Las reseñas de Alberto Morate: CONQUISTADORES

La historia nos la contaron como si nos relataran una naturaleza muerta. Es decir, un bodegón de viandas, jarras de vino, animales sacrificados y aves con plumas, pero ya muertas, y en un rincón, llamando la atención, una copa de oro, esplendorosas monedas, quizás un arcabuz, y muchas sombras.

El nuevo mundo supuso el cuerno de la abundancia. Allí se encontraron patatas, tabaco, especias, mujeres semidesnudas, gente pacífica que no sabía de la existencia de Dios, quizás porque Dios aún no había descubierto esas fértiles tierras.

La codicia, las luchas internas, la soberbia, arrasando con todo, por más que dijeran que pasaran grandes penalidades y miserias.

Conquistadores, sí, avasalladores, dejando a su paso naturalezas muertas. Nos vendieron heroísmo y eran canallas de altanería y poca modestia.

Proyecto Cultura nos trae Conquistadores, de J.P. Cañamero, al son de las voces aquellas. De las voces y de las coces, de los personajes que huían de España para adentrarse en selvas inhóspitas, en mares azules, en ríos límpidos de impurezas, y empiezan las matanzas, los roces y los rezos, la búsqueda del dorado, el fin de imperios ancestrales que sobrevivieron ellos solos (hasta que llegó la mal llamada civilización) a la ignorancia religiosa, a enfermedades y pandemias, a palabras y letras escritas, a trajes de época, a rayos, vientos y tormentas.

Pedro Luis López Bellot dirige esta recreación con un ritmo endiablado, en hablado y en expresión corporal, con mucho gesto, con mucho gusto, con poco elementos escenográficos, solo una bañera, dos varas y un montón de personajes que aparecen y desaparecen siendo solamente tres en escena. Chema Pizarro, (no Francisco Pizarro, que también está en presencia), Francis J. Quirós y Nuqui Fernández (o Amelia David) según se tercia, aventurándose en esta conquista para que, sarcásticamente, con mucho humor, seamos nosotros los que decidamos qué es lo que nos queda.

Teatro de pelea, no tanto del absurdo, sí de referencias a la actualidad, porque es necesario que la historia y la memoria sean también de nuestra cuerda. Cuentan hasta cincuenta. 50 años de escaramuzas, de decapitaciones, de colones, católicos, balboas, alvarados, corteses, pizarros, orellanas,… y una mujer, también, Inés Suárez, que encontró agua en medio de la nada, pero que fueron miles las que se sometieron a vejaciones, a temperaturas extremas, a supersticiones,… para llegar algunas y otras quedarse en la cuneta. También estaban entre sus tareas las de ser pioneras de la libertad, las de ser gobernantas y gobernadoras, las de no ser simples recaderas.

Un montaje fresco fresquísimo, no dulce, pero tampoco amargo, al contrario, divertido, irónico, contemporáneo, dándole otro aire al lienzo de las naturalezas muertas y creando un paisaje de vidas humanas y existencia.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Las reseñas de Alberto Morate: NO MORDERÁS (si va a tener consecuencias)

Nada hay más aburrido que una noche de hotel en una ciudad ajena. Por eso hay que buscar un aliciente, una nueva compañía, alguien que nos saque de la rutina placentera de la convivencia aunque llevemos tres años juntos. La luna afuera nos contempla. Esperamos. ¿Quién vendrá? ¿Cómo nos sentiremos? ¿Habrá sintonía entre tres? ¿No sentiremos celos? No podemos hacernos los estrechos. La timidez no es nuestra bandera.

Y desde luego que no. Antes de que amanezcan lo primeros rayos de sol, todo lo veremos de distinta manera. No puede estar pasando esto. Eso solo pasa en las películas. Pero lo estamos viendo con nuestros propios ojos, hay una herida, sangra, ¿es la herida de la noche? ¿Es un sueño? ¿Alucinación?

Ante todo tenemos que defendernos, después de la alegría y el placer, la locura, esto no hay quien lo entienda. No me retengas, corazón, ayúdame a salir de este atolladero, ¿esto lo hemos desencadenado nosotros? No morderás si va a tener consecuencias.

