Carlos Marín: La voz del DIVO que hizo vibrar al Broadway Español antes de triunfar en el mundo

La editorial Libros Cúpula acaba de lanzar Carlos Marín, el divo, relato artístico y humano de una persona que nos dejó con apenas 53 años. Como legado nos deja su obra inmensa y su carisma irrepetible como verdadera alma del grupo Il Divo que nunca volverá a ser lo mismo sin él.

Eran finales de 2019. El mundo comenzaba a oír los ecos de un virus del que poco o nada se sabía. Unos extraños síntomas atacaron al siempre enérgico Carlos Marín. El alma del grupo Il Divo parece que superó todo aquello, pero el destino le tenía preparado un fatal desenlace. El 19 de diciembre de 2021 con su hermana agarrándole la mano moría una de las voces y seres humanos más queridos del panorama artístico español. Alguien a quien sus allegados aún le siguen llorando e incluso el que aquí escribe que, sorprendentemente, nunca charló en persona con él, pero sí pudo verlo en uno de sus conciertos en solitario con su inseparable Geraldine. Admito que aquel 19 de diciembre de 2021 a mí también se me saltaron los lágrimas por todo lo bueno que transmitía Marín en cada uno de sus trabajos, por esa bonhomía de galán campechano que me cautivó desde que lo vi transformado en bestia en La Bella y la Bestia. Tuve en ese momento que hacerme con la grabación de su concierto en Gran Vía para que se quedase grabado en mi retina para siempre ese magnífico espectáculo.

Una trayectoria que comenzó de niño y continuó a ritmo de musical. Más allá del relato sobre la construcción del éxito del grupo Il Divo, este libro resulta también un valioso testimonio para conocer cómo llegó a ser el alma del grupo. Tras una trayectoria musical infantil con el nombre de Carlito y en la que fue estafado, su trabajo giró entre la lírica y el teatro musical, donde encontraría su lugar entre otros junto a uno de los pioneros de la producción de musicales en nuestro país y nunca lo suficientemente reivindicado, Luis Ramírez. Tanto es así que lo escogió como alternante de Sacristán en El Hombre de la Mancha. Poco después, no solo fue el primer Capitán Garfio en Peter Pan, también estuvo en labores de producción de un espectáculo que con distintas versiones y producciones ha llegado en diversas ocasiones hasta la actualidad. Todo un hito en el que por cierto contó con su querida Geraldine Larrosa como Peter Pan. Peor suerte correría Grease, primer musical que vi en mi vida, en el Teatro Lope de Vega, de nuevo con el eterno amor de su vida acompañándole, fue un duro golpe económico para Ramírez que nos dejaría muy joven sentando las bases de la futura industria del teatro musical.

También trabajó en aquellos años con José Luis Moreno, con el que vivió un tórrido episodio que a nadie extrañará tras todo lo que se ha ido sabiendo en los últimos años. Sin duda, el papel que más le marcaría en esta etapa pre Il Divo fue el protagonista de La Bella y La Bestia, que le llevó al límite e incluso a una importante lesión. Su extraordinario trabajo aún se mantiene en el imaginario colectivo de los que pudimos verlo en directo.

Junto a su inseparable Geraldine como protagonista de LA BELLA Y LA BESTIA

Unos años después llegaría ya la etapa internacional con Il Divo, de la cual el libro nos proporciona el testimonio de Simon Cowell, creador del grupo y que tuvo claro que Carlos debía ser el primer integrante y alma de Il Divo.

Mucho más que una de las voces de Il Divo. De natural inquieto desde aquellos tiempos lejanos en que despuntaba en la lírica, Marín pronto descubrió que podía sacar partido a los descansos con el grupo que le dio a la fama. Siempre apoyando a su amor eterno, Geraldine Larrosa, produjo sus discos como Innocence y la incluyó como artista invitada en unos shows en solitario realmente memorables. Fue entonces en la única ocasión en que pude charlar con ellos, vía telemáticamente para este blog que ahora sobrepasa ya los 20 años en la red. Recupero por su interés para la crónica sobre este libro, algunas de las declaraciones de Marín:

Sobre la fama que le trajo Il Divo comentó:

«La verdad es que soy un hombre con los pies en la tierra, tengo muy claro de dónde provengo y
la gente que me ha apoyado a lo largo del camino
. Estoy inmensamente agradecido al publico por
su grandioso apoyo, ya que considero que un artista no lograría alcanzar sus metas si no tuviese el
apoyo de los maravillosos fans».

