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“Puedo saberlo todo en la oscuridad” decía Cesare Pavese en su poema “Manía de soledad”. Y lo que le ocurre a Teresa de Jesús, es que, en esa oscuridad, ella está iluminada y, desde luego, no se encuentra sola. A pesar de hallarnos en una estancia de poca luz y peor ventilación. Es la cocina del convento de San José, donde la protagonista, no solo recibe la visita de Dios para guiarla en su camino hacia la compenetración del cielo, sino que la visita un inquisidor atormentado y celoso, porque jamás ha sentido de manera auténtica y real esa complicidad con el creador de todo el universo.
Juan Mayorga, con esta obra consiguió el Premio Nacional de Literatura Dramática, y no es para menos. Ahora la retoma con los mismos intérpretes, Clara Sanchis y Daniel Albadalejo, en diálogo-interrogatorio más que inteligente, sublime, elevado, entre pucheros y puerros, desvestidos y sinceros, hasta que les cubren los hábitos que les ayudan a defenderse una del otro.
El inquisidor no sale de su asombro. Cómo puede, no solo sentir, sino también ver a quien ella afirma que la visita. Lleva pidiendo eso hace lustros. Pero no conseguirlo lo hace vulnerable, le aturde el cuerpo, niega y condena porque él no es capaz de tan altas esferas. Por eso también la ataca desde la palabra, aferrándose a lo que ella dice, es su única evidencia de que Teresa es capaz de extenderse más allá del cuerpo. Tiene que quedarse con lo que su lengua dice, “La lengua en pedazos”, diseccionándola, intentando que caiga en contradicciones, atendiendo a rumores, cuestionando, incluso, que una mujer no solo sepa leer, sino que también sepa interpretar los textos. Los sagrados y los profanos, los prohibidos y los que él mismo ignora.
Le da miedo el silencio. Le da miedo la oscuridad. Me planteo si no dudará también de la existencia de Dios. Pero, eso sí, el demonio está haciendo de las suyas. Porque está aislado con sus propios sentidos en medio de su fe corrompida. Y ahí se levanta ella, porque es capaz de saberlo todo en la oscuridad y siente el amor místico por sus venas. Porque se adelantó a su tiempo y no podía seguir haciéndoles el juego a quien no cree nada más que en sí mismo.
En un mano a mano contundente y feroz, suave y educado al principio, los dos personajes se debaten entre pucheros para el hacer el mejor caldo. El de la razón. Pero, ¿de qué sirve la razón si no hay sentimientos? Y en eso gana la partida, Teresa, porque es capaz de morir si no muere, porque vive sin vivir en sí, y le causa un dolor tan fiero, que solo morirá cuando otros la maten y entiendan que nadie muere porque deja su palabra, porque deja su lengua a otros, aunque esté hecha pedazos.
Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.
Mira que son molestas las moscas en verano. Y algunas veces también en invierno. ¿De dónde salen cuándo están fuera de temporada? Deben ser transgresoras de las rutinas y de lo que se espera de ellas.
Una mosca puede hacerte compañía. Entre otras cosas más perturbadoras. Como impedirte la siesta, insistir en un punto de tu fisonomía para que se enrojezca a base de tortazos, o hablarla como si entendiera tus preocupaciones o molestias.
Ya Antonio Machado nos advertía de las “cualidades” de las moscas. Y antes, “El sastrecillo valiente” se las daba de multiasesino. Julio Cortázar también tiene un relato de moscas, William Golding escribe “El señor de las moscas”, aunque no sea exactamente ese el tema, “Las moscas” es una obra de teatro de Jean-Paul Sartre sobre el mito de Electra y, desde luego, Slawomir Mrozek, microrrelatos donde pone al retortero hipocresías, consumismo, capitalismo, comportamiento humano, situaciones cotidianas,… que es lo que interpretan en estos momentos, con gran sentido humorístico, Eva Latonda y Maru García en esta ocasión, en el Teatro de Las Aguas.
La mosca cojonera quizás sea el adjetivo más popular para calificarla. Mosca que tiene la propiedad de ser invisible y aparecerse de repente, o viceversa. Mosca de nuestras vidas, mosca de necesidad social imperiosa.
Ejemplos: en boca cerrada no entran moscas, a perro que no conozcas nunca les espantes las moscas, abunda más que las moscas en verano, al hombre que camina no se le paran las moscas encima, amagar y no dar es las moscas espantar, cuando el diablo no tiene nada que hacer… etcétera.
Es decir, sabiduría popular. Y en esta obra a dos, dos moscas, de negro y mil experiencias que contar, ya que están o han estado en todos los sitios, nos van hilvanando, o mejor dicho, zumbando al oído colectivo de todos los espectadores, de manera cómica, las situaciones de hechos históricos, literarios o, simplemente, cotidianos. Entre tanto, nosotros nos las imaginamos esquivando el zarpazo definitivo o cayendo en el recuento victorioso de quien las atrapa al vuelo.