Jonathan Espino escribe este drama sensual y feroz, este clamor de perdidos en medio de una noche de luna llena. Saquen conclusiones. O no. Quédense a la espera. No todo es salvaje ni sexual siquiera. Aquí hay un delirio inexplicable, un enigma de laguna negra.

Lo dirige Víctor Páez con Jaime Riba, Víctor Quesada y Fran Jiménez, que interpretan con solvencia lo erótico, lo juguetón, y lo escabroso con la misma fuerza. No morderás, y no hablo de la boca, ni de otros miembros o partes pudendas. No morderás porque estaremos abocados a hacer algo que nadie quiera. No morderás o tendrás que dar cuenta. Pero, una de dos, o nos amilanamos o mostramos fortaleza.

¡Vaya noche de locura de amor! ¡Atrapados en una amenazante destrucción! Que se haga de día ya, amor, que sea un sueño y todo vuelva a la bendita normalidad, al aburrimiento de una noche de hotel en una ciudad cualquiera. Pero no, la pesadilla continuará, o con eso nos advierten cuando las luces se enciendan.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Diana Navarro estrena EL AMOR FALLA en el Auditorio Nacional de Música el 21 de abril

Diana Navarro protagoniza EL AMOR FALLA que se estrena en el Auditorio Nacional de Madrid (Sala Sinfónica el 21 de abril a las 19:30h). Las entradas están ya a la venta.

DIANA NAVARRO junto a la ORQUESTA CARLOS III
Dramaturgia Pedro Víllora
Director de orquesta Juan Manuel Alonso
Director de escena Alberto Frías
Producción ejecutiva Eva Marco
Prensa Carlos Rivera

SOBRE LA OBRA 

Diana Navarro canta Falla. ¿Qué más hay que decir? Cualquier aficionado entiende lo que supone esta nueva aventura artística de quien es una de las cantantes más admiradas de nuestros días. Manuel de Falla es, en sí mismo, una cumbre de toda la cultura española del siglo XX (de la cultura, sin más). Es el compositor que con mayor audacia y acierto ha consagrado la perfección técnica y la sabiduría más exquisita al cuidado y transformación de las formas populares. Supone para la música algo similar a lo que son Picasso, Juan Ramón, Buñuel o Lorca en sus ámbitos: el punto donde el ayer se reinventa y se desparrama hacia el futuro. Diana Navarro, en su apasionante investigación sobre los géneros escénicos y musicales, tenía que encontrarse con el gran maestro que ilumina la mejor música moderna y contemporánea. Manuel de Falla tuvo dos grandes amores: Dios y la música, el arte y la trascendencia. “El amor… Falla” no es solo un homenaje al artista sino un recuerdo de la persona. Sus sueños de juventud, su sentido de la amistad y de la colaboración con María y Gregorio Martínez Sierra (que le darán trabajo, felicidad e inquietudes), sus ilusiones, sus miedos… Con un repertorio basado en “El amor brujo”, en sus canciones y en otras piezas, y con unos textos que recrean sus vivencias, “El amor… Falla” es un acto de amor a don Manuel de Falla a través de su concepto de la vida, del arte y del propio amor.

SOBRE LA MÚSICA

 En Manuel de Falla se unen – se escuchan – las raíces de la tierra, el amor por lo genuino y una elegancia exquisita. Esta mágica combinación le convirtió, muy rápidamente, en un compositor reconocido en todo el mundo y en el compositor español más universal. Se marchó de España con la amargura de un fracaso, sintiendo la nostalgia de un ambiente más favorable a su música. Viajó a París, capital del mundo cultural por entonces, donde pudo ver, disfrutar, aprender y crear con libertad y éxito, junto a la vanguardia artística y sus amigos Claude Debussy, Maurice Ravel y Paul Dukas, entre otros. Aquellos años le sirvieron para refinar su gusto: saber lo que quería y lo que no quería en su música. Pero mientras disfrutaba de la frenética vanguardia francesa, no dejaba de suspirar por su tierra. Por fin volvió a su tierra en 1914, donde comenzaría lo más granado de su producción. Solo dos años después Diaghilev, el empresario y visionario de los Ballets Rusos, le buscó para componer un ballet genuinamente español: El corregidor y la molinera, que después conoceríamos como El Sombrero de tres picos. Evitando toda la ostentación de los teatros de ópera, su música se centró en lo pequeño pero bueno, auténtico y conectado con la tierra. Este es el espíritu de el Amor Brujo, del Sombrero, de las Canciones Populares. Este es el espíritu de su España, convertido en joyas exóticas, únicas, llenas de un atractivo al que sucumben todas las audiencias. 

