por primera vez en mi caso al inmenso Jorge Perugorría junto a Emilio Gutiérrez Caba -más divertido que nunca-, Ángel Ruiz, Mario Gas con ese uso de la palabra y los matices que tanto nos sigue gustando, Víctor Clavijo, Carmen Machi, Carlos Hipólito, Luis Bermejo y Javier Cámara que nos llevaron a la carcajada constante con sus histriónicos personajes, Pepe Viyuela y su hija Camila -va a ser verdad que le va a la zaga esta genial intérprete- y el citado largo plantel del que destacaría a todos y cada uno por su entrega y dedicación a este cometido desinteresado y altruista.

Al final esta Farsa y licencia de la reina castiza, casi ni menciono el título por la emoción de semejante reparto, una larga ovación para el artífice de todo esto: Miguel Rellán. Una buena carta de presentación para la nueva etapa del Ateneo de Madrid, cuyo bicentenario ha sido declarado “Acontecimiento de Especial Interés Público”, y extenderá las celebraciones durante los años 2022, 2023 y 2024.

Las reseñas de Alberto Morate: NO MORDERÁS (si va a tener consecuencias)

Nada hay más aburrido que una noche de hotel en una ciudad ajena. Por eso hay que buscar un aliciente, una nueva compañía, alguien que nos saque de la rutina placentera de la convivencia aunque llevemos tres años juntos. La luna afuera nos contempla. Esperamos. ¿Quién vendrá? ¿Cómo nos sentiremos? ¿Habrá sintonía entre tres? ¿No sentiremos celos? No podemos hacernos los estrechos. La timidez no es nuestra bandera.

Y desde luego que no. Antes de que amanezcan lo primeros rayos de sol, todo lo veremos de distinta manera. No puede estar pasando esto. Eso solo pasa en las películas. Pero lo estamos viendo con nuestros propios ojos, hay una herida, sangra, ¿es la herida de la noche? ¿Es un sueño? ¿Alucinación?

Ante todo tenemos que defendernos, después de la alegría y el placer, la locura, esto no hay quien lo entienda. No me retengas, corazón, ayúdame a salir de este atolladero, ¿esto lo hemos desencadenado nosotros? No morderás si va a tener consecuencias.

Jonathan Espino escribe este drama sensual y feroz, este clamor de perdidos en medio de una noche de luna llena. Saquen conclusiones. O no. Quédense a la espera. No todo es salvaje ni sexual siquiera. Aquí hay un delirio inexplicable, un enigma de laguna negra.

Lo dirige Víctor Páez con Jaime Riba, Víctor Quesada y Fran Jiménez, que interpretan con solvencia lo erótico, lo juguetón, y lo escabroso con la misma fuerza. No morderás, y no hablo de la boca, ni de otros miembros o partes pudendas. No morderás porque estaremos abocados a hacer algo que nadie quiera. No morderás o tendrás que dar cuenta. Pero, una de dos, o nos amilanamos o mostramos fortaleza.

¡Vaya noche de locura de amor! ¡Atrapados en una amenazante destrucción! Que se haga de día ya, amor, que sea un sueño y todo vuelva a la bendita normalidad, al aburrimiento de una noche de hotel en una ciudad cualquiera. Pero no, la pesadilla continuará, o con eso nos advierten cuando las luces se enciendan.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Esta tarde Miguel Rellán dirige a un reparto nunca visto en escena para revitalizar el Ateneo de Madrid

Un reparto nunca visto en escena para revitalizar el Ateneo de Madrid

El Ateneo de Madrid acoge hoy lunes 21 de febrero, a las 20 horas la lectura dramatizada de Farsa y licencia de la reina castiza, bajo la dirección de Miguel Rellán y con la participación de un elenco nunca visto de actores y actrices españoles: Ana Belén, Luis Bermejo, Javier Cámara, Belén Cuesta, Víctor Clavijo, Juan Echanove, Fiorella Faltoyano, Alba Flores, Mario Gas, Emilio Gutiérrez Caba, Julia Gutiérrez Caba, Javier Gutiérrez, Carlos Hipólito, Carmen Machi, Blanca Portillo, Secun de la Rosa, Marina San José, José Sacristán , Camila Viyuela y Pepe Viyuela.

