Opening Night: Un frenético comienzo de temporada

Como ya avanzamos en la primera entrega de nuestros Opening Night, está siendo una auténtica locura de interesantes estrenos en el comienzo de la temporada 2019-2020. En esta ocasión tenemos planes para todos: Desde La Cubana al humor de Gila pasando por La jaula de las Locas sin olvidarnos de una estupenda obra que ultima funciones: El sirviente. Arriba el telón de este nuevo Opening Night,

Levantamos el telón y lo hacemos en orden cronólogico en que hemos disfrutado la función. La primera fue La jaula de las locas, a la que dedicamos una de nuestras ENTREVISTAS DESDE MI BUTACA con sus dos protagonistas. Precisamente, la pareja protagonista del espectáculo: Ángel Llàcer e Iván Labanda son dos de los principales valores de un musical que te invita a vivir intensamente. Su química traspasa la Cuarta Pared y llega a un público entregado que en la noche de estreno especial para la prensa aplaudieron con fervor sus intervenciones. Esta producción colorista y llena de pluma que se puede ver en el Rialto de Madrid ya triunfó en Barcelona, desde donde ha llegado adaptado al peculiar escenario de este espacio de la Gran Vía que se transforma en el club más alocado. Aún con el recuerdo de la emocionante interpretación de Alberto Vázquez en La Jaula de Grillos que vimos en el Amaya, no falta en esta puesta en escena claro el famoso I Am What I Am al que Llácer dota de una gran fuerza. Al final, público en pie disfrutando de una propuesta con visos de ser uno de los grandes musicales de la temporada.

Y saltamos del glamour de la Gran Vía al nuevo Off-Broadway que se ha creado en la Calle Ercilla de Madrid. Allí se encadenan varias salas del circuito alternativo en pocos metros. Una de ellas es La Encina Teatro que ha programado Por amor a Gila los viernes de octubre a las 22h. Rudy Chernicof, actor buen amigo de Miguel Gila, parte de una cena en la que se apostaron quién sería el más gracioso de los dos. El resultado es un monólogo en el que el bueno de Rudy, un trasunto de aquellos cómicos de la legua de antaño, nos regala un recorrido por algunos de los pasajes más divertidos y emotivos de la vida de Gila. Y de repente, se hace el silencio tras las risas cuando recuerda algunos pasajes más dramáticos y el público responde callado y cómplice. Al final, sin imitarlo, Rudy consigue que el alma de Gila se cuele por instantes en la sala. Él solo necesita ponerse una simple boina para que entendamos que habla con las palabras del maestro Gila. Emotivo y divertido homenaje que el público aplaudió con fervor el pasado viernes en su primera noche madrileña.

Hay quien dice que la vida es una obra de teatro, una representación que se lleva a su máximo esplendor en los actos sociales. La Cubana tras dar sus Campanas de Boda y hablar de la Gente Bien -qué pena que solo pudiese verse en Barcelona este espectáculo- se mete a organizar funerales. Sí, hay crisis y la compañía tiene que reciclarse en consonancia con los tiempos. Lo que pasa es que como son compañía teatral pues ese funeral viene ya durando como año y medio… Ahora, al bueno de Arturo le hacen la ceremonia en el Teatro Calderón. Todo un prohombre de la Cultura con grandes amigos en todo el mundo que no se quieren perder darle el último adiós. Y la verdad es que todos quieren mostrar sus habilidades desde la estríper, al bailarín de danza-fusión, por supuesto los grupos folclóricos madrileños pasando por el notario cuya habilidad artística preferimos no contarles para regocijo de sus sentidos el día que se pasen por este animado a la par que nada luctuoso funeral. Tan arrevistados como acostumbran, La Cubana nos vuelve a demostrar que se puede seguir una línea clara de continuidad artística sin dejar de sorprendernos. Simplemente por el hecho de que el talento es siempre ‘aplaudible’ y en cada montaje la compañía catalana se deja la piel. Bajo la batuta de Jordi Millán brillan los diez intérpretes de la compañía: Jaume Baucis, Xavi Tena, Toni Torres, Nuria Benet, Àlex Gonzàlez, Babeth Ripoll, Montse Amat, Toni Sans, Edu Ferrés- reciente FIRMA INVITADA en el blog– y Virginia Melgar.

