“Todas las noches de un día” de Alberto Conejero, ganadora del III Certamen para textos teatrales de la Asociación de Autores de Teatro

La entrega del Premio, dotado con 3.000 euros, tendrá lugar en el acto de clausura del XVI Salón internacional del libro teatral que se celebrará en Matadero Madrid del 6 al 8 de noviembre de 2015.

La Asociación de Autores de Teatro ha convocado el III Certamen para textos teatrales dirigido a los miembros de la AAT con el objetivo de estimular la labor de creación de sus asociados.

Se presentaron bajo plica un total de 53 originales y el jurado estuvo formado por Elena Cánovas (autora y directora teatral), Carmen Dólera (autora y directora teatral), Iñigo Guardamino (autor y director teatral) y Miguel Signes (autor teatral).

El jurado destacó: “La altura poética de la obra que, con un dominio ejemplar del lenguaje y de la estructura teatral, crea una atmósfera irreal y mágica, un universo cerrado que enmarca una historia conmovedora de amores imposibles e incomunicación”.

El XVI Salón Internacional del Libro Teatral se celebrará de nuevo en Matadero Madrid, del 6 al 8 de noviembre.

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Organizada por la Asociación de Autores de Teatro de España –que este año cumple 25 años-, vuelve la cita anual con el libro teatral que reúne de 30 a 50 expositores entre editoriales, librerías, asociaciones, centros de documentación y entidades culturales; los autores firmarán y presentarán sus libros; un amplio elenco de actores y directores de escena abordarán la dramatización de más de 25 obras breves de autores españoles, dirigidas a niños, jóvenes y adultos; el concurso de escritura Teatro Exprés, abierto a todo aquel que desee participar; y mesas redondas, debates, entregas de premios, encuentros de autores con traductores… Se estima, según cifras de pasadas convocatorias, que en total visitarán el Salón, con entrada libre durante sus tres días de duración, unas 7.000 personas. Toda una fiesta del libro teatral. Porque el teatro también se lee.

Biografía del premiado

Alberto Conejero (Jaén, 1978) es licenciado en Dirección de Escena y Dramaturgia por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid y doctor por la Universidad Complutense de Madrid.

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Es autor de los siguientes textos dramáticos: Todas las noches de un día, ganador del III Certamen de Textos Teatrales de la AAT; La piedra oscura, estrenado en el Teatro Solís de Montevideo, en el Centro Dramático Nacional de Madrid, en el Teatro de Arte de Moscú y en el II Festival de Teatro Español de Londres, Premio Ceres al Mejor Autor 2015 y publicado por Ediciones Antígona; La extraña muerte de una cupletista contada por su perro, publicado en II Laboratorio de Escritura Teatral de la Fundación Autor; Cliff (acantilado), ganador del IV Certamen LAM 2010, publicado por Fundación Autor y estrenado en Buenos Aires y en Madrid; Ushuaia, Premio Ricardo López de Aranda 2013, publicado por la Asociación de Directores de Escena; Húngaros, seleccionado para el XI Festival de Dramaturgia Europea Contemporánea de Chile 2011, Premio Nacional de Teatro Universitario 2000 y publicado en Primer Acto.

Asimismo es autor de diversas traducciones y dramaturgias: Retablo de peregrinos para Las huellas de la Barraca 2010; El premio del bien hablar de Lope de Vega, La barca del infierno de Gil Vicente; El banquete (Fringe 2013); El examen de los ingenios de Juan de Huarte (Festival Almagro Off 2013) y La mujer del monstruo (Frinje 2015). Y de los libretos de los espectáculos musicales Versa est estrenado en la Catedral de Ávila en 2011 y La chica del XVII o el corral de los cuplés para el Corral de Comedias de Alcalá de Henares en 2011.

El minuto de Luis Bermejo

Si queréis tener una experiencia teatral única sólo os puedo recomendar que corráis a la Sala Pequeña del Español. Sobran los adjetivos, los calificativos a un espectáculo soberbio, kamikaze y con un halo poético que sobrecoge. Un texto de José Ramón Fernández, pulido por Fernando Soto​ para conseguir un trabajo de Luis Bermejo que estremece, ¿Sabes esa sensación mágica cuando dejas de ver al actor y ves al personaje descarnado en escena? Poco más o menos es lo que ocurre en El Minuto del Payaso. En este minuto en que tiene que demostrar nuestro protagonista que es capaz de hacer un número que la audiencia de un late show pueda ver una y otra vez, Bermejo despliega todo su arco emocional en un trabajo medido al detalle, aunque siempre pueden irse en mitad de la función unas ancianas con mucho calor y acompañarlas hasta la puerta con sumo desparpajo… Cosas del directo… y de las envidiables tablas de este actor-payaso de excepción. Y tras hacernos reír en plan destroyer, este payaso que echa todas las culpas de sus males a Miliki, nos deja clavados en la butaca en esta nueva producción del Teatro del Zurdo. Una sola cosa más para acabar: Papapancho. Y no, no me he vuelto loco, sólo me he dejado llevar por El minuto del payaso.

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“Los Caciques” encabeza los estrenos teatrales de octubre

El estreno de Los Caciques de Carlos Arniches es el plato fuerte de una cartelera a la que volverá Famélica. Delirare, El Principito y Constelaciones completan el menú para el mes que viene.

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Un momento de los ensayos de “Los Caciques”.

Estrenos

Delirare (Del 1 al 4 de octubre en el Teatro Galileo)

DELIRARE sucede en la cubierta de un transatlántico del Crucero Antillas y Caribe Sur , que como destino final tiene la pequeña isla Curaçao, situada en la costa occidental de Venezuela. Delirare es el nombre de buque que surca este océano inmenso. Sobre esa cubierta, cada noche, aparecen y desaparecen como por arte de magia pasajeros y miembros de la tripulación que velan el sueño de sus clientes.