REPERTORIO

EL AMOR BRUJO Cuadro 1. La cueva de los gitanos: • Introducción. Escena. • Sortilegio. Danza del fin del día. • Escena. Romance del pescador. Intermedio.

Cuadro 2. La cueva de la bruja: • Introducción. Escena. • Danza del fuego fatuo. • Alucinaciones. Conjuro para reconquistar el amor perdido. Escena. • Danza de la bruja fingida. final.

SELECCIÓN DEL CORREGIDOR Y LA MOLINERA ORACIÓN DE LAS MADRES QUE TIENEN A SUS NIÑOS EN BRAZOS EL PAN DE RONDA QUE SABE A VERDAD EL CORREGIDOR Y LA MOLINERA 1917 – (EL SOMBRERO DE TRES PICOS) EL FANDANGO LAS UVAS LA CENA (LA SEGUIDILLA) LA CANCIÓN DEL CUCO SIETE CANCIONES POPULARES ESPAÑOLAS DANZA 1 DE LA VIDA BREVE

Nace Sing_Us, una nueva factoría musical a medida

El proyecto liderado por Alberto Frías y Eva Marco abarca distintas parcelas del sector artístico desde la producción de espectáculos y la filantropía hasta la gestión de nuevos talentos. Sing_Us Music es una productora y promotora de espectáculos especializada en la creación de un repertorio de carácter polifacético, dinámico y de máxima calidad, que abarca proyectos de música clásica, ópera, teatro, danza, musicales o eventos de gran formato a nivel nacional e internacional.

Nace como productora en el año 2019, cuando sus socios fundadores, Eva Marco y Alberto Frías comienzan a colaborar con un objetivo claro: la adaptación de su pasión, la música, a los diversos formatos y exigencias que requiere su producción, creando espectáculos únicos para promover la cultura musical con una política basada en la calidad y el apoyo a los compañeros y compañeras que forman parte de esta industria. De este modo, y de mano de la orquesta de la Orquesta Carlos III, Sing Us comienza un amplio recorrido por los circuitos teatrales con exitosos títulos que han hecho que la productora se haga hueco en el panorama artístico a grandes rasgos. De sus producciones hay que destacar PAYASO, una obra de teatro musical de Zenón Recalde y José Masegosa, con la que consiguieron tres nominaciones a los premios BroadwayWorld Spain. CARÁCTER, un espectáculo sinfónico donde hacen un homenaje a las grandes piezas musicales que guardan relación con España y sus grandes músicos. THE ROYAL GAG ORQUESTRA, donde se unen a la productora Yllana, para hacer un concierto de música clásica con el humor que caracteriza a dicha compañía de teatro gestual. MARÍA CALLAS – SFOGATO, donde cuentan la vida de la soprano más famosa de la historia con un texto de Pedro Víllora. Sing_Us Music ha sido formada por artistas y para artistas. Para difundir el arte de aquellos que tienen el talento, la pasión e inquietud de enfrentarse a la realidad del mundo artístico. Producimos los espectáculos desde la honestidad y el criterio profesional, respetando siempre a los/las artistas y sirviendo de puente entre el público. Producimos montajes que resultan experiencias enriquecedoras, didácticas y versátiles que conectan con el espectador/a y nos recuerdan que el arte es más que necesario para el ser humano.