El actor, escritor y dramaturgo Miguel Rellán es presidente de la Sección de Teatro del Ateneo de Madrid y forma parte de  su Junta de Gobierno.  El autor elegido para esta lectura dramatizada, Ramón María del Valle-Inclán es una de las figuras clave en la historia del Ateneo de Madrid, llegando a presidir la institución en 1932 y sucediendo a Manuel Azaña. Durante su escaso año en el cargo, vivió en el mismo Ateneo, en un apartamento ubicado en el edificio de Santa Catalina. Destacado tertuliano en la sala de La Cacharrería, con su característico ceceo, fundó en la institución su propia tertulia, que destacó entre sus contemporáneos como una de las más importantes de aquel Madrid literario de comienzos del siglo XX.

Las actrices y actores participan de manera altruista en la lectura dramatizada como acto de reivindicación de una institución clave en la historia de España, desde su fundación en 1820. Se suman así al proceso de revitalización que la Docta Casa vive desde hace aproximadamente un año. En este periodo, el Ateneo de Madrid ha empezado a recuperar el número de socios (actualmente 2.000), ha logrado equilibrar sus cuentas y está generando actividades culturales de calidad para la promoción de las letras, las ciencias y las artes españolas e internacionales. El bicentenario del Ateneo de Madrid ha sido declarado “Acontecimiento de Especial Interés Público”, y extenderá las celebraciones durante los años 2022, 2023 y 2024.

Diana Navarro estrena EL AMOR FALLA en el Auditorio Nacional de Música el 21 de abril

Diana Navarro protagoniza EL AMOR FALLA que se estrena en el Auditorio Nacional de Madrid (Sala Sinfónica el 21 de abril a las 19:30h). Las entradas están ya a la venta.

DIANA NAVARRO junto a la ORQUESTA CARLOS III
Dramaturgia Pedro Víllora
Director de orquesta Juan Manuel Alonso
Director de escena Alberto Frías
Producción ejecutiva Eva Marco
Prensa Carlos Rivera

SOBRE LA OBRA 

Diana Navarro canta Falla. ¿Qué más hay que decir? Cualquier aficionado entiende lo que supone esta nueva aventura artística de quien es una de las cantantes más admiradas de nuestros días. Manuel de Falla es, en sí mismo, una cumbre de toda la cultura española del siglo XX (de la cultura, sin más). Es el compositor que con mayor audacia y acierto ha consagrado la perfección técnica y la sabiduría más exquisita al cuidado y transformación de las formas populares. Supone para la música algo similar a lo que son Picasso, Juan Ramón, Buñuel o Lorca en sus ámbitos: el punto donde el ayer se reinventa y se desparrama hacia el futuro. Diana Navarro, en su apasionante investigación sobre los géneros escénicos y musicales, tenía que encontrarse con el gran maestro que ilumina la mejor música moderna y contemporánea. Manuel de Falla tuvo dos grandes amores: Dios y la música, el arte y la trascendencia. “El amor… Falla” no es solo un homenaje al artista sino un recuerdo de la persona. Sus sueños de juventud, su sentido de la amistad y de la colaboración con María y Gregorio Martínez Sierra (que le darán trabajo, felicidad e inquietudes), sus ilusiones, sus miedos… Con un repertorio basado en “El amor brujo”, en sus canciones y en otras piezas, y con unos textos que recrean sus vivencias, “El amor… Falla” es un acto de amor a don Manuel de Falla a través de su concepto de la vida, del arte y del propio amor.

SOBRE LA MÚSICA

 En Manuel de Falla se unen – se escuchan – las raíces de la tierra, el amor por lo genuino y una elegancia exquisita. Esta mágica combinación le convirtió, muy rápidamente, en un compositor reconocido en todo el mundo y en el compositor español más universal. Se marchó de España con la amargura de un fracaso, sintiendo la nostalgia de un ambiente más favorable a su música. Viajó a París, capital del mundo cultural por entonces, donde pudo ver, disfrutar, aprender y crear con libertad y éxito, junto a la vanguardia artística y sus amigos Claude Debussy, Maurice Ravel y Paul Dukas, entre otros. Aquellos años le sirvieron para refinar su gusto: saber lo que quería y lo que no quería en su música. Pero mientras disfrutaba de la frenética vanguardia francesa, no dejaba de suspirar por su tierra. Por fin volvió a su tierra en 1914, donde comenzaría lo más granado de su producción. Solo dos años después Diaghilev, el empresario y visionario de los Ballets Rusos, le buscó para componer un ballet genuinamente español: El corregidor y la molinera, que después conoceríamos como El Sombrero de tres picos. Evitando toda la ostentación de los teatros de ópera, su música se centró en lo pequeño pero bueno, auténtico y conectado con la tierra. Este es el espíritu de el Amor Brujo, del Sombrero, de las Canciones Populares. Este es el espíritu de su España, convertido en joyas exóticas, únicas, llenas de un atractivo al que sucumben todas las audiencias. 