Sobre los conciertos en Gran Vía al más puro estilo Las Vegas me comentó:

«Este proyecto nació realmente mucho antes que empezara en Il Divo. Era una ilusión que
tenía desde hace mucho tiempo y que quería compartir con todo el publico; un recopilatorio de
canciones que me han emocionado a lo largo de mi carrera musical. También tenía muchas ganas ya
de mostrarle al publico todas mis facetas pasando por diversos géneros musicales».

Marquesina de sus conciertos en la Gran Vía

La vida de Carlos Marín en sus escasos 53 años de existencia sin duda fue intensa, incluso con un episodio de acoso de una fan realmente terrible que le marcó en los últimos años, pero eso no quita la gran pérdida que ha supuesto para el mundo del espectáculo. Nos queda su legado musical y el testimonio de todos aquellos que tuvieron la suerte de tenerlo cerca como recoge este Carlos Marín, el divo, que debería ser lectura obligada para cualquier amante de las artes escénicas. El telón se echó para él, pero su LEGADO y su VOZ serán eternas.

Sabina dice HOLA Y ADIÓS al público cántabro con una doble cita inolvidable

Tras colgar el cartel de NO HAY LOCALIDADES el 18 de julio en la Campa de la Magdalena de Santander, Sabina tendrá una segunda cita el 20 de julio con últimas entradas a la venta.

Joaquín Sabina vuelve a la carretera para presentar HOLA Y ADIÓS, una gira en la que no podía faltar la capital cántabra.  Joaquín Sabina ha decidido subir de nuevo a los escenarios para saludar por última vez antes de bajar el telón. Una gira donde decirnos, donde decirse, HOLA Y ADIÓS.

Con esta nueva gira, Sabina nos brinda la oportunidad de despedir unas canciones que, aun siendo demasiado jóvenes para la eternidad que les aguarda y que de tan nuestras ya no parecen venir de un cantautor, sino de las fuentes mismas de la tradición popular, resistiendo incólumes el paso de sucesivas generaciones, nunca más serán cantadas ante miles de personas por su propio autor, que jubila su faceta de trotamundos guitarra en ristre celebrando su propia supervivencia con este convite de despedida. Con todo, como el tahúr que conoce sus cartas y cómo marcarlas, Joaquín adelanta que tras este HOLA Y ADIOS ya no habrá más periplos interminables por recintos multitudinarios, pero se guarda en la manga el as de reaparecer a placer, sea porque las musas le susurren poemas o canciones que merezca la pena compartir, o porque le piquen las ganas de subirse a cualquier entarimado para darse, darnos, un homenaje.  

Sabina cuelga con HOLA Y ADIÓS sus guantes de piel de poesía y guitarra trasnochadora rellenos del polvo de la carretera y la manta, del intenso carmín de las mil veces mil y una noches, remendados tantas veces con el hilo de la derrota y la hebra de la esperanza, y preparados para ofrecernos un último nocaut emocional de más de dos horas de duración con una veintena larga de temas que son ya plegarias universales del sueño imposible del amor y del querer meterle mano a la vida. HOLA Y ADIÓS será la despedida multitudinaria de una garganta que, sin destilar, rezuma impía e impúdica verdad; de un bombín que es sinónimo de golfería dandi y pícara caballerosidad; de una icónica silueta perfilada con humo de cigarrillo y güisqui sin soda. Por supuesto, esa esencia trasnochada jamás dejará de escribir las historias y canciones que siempre le rondarán la mente.  El oficio del poeta no piensa jubilarse, tampoco el del creador nocturno.     

Con HOLA Y ADIÓS, la vuelta al ruedo de Sabina, se cierra un círculo que abarca medio siglo desde sus primeras apariciones públicas, cuando hacía la calle en el metro londinense, durante su autoexilio en las postrimerías del franquismo. Un incierto punto de partida para alguien que, tras cabalgar a lomos de los vertiginosos ochenta con un bello lirismo urbano que excedía el ámbito de la canción de autor, traspasó durante los noventa la frontera de profeta en su tierra para entrar definitivamente en el nuevo milenio bajo la categoría de mito internacional: desde Tierra de Fuego hasta el Desierto de Sonora, precedido por una leyenda disoluta y un sólido e impresionante torrente de canciones indelebles alojadas en una discografía totémica que, que, como ya viene sucediendo, se seguirá estudiando en los libros de la Historia del acervo popular.

En la doble cita de Santander podremos vivir por última vez 19 DÍAS Y 500 NOCHES por el Boulevard de los sueños rotos y gritar a los cuatro vientos ¡Ahora es demasiado tarde PRINCESA!