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Famélica (A partir del 8 de octubre en el Teatro Lara)

Si tu trabajo no te apasiona,si tu trabajo no coincide con tu pasión, si tu trabajo te parece desagradable pero inútil, un gesto, una mirada, una palabra pueden en cualquier momento traicionarte (Juan Mayorga)
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            Los Caciques (Del 9 de octubre al 22 de noviembre en el Teatro María Guerrero)
Érase una vez, en una ciudad de España, un partido político y su alcalde llevan más de treinta y cuatro años ejerciendo el caciquismo y la corrupción. Se les notifica la llegada de un inspector del gobierno, que debe analizar sus cuentas. El alcalde siguiendo su tendencia natural, se propone comprar la voluntad del inspector con todo tipo de agasajos, homenajes, regalos y dinero. Sin embargo, aparecen en la ciudad un sobrino y su tío, con intención de solicitar la mano de la sobrina del alcalde. Éstos son confundidos por el inspector del gobierno, provocando todo tipo de divertidos malentendidos.
Marisol Ayuso y Fernando Conde lideran el reparto coral de
Marisol Ayuso y Fernando Conde lideran el reparto coral de “Los Caciques”.

Continúan en cartel

San Bernardo (Domingos en el Teatro del Arte)

Todo se prepara para la cena de prejubilación forzosa por privatización de Andrés como conductor del metropolitano, el padre de una familia de clase media española. La Selección Española de Fútbol se enfrenta a Holanda en el primer partido del Mundial de Brasil. Mara, la madre, utiliza de nuevo sus dotes culinarias como amalgama de una hipócrita vida familiar de arraigada tradición católica. El regreso al hogar de Bobby, el hijo pequeño, desata las pasiones familiares. Solo queda la estación de San Bernardo como imagen para unos recuerdos y unas ilusiones no realizadas.

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Constelaciones (De jueves a domingo en los Teatros Luchana)

Una tarde cualquiera. Marianne y Roland se encuentran en una barbacoa. Ella es física cuántica, él, apicultor urbano. A partir de ese instante las posibilidades serán infinitas. El libre albedrío, la amistad, la teoría del multiverso cuántico, el amor y la miel se unirán para crear infinitos universos y descubrir el secreto de la inmortalidad. En el amor las posibilidades son infinitas, imagina lanzar un dado seis mil veces  en los Luchana.

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El Principito (Sábados a las 16:30h en el Teatro Cofidis Alcázar)

Un espectáculo creado por el reconocido bailarín y coreógrafo internacional José Tirado, con un elenco de altísimo nivel, adaptado al lenguaje y sensibilidad de los niños a partir de 4 años  y dotado de una forma teatral que se integra plenamente en la coreografía revelando la historia del Principito con todos los mecanismos escénicos disponibles: teatro, danza, canto y audiovisuales.

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Abierto calendario de prensa

Desdemibutacacom@gmail.com

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El 8 de octubre vuelve “Famélica” de Juan Mayorga al Teatro Lara

La obra se podrá disfrutar los días 8, 15, 22 y 29 de octubre, 12 y 19 de noviembre en el Teatro Lara

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Si tu trabajo no te apasiona, si tu trabajo no coincide con tu pasión, si tu trabajo te parece desagradable pero inútil, un gesto, una mirada, una palabra pueden en cualquier momento traicionarte. Si así fuese, en cualquier momento podrías ser convocado a cierto proyecto cuyo nombre no puedo por ahora desvelar. El nombre quizá te parezca inadecuado, pero ¿qué importa cómo se llame si por fin vas a ser feliz allí, ¡en tu puesto de trabajo!? Mientras tanto, mientras llega el momento de que seas convocado, te invito a ver “Famélica”. He escrito esta obra para la compañía La Cantera, en diálogo permanente con Jorge Sánchez y sus estupendos actores, quienes han ido levantando teatro a partir de esbozos garabateados en el reverso de cuadernos contables, a partir de borradores llenos de tachones que pergeñé en horas de melancolía en medio de la euforia de los mercados, a partir de esquemas cuya famélica base es una vaga intuición acerca de lo que temes y deseas y ocultas. Acerca de lo que temes y deseas y ocultas cada mañana cuando ves ante ti las puertas del edificio corporativo.

Juan Mayorga

ABIERTO CALENDARIO DE PRENSA

Carlos Rivera Díaz
Desdemibutacacom@gmail.com

La Firma Invitada: Peris Romano, el hombre detrás del éxito de “Los Miércoles No Existen”

Creo que la intrahistoria y el proceso de trabajo que hay detrás de Los miércoles no existen ha sido muy poco convencional, y si llego a saber todo lo que iba a ocurrir en estos 3 años, hubiera ido acompañado de una cámara de manera permanente. Tendría un documental de lo más interesante, un viaje humano y profesional, culminado ahora con el estreno de la película y el arranque de la quinta temporada sobre las tablas.

Trataré de contar la versión corta de la historia, a ver si me sale.

A mediados de 2012, en plena crisis, termino de escribir el guión de la que esperaba fuera mi segunda película. En ese momento el sector está descolocado, todo es incertidumbre y las perspectivas no son buenas. No es que no se produzca cine, pero se hace con cuentagotas. Sólo algunos privilegiados levantaban sus proyectos. Si yo quería ser uno de ellos, tenía que encontrar la manera de llamar la atención.

En pleno boom teatral, con el nacimiento de nuevos espacios y un público receptivo a nuevas propuestas, me surge la posibilidad de adaptar mi guión a un escenario. Era la primera vez que hacía teatro, así que con respeto, pero sin miedo, me lance. En esos momentos era la mejor manera de enseñar mi historia. Trataría de hacer “en directo” la película que tenía en la cabeza. Pensé que así, tras leer mi guión, el posible productor podría visualizarla y diferenciarla (o no) del resto de propuestas que le llegaban.

Os ahorraré el proceso, pero el resultado o lo que me salió de un “ya que me pongo” fue: dos repartos en días alternos de jueves a domingo, 12 actores, 2 músicos, un mismo texto y dos maneras de interpretarlo. El tono de uno de los repartos seria más Indie, intimista, tipo Sundance. El otro comercial, a por la comedia taquillera. Ah sí, y música en directo. Y ya que nos ponemos que canten los actores. Bailar no mucho, que siempre queda mal.