No hace falta esperar al verano para que sean motivo de divertimento. En el teatro, La mosca nos está esperando.
Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.
“Es un eslabón que ha recogido toda la tradición del musical sirviendo de espejo y relanzamiento de generaciones posteriores”. Al otro lado del teléfono está Mario Gas, el director que mejor conoce en nuestro país -y probablemente en el mundo- el legado que deja un creador inabarcable como Stephen Sondheim. De su mano y de los que hasta la actualidad lo han montado recorremos las puestas en escena de sus musicales en nuestro país como homenaje al genio que nuevas generaciones seguirán recordando por el inminente estreno cinematográfico de West Side Story. Además, por primera vez, dos producciones de sus musicales se encuentran en cartel en España: Company en el Teatro del Soho de Málaga con Antonio Banderas a la cabeza y Golfus de Roma en el Teatro La Latina con Carlos Latre como protagonista.
En días como estos es inevitable echar la vista atrás para el equipo que allá por 1995 montó el Swenney Todd que contó con el beneplácito del propio compositor que recordaba esa noche de estreno como uno de los grandes momentos de su carrera. Mario Gas llevaba desde el 84 intentando montarlo y cuando el Centro Dramático de Cataluña le dio el beneplácito comenzó una de las aventuras escénicas más emocionantes de su carrera. Durante los castings, una actriz insistía una y otra vez en participar. Su nombre es Muntsa Rius: “Fue un flechazo tan bestial que yo quería hacer todos esos musicales que había escuchado en las casettes que un amigo me pasó para prepararme repertorio de teatro musical”, comenta la emocionada intérprete que estos días representa Billy Elliot en Barcelona. Al final, consiguió audicionar para Johana, pero Mario Gas le planteó cortarse el pelo y convertirse en un chico. El final de esta historia no pudo ser mejor: “Me hizo el mayor regalo de mi carrera”, comenta Rius.
“Tuve la suerte de estar cerca de un genio”. La noche de estreno de Sweeney Todd en Barcelona no fue precisamente como habían pronosticado a Gas y a toda la compañía. En principio, el maestro no se quedaría al final de la representación para conocer a la compañía, pero en el descanso ya ocurrió lo que no se podían ni imaginar: “En mitad de la función vino Mario Gas y nos dijo que estaba loquito por lo que estábamos haciendo y que finalmente quería conocernos después de la función. Terminó en el escenario dando con los puños en el suelo en señal de aplauso”, recuerda Muntsa Rius, la actriz que probablemente más musicales de Sondheim ha interpretado en nuestro país.
Un emocionado Sondheim en Barcelona en el momento que da título a este reportaje
A partir de ese momento, el director de la extraordinaria La Tabernera del Puerto-recientemente recuperada con gran éxito en el Teatro de la Zarzuela- mantuvo una relación epistolar de lo más especial con Sondheim. Le mandaba todas las grabaciones e imágenes de cada una de sus producciones. En esos días mágicos que vivió junto a él descubrió a “una persona sensible, inteligente, cercana y simpática”. El también director de A little night music habla de esta figura inabarcable como “Un hombre que nunca ha hecho musicales evasivos, siempre tratan sobre la condición humana”. Esa relación se ha extendido hasta casi sus últimos días con la posibilidad de montar un par de montajes de sus obras en Madrid y Barcelona. Lamentablemente ni siquiera los teatros públicos, que han sido casi siempre productores o coproductores de sus musicales en España, vieron viable sacar adelante sus producciones en la última década, ya que hace casi diez años del Follies que puso en pie al patio de butacas del Español día tras día.
Un título del autor que no todo el público sabe que se hizo en España fue Into the woods de la mano de Dagoll Dagom. En esa producción, Sergi Albert pudo comprobar lo difícil que es de entrada “entender su música y pude dar fe de lo fácil que se hacía con sus textos pasar de lo escrito a las canciones”, comenta el intérprete de El guardaespaldas que estos días recala en Barcelona.
“Los personajes en mis obras empiezan a cantar cuando ya no pueden hablar”. Carlos Hipólito, protagonista del inolvidable Follies que vimos en el Español en 2012, parafrasea al propio Sondheim para dejar constancia de lo que ha significado en la historia del musical este autor de trayectoria inenarrable. Entre los avances que supusieron sus musicales, Hipólito pone en primer término que Sondheim “fue de los primeros que introdujo las canciones como monólogos interiores de los personajes, revolucionó el teatro musical que era más banal hasta entonces».
Inolvidables