Jennifer López llega al Movistar Arena el 13 de julio con su gira Up All Night Live In 2025

Jennifer López, que estrenará muy pronto la adaptación cinematográfica del musical El beso de la mujer araña, llega al Movistar Arena con una única fecha el próximo 13 de julio.

Jennifer Lopez, una de las artistas actuales más influyentes, regresa este verano a los escenarios internacionales con su tour Up All Night Live In 2025. La artista actuará el 13 de julio en el Movistar Arena. No faltarán en esta cita los grandes éxitos de su dilatada y exitosa carrera como Let’s Get Loud, Jenny From the Block o Waiting For Tonight, entre otros.

Jennifer Lynn Lopez​, más conocida artísticamente como Jennifer Lopez o JLo, es una cantante, compositora, bailarina, actriz y empresaria estadounidense que obtuvo su primer trabajo como bailarina y en 1993 decidió dedicarse a la actuación. Su primer papel protagonista llega con Selena, con el fue nominada al Globo de Oro como mejor actriz. Más tarde toma parte en películas como Anaconda (1997), Un romance muy peligroso (Out of Sight) (1998) y The Cell (2000). A ellas se sumará muy pronto la esperadísima El beso de la mujer araña, en la que compartirá cartel con Diego Luna.

Entre sus hitos musicales se encuentra su debut en 1999 con su sencillo If You Had My Love que fue número uno en Billboard Hot 100, dentro de su primer álbum On the 6 (1999) con el que logra alcanzar el éxito a nivel internacional con temas como Let’s Get Loud y Waiting For Tonight. Con el lanzamiento simultáneo de su segundo álbum de estudio, J.Lo, y su película Planes de boda (The Wedding Planner) en 2001, se convirtiría en la primera persona en tener el puesto número uno en la música y en el cine, en la misma semana, alcanzando así un particular Récord Guinness.

En 2002 publica el disco This Is Me… Then (2002) en el que combina influencias del rhythm and blues y cuenta con temas como Jenny from the Block y All I Have. Su carrera continúa alternando su faceta como actriz y cantante, y en 2011 logra volver a situarse como estrella mundial, tras unirse como jueza en el programa American Idol y lanzando su sencillo más exitoso hasta la fecha, On the Floor, incluido en su séptimo disco Love?. En 2012 llega su primera gira mundial llamada Dance Again World Tour por su álbum Dance Again: The Hits. 

Jennifer Lopez es considerada una de las artistas más importantes del milenio por varios medios de comunicación y revistas especializadas. Se estima que ha vendido más de 80 millones de discos y sencillos en el mundo y acumula un total de 3,5 billones de dólares en taquilla mundial con todas sus películas.

Ahora es el momento de revivir todos los éxitos de esta multifacética artista por excelencia en su concierto del próximo 13 de julio en el Movistar Arena, donde no faltarán hits como If You Had My Love, Love Don’t Cost a Thing, Jenny from the Block, Let’s Get Loud, Get Right, Waiting for Tonigh, Ain’t Your Mama, Dinero, On the Floor y Dance Again.

La noche en que Bill Murray se acordó de sus amigos de Chinchón

Bill Murray lleva unos días por Madrid con motivo de su actuación en el Teatro Nuevo Apolo este viernes y los distintos bolos que le llevarán a varias partes de España. Podrán verlo aún -y no puedo recomendarlo más- en el Teatro Arriaga de Bilbao el 19 de junio, tendrá doble cita en las islas: el Auditorio Alfredo Kraus (15 de junio) y el Espacio Laurel de Indias (17 de junio) y también pasará por el Teatro del Liceu de Barcelona el 21 de julio. Todo gracias al Festival Veranos del Taoro que nos ha hecho el regalazo de tener a Bill Murray en diferentes partes de España.

Como si de una anécdota de esas inverosímiles que cuentan de él se tratase, tuve un curioso encuentro con él por las calles de la ciudad a primera hora del jueves que me es inevitable mencionar: ¿Cuántas veces te vas a encontrar en tu barrio a una estrella que forma parte de toda tu vida cinéfila buscando una calle en un móvil pre-smartphone? No llevaba patatas fritas encima, así que no tuve la experiencia de que me robara alguna y saliera corriendo, pero se queda para mi recuerdo este imborrable momento. Me preguntó por una calle y encantado atendió al selfie que le pedí con sonrisa a pesar del jetlag. Desde luego no hizo suyo aquello de «never meet your heroes o nunca conozcas a tus ídolos». En su entrevista en El Hormiguero le preguntó Pablo nada más empezar si había andado por Madrid y dijo que poco y que cuando se camuflaba se ponía unas gafas. Casualidad mágica pues que me lo encontrara y sin gafas.