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Es decir, podías ver un mismo guión, interpretado de dos maneras muy diferentes, pero que funcionaban y tenían sentido. Nadie se imitaba, todos hacían una versión de su personaje. Incluso el repertorio de los músicos cambiaba dependiendo de si actuaba con un reparto u otro. Podías ver la versión “Indie” con música comercial y la versión “taquillera” con Indie-pop, y en cuanto cambiaba un actor todo era nuevo, diferente, pero con el mismo resultado satisfactorio. A estas alturas ha habido múltiples versiones y todas han sido únicas.

En fin, me salto los pormenores de lo que supuso para todos aquello en ensayos, logística, tiempo, desgaste y voy directo al balance de lo que teníamos antes del estreno: propuesta arriesgada, 6 únicas semanas en una pequeña sala fuera de circuito y recién inagurada (la desaparecida El Sol de York). Actores conocidos, otros menos y sin contar familia y amigos, las redes sociales como única plataforma de lanzamiento… ¿Quién coño va a venir a vernos? Como algunos espectadores decían, ¡era una puta Gynkana!

Pero el milagro ocurrió.

Arrancamos un 21 de marzo de 2013, y desde el primer fin de semana nos vimos superados. De las 170 localidades que tenía la sala, agotamos todas casi a diario durante las primeras 6 semanas. Y fue a más. El boca a boca crecía y ampliamos nuestra estancia hasta un total de 13 semanas, lo que nos puso en el mapa y dimos el salto al circuito comercial. Al Teatro Lara, nada menos. Donde seguimos creciendo.

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El resto, dejando a un lado los momentos malos y bajonas habituales, también os lo podéis imaginar.

Desde entonces han sido 5 temporadas en Madrid, hemos visitado más de 20 ciudades y han visto la función cerca de 90.000 espectadores.

Los miércoles no existen ha sido un “work in progress” increíble. Ha sido un trabajo vivo y en continua evolución. No es habitual tener la oportunidad de corregir o pulir un texto tanto viendo los avances función a función; o tener a más de 20 actores exprimiendo las historias y los personajes, aportando su impronta y además poder elegir lo mejor de todos ellos; o probar semana a semana lo que has trabajado con el público que te “señala” donde aciertas o fallas, donde se divierte, se aburre o se emociona.

Todo nos superó tanto, que nunca llamé a un productor para que fuera a ver la función. Al final vinieron ellos y aquí estoy, hablando de la película. ¡Quien me lo iba a decir!

Mirando atrás y tratando de analizar lo sucedido lo más objetivamente posible (si eso puede ser), creo que el éxito de Los miércoles no existen se debe a la conexión con lo que contamos y cómo lo contamos. Le hablamos de tú a tú al público. Todo lo que le sucede a los personajes en el escenario es verdad y el espectador de manera inevitable acaba empatizando, conectando e identificándose.

En los tiempos que corren la gente necesita golpes de realidad desde un punto de vista optimista a la vez que realista. Sí, hay drama, pero también mucha comedia. Es una manera diferente de contar la vida. O la menos, mi manera, la nuestra, la de los miércoles…

Creo que la adaptación al cine no solo cuenta una historia, si no que además reúne y refleja en la pantalla lo que ha sido toda esta experiencia. Es el resultado del trabajo de mucha gente y, estaré agradecido eternamente a todos los que empezaron esto conmigo.

Gorka Otxoa, Irene Anula, Luís Callejo, Daniel Guzmán, Javier Rey, William Miller, Mónica Regueiro, Maite Pérez Astorga, Armando del Río, Ester Rodríguez, Alberto Matesanz, Bárbara Grandío, Eva Ugarte, Marta Solaz, Diana Palazón y Dani Muriel.

Gracias a todos ellos y muchos más, los miércoles existirán para siempre.

Junto a María León en la adaptación cinematográfica.
Junto a María León en la adaptación cinematográfica.

“Los Caciques” según Ángel Fernández Montesinos

Entre la colección de sainetes, farsas y comedias creadas por Don Carlos Arniches, (Alicante, 11 de octubre de 1866- Madrid 16 abril de 1943) siempre me interesaron, entre toda su producción, dos títulos que alcanzaron centenares de representaciones en su época y que contienen una profunda crítica social: La señorita de Trevélez y Los Caciques, esta última, estrenada en el Teatro de la comedia de Madrid en 1920.

¿Porqué vuelven ahora a los escenarios Los Caciques? La respuesta es bien sencilla, por su rabiosa actualidad. En la misma raíz de la obra, en su temática reside su actualización. Es una comedia de enredo pero con una soterrada crítica social y política, donde se demuestra, una vez más, que el humor es un poderoso instrumento para combatir los defectos de una sociedad. Cuando escribe Carlos Arniches la comedia, en su reparto figuraban 23 personajes. En aquellos años los dueños de los teatros, que a la vez eran empresarios de compañía, solicitaban a los autores obras destinadas para las compañías numerosas llamadas: Compañía Titular. Eran otros tiempos…. Yo, años más tarde tuve el privilegio de dirigir en el 2001, una versión tradicional de esta comedia, subrayada con los trajes y escenografía de Antonio Mingote.

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Pero los tiempos cambian. ¿Cómo hacer que Los Caciques puedan volver a la escena, con su humor, sus personajes y su sátira feroz? Escribiendo una nueva versión respetando el espíritu del autor, conservando los mejores diálogos, sus principales personajes y eliminando otros pero no sus parlamentos. Siguiendo, en fin, su trama, siendo totalmente fieles a la obra de Arniches para demostrar, una vez más, que el humor es un instrumento tan válido como otros para elaborar una profunda crítica social desde el escenario.

Imaginen una ciudad de España, una cualquiera, en la que un Ayuntamiento administra el dinero de los contribuyentes de una manera digamos “ligera” y evidentemente “corrupta” y sigamos imaginando que un buen día, anuncian la llegada de un Inspector enviado por el Gobierno para revisar las cuentas… Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia…

Los caciques divierten dejando una reflexión, como dice el protagonista al final de la obra: “Los españoles no seremos felices, hasta que no acabemos de una vez para siempre con Los Caciques.”