Y dejamos para el final la menos ‘festiva’ de las funciones que hemos visto estos días. El Sirviente se despedirá del Teatro Español este domingo y sus dos protagonistas brillan tanto que solo por verlos en escena ya merece la pena pasarse por la madrileña Plaza de Santa Ana. Eusebio Poncela y Pablo Rivero se marcan un duelo interpretativo de altura en esta función que está aplaudiendo día tras día el público madrileño. La productora SEDA en una temporada frenética tras el estreno de Parque Lezama y muy pronto La última turné, es parte activa de esta función que os recomendamos no os perdáis en estos últimos días en Madrid.

La Firma Invitada: Edu Ferrés de La Cubana

Si la vida es una obra de teatro llena de momentos que son mera representación nadie mejor que La Cubana para llevar a escena algo tan ‘teatral’ como ciertos funerales. Adiós Arturo ha llegado al Teatro Calderón de Madrid tras una extensa gira de la que ya os hablamos a su paso por Torrelavega (Cantabria). Esta vez damos la palabra como Firma Invitada a Edu Ferrés, la última incorporación de la compañía.

Mi relación con La Cubana empieza como espectador, como admirador y profesionalmente como compañero que algún día sueña con subirse a las tablas con ellos algún día.

En 2010 realizaron un casting para acceder a un curso completamente gratuito durante un mes. ¿El objetivo? Enseñar su particular forma de hacer. A los pocos días entendí lo que significaba ‘’La Cubana’’, era algo totalmente distinto a lo que conocía como actor.

Unos cuantos afortunados aprendimos en aquel curso la importancia de observar, de mezclar realidad y ficción en entornos muy reales. Aprendimos a extraer el teatro que hacemos en nuestras vidas cotidianas y que pasa inadvertido como teatro, para ponerlo sobre un escenario o en la misma calle.

Pasaron unos años después de ese curso y yo ya vivía en Madrid, con mi propia compañía de teatro y mi vida ‘’asentada’’ en la capital hasta que un buen día Jordi (el director) me llamó y me preguntó: “¿Hola Edu, qué estás haciendo?’’ Ahí empezó mi segunda experiencia con La Cubana, ésta vez sería para poner en práctica todo lo aprendido en aquel curso.

El montaje empezó con 4 meses de intenso trabajo. Jornadas completas metidos en la sala de ensayo, probando, proponiendo, descartando, corrigiendo y aprendiendo a crear desde la paciencia y el detalle. Lo que más me costó fue adaptar lo que ya sabía como profesional a la forma de hacer de La Cubana. Es un lenguaje teatral muy específico y Jordi Milán es muy insistente en ese sentido, hasta que no lo hagas de esa forma tan específica, no cesará en sus intentos por conseguirlo. Mezcla situaciones surrealistas con escenas muy reconocibles por todos, personajes muy humanos pero a su vez ‘’excéntricos’’ que puestos todos en el escenario algún atrevido podría decir que se trata de una ‘’caricatura’’, pero no lo es, son personajes que están viviendo de verdad en situaciones extremas que les obligan a ser extremos.

Una vez termina el proceso de ensayo, sabes que el espectáculo nunca dejará de crecer. Cualquier nota puede eliminarse, variar y evolucionar. Precisamente ésta forma de hacer, hace que estés siempre alerta y nunca te relajes, en el buen y el mal sentido de la palabra relajar. Formar parte de La Cubana no significa solamente interpretar, significa formar parte del artesanal oficio del teatro.