Pero vayamos al tajo… o no, como todo lo que tiene que ver con Murray, ¿Qué relación tiene el protagonista de El día de la marmota con Chinchón? Spoiler: W.A. Para saberlo tendréis que leer esta crónica completa tan anárquica como el propio Bill, aunque admito que sobre el escenario me sorprendió siendo asombrosamente disciplinado y ejemplar.

Se apagan las luces, no se escucha nada durante unos segundos y de repente se cuela el micro de Bill y empieza a echarse una buena risotada. Pero, ¿Qué diablos ha venido a hacer a Madrid este genio y figura? Como comenté en un post anterior: «New Worlds es una preciosa velada de música, literatura y poesía, que Bill Murray interpreta íntegramente en inglés, acompañado en el escenario por el citado Jon Vogler. También participan en el espectáculo la violinista Mira Wang y la pianista Vanessa Pérez». Hasta aquí lo meramente informativo.

El nominado al Oscar por Lost In Translation durante el espectáculo interpreta distintos textos, pero lo que más disfruta seguramente el público es cómo se toma el tema musical. Más aún cuando hace partícipe al público. En sus intentos de ‘chapurrear’ español confesó que la única que se sabía era ¿Qué será, qué será? que el público -ecléctico con parte de ellos que no sabían ni lo que venían a ver y celebrities como Dani Martín, Ara Malikian y María Hervás entre el respetable- coreó con ganas.

Entre los momentos estelares está sin duda cuando Mira Wang -con la que tiene una estupenda química, con algún que otro cuchicheo al oído y baile- junto a Vanessa Pérez y Jon Vogler se dejan llevar por la locura etílica para descubrir que el que estaba bebido era ¡el piano! Momento ideal para sacar la hilaridad de nuestro querido Bill.

Episodio aparte merece el apartado dedicado a West Side Story que comienza con un Somewhere que lleva más a la emoción que a lo meramente vocal. Con I feel pretty el público se encuentra con el Bill Murray que esperaba ver con su expresividad y comicidad en estado puro y ya con América se atreve incluso a hacer algún ingenioso y actual cambio en la letra que el público aplaude. Aún quedaba el momento en que Bill lanzó rosas al respetable cuando bajó del escenario, pero un momento ¿Y Chinchón?

«Hola mis amigos de Chinchón». Seguro que más de uno pensó que era una gracieta sin más como aquella en la que «le doy las gracias a la reina Isabel por pagar a Colón», pero no. Este saludo tenía mucho sentido. Su buen amigo Wes Anderson rodó Asteroid City allí. No lo busques, no está en el cast, pero le pareció una buena idea al bueno de Bill pasarse por allí a acompañar -como si no hubiese suficientes estrellas. Casualmente Sonia Gascón, una actriz española que hace nada se subía a ese mismo escenario con Gypsy, me comentaba que lo había conocido en ese rodaje. Este New Worlds ha sido el primer espectáculo tras acabar el musical de Banderas allí y antes de dar la bienvenido al espléndido Libre el musical de Nino Bravo, favorito a los PremiOFF con 7 nominaciones, que llegará el 9 de julio al mencionado Teatro Nuevo Apolo.

Y hasta aquí puedo leer. Una noche memorable con el genio y figura de Bill, que recomendaría a cualquier espectador de las futuras plazas de esta gira tan especial, ¿Quién sabe si no terminarán protagonizando en su ciudad una de esas míticas anécdotas que sobrevuelan la leyenda de este mito del cine?

Bill Murray suma el Teatro Arriaga de Bilbao a su gira española

Pocos actores marcan tanto el cine de los 80 como el inolvidable Bill Murray al frente de El día de la marmota o Los Cazafantasmas. Este mes de junio, de la mano del Festival Veranos del Taoro, llegará el espectáculo New Worlds a nuestro país. Dentro de su pequeña gira española se acaba de anunciar su llegada al Teatro Arriaga de Bilbao el 19 de junio. En Madrid, estará en el Teatro Apolo (13 de junio) y tendrá doble cita en las islas: el Auditorio Alfredo Kraus (15 de junio) y el Espacio Laurel de Indias (17 de junio).

El Teatro Arriaga recibirá el próximo 19 de junio en su escenario a uno de los actores más icónicos de la historia del cine: Bill Murray. Llega a Bilbao una leyenda del cine, protagonista de filmes tan aclamados como Ghostbusters (Los cazafantasmas) o Lost in translation, por citar solo un par de ejemplos, y respetadísimo actor de reparto en incontables películas (Ed Wood, Rushmore, St. Vincent y un largo etcétera). Murray se subirá a las tablas del Arriaga para ofrecer al público su proyecto conjunto con el violonchelista Jon Vogler: New Worlds.