La Firma Invitada: Javier de Dios López

Si el talento es un don y las aptitudes se educan, la técnica se aprende. Y al hacerlo potenciamos el talento y mejoramos nuestras aptitudes.

El curso pasado, en su primera sesión, presenté el Máster en Escritura Dramática a los alumnos como un espacio de creación en el que íbamos a poner sobre la mesa todos los recursos, todas las herramientas que conforman la técnica de la escritura teatral. ¿Con qué fin? Con el fin de conocerlas, ejercitarlas en la práctica y valorarlas a la hora de elegir las más propicias para contar la historia que necesitamos escribir.

Porque de eso se trata, de escribir teatro, de plasmar en forma dramática lo que vive en nuestra imaginación y necesitamos contar.

Las guías de nuestro viaje serían los grandes textos y dramaturgias de la Historia del Teatro, y nos acompañarían la valiosa orientación de especialistas universitarios y el magisterio de un impresionante equipo de autores y autoras en activo que conducirían a los alumnos por los caminos de la creación, de tú a tú, trabajando mano a mano las ideas que surgieran tanto en clase como fuera de ella para ir dando forma al proyecto de cada uno, a la obra personal y única.

Estamos a punto de iniciar la II edición del Máster en Escritura Dramática que comienza en octubre y lo hacemos con esos mismos planteamientos. Organizado desde la Asociación de Autores de Teatro de España y la Universidad de Alcalá, con la colaboración inestimable de Fundación SGAE, el Máster vuelve a contar con un gran equipo que, junto al hecho de ser el único máster dedicado exclusivamente a la escritura teatral, hacen de él una propuesta única. A falta de confirmar algunas participaciones, los alumnos del curso 2015-16 tendrán como profesores a (por orden alfabético) José Luis Alonso de Santos, Jesús Campos, Alberto de Casso, Alberto Conejero, Maxi de Diego, Blanca Doménech, Yolanda Dorado, Juana Escabias, Julio Escalada, Eduardo Galán, Guillermo Heras, Juan Pablo Heras, Fernando J. López, Santiago Martín Bermúdez, Ignacio del Moral, Berta Muñoz, Antonio Onetti, Yolanda Pallín, Ignacio Pajón, Manuel Pérez, Julián Quintanilla, Mar Rebollo, Laila Ripoll, Juan Carlos Rubio, Susana Sánchez, Pedro Víllora y quien firma estas palabras. Como coordinador del Máster, para todos ellos no tengo sino agradecimiento por su generosidad y entrega a este proyecto tan especial.

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Allá vamos un curso más. Como novedad, este curso añadimos a la modalidad presencial la posibilidad de cursar el Máster online. Invitamos a subir a bordo a todo aquel que, de un modo u otro, ame la palabra sobre el escenario y quiera hacer de ella el medio de expresión de su imaginación.

(Información completa sobre el Máster en Escritura Dramática en www.aat.es, el plazo de preinscripción se acaba de ampliar hasta el 25 de septiembre)

Sergio Peris Mencheta: Las renuncias en pos del sueño americano

“Te queremos volar a Los Ángeles, Sergio”. En junio, hace una prueba para una serie americana. Para el director de Continuidad de los parques es una más: “He hecho unas 20 en los últimos cuatro años”. Cuando estaba en el Festival de Almagro- donde se quedó literalmente afónico por el calor extremo del paraje manchego- recibió una nueva llamada. Querían que hiciese una nueva prueba. Ya de vuelta en Madrid, con la ayuda del actor Mario Tardón, grabó una escena que entusiasmó a los responsables de la serie Snowfall. Y entonces, llegó la llamada que cambió todo: “Cuando pienso que estoy dentro de la serie me doy cuenta del marrón que tengo encima con tantos proyectos teatrales en marcha en España”. Hablamos con el actor y director en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, donde participó en el ya clásico ciclo “Noches de la Biblioteca”.

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Lluvia Constante en los Teatros del Canal, el primer escollo. Sergio Peris Mencheta lleva una temporada intensa: “Inconscientemente, me he hecho un sitio como actor, creador y director en España”. Entre los proyectos que más alegrías le han dado está este texto en el que ha compartido escenario con Roberto Álamo bajo la dirección de David Serrano. Cuando se retrasó el rodaje del piloto de la serie, Peris Mencheta lo tuvo claro y decidió renunciar a la serie. Fue Jorge Culla, el intendente de los Teatros del Canal, donde se iba a reponer la obra, quien le hizo cambiar de opinión: “Suspendemos, no puedes renunciar a la oportunidad de tu vida”. Fue entonces cuando el actor y director decidió escribir una carta al espectador que ha sido un éxito viral sin precedentes:

Querido Espectador.

En octubre de 2014 estrenamos LLUVIA CONSTANTE en la Sala Verde de los Teatros del Canal. Un viaje maravilloso en el que me embarqué junto a Roberto Álamo y David Serrano. Y el camino ha sido un goce, entre gente que entendemos el TEATRO como un vehículo para cambiar las cosas, dentro y fuera de uno. Hacer reír y llorar, pero también hacer reflexionar y cuestionarnos. Tratamos de elegir las obras que muestran nuestros ángulos muertos, que nos ponen al borde del acantilado, que nos alertan como seres humanos sobre nuestro comportamiento, nuestros valores, nuestros miedos, nuestros deseos, y en definitiva sobre el camino que vamos haciendo al andar en este mundo que vivimos y en este momento que nos ha tocado vivir. Y siempre me pregunto si la elección responde al afán de intentar que tú –Espectador- te veas en las mismas y te hagas preguntas; o simplemente recurrimos a ella con un afán psicoterapéutico más “onanista”…

Elegí ser actor por dos razones:

1-para contar historias que mejoraran el mundo

2-para que papá y mamá me quisieran más

Más allá del miedo evidente de saber si podría comer de esto, estas 2 razones desde el principio dibujaron ante mí 2 caminos.