REPERTORIO

EL AMOR BRUJO Cuadro 1. La cueva de los gitanos: • Introducción. Escena. • Sortilegio. Danza del fin del día. • Escena. Romance del pescador. Intermedio.

Cuadro 2. La cueva de la bruja: • Introducción. Escena. • Danza del fuego fatuo. • Alucinaciones. Conjuro para reconquistar el amor perdido. Escena. • Danza de la bruja fingida. final.

SELECCIÓN DEL CORREGIDOR Y LA MOLINERA ORACIÓN DE LAS MADRES QUE TIENEN A SUS NIÑOS EN BRAZOS EL PAN DE RONDA QUE SABE A VERDAD EL CORREGIDOR Y LA MOLINERA 1917 – (EL SOMBRERO DE TRES PICOS) EL FANDANGO LAS UVAS LA CENA (LA SEGUIDILLA) LA CANCIÓN DEL CUCO SIETE CANCIONES POPULARES ESPAÑOLAS DANZA 1 DE LA VIDA BREVE

Nace Sing_Us, una nueva factoría musical a medida

El proyecto liderado por Alberto Frías y Eva Marco abarca distintas parcelas del sector artístico desde la producción de espectáculos y la filantropía hasta la gestión de nuevos talentos. Sing_Us Music es una productora y promotora de espectáculos especializada en la creación de un repertorio de carácter polifacético, dinámico y de máxima calidad, que abarca proyectos de música clásica, ópera, teatro, danza, musicales o eventos de gran formato a nivel nacional e internacional.

Nace como productora en el año 2019, cuando sus socios fundadores, Eva Marco y Alberto Frías comienzan a colaborar con un objetivo claro: la adaptación de su pasión, la música, a los diversos formatos y exigencias que requiere su producción, creando espectáculos únicos para promover la cultura musical con una política basada en la calidad y el apoyo a los compañeros y compañeras que forman parte de esta industria. De este modo, y de mano de la orquesta de la Orquesta Carlos III, Sing Us comienza un amplio recorrido por los circuitos teatrales con exitosos títulos que han hecho que la productora se haga hueco en el panorama artístico a grandes rasgos. De sus producciones hay que destacar PAYASO, una obra de teatro musical de Zenón Recalde y José Masegosa, con la que consiguieron tres nominaciones a los premios BroadwayWorld Spain. CARÁCTER, un espectáculo sinfónico donde hacen un homenaje a las grandes piezas musicales que guardan relación con España y sus grandes músicos. THE ROYAL GAG ORQUESTRA, donde se unen a la productora Yllana, para hacer un concierto de música clásica con el humor que caracteriza a dicha compañía de teatro gestual. MARÍA CALLAS – SFOGATO, donde cuentan la vida de la soprano más famosa de la historia con un texto de Pedro Víllora. Sing_Us Music ha sido formada por artistas y para artistas. Para difundir el arte de aquellos que tienen el talento, la pasión e inquietud de enfrentarse a la realidad del mundo artístico. Producimos los espectáculos desde la honestidad y el criterio profesional, respetando siempre a los/las artistas y sirviendo de puente entre el público. Producimos montajes que resultan experiencias enriquecedoras, didácticas y versátiles que conectan con el espectador/a y nos recuerdan que el arte es más que necesario para el ser humano.