New Worlds es una preciosa velada de música, literatura y poesía, que Bill Murray interpreta íntegramente en inglés, acompañado en el escenario por el citado Jon Vogler. También participan en el espectáculo la violinista Mira Wang y la pianista Vanessa Pérez. Para aquellas personas que no puedan seguir la actuación en inglés, el espectáculo estará sobretitulado en euskera y castellano, a excepción de las partes
improvisadas por el actor.


Bill Murray y Jan Vogler se conocieron durante sus viajes y se hicieron amigos en Nueva York. Curiosos por el mundo artístico e intereses del otro, el actor y el violonchelista pronto tuvieron la idea de trabajar juntos en un proyecto. Un programa que muestra la esencia de los valores estadounidenses en la literatura y la música.

Un espectáculo que comunica los puentes que los artistas han construido entre América y Europa. Twain, Hemingway, Whitman, Cooper, Bernstein, Gershwin y Foster son algunas de las voces más influyentes que han marcado generaciones en América y han mostrado al mundo el encanto, la energía y la fuerza creativa del Nuevo Mundo. Su idea de un programa conjunto fructificó en 2017.

El amor de la estrella de Hollywood por la música clásica es reciente, y su arte del lenguaje es infinito. Por lo tanto, razón de más para esperar con entusiasmo un fascinante encuentro entre la gran música y la gran literatura, protagonizado por dos maestros de su arte.

ENTRADAS TEATRO ARRIAGA

New worlds
Intérprete: Bill Murray
Violonchelista: Jan Vogler
Violinista: Mira Wang
Pianista: Vanessa Pérez

Ya están a la venta las entradas para el Teatro Apolo de Madrid (13 de junio), el Auditorio Alfredo Kraus (15 de junio) y el Espacio Laurel de Indias (17 de junio).

Veranos del Taoro es un festival de artes escénicas ‘a cielo abierto’ que se desarrolla anualmente en Tenerife siguiendo la línea de iniciativas como Regent’s Park Open Air Theatre de Londres o el Shakespeare in the Park de Nueva York. Tras el éxito cosechado en años anteriores con la presencia de Isabella Rossellini y John Malkovich, en esta cuarta edición el Festival ha querido darse a conocer en otras ciudades, como Madrid, Barcelona y Bilbao. Se trata de las “extensiones” del Festival, que buscan que residentes y visitantes de diferentes ciudades españolas puedan conocer una muestra de un acontecimiento teatral nacido y consolidado en Canarias.

Creado y producido por Encaro Factory, Veranos del Taoro cuenta con el patrocinio del Gobierno de Canarias (Islas Canarias, latitud de Vida), del Cabildo de Tenerife (Tenerife despierta emociones), del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz (Cultura) y de Lopesan Hotel Group. También colaboran el Centro de Iniciativas y Turismo de Puerto de la Cruz y Asociación de Desarrollo Empresarial, Pantalla Canaria, Prensa Ibérica (El Día y La Provincia), Ecopress Comunicaciones, Botánica Food&Event, Grupo Compostelana y Linaje del Pago.

El Puma abre su álbum de recuerdos musicales en un recital con sabor a dulce despedida

Fotografía: Juanjo Martín/EFE

En un tiempo en que la música que copa las plataformas solo se podría tildar de inútil y transitoria, uno tiene la sensación de que «la música de antes» seguirá latiendo durante décadas. De esa música de ayer, hoy y mañana sabe mucho José Luis Rodríguez, El Puma. Poco importaba que cuando pidió levantáramos la mano los que no lo habíamos visto nunca en directo, casi la mitad del Circo Price, se quedó estupefacto ante esa idea de que podríamos no haberlo visto nunca en concierto. Tiene 82 años y ha pasado por el trago del trasplante doble de pulmón. Ahí lo tienen recuperando pero teniendo claro que esta es su gira de despedida, aunque su público, de todas las nacionalidades posibles con mayoría de venezolanas, no querríamos que fuese así.

A eso de las 8 de la tarde pasadas, saltaba al escenario del Price todo un Puma, un animal que aunque no ruge, sí hizo rugir a su público desde la primera nota. En el espacio escénico madrileño se corearon canciones del inolvidable Manuel Alejandro, al que por cierto reivindicó ante millones de espectadores en El Hormiguero junto a la gran VOZ de nuestra música: Nino Bravo. Es la generosidad de los que saben que sin su compositor no podrían llegar a los espectadores. De hecho, muchas de las canciones tuvo a bien nombrar a la persona detrás de la misma.