Entramos en Madrid con 340 funciones a nuestras espaldas, más de 205.000 espectadores y 30 ciudades visitadas. Ha sido un año y medio lleno de viajes, montajes, horas comiendo techo, paseos por ciudades que no conocía, aprendiendo la cultura y la gastronomía de cada sitio, adaptándonos a cada público que es muy variopinto en éste país y eso es una maravilla… En definitiva, es una experiencia muy intensa, en ocasiones llegas a pensar que no existe nada más que tu oficio y te das cuenta que es normal, vives por y para el teatro y es por eso que es muy importante saber abstraerse de vez en cuando para poder coger aire y seguir.

Desde el minuto uno, supe que La Cubana sería una experiencia vital que quedará para siempre y por eso, toca disfrutarla todo lo que se pueda y exprimirla, ya no queda nadie que haga lo que se hace en ésta casa.

Ahora toca disfrutar unos meses en casa (Madrid) y compartir con todo el público lo que llevamos construyendo durante casi dos años. ¡Os esperamos en el Teatro Calderón!

Àngel Llàcer e Ivan Labanda nos sumergen en “La Jaula de las Locas”

En nuestra nueva entrega de las Entrevistas Desde Mi Butaca nos acercamos al Teatro Rialto para charlar con Àngel Llàcer e Ivan Labanda, protagonistas de La Jaula de las Locas.

Ivan Labanda

¿Cuáles son las claves de La Jaula de las Locas?

Las claves son los temas que trata como el amor, la felicidad, ser uno mismo. La química también se transmite, somos una pequeña gran familia que contagia al espectador, es imposible que no llegue la magia que se crea en escena.

¿Cómo es compartir escena con el director de la función?

Es un privilegio. Es uno de los mejores directores con los que he trabajado y, a la vez, amigo desde hace muchos años. Me alegro de que la gente redescubra al actor de comedia que tiene dentro. Es casi más gamberro que yo, me hace reír.

¿Distingue Àngel Llàcer la faceta de actor de la de director?

Cuando se pone en modo compañero de escena se pone siempre de tu lado. Eso no quita que si va algo que está mal te lo diga.

¿Cuál es el mayor reto al que te has enfrentado con este espectáculo?

Desde luego la edad, siempre lo ha representado gente más mayor. Tiene un hijo de 20 años. La función está por encima de todo y una vez que te pones una peluca y el vestuario, te conviertes en el personaje.

¿Cómo es haber formado parte con tu voz de El regreso de Mary Poppins?

Pasé un casting que llegó a Estados Unidos y me hizo una ilusión tremenda. Poder formar parte de una película original de Disney, cantar las canciones… Le pusimos mucho amor y en el resultado se nota.

Además, interpretas a personajes conocidos en televisión…

Es una noria que va a toda velocidad. El truco está en ni siquiera planteárselo. Yo voy, lo hago lo mejor posible y lo disfruto. Procuro no pensarlo demasiado.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un gran lugar para contar historias para ti?

Para un actor, el teatro es lo que te mantiene vivo, es como nuestro gimnasio, emocionar al público cada noche es indescriptible, es como si te chutaras vitaminas cada noche. No se puede comparar con nada.

Último llamamiento para que venga el público a veros…

Vengan a ver La Jaula de las Locas. Saldrán felices del teatro, creo que es uno de los lugares más especiales. El hecho escénico te cambia, te modifica, les aseguro que saldrán mucho más felices y emocionados de lo que entraron.