Las reseñas de Alberto Morate: La vuelta al mundo en 80 días en un transporte adecuado: el teatro

1872. Julio Verne sitúa la acción en 80 días de ese año. Pero ya es atemporal. Aquel tiempo pasa a nuestra actualidad y nos encontramos la apasionante historia en nuestros escenarios. Conseguir que los espectadores más jóvenes “lean” de esa manera a los clásicos universales. Y si quien nos hace la lectura es la Compañía La Bicicleta, (que, curiosamente, la bicicleta es uno de los medios de transporte que no utilizan Phileas Fogg y Passepartout), y al frente está Ana Mª Boudeguer, en una dramaturgia de Julio Jaime Fischtel, con música y canciones de Ángel y Ricardo Padilla, en el mejor templo de espectáculos para todos los públicos como es el Teatro Sanpol, entonces atesoramos esa cultura y entretenimiento necesarios, La vuelta al mundo en 80 días se nos quedan escasos, porque es una hora y media de sorpresas visuales con las imágenes impresionantes que nos hacen recorrer el mundo entero, porque el vestuario está especialmente bien cuidado, porque la iluminación nos transporta a las noches y los días de aquellos momentos, porque los intérpretes hacen una laboriosa transformación en diferentes personajes y porque nos reunimos en torno a un ambiente placentero al asistir a uno de los mejores espectáculos del panorama teatral madrileño.

Da gusto ver a esos jóvenes espectadores en silencio, riendo, aplaudiendo, atendiendo a la apasionante historia del autor de novelas de aventuras que más nos caló por dentro.

La flema del carácter inglés está a punto de perder los estribos. Pero la necesidad de salir de aprietos, buscar el lado positivo, no venirse abajo por mucho que haya contratiempos, el humor, la buena compañía, e incluso, el amor, hacen que esta ficción nos sirva de ejemplo para la realidad que estamos viviendo.

Hagamos el recorrido de occidente a poniente en el medio de transporte adecuado, es decir, bien sentados, en una butaca de teatro, dejándonos llevar por la alegría, la música, lo que pasó y sigue ocurriendo, percibir con emoción el espíritu emprendedor de quien escribe, adapta, compone, dirige, interpreta y nos presenta la historia ya leída con el máximo respeto, para que nosotros, no pudiendo dar la vuelta al mundo, podamos disfrutarlo.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Las reseñas de Alberto Morate: CONECTAD@S en los Teatros Luchana

Vivimos en un mundo digital, interrelacionados sin conocernos, en el borde de la soledad y en el límite de las relaciones personales. Vivimos entre móviles, pantallas, ordenadores, series, mensajes y citas casi a ciegas. Donde el aire que respiramos es el que entra cuando abrimos las ventanas y el horizonte lo que vemos cuando levantamos la vista del celular.

Estamos atrapados en las redes como peces sin mar, caminando sin dar un paso. Allá, en otros tiempos, la gente salía a conocerse a la aventura, ¡a saber con quién se encontraría! Ahora, por lo menos, vemos su foto de perfil, su hashtag con sentencias ingeniosas (o no), sus gustos y su historia en diez palabras.

Pero eso sí, estamos todo el tiempo Conectados/as, Conectad@s (¡qué poco me gustan las arrobas, las x y las terminaciones en “e” cuando no se corresponden!). Desnudamos nuestros intereses, nuestras aficiones, nuestras fobias y filias, nuestro vestuario, nuestro ambiente, hasta nuestra voz, y ya solo nos falta publicar nuestro aliento.

Pero, ¡ojo!, no lo estoy criticando. Eso es así y así hay que vivirlo. En un futuro vendrán otras formas de comunicación; en un pasado nos llamábamos por teléfono y, a menudo, nos escribíamos cartas. En este presente un contacto nos lleva a otro, un encuentro a una relación; una juventud que es un constante carpe diem.

En este montaje de José Ignacio Tofé, en el texto, y de Víctor Páez en la dirección, los amigos se van sucediendo. Bueno, más que los amigos, los conocimientos personales, una cita me lleva a otra, un personaje se ve ligado con un segundo y este con un tercero, a modo de una noria, (La noria de Luis Romero, premio Nadal de novela de 1951), fíjense, los amigos siempre vuelven, siempre conectados.

Hay ritmo en la propuesta, ironía y divertimento, identificación con el público que interviene como si fuera un personaje más, hay complicidad entre los intérpretes (Bertus, Gakian, Chim, Celia Castle, Iosu Martinez y Natalia G. Santamaría), hay conexión e identificación con lo que les sucede y lo que nos ocurre a la mayoría de los asistentes sin detrimento a confesarlo y a sentirse parte de ellos.