Un álbum de recuerdos entre amigos. Uno de los momentos más especiales de la noche fue sin duda cuando interpretó Los Amigos. En ese momento en la pantalla fueron pasando Camilo Sexto, Rocío Dúrcal, Julio Iglesias o Rocío Jurado «Hoy su hija está aquí y cuando la abrace será como si estuviera con su madre» Una vida encima en los escenarios generando buenas amistades en la profesión siempre buscando ratitos de felicidad como los que reivindicó con noches tan memorables como la que vivimos ayer en el Price. Siempre agradecido al público por seguir dándole tanto como lo que da el artista sobre el escenario.

Y llegó el Pavo Real y con él, el Puma se marcó unos pasos. La última parte del concierto tras inolvidables baladas nos permitió comprobar que a pesar de los trances de la vida, el artista todavía sigue en pie y puede marcarse unos pequeños bailes. Por supuesto, el momento más esperado fue el Pavo Real, canción que lo hizo muy popular en nuestro país. Así siguió con mucho ritmo hasta los bises finales que su público acogió con entusiasmo tras casi 1h 45 minutos de concierto. Anoche tuvimos una sensación especial, hemos podido ver a un artista que con su constancia y tesón forma parte de la historia de la música universal. Eso que nos llevamos.

Y las últimas notas del piano de Walt dejaron de sonar

«Su pregón da siempre emoción

es un ruego que va al corazón:

Compre usted, tenga piedad,

compre, compre, migas de pan»

No es ningún secreto que la canción favorita de Walt Disney era Feed the birds. Hoy, su coautor, Richard M. Sherman, nos ha dejado a los 95 años con una de las trayectorias más prolíficas de la industria del entretenimiento. A la muerte de Walt, los hermanos Sherman siguieron tocando en su despacho esta canción al piano que hoy sin duda resuena en los corazones de varias generaciones que hemos vibrado y hemos aprendido a amar el género del musical gracias a sus canciones. Quizás sea la canción que mejor ejemplariza lo que es dar y recibir amor, ese mensaje tan implícito en el Disney clásico. De eso iba esta canción y probablemente el propio legado de los Sherman que se dieron en cuerpo y alma para llevar sus mensajes optimistas y emocionales a los espectadores de todas las edades.

El primer recuerdo que tengo de su música sin duda es a través de Mary Poppins en una emisión televisada por el espacio Cine Disney de Telecinco. Me quedé pegado a la pantalla con esa historia y esas canciones que fui incapaz de quitarme de la cabeza. La descubrí como mi generación y las anteriores doblada con voces en castellano que para mí resuenan a infancia. Poco después emitirían por cierto La Bruja Novata y otra vez la magia me invadiría con esas canciones. Por supuesto a los 7 u 8 años yo no conocía la figura de estos hermanos, pero a través de su música me han acompañado toda mi vida. Después llegarían a mi vida las melodías de Merlín, el encantador, El libro de la selva y la muy reivindicable Chitty Chitty Bang Bang, fuera de la Disney y con guion del mismísimo Roald Dahl.

Quizás el momento en que fui consciente de lo que los Sherman han supuesto en la historia del cine y del espectáculo fue con una película por la que tengo una especial inclinación. Se trata de Al encuentro de Mr. Banks en la que vemos la lucha de Walt Disney por conseguir los derechos cinematográficos de Mary Poppins, mi película favorita desde aquel citado primer visionado hace cerca de 30 años. En la cinta que mostraba el proceso creativo de la inolvidable cinta, los Sherman se convertían también a los ojos del espectador en protagonistas merecidos de la historia de Disney. Después llegaría el documental The Boys, donde conocíamos la trayectoria y la no tan idílica relación de los hermanos y que tanto me sirvió de base para un proyecto que confío sacar adelante muy pronto.

Esta madrugada, sobresaltado por la noticia, la segunda canción que me vino a la cabeza en este momento fue una que los Sherman compusieron ante la ‘incredulidad’ de la pérdida de Walt. Hoy, como el protagonista infantil de La Bruja Novata nos sentimos así. Hemos perdido un trocito de la MAGIA que nos ha construido como adultos y es que «Cuando crees que ya no eres un niño y cuando en jugar no hay ya ilusión, viene la edad un poco triste y la incredulidad nació».

Richard M. Sherman tuvo la oportunidad de tocar por última vez la canción favorita de Walt en su despacho no hace mucho. Lo hizo para el momento más emotivo de Érase una vez un estudio en el que Mickey mira un retrato de Walt Disney mientras suena de fondo Feed the birds. Si es que existe un cielo ‘mágico’, seguro Richard y Robert se la estarán tocando al eterno Tío Walt.