Àngel Llàcer

En una semana en que toca darlo todo para vender la criatura escénica que les llevó a ser el musical de la temporada en Barcelona, Àngel Llàcer sabe muy bien lo que quiere trasmitir desde la dirección y el papel protagonista de una obra por la que no parece haber pasado el tiempo: “Habla de las personas, lo que cambia es lo que nos rodea, las preocupaciones son las mismas. Habla de ser uno mismo, que te aceptes y que te acepten los demás”. En esa misma línea transcurre el tema principal de la obra, I am what I Am: “Aunque salga vestido de mujer canto diciendo que yo, Ángel, soy lo que soy y que aquí estoy y quien quiera venir conmigo que venga y quien no pues no pasa nada. Nunca la hago como una canción de reivindicación de los derechos. Es lo único que me da miedo de este espectáculo. Después de casi 200 representaciones aún cuando empieza la canción que es sin música lo único que pienso es si voy a coger el tono”. Y delante de la prensa se tira a la piscina y atina con el tono al afinar las primeras notas de un número que vuelve a ovacionar el público con este montaje en el que “con mi sola presencia, el teatro se convierte en un cabaret”, comenta entre risas el jurado de Tu Cara Me Suena que es a la vez Albin, Zaza, el Tío Albert: “con el que el público se ríe mucho” y la madre del joven protagonista: “que ni tiene nombre”.

De vuelta a La tienda de los Horrores. Contaba con solo 25 años cuando Àngel Llàcer se enfrentó a uno de sus primeros grandes retos como actor. Nada menos que el protagonista, Seymour, de uno de los musicales más deliciosos de Alan Menken. Ahora, mientras protagoniza musical en Madrid, su dirección de la nueva producción del musical en Barcelona está cosechando un gran éxito. Para él: “Ha sido como revivir un tiempo pasado. Dirigiendo esta nueva producción me acordaba de las letras de la otra producción y me salían de hecho al ensayar esta vez”.

Para el artista, La tienda de los horrores: “Es un musical en mayúsculas. La música es tan importante y cada número es tan brutal y te llega tanto que es como cuando vas a un concierto de música clásica y disfrutas mucho. Algo así pasa con esta obra. Es un MUSICAL. Cada canción tiene su fuerza, está dentro de una historia, pero nos lo planteamos como un concierto. Un numerazo tras otro, sales de ahí convencido de lo poderosa que es la música”.

Juanma Cifuentes y Beatriz Lanza nos presentan ANTOLÓGICA DE ZARZUELA

Durante las últimas décadas, la supervivencia de nuestro teatro musical parece estar centrada en buscar nuevas fórmulas para mantener el innegable tesoro musical que esconden las zarzuelas, un género al que es necesario dar una vuelta para atraer nuevos públicos. Para ello es imprescindible contar con profesionales que amen el género, pero no tengan miedo a desempolvar un género que debe permanecer como parte de nuestro patrimonio cultural. Reunimos a Juanma Cifuentes y Beatriz Lanza para charlar sobre ANTOLÓGICA DE ZARZUELA, que presentan los domingos 20 y 27 de octubre y el 3 de noviembre a las 12:30h en el Teatro EDP Gran Vía.

¿Cómo nace este espectáculo?

J.C: Beatriz me llama para que hagamos algo juntos y llevábamos muchos años sin trabajar juntos. Fue muy rápido, me puse con la idea, hice el texto y me pasó el repertorio. Los que hemos hecho zarzuela nos planteamos desde hace tiempo si este género se está quedando obsoleto. A partir de ahí, surgió todo. Los temas que me mandó los metí en una licuadora y desde ahí hablo de lo que representa la zarzuela. Tenemos a los talibanes del género que consideran que no se debe tocar y otros que hay que modificarlo todo. Parece que el término medio no existe en este tema. He intentado normalizar un género que está en un punto muy particular. Nos encontramos a las compañías de toda la vida, que lo hacen como cuando se estrenó, y en el otro extremo tenemos las propuestas más modernas que se pueden ver a veces en el Teatro de la Zarzuela. Ahora mismo, cantar “De España vengo, de España voy” se considera facha. Nadie lo puede ver de una forma más normal. La vía media, la de la tranquilidad… Nuestro espectáculo contradice el género, pero a la vez reivindica la zarzuela que es igual de válida que los musicales o la ópera.