Es todo un viaje por los universos independientes de cada uno/a de ellos/as. Todos y cada uno de nosotros (perdonen que no le ponga más la arroba -@-, qué latazo) hemos querido que nos quieran, hemos buscado amigos, hemos sufrido desengaños, hemos sentido la soledad de ser los raritos, hemos dado malos consejos, hemos ido de sobrados, hemos confesado (o callado) nuestros defectos, hemos dudado y desesperado, hemos querido ser especiales para alguien, hemos buscado el amor (¿o era solo sexo?), hemos conectado con alguien que nos ha hecho ser humanos, a pesar de tanto invento.

Vayan a conectarse, de verdad, al teatro.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Las reseñas de Alberto Morate: Qué! Infierno de Cabaret en los Luchana

El fantasma de Dante Alighieri pasaba por allí. El de los nueve círculos, el de la Divina Comedia que no es comedia ni divina, sino infernal, como la vida misma. Por eso hay que “alighierierla” y hablar de la muerte como algo inevitable y no tan trascendental, donde entrar suponga después no querer salir.

Y nada mejor que hacerlo desde el espectáculo. Desde la magia, el teatro, las canciones, los chistes, los Drags Queens, el infierno en llamas de mentira, el calor corporal de los cuerpos exultantes, la voz en off del mismo demonio o de las divas más descaradas de todos los tiempos.

Todo es competición. Hasta para entrar o salir del infierno. Aquí hay que demostrar que tienes valía y si no la tienes, vete aprendiendo. Esto es ¡Qué infierno de cabaret!, luces y plumas, vestuario y magia, risas y algarabía, el infinito hades como escenario obsceno.

Lady Savannah y María Edilia, son dos vedettes de confianza y búsqueda de placer extremo. No titubean, se enfrentan a Lucifer, hacen del negro averno un juego de luces y un divertimento.

Los acompaña, como si nada, nada menos que un mago, Manu Barea, un extraño para ellas, no tan extraño. Comparte con ellas trucos de magia, bailes, y pecados capitales, que es de lo que, supuestamente, estamos tratando, que para eso estamos condenados.

Surge la idea de espectáculo durante el periodo de confinamiento, otro infierno, precisamente por eso. Por la necesidad de volar como pájaros, de salir de nuestra jaulas, de abrazar la noche o a quien haga falta, de desafiar a los rayos.

Alucinando entre pesadillas, malos sueños, deseos lujuriosos, ganas de comer, imaginarios viajes, llegamos hasta el infierno para hacer realidad en forma de teatro, el rompimiento de muros, apagar la caldera aunque sea echando más leña al fuego, rasgar al cielo, que como dijo Lope de Vega, “creer que un cielo en un infierno cabe, dar vida al desengaño, esto es amor,…” esto es Cabaret, alma libre, manicomio sin locura, lágrimas de risa sin llanto, abrazos sin brazos, verdades con mentiras, todo dios disfrutando.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Las reseñas de Alberto Morate: EL MAGO DE OZ del Teatro Sanpol

Un hogar para sentirse bien, un cerebro para pensar, un corazón (para sentir), valor para afrontar la vida. Porque todos necesitamos estas cosas. Porque siempre nos falla algo y nos encontramos mal. Porque todos tenemos un poco de espantapájaros, un poco de personas oxidadas, un poco de animal no tan fiero como lo pintan, un poco de “en casa como en ningún sitio”.

Y siempre hay alguien que nos quiere amargar la existencia. Mas al final nos daremos cuenta de que por arte de magia no se solucionan los problemas. Ni por lo rezos, ni por el simple hecho de desearlo. Hay que hacerle frente y, sin darle más vueltas, actuar con determinación, aunque nos estrellemos, o no alcancemos el objetivo o tengamos que darnos por vencidos. Pero estará en nuestra satisfacción el haberlo intentado.

Eso es el Mago de Oz. Un cuento de Lyman Frank Baum que se hizo famoso porque llevaron su cuento a una gran película dirigida por Víctor Fleming, con Judy Garland como protagonista, nada menos que en 1939. Ya han pasado años. Pero no su frescura, su mensaje, sus personajes, su crítica y su parodia a ciertos personajes de algunos sectores bien situados de nuestra sociedad.