El viaje musical de 25 años de Malú llega a su clímax con su gran celebración en Madrid

Una crónica de Carlos Rivera Díaz con fotografías de Salva Musté 

Las expectativas estaban bien altas. No todos los días se celebran 25 años en los escenarios y menos con 4 días a lleno diario en un espacio tan emblemático como el Circo Price de Madrid. La artista tuvo que añadir una fecha tan especial como el 19 de marzo, día del padre y San José, a su gira tras arrasar con las otras tres fechas en Madrid.

Son las 20:30h. Se apagan las luces, suenan los primeros acordes de Diles. El público, su público que la ha acompañado en más de dos décadas y media se prepara para este cumpleaños tan especial. La puntualidad británica es una constatación del respeto de Malú por su público. Como hacen los grandes como Raphael. Comienza una noche que desde el minuto 1 descubrimos que sería mágica. Parte de esa magia la tiene un espacio ideal para un concierto como este. Lejos de lo impersonal de lugares como el Wizink, en el Circo Price podemos mirar frente a frente a la artista sin pantallas de por medio. Todo ello creando una puesta en escena preciosista que llenó de luz la pista del circular Circo Price.

A lo largo de el recital de más de 2 horas la intérprete no deja ni uno de esos éxitos que la han convertido en una de las vocalistas femeninas más importantes de habla hispana. Así, se suceden temas como Cuántas veces, Aprendiz o Blanco o Negro, uno de los temas más queridos del público de la artista. El momento culmen llegaría con el medley final que incluiría regalos como el Devuélveme la vida, Que nadie o No Me Extraña Nada. Un momento de catarsis colectiva en que el abarrotado Price se puso en pie para corear sus temas más emblemáticos, banda sonora de varias generaciones. Solo había que echar un vistazo por el público del Price para darse cuenta de ello. Vemos en el ‘gallinero’ a un grupo de mujeres de edades bien marcadas- perfectamente podrían ser abuela, madre y nieta. La magia de la música que acompaña a todos los públicos.

Una colaboración con mucho ‘duende’. Una de las sorpresas de la noche estuvo con en un dueto muy especial. El escenario se llenaría de ‘duende’ de la mano de Israel Fernández con el que disfrutamos de la Malú más ‘flamenquita’. Una de las muchas caras artísticas que mostró la cantante durante el concierto.

Confidencias. «Para mí el escenario es el lugar donde me expreso, donde contar mis penas y alegrías». Aunque la artista no es particularmente ‘charlatana’ en sus conciertos, sí tuvo varios momentos de agradecimiento a su público por dejarla durante estos años ser quien es encima de un escenario que domina a la perfección con una de las ‘gargantas’ más privilegiadas de la escena musical en español.

Tras más de 2 horas de concierto, la artista demostró que esta carrera forjada durante estos 25 años es producto de constancia y un vibrante directo como el que vivimos en la noche del martes en el que pudimos gritar A TODO SÍ, a todo lo que esta artista nos proponga en el futuro.

  • Esta crónica ha sido posible gracias al departamento de comunicación de Riff, promotora del concierto, con mención especial a Armando Fernández por su inestimable colaboración.

Malú suma un cuarto concierto en el Price tras llenar las 3 primeras fechas

Malú llega a Madrid arrasando y es que tras colgar el cartel de NO HAY LOCALIDADES los días 22, 23 y 24 de marzo ha añadido el 19 de marzo como fecha extra para disfrutar de A todo sí en Madrid. 4 noches donde celebrará los 25 años de la publicación de su álbum debut Aprendiz a través de un viaje por su catálogo de grandes éxitos. 

No hay mejor manera de festejar este aniversario que en un ambiente cercano y personal. Malú en esta ocasión, quiere acercarse a su público de una manera muy especial y crear una atmosfera única en cada teatro que jamás volverá a repetirse, para agradecer su fidelidad a lo largo de estos años. Estos encuentros serán un viaje musical a través de su legado, con una puesta en escena que deja de lado el carácter intimista, que a priori, puede resultar una gira de estas características, ya que estará rodeada de 9 músicos en el escenario que harán que sea muy difícil mantenerse sentado DESDE MI BUTACA.

El gran abrazo de Liz Callaway a Sondheim en una noche estrellada en el Real

Un artículo de Carlos Rivera Díaz con fotografías de Javier del Real

Agradecimientos: Inés Tostón (Departamento de Prensa del Teatro Real)

El pasado jueves el Salón de Baile del Teatro Real acogía en 3 únicos días la posibilidad de disfrutar de cerca de Liz Callaway, una de las artistas que mejor han sabido captar el alma de las canciones de Stephen Sondheim. Era su primera vez en Madrid como nos hizo saber enseguida en una noche mágica bajo el estrellado techo de esta sala en la que pudimos ver a la artista de la mano de la Fundación Amigos del Real.