Uno de los grandes problemas es que no hay relevo generacional en los espectadores, ¿Cómo atraernos al género chico?

JC: Tengo una visión muy particular al respecto. Creo que el Teatro de la Zarzuela se ha renovado a base de esnobismos. Está claro que Pan y toros no se puede representar tal cual. El libreto es un panfleto de la época, pero considero que no es necesario sacar a gente en pelotas. Todas estas extravagancias se hacen para alejarnos lo máximo posible de todo lo casposo que puede resultar este género. Opto por el término medio, insisto y esto no se ha conseguido. Damos bandazos en un género que no se ha normalizado a pesar de trabajos tan destacados como los de Jesús Castejón. Hay que modernizar el género, pero esto no significar hacer algo vanguardista. Debemos encontrar una fórmula en contacto con el público de ahora, mucho más naturalista. Si no se rectifica, los nuevos espectadores al ver a los actores interpretar como un chulapo, piensan que esos personajes son extraterrestres. Otro tema importante y aquí ¡Sálvese quien pueda! es que algunos intérpretes se piensan que solo hay que cantar, pero no, esto es teatro. Se te tiene que entender, hay que emocionar. Tengo compañeros que solo les importa que se les escuche por encima de la orquesta. Ellos se olvidan de que el texto lírico tiene que tener una expresión, una emoción, es lo que más le ha apartado creo.

B. L: No podemos olvidar que, como dice Juanma en el texto del montaje, la zarzuela era la voz de la calle, un reflejo de la sociedad. Te das cuenta de que en el fondo, estas obras que dan voz al sentir de la gente en un momento siguen siendo muy actuales. Y es que como dice El Barberillo, son los mismos perros con distintos collares. Es interesante la propuesta de La Gran Vía que hizo el Teatro de la Zarzuela. Se consiguió trasladar la problemática de la creación de esa gran calle a la actualidad. Así es como creo que atraes al público. De alguna forma agarras la esencia de la obra y la traes a la actualidad. Como ejemplo tenemos el Teatro Clásico que se ha adaptado muy bien. Aparte de estas obras que reflejan el latir de la sociedad de un momento, nos encontramos también con las zarzuelas de conflictos amorosos. La ópera ha conseguido adaptarse en ese sentido y la zarzuela debería también ir en esa dirección.

J.C: El problema es que se sigue pensando en la zarzuela como un género ‘de repertorio’. En la manía de hacer esto como se hacía antes, no permite reinterpretaciones. Marcos Redondo no sería el mejor barítono del momento, pero cantaba desde un sitio muy particular. En los personajes cómicos lo he vivido mucho. A mí me decían que lo hiciera como Miguel Ligero.

Un último llamamiento para ver vuestra Antológica de Zarzuela, ¿Cuáles son vuestros momentos favoritos?

B.L: Mis momentos favoritos son aquellos en que canto lo que no me han dejado cantar en toda mi vida. Yo siempre le he pedido a Emilio Sagi hacer la Clarita en La del manojo de Rosas y me decía que tenía que hacer la Ascensión. Me encanta también poder interpretar el número de El año pasado por agua, La corte del Faraón o el final que es pura revista. Eso es lo que más me divierte y me aporta. Juanma le ha dado una visión muy interesante y necesaria. Tenemos muchos complejos a la hora de hacer Zarzuela. Tú te vas fuera de España y te piden que la cantes gracias a Elina Garanca y su marido que son los mejores embajadores del género fuera de España. No se ha entendido que la Zarzuela tiene una forma de cantarse – marcada además por el uso del español- que es diferente al de la ópera. Se ha querido hacer de una forma demasiado pomposa y debería ser algo mucho más fresco. Incluso dentro del género no puedes cantar igual Sorozabal que otro compositor.