En esta ocasión, la compañía La Bicicleta, al frente Natalia Jara, con adaptación de Julio Jaime Fischtel, nos presenta un impecable y espectacular montaje sobre este magnífico cuento. Nada es desdeñable, ni las canciones, ni el vestuario, ni una completísima escenografía, ni el ritmo, ni la historia en sí misma, ni, por supuesto, el elenco al completo: Ainhoa Molina, Beatriz Costa, Julio Armesto, Manuel Varela, Víctor Benedé, Blanca Degá y Álex Jiménez junto con el perrito Bruno que interpreta a Totó.

Porque es un deleite venir a ver esta producción fresca y limpia. Porque hay ternura, calidad, teatro hecho con cariño y profesionalidad, que no son incompatibles. Porque nos vuelven a dar la oportunidad de revisitar esta clásica historia con las garantías de que su temática está vigente y es actual, además de divertida. Porque estás viendo el espectáculo y no tienes prisa, y los problemas diarios se quedan para otro día. Porque es un trabajazo enorme y, sin embargo, pareciera que lo interpretan sin esfuerzo y, desde luego, poniendo todo el alma y toda la energía. Porque al final se nos queda una sonrisa, un regusto dulce, un deseo de volver otro día.

Porque es magia (de Oz), poesía, arte (de Talía), canción, comedia, ficción muy bien traída.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

Llega a Madrid “Conquistadores”, una co-producción de Proyecto Cultura y la Junta de Extremadura que desmitifica la conquista de América

LLega a Madrid “Conquistadores”, una co-producción de Proyecto Cultura y la Junta de Extremadura que desmitifica la conquista de América

Con un éxito de crítica tras su paso por Valencia en enero, llega a Madrid “Conquistadores”, una co-producción de Proyecto Cultura y la Junta de Extremadura que desmitifica la conquista de América a través del teatro del absurdo.

Estrenado en abril de 2021 en el Gran Teatro de Cáceres, se ha representado en la Feria de Teatro de Castilla y León en Ciudad Rodrigo, el Festival de Teatro Clásico Castillo de Peñíscola o en la Feria de Artes Escénicas y Musicales de Castilla-La Mancha entre otros muchos lugares, y llegan ahora a nuestra comunidad con el apoyo de la Red de Teatros de Madrid. Tendremos oportunidad de verlo hasta en tres ocasiones durante el primer semestre del año. Su gira comienza en el Teatro Villa de Móstoles el 18 de febrero, el 26 de marzo en el Teatro Francisco Rabal de Pinto y el 14 de mayo en el Centro Cultural Pilar Miró de Madrid.

El punto de partida de este espectáculo son tres conquistadores extremeños anónimos que forman parte de una tripulación embarcada a América -entonces tierra desconocida-. La obra alterna las peripecias de éstos con la recreación humorística de acontecimientos históricos vividos por personajes como los Reyes Católicos, Colón, Vasco Núñez de Balboa, Malinche, Hernán Cortés, Inés Suárez, Francisco Pizarro o Pedro de Valdivia, entre otros.La obra, dicen sus responsables, se ríe de los mitos y las miserias de aquella época.Con cerca de cuarenta funciones en 10 meses, “Conquistadores” ha sido seleccionado como espectáculo ‘Recomendado’ por la Red de Teatros del País Vasco, incluido en el Circuito de Artes Escénica de la Comunidad Valenciana, y forma parte del catálogo la Red de Teatros de Andalucía.
Dirigida por Pedro Luis López Bellot a partir de un texto de J.P. Cañamero tres actores -Chema Pizarro, Amelia David y Francis J. Quirós- asumen los distintos personajes envueltos en un espacio sonoro creado por Álvaro Rodríguez Barroso.

Las reseñas de Alberto Morate: LA NOCHE DEL AÑO

El título me remite, irremediablemente, a “¡Qué noche la de aquel día!”, la película de Richard Lester sobre The Beatles, en las que el cuarteto de Liverpool, tenía que dar esquinazo a sus admiradoras, esquivar a los periodistas y desobedecer a sus representantes, en busca de una noche de libertad y desenfreno.