La de Liz es una historia de amor por el compositor de Company fraguada a fuego lento. Precisamente fue ese el título con el que comenzó a amar al compositor. El primer musical que vio junto a unos padres que en el segundo, Follies, se removieron tanto en sus butacas que terminaron abandonando la sala. El poder de las letras de Sondheim sin duda. En poco tiempo estarían divorciados. Estos dos musicales precisamente ocuparon unos cuantos minutos del exquisito repertorio que partiendo del disco nominado a los Grammy To Steve with Love: Lizz Callaway celebrates Sondheim, ofreció también alguna sorpresa a modo de bonus track como el Being Alive que dedicó al exitoso Company de Antonio Banderas que admitió la hubiese gustado disfrutar en una noche en la que el malagueño fue precisamente premiado en los Latin Grammy. En el cercano escenario del Salón del Baile la acompañó al piano Alex Rybeck.

El delicioso Broadway Baby de Follies nos ayudó a desentrañar los primeros detalles de cómo la artista dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo como camarera cantante «y era una horrible camarera, pero había que pagar el alquiler». Y llegó el momento de su primera audición y para un musical de Sondheim y con dirección de Hal Prince. Marry me a little era su primera gran oportunidad y lo consiguió, pero tendría que esperar. Prince tenía que dirigir una ópera. Durante esos 9 meses la compañía se hizo una piña en unas fiestas en las que de vez aparecía el mismísimo Sondheim, para ella Steve un tiempo después, se ponía al piano y ella creía «estar en una película». El hombre que la había hecho dedicarse al teatro musical estaba junto a ella. Tras el estreno, el musical solo duró 2 semanas en cartel: «Como muchos no lo pudisteis ver, os lo voy a recrear». Y esa ‘recreación’ duró solo las 2 líneas solistas que tenía ante las risas del público. Poco se imaginaba la artista que mientras ella repasaba las líneas de la protagonista desde el patio de butacas, soñando quizás con ser ella la estrella en el futuro, le observaba y escuchaba el mismísimo Sondheim, el que se terminaría convirtiendo en su ‘old friend’.

Sunday in the park with George, su musical de Steve favorito. Ante esta confesión, una parte importante del público presente manifestó su aprobación. Para cantar la siguiente canción tenía un problema y es que era un dúo y ella actúa solo. Entonces pensó en alguien muy especial. Alguien que al igual que sus padres hicieron con Lizz ha ‘mamado’ desde niño el amor por Sondheim. Un entonces niño que adoraba la nana de Sweeney Todd, sí del brutal barbero de Fleet Street, ante la incrédula risa del respetable. No podía ser otro que su propio e imponente hijo, Nick Callaway Foster, que demostró con su intervención en Move on que ha heredado el talento de la madre para interpretar las partituras del genio Stephen Sondheim. Al final de la intervención, un gran abrazo que de alguna forma representa lo que hace la artista con el legado de un compositor que sigue moviendo y emocionando a las nuevas generaciones, gracias a la voz y la emoción con las que impregna Liz Callaway cada tema.

En el variado repertorio no faltaron canciones icónicas como la emocionante Send in the Clowns ni tampoco temas más desconocidos como I remember que levantaron dos de las grandes ovaciones del respetable. Uno de los momentos más divertidos de la velada fue cuando recordó la canción What Do We Do? We Fly? que unió al alimón el talento creativo de  Richard Rodgers y Stephen Sondheim que sigue ejemplarizando incluso hoy lo que supone volar para ella. Otro momento memorable fue cuando con la bendición del propio Sondheim interpretó la parodia de lo que supone cantar canciones del compositor con el título Another Hundred Lyrics. Aunque los nombres que más se repitieron durante la noche fueron los de su amigo Steve y el del director Harol Price, no faltó mención a la inolvidable Angela Lansbury con la que compartió proyecto hace varias décadas. El final, con el citado anteriormente Being Alive de Company, puso en pie al público ante una noche memorable. La guinda del pastel la puso para unos cuantos privilegiados la charla que mantuvo la artista con todo un experto en el legado de Stephen Sondheim: Alberto Mira. En resumen, una noche memorable para los amantes del teatro musical que esperamos tenga continuidad de alguna forma en la programación del Teatro Real y de la Fundación de Amigos del Teatro Real.