El primer camino es el más divertido. Es el que te recuerda al niño que fuiste, que “jugaba a que era”, y que jugaba en general. Que se ponía el mundo por montera y encontraba a todos en uno mismo. Sin pudor. Sin miedo al fracaso. Sin buscar el éxito. Y lleno de mí. El investigador y el investigado. El preguntador y la respuesta. El “mundo en pelotas”, como me gusta pensar. La vida en el escenario de la misma vida. Momento a momento.

El segundo camino es el que me empuja a estar a la altura (no sé muy bien qué altura). A ser un “buen” actor. A pensar en mi “carrera”. A compararme con otros. A mitificar. A estar guapo. A brillar. A ir a fiestas, estrenos, festivales, show-rooms, alfombras… El segundo camino es el que está lleno de necesidad de reconocimiento, de halagos, de googlear mi nombre, de disfrazar mis carencias… Y en definitiva, de soñar con recoger el premio y llorar dando las gracias a papá y mamá por engendrarme. Ese camino está repleto de flashes, de opiniones, de guiños, en el mejor de los casos. O al menos está lleno de la búsqueda de todas esas cosas. Y ese camino en realidad está asfaltado y se llama “autovía”. Y pretende llevarme más y más rápido a un lugar que no existe. De hecho siento que ese camino me pone todo el rato fuera de mí: “qué dirán, ya no me llaman, ya no gusto, me ven gordo, me criticaron, salí parpadeando en la foto”,… etcétera, etcétera…¡Mucho etcétera!… En ese camino me vacío de mí, y me lleno del personaje que los demás crearon a partir de aquella frase que dije, de aquel personaje que interpreté, de aquella novia que tuve, o de aquel polémico discurso… Y ese camino de búsqueda del éxito (o sea: de insatisfacción permanente), inevitablemente, yo lo relaciono con Hollywood. Huelga decir por qué. Estos dos caminos, lejos de ser compatibles, son como aceite y agua, y cuanto más poder toma uno, más desaparece el otro. (Este capítulo da para mucho, pero no me enrollo más al respecto.) Y huelga decir también que ambos caminos son de paso obligado. Y de la cantidad de kilómetros que recorra en uno y en otro depende mi carrera, mi éxito, mis premios, mi dinero, mis portadas, mis seguidores en redes,… pero también mi entrega, mi conexión con lo que pasa en el mundo, mi conexión con lo que me pasa a mí, y creo que mi felicidad. Entre otras cosas, ser actor me obliga, consciente o inconscientemente a combinar estos dos caminos. Y uno trata, denodadamente de encontrar la fórmula para que aceite y agua congenien.

En este momento de mi vida el TEATRO se ha terminado de convertir en el vehículo sobre el que viajo por el mundo. El camino que elegí. Como actor, allí me toca vaciarme de mí un buen rato para dejar entrar al personaje que escribió el autor. Y como director, allí pongo en juego mi punto de vista y mis ganas de compartir la vida contigo, Espectador. Y hace rato que esto me hace plenamente feliz.

Hace una semana recibí una llamada “del otro lado del charco” con una proposición de trabajo como actor de esas que uno “no puede dejar pasar”. El problema es que las fechas de rodaje coinciden de lleno con las fechas de LLUVIA CONSTANTE en el Canal. He estado peleando con producers, showrunners, managers, agents y Studios para tratar de hacerles entender que yo, antes de que me “descubrieran” ellos, ya existía. Y que tenía mis compromisos. Que muchos podían caer, pero que había que respetar esos 4 días que ya estaban anunciados en los Teatros del Canal. Finalmente hablé con Jorge Culla (Intendente de los Teatros del Canal), y le conté lo que estaba pasando. Tanto él como Albert Boadella (Director de los Teatros del Canal) entendieron que no podía dejar pasar esa oportunidad, y hablaron ellos mismos con los producers, showrunners, managers, agents y Studios de marras, y decidieron, ante la imposibilidad absoluta de aplazar el rodaje, anular las funciones para que pudieran contar conmigo y no buscaran a otro. Mi infinita gratitud hacia ellos.

En estos 7 días de estrés y negociaciones para defender que respetaran “mi” TEATRO, me he dado cuenta de que mi “ahora” (antes de la llamada de EEUU) es el mejor momento de mi vida. En lo personal y en lo profesional. Me gano la vida haciendo TEATRO. Es más: me la gano haciendo el TEATRO que yo quiero hacer, rodeado de la gente que lo entiende como yo, y a la que quiero. A bordo de un Barco Pirata pequeño pero matón, cuento las historias que me laten como director, y me meto en la piel del personaje que me late como actor. Y a ti, Espectador, la propuesta, por lo general, te gusta. Y disfruto el camino (que es el secreto de la felicidad, dicen).

Te escribo esta carta para despedirme de ti. Por un rato.

También para darte las gracias por vivir el TEATRO. Por comprar esa entrada. Por confiar.

Pero sobre todo para pedirte disculpas por haberte “traicionado” y haber tomado ese tren del que tantos hablan. Ese tren que “no se puede NO coger”. Y no tener que arrepentirme en el futuro de no haberme subido cuando tuve la ocasión. Ese tren que estoy seguro que no me hará más feliz de lo que me hacen, hoy, las tablas, y cuyas vías discurren por el segundo camino, claramente.

Espero que al menos sí me sirva para seguir haciendo camino y, en el mejor de los casos, no pierda de vista por la ventanilla el sendero de la alegría. Te aseguro que no cesaré en mi empeño de mezclar aceite y agua.

Disculpa, una vez más. I owe you one.

Hasta pronto.

Sergio Peris-Mencheta

En Montgat, a 28 de julio de 2015.

La Joven Compañía de Teatro Clásico, la gran renuncia: “Para mí, el gran sacrificio es no poder hacer el proyecto de la Joven Compañía de Teatro Clásico. No lo voy a poder hacer. Creo que entienden, pero no comparten mi elección. Me va a dar pena esa renuncia”. El actor y director que siente el teatro como algo que le “alimenta el alma” siente que traiciona a su parte más creativa con esta renuncia. El que llegara a ser Capitán de la Selección Juvenil de Rugby y que comenzó en el teatro por una chica, vivió las mieles del éxito desde bien joven con la serie Al Salir de Clase, aunque ahora sea el teatro su gran amante artística y vital. También por el camino ha tenido que renunciar a dos películas: Que Dios nos perdone, cinta de Rodrigo Sorogoyen con Antonio de la Torre y Roberto Álamo y a la película interactiva francesa L’ Araignée Rouge (La araña roja), en la que los espectadores eligen el final mediante una aplicación de móvil.

Love Ranch, el otro sueño americano de Peris Mencheta: “Es algo así como lo que le ha pasado a Óscar Jaenada con Cantinflas“. El actor hizo una película con Hellen Mirren que nunca llegó a España. En sus palabras: “Tiene que ver con los paquetes de compra de las majors. Si entras en uno se estrena, si no no”. En este sentido, el también director tiene la espinita clavada de que las 6 películas que ha hecho en Francia como actor no hayan llegado a España: “Tienes que tener un golpe de suerte para que se estrene el trabajo que haces fuera aquí.  Parece que la marca España sólo sirve para el fútbol y no para el arte”.

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Barco Pirata sigue con viento en popa y a toda vela. Está ensayando La Puerta de Al Lado como director y en cuanto termine de grabar el piloto volverá justo a tiempo para terminar de dirigirla y estrenarla. La serie no retomará el rodaje hasta marzo, por lo cual en noviembre estrenará en Avilés la obra: “Me lo mandó Julián Quintanilla, me encantó y lo traduje”. Como actor le veremos también en un episodio de la celebrada El Ministerio del Tiempo.

Ángel Fernández Montesinos, director de LOS CACIQUES. Una vida entre cajas.

Ángel Fernández Montesinos, director de Los Caciques. Una vida entre cajas.

Cerca de la ‘teatral’ Plaza de Santa Ana se esconde un pequeño santuario privado para los amantes del musical. La casa de Ángel Fernández Montesinos se presenta ante nuestros ojos como una suerte de templo de culto al musical. El salón de su casa esconde joyas como los carteles originales de los musicales que, como avezado espectador, ha visto en medio mundo. Abre una puerta y empiezan a salir recuerdos de una vida dedicada a las tablas. Su dedicación y entrega al teatro ha sido tal que pocos directores pueden presumir de una carrera tan apabullante y, sobre todo, tan diversa. En sus 170 montajes hay musicales, zarzuelas, comedias, dramas e incluso intrigas policíacas. Lo mejor es no extenderse más en esta introducción. Las palabras de Fernández Montesinos les trasladarán a una época en que TEATRO se escribía con letras mayúsculas. Una larga y apasionante conversación con el Presidente de Honor de la Asociación de Directores de Escena,  que resumimos DESDE MI BUTACA. Arriba el telón. Recuperamos esta entrevista de 2013 con motivo de las representaciones de Los Caciques del 9 de octubre al 22 de noviembre en el Teatro María Guerrero.

Foto de José Carlos Nievas.

Foto de José Carlos Nievas

En unos días se reconoce su trayectoria en el clásico en el Festival de Almagro, ¿Tiene alguna idea de lo que le espera?

La verdad es que no. Sé que han llamado a un gran colaborador y amigo como es Alejandro Navamuel, pero poco más te puedo decir. Yo fui pionero en el tratamiento del verso. De hecho, vine a Almagro antes de que se fundase el festival como tal. Monté allí El castigo sin venganza para TVE hace 38 años con Paco Valladares en el reparto. Al año siguiente hicimos Égloga con Valladares y Sancho Gracia. Viendo el éxito de la iniciativa televisiva de esos dos años, se decidió crear este maravilloso festival en el que hoy tengo la suerte de que se me homenajee.

El Festival de Almagro reconoce su labor con el Teatro de Títeres con una exposición, ¿Cómo recuerda aquella época?

-Se levanta por primera vez y abre uno de los armarios del salón. De sus puertas saca los vinilos de los espectáculos del Teatro de Títeres en los que presume de haber tenido a colaboradores como Pepe Hierro-

Yo no hacía espectáculos infantiles, sino familiares. Luego repetían los padres sin los niños. Fíjate si nos adelantamos. Estaban los actores dando las letras antes de la función en La pandilla va al teatro. Teníamos hasta un teclado humano y un número sobre el maquillaje teatral. Ensayábamos incluso los aplausos. Le dábamos mucha importancia a la música. La feria del Come y Calla la llegamos a estrenar en París con orquesta en directo. Además con obras como La pandilla va al teatro creo que incentivamos el interés de los más pequeños de la casa por las artes escénicas.

Según leía en sus memorias, el término “teatro musical” o “comedia musical” tardó en asentarse en España…

Si ponías “comedia musical” la gente lo asociaba a peliculitas musicales que se hacían en la época. No entendían el término. Se estrenó Al sur del Pacífico con Tamayo de director considerándola como “zarzuela”. A la revista se la llamaba “fantasía cómico lírico bailable”. Siento que de alguna forma yo he contribuido a la afición por el género. Ten en cuenta que de Mamá, quiero ser artista hicimos 1600 representaciones y de Por la calle de Alcalá más de 2500 representaciones…

¿Son esos espectáculos precisamente los más especiales de su carrera?

Hay muchas entre mis más de 170 obras, pero es cierto que fueron muy especiales.

Por la calle de Alcalá sirvió para recordar cómo era la revista, que parece que nadie se acordaba ya. Contábamos la historia de la revista complementándola con la del traje. No vestía la gente igual en cada época, como en la vida real. Era un documental. El éxito era contar cómo había variado por la censura. Era un espectáculo con un hilo argumental, no una mera sucesión de números musicales de fantasía.

Con esa obra vivieron el “trago amargo” del incendio de la discoteca Alcalá 20…

Teníamos vendido todas las navidades. Del teatro no se quemó nada. Entramos al teatro y vimos que todo estaba bien, pero hubo 82 cadáveres en la sala de fiestas.

Mamá quiero ser artista era una comedia musical al uso con esas escaleras tan características que subían y bajaban. Utilizamos música de la época y cuatro números nuevos incluido el famoso Mamá quiero ser artista o el número de presentación de Concha. La fórmula era nueva y ella lo considera la cima de su carrera.

Una escena de

Y tras contar la historia de la revista y el bolero, se le ocurrió crear Estamos en el aire, un musical sobre la historia de la radio…

Lo escribí con Arteche. Coincidió que cuando lo teníamos listo, Cope quería hacer un espectáculo para conmemorar los 100 años de la radio. Todo ello basado en mis recuerdos infantiles y juveniles. Era oyente de Radio Murcia. Recuerdo la retransmisión desde el Infanta Isabel de una obra en la que Jacinto Benavente fue entrevistado en el descanso.Era el estreno de Su amante esposa, allá por 1945. No paraba de escuchar esa radio tan rica en contenidos: zarzuela, revista, tenía una radio enorme en mi habitación y me sabía toda la programación. Quise contar la historia de la radio y su influencia en una familia. Por eso había un estudio y una casa en el decorado. Sabía que se habían hecho en cine y televisión en USA cosas sobre la memoria radiofónica, pero en teatro creo que no. La radio era la vida de todo el mundo: Los concursos con esa anécdota del coche por ejemplo. Iba un señor diciendo que era su casa y él no estaba en casa y entonces descubría los cuernos que le ponía la parienta, eso es real. También lo es el Consultorio de Elena Francis y los discos solicitados. Cuando llegaba el Día de la Madre podía haber 200 dedicatorias, cinco pesetas por cada una, era una fuente de alimentación fabulosa para la radio.

Más momentos que parten de una anécdota autobiográfica, la escena del censor que nos lleva a sus tiempos en Radio Juventud de Murcia…

Yo estaba en Radio Juventud de Murcia cuando estudiaba Derecho. Lo hacíamos sin cobrar y nos llevábamos los discos de nuestra casa. La censura era muy rígida. Nos llegaba la lista de canciones prohibidas. Bésame mucho solo en versión orquestal. Lo que hemos luchado con la censura no tiene nombre. Un ejemplo de lo retorcida que era la censura: Había una canción, Échame polvitos, referida a los polvos de talco de los niños y el censor dijo: ¿Dónde se ponen esos polvitos? Rallaban los discos con una tijera para que no los pusiesen. En todos mis musicales todo lo que está en el escenario lo he vivido yo. Estábamos haciendo una tarde Estamos en el aire y había un señor que se revolvió con la escena del censor. En el descanso me vio. “Yo eso lo he vivido, no todos eran así”, me dijo. Yo le contesté que mi experiencia había sido esa en una época en la que muchos censores eran unos reprimidos absolutos.

La Asociación de Directores de Escena editó sus memorias.

En un musical jukebox no se si surge antes el libreto o éste se amolda a las canciones elegidas…

Nació al mismo tiempo. Por ejemplo, yo pensaba en un concurso radiofónico y enseguida me venía a la mente la canción que más sonaba: Cocidito madrileño. Van a un concurso a por el jamón. Me pasaba lo mismo con todas las músicas. Algunas no cuadraban en el argumento, como las canciones francesas que decidimos meterlas en un bloque. Vas separando éxitos que tenían una cierta transcendencia en la vida de la gente.

-Durante la entrevista, Fernández Montesinos se levanta en varias ocasiones para mostrarme algunas de las joyas que guarda en sus armarios. Se levanta y me muestra una foto de Celia Gámez, una artista de la que guarda un gran recuerdo-

Fue una experiencia realmente deliciosa poder trabajar con ella. Reivindico desde aquí su faceta como inspiradora, productora y directora de todos sus espectáculos. Ya en Las leandras exigía trajes, decorados y apostaba por músicos emergentes. Ella reclamó al maestro Padilla, que estaba en aquel tiempo en pleitos con Charlot por el uso de La violetera en Luces de ciudad. En el 47 se lo traerá de vuelta a España. En La Zarzuela hicimos un espectáculo sin argumento. Como los de Ziegfield. Eran varios cuadros cómicos con música. Salía poco en el espectáculo. El ensayo general lo paramos para ver cómo pasaba el tren que llevaba a Kennedy muerto. Estábamos en 1962. Era estupenda y teníamos un decorado gigantesco con dobles ballets. Las luces arreglaron un decorado horroroso. Fue muy entrañable reencontrarme con ella en la representación 1200 de Por la calle de Alcalá. En esa noche tan especial cantó dos canciones con gran arrojo y eso que tenía ya 80 años cuando la hicimos ese homenaje. Murió a las 92 años en una situación muy trágica. Tenía Alzheimer y estaba en una residencia en Buenos Aires. Mandé una copia de la versión cinematográfica de Las leandras para que supiesen que era verdad eso que soñaba cada tarde a las seis. Se ponía delante del espejo y se maquillaba como si tuviese función de tarde. Fue una pionera en el género al que consiguió dotar de una calidad inaudita para la época.

Ha montado un clásico de Mihura como Maribel y la extraña familia con gran éxito, pero el musical ha sido uno de los pocos fracasos de su carrera…

Unos lo achacan a que estaba la calle en obras. Otros a que no había taxis por la noche. Si el público decide no ir, es imposible convencerlo para que vuelva. Teníamos todos los ingredientes para triunfar. Los figurines de Pedro Moreno eran fantásticos tanto como la música y el libreto. Otro fallo fue el título, ¿Quién va a ir a ver un musical que se llamaseMaribel? Se tendría que haber llamado Maribel y la extraña familia, el musical. Se empeñaron en llamarla así por la muñeca que era el logo de la producción. La noche del estreno la gente estaba como loca. Al día siguiente, 80 espectadores. Otro aspecto importante es que la crítica española no sabe lo que es un musical. Solo hay que ver lo que escribió Javier Villán, ¿Se puede hacer una crítica de un musical sin hablar de la música? De Follies solo dijo que se parecía a la bodega bohemia que hay en Barcelona, donde se refugiaban viejas glorias. ¿Lo ha visto de verdad? Lo vi hace 24 años en Londres y el de Mario Gas es más divertido, más entretenido que el que vi allí con Ivvone de Carlo. En España el reparto estuvo inmenso. En Maribel no habló de la música, ni de los decorados ni de los figurines de Pedro Moreno que costaron treinta millones de pesetas. Un crítico tiene que fijarse en todos los elementos, incluida la coreografía. Se ensañó con nuestra adaptación, que creo que fue respetuosa y maravillosa. Además, la música era estupenda, completaba la acción.

¿La zarzuela podría prestarse a ser una especie de musical español si se actualiza?

Cuando dicen que van a hacer una zarzuela situándola en 1900 me saca de quicio. Ya existen zarzuelas que transcurren en esa época. No hay quien haga teatro musical en este país. Cuando ves lo que han hecho en Londres y Nueva York da gusto. Allí es una industria. Aquí es pura artesanía. Allí se junta un gran equipo. Son gentes muy capacitadas, cuando hacen un espectáculo lo hacen en condiciones. Yo hice hace poco La verbena de la paloma en los Jardines de Sabattini. Los protagonistas se pelean antes de la verbena. Veíamos la verbena de 1902 con el concurso de chotis, con toda la música de la época. Los personajes se peleaban en escena. Los niños del público le decían que no era tan corta como decía el padre. La alargué un poco, pero sin pasarme.

¿Qué le parece el intento de ‘actualizar’ La verbena de la Paloma de Marina Bollaín?

No se puede hacer así, no se presta a que la actualicen. Hamlet lo puedes situar en la luna, pero el casticismo es algo muy concreto. Hay que hacerla bien, respetar la época. Los sainetes y las zarzuelas son un documento histórico de tipos, un reflejo de una época.

¿Es el pequeño formato la mejor salida para el musical español?

Desde luego. Ver los grandes musicales nos ha hecho reflexionar, ¿Cómo hacer un musical español para que el público se divierta? Hemos pensado que el pequeño formato es la mejor opción, no tenemos mucho dinero, esa es la cruda realidad y así se aviva el ingenio. Es un acierto, hay que reinventar la fórmula. Sin el éxito de los grandes musicales, no existirían los de pequeño formato. Está claro que se esta creando una cultura de musicales.

Musical, teatro clásico, comedia, drama y otro hito en su carrera fue Trampa mortal que dirigió en tres ocasiones con el desaparecido Paco Valladares…

La primera vez la estrenamos en el Marquina. Estuvimos cinco meses y después hicimos una larga gira. Me llaman de Mapa Producciones  años después para hacer un musical sobre Gala y me proponen volver a hacerla y eso que no sabían que ya la había montado. “Ríase después de temblar” decía una crítica de Haro Tecglen. En la última producción con Txalo, que trató muy mal la obra con un nivel de producción muy pobre, estaba genial Paco con una sabiduría escénica impresionante. Fue un placer trabajar con él en producciones como Las de Caín, que fue su último montaje.

El equipo de la última producción de

Es un gran espectador de musicales anglosajones, pero revisando su excelsa carrera sorprende que no haya dirigido ninguno…

Mame con Celia Gámez, creo recordar que es la única vez que he dirigido un musical extranjero. Fui a verlo al Paladium de Londres y me encantó. No me han ofrecido realmente un proyecto de ese tipo nunca. He tenido la suerte de ver los espectáculos originales con – señala el cartel de la producción original de El rey y yo con Yul Brynner y a Ginger Rogers en Mame. Vi también El fantasma de la ópera con Sara Brightam y Michael Crawford. La diferencia es muy grande. En el Lope de Vega Webber se cogió un berrinche muy grande cuando vino al ensayo general… Parecía como si la compañía de Londres hubiese cedido los trajes a una compañía de aficionados.

¿Habrá una resurrección de la revista?

Lo veo muy difícil. No se ha mantenido una tradición de compositores de revista y el género se quedó anclado en el tiempo. Se actuaba sin microfonía y algunas orquestan tenían hasta 40 músicos. Había entonces gente que cantaba de verdad. Pastoria Imperio o Toni Leblanc son un buen ejemplo. Se está perdiendo toda esa riqueza musical con el tiempo. No hay quien invente nuevos argumentos. Me llaman hace poco y me proponen un musical sobre un platillo volante que aterriza en Castillla. Alma, la que conduce la nave, se enamora de un humano. No hay continuidad en el género desde la muerte de Moraleda ni hay actores cómicos de ese calibre. Yo tuve la suerte de conocer el género en pleno esplendor. En fin, eran otros tiempos…

¿Sigue conservando la pasión por el teatro?

Desde luego, yo tengo una necesidad vital de seguir contando historias. De hecho tengo ya en marcha un musical del que ya he terminado el libreto y alguna cosita más que aún no te puedo avanzar…

Avanzan a buen ritmo los ensayos de “Los Caciques” de Carlos Arniches

El 9 de octubre levantará el telón uno de los grandes montajes de la temporada: Los Caciques de Carlos Arniches.  Los ensayos avanza a buen ritmo a un mes del estreno.  Ángel Fernández Montesinos dirige a un reparto encabezado por Marisol Ayuso.

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Érase una vez, en una ciudad de España, un partido político y su alcalde llevan más de treinta y cuatro años ejerciendo el caciquismo y la corrupción. Se les notifica la llegada de un inspector del gobierno, que debe analizar sus cuentas. El alcalde siguiendo su tendencia natural, se propone comprar la voluntad del inspector con todo tipo de agasajos, homenajes, regalos y dinero. Sin embargo, aparecen en la ciudad un sobrino y su tío, con intención de solicitar la mano de la sobrina del alcalde. Éstos son confundidos por el inspector del gobierno, provocando todo tipo de divertidos malentendidos.

MARISOL AYUSO, FERNANDO CONDE, JUAN CALOT, JUAN JESÚS VALVERDE, ALEJANDRO NAVAMUEL, ELENA ROMÁN, VICTOR ANCIONES, ÓSCAR HERNÁNDEZ  y RAÚL SANZ forman el elenco de esta producción que ya dispone de perfiles en Facebook y Twitteren los que podrás seguir todas las novedades sobre esta espléndida comedia.

Abierto calendario de prensa 

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