Ahí también hay música, y aventuras, y una larga noche después de un duro día. Pero, lógicamente, también ahí se acaban las causalidades. Aquí, en La noche del año, que es la noche por excelencia, que es el culmen de 365 días, con sus descansos respectivos, es cuando los jóvenes y no tan pipiolos, se preparan a pasar una noche de desmandada actividad, con canciones, bailes, alcohol, sexo, drogas, o lo que se tercie. (Nunca entendí por qué darle tanta importancia a esa noche en concreto, la de Nochevieja, cuando hacen lo mismo el resto de los viernes y sábados). Pero, elucubraciones aparte, de lo que se trata es, después de estar dos fines de año confinados o semienclaustrados, sacar nuestras mejores galas, íntimas y visibles, salir de casa con la sonrisa puesta, e ir a la caza de la diversión que no sabemos, finalmente, si será de nuestro agrado.

En esta tesitura, Lito, Noe y Lucía, amigos y convivientes, pero cada uno con su tendencia sexual y personal muy bien diferenciada, quieren no olvidar esta oportunidad de pasarlo mejor que bien. Mas hete aquí que es lo contrario. Y entre estos encajes de bolillos, por llamarlo de alguna manera, la escena de la noche se les vuelve oscura y con lagunas de acción que irán descubriendo poco. Algo así como los personajes de “El jinete polaco” o “El hijo del acordeonista”, donde memoria y deseo se confunden, acomodando lo que ha ocurrido a lo que anhelan realmente. Hay que sustituir los hechos de la realidad con lo que uno se está imaginando.

Para llegar a la conclusión de que nadie es totalmente lo que dice ser, o creer, y de que deslices los tenemos todos. Texto de Carlos Mesa, con dirección de Víctor Páez, con Sara Herranz, Laura Oliver y Juan Barahona. Los intérpretes sacan sus registros de personajes mediáticos (más o menos, léase Tamara Falcó, Lina Morgan, Jorge Javier Vázquez… o esa es la impresión que me dio y puedo estar equivocado, je, je). De cualquier forma, cuando la música no está demasiado estridente, se mueven con soltura y desparpajo, abiertos en su confusión e interaccionando con el público que se ríe pensando, “eso nos ha pasado a nosotros”, o “madre mía que forma de divertirse de estos hijos nuestros”.

La noche del año”, a la larga, la noche más corta, del año.

Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.

La Firma Invitada: Fernando ERRE, autor de HERNANI

‘Hernani’ es un drama de Víctor Hugo. ‘Ernani’ es la ópera que Verdi concibió basándose en el texto del escritor francés. Hernani es un pueblo guipuzcoano de veinte mil habitantes. Hernani es muchas cosas, y para mí ha sido un territorio simbólico desde el que construir una comedia teatral con el llamado conflicto vasco como telón de fondo.

He escrito ‘Hernani’ con el propósito de abordar el asunto de la convivencia desde la óptica del humor, que es una de las expresiones más contundentes de la inteligencia humana. Era consciente de que esta perspectiva podría resultar controvertida, pero siempre ha creído que tocar temas espinosos desde la comedia no significa banalizarlos, sino que incluso puede conllevar un enfoque tan rico o más que el de una tragedia, donde se suelen sublimar las emociones. Aunque a muchos les genera desconfianza, la risa marida muy bien con la reflexión, como ya nos demostró Molière hace cuatro siglos.

Algunos espectadores que han asistido a la función me han manifestado sus sensaciones, que van desde la prevención inicial por la temática hasta la sorpresa por el modo de acercarse a ella, y he podido constatar con satisfacción y, por qué no decirlo, cierto alivio, que la historia de Edmundo y Julen, interpretados con finura y compromiso por Daniel Ortiz y Josean Bengoetxea respectivamente, atrapa y concita el entusiasmo de personas de distintas procedencias e ideologías.

Sin duda, ‘Hernani’ está siendo una de las experiencias más gratificantes de mi carrera. Ojalá que las cuitas de estos dos personajes condenados a entenderse sigan conquistando el cariño y las risas de los espectadores durante mucho tiempo.

Un momento de HERNANI, que se puede ver los jueves a las 19:30h en el Teatro Lara