Las reseñas de Alberto Morate: La vuelta al mundo en 80 días en un transporte adecuado: el teatro

1872. Julio Verne sitúa la acción en 80 días de ese año. Pero ya es atemporal. Aquel tiempo pasa a nuestra actualidad y nos encontramos la apasionante historia en nuestros escenarios. Conseguir que los espectadores más jóvenes “lean” de esa manera a los clásicos universales. Y si quien nos hace la lectura es la Compañía La Bicicleta, (que, curiosamente, la bicicleta es uno de los medios de transporte que no utilizan Phileas Fogg y Passepartout), y al frente está Ana Mª Boudeguer, en una dramaturgia de Julio Jaime Fischtel, con música y canciones de Ángel y Ricardo Padilla, en el mejor templo de espectáculos para todos los públicos como es el Teatro Sanpol, entonces atesoramos esa cultura y entretenimiento necesarios, La vuelta al mundo en 80 días se nos quedan escasos, porque es una hora y media de sorpresas visuales con las imágenes impresionantes que nos hacen recorrer el mundo entero, porque el vestuario está especialmente bien cuidado, porque la iluminación nos transporta a las noches y los días de aquellos momentos, porque los intérpretes hacen una laboriosa transformación en diferentes personajes y porque nos reunimos en torno a un ambiente placentero al asistir a uno de los mejores espectáculos del panorama teatral madrileño.

Da gusto ver a esos jóvenes espectadores en silencio, riendo, aplaudiendo, atendiendo a la apasionante historia del autor de novelas de aventuras que más nos caló por dentro.

La flema del carácter inglés está a punto de perder los estribos. Pero la necesidad de salir de aprietos, buscar el lado positivo, no venirse abajo por mucho que haya contratiempos, el humor, la buena compañía, e incluso, el amor, hacen que esta ficción nos sirva de ejemplo para la realidad que estamos viviendo.

Hagamos el recorrido de occidente a poniente en el medio de transporte adecuado, es decir, bien sentados, en una butaca de teatro, dejándonos llevar por la alegría, la música, lo que pasó y sigue ocurriendo, percibir con emoción el espíritu emprendedor de quien escribe, adapta, compone, dirige, interpreta y nos presenta la historia ya leída con el máximo respeto, para que nosotros, no pudiendo dar la vuelta al mundo, podamos disfrutarlo.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Las Reseñas de Alberto Morate: EL AVIÓN DE PAPEL

Pasión. Amor por el teatro. Poesía dramatizada. Poetas que interpretan porque las palabras los
encandilan. Hacen una pausa versal para traernos una historia de amistad, de tolerancia, de entendimiento entre los pueblos. Alguien puede pensar que no están bien de la cabeza. Pero, en realidad, son pájaros libres de estrellas en el día.

Vuelan entre nubes sin caricias. Sueñan, ríen, viven, caminan sobre las aguas e imaginan. Eso les hace fuertes, eso les hace seres de luz que se cuelan por cualquier grieta. Puede que no duerman, porque en la soledad de su estudio escribirán poesía. O relatos de gente solitaria, o escenas de vida cotidiana hecha de lágrimas y sonrisas.
Quieren llevar la cultura en sus brazos, en la verdad de su corazón, no pueden conformarse con una vida anodina. Y, una tarde, deciden coger un texto teatral, El avión de papel, que habla de solidaridad, de un mundo sin fronteras, de compartir, de amistad, de conciencia social,… y siendo poetas, que no actores, se unen en ese proyecto común y lo llevan a escena y lo depositan en su interior para ser casi perpetuamente niños y niñas que son inocentes, que aún tienen la esperanza de un mundo sin odios, ni guerras, ni rencillas. Val Marchante, Maribel Domínguez, Luis Compés, Anita Wonham, Ciri Luis Álvarez, Ana Ortega, Estrella Fernández, Margarita Campos, Marisa Górriz, que se dejan guiar por este que les escribe, Alberto Morate.

Ha sido un esfuerzo considerable, pero no más que el esfuerzo que hacen otros en sus
trabajos. La diferencia es que aquí se hace por gusto, por afición, por necesidad de expresión,
por creer que la cultura y el arte sí hacen mejores personas, sí educan y conciencian hacia una
sociedad más equitativa y una naturaleza más vigorosa, porque son personas buenas, porque
brillan con su emoción y eclipsan la crispación de una forma de vivir individualista.
Animo desde aquí a que se haga teatro, a que se escriba poesía, a que se canten canciones, a
que se baile sin pudor, a que se pinte, a que se lea, a que se escuche y se expresen sin
cortapisas. Que no falten nunca estas iniciativas, las de la amistad y la alegría.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.