J.C: Se empezó imitando de alguna forma a las óperas italianas y eso se va modificando hasta llegar al género chico, que es el más conocido con su tono frívolo. Por supuesto, hay excepciones como La tabernera del Puerto que tiene una gran seriedad. En cuanto a lo que me gusta cantar en este montaje pues es hacer algo más que los números cómicos que suelo hacer. Me encanta poder hacer El Caserío, El Barberillo de Lavapiés Lo que más me interesa destacar es el texto y es que hay un juego constante de poner en entredicho y a la vez alabar el género. Este espectáculo nace del respeto más absoluto por el género. En la Escuela de Canto nos decían que no cantáramos Zarzuela. A Beatriz y a mí nos repetían que hacía daño a la garganta… Yo, la verdad, cuando descubrí el género me enamoró. Creo que lo tenemos demasiado olvidado y a veces se interpreta mal, pero bien hecho es algo maravilloso.

La Firma Invitada: Los Quintana

LOS QUINTANA cumplen 25 años sobre los escenarios y lo celebran con sus mejores momentos, sus personajes más divertidos y su inconfundible sello de humor. Un espectáculo de antología para disfrutar y reír de principio a fin. Lo hacen en una única velada, el 21 de octubre en el Teatro Calderón. Ellos son LA FIRMA INVITADA para contarnos en primera persona cómo ha sido este cuarto de siglo sobre los escenarios.

Somos los argentinos David y Fernando Quintana. Eran los años 90 y en Buenos Aires se respiraba cultura en todos lados.Las propuestas teatrales se tomaban la ciudad y nosotros queríamos ser parte de ese fenómeno.
Comenzamos a estudiar teatro y eran tantas las ganas de hacer cosas que no podíamos esperar a la muestra de fin de año.

Es por eso que decidimos lanzarnos por nuestra cuenta y empezamos como un juego, a crear pequeñas escenas con personajes y situaciones que tenían algo de comedia y que a nuestros amigos cercanos y familiares, les causaba mucha gracia y ahí entendimos que el humor y la comedia era lo nuestro.

Nuestras primeras rutinas eran sketches que nosotros mismos escribíamos y que acompañábamos con canciones las cuales también parodiábamos. De ahí descubrimos la “fonomímica”, el arte de sincronizar perfectamente el movimiento de labios con una banda sonora. Nuestros personajes siempre fueron, en su mayoría, mujeres. El mundo femenino es mucho más rico para nosotros a la hora de contar historias.

Trabajamos mucho en Buenos Aires y en algunas provincias de Argentina. Lo que hacíamos gustaba y nos iba muy bien, pero la situación del país no nos acompañaba y ya cansados de vivir en crisis, decidimos partir.

España siempre fue un destino a conquistar con nuestro producto, pero las cuentas no nos daban; entonces decidimos cruzar la cordillera y llegamos a Chile.

Ahí sucedió todo. Nuestra propuesta gustó ¡y mucho!. Se amplió el elenco y de ahí nacimos Los Quintana como compañía de teatro presentando más de veinte espectáculos en todo Chile y gran parte de Latinoamérica.

Cruzamos el charco y llegamos a España de la mano de nuestro productor, quien nos descubrió en Santiago de Chile.

Nos presentamos en varias ocasiones en distintos teatros de Madrid, y eso dio lugar a convocar a otros artistas y formar un elenco estable en España.

Aquí estrenamos “NOĆ, un auténtico vodevil” y “Las Chicas del Zapping”, ambos espectáculos con buenas críticas y convocatoria de público.

Y así, sin darnos cuenta, estamos cumpliendo 25 años sobre los escenarios y qué mejor motivo para festejarlos que con una función especial, una “Gala”, donde mostraremos nuestras mejores rutinas, el próximo lunes 21 de octubre a las 20:30 horas en el Teatro Calderón de Madrid.

Nos acompañarán en esta única función los talentosos artistas: Carlos Chacón, Ricky Mata, José Cobrana y Joan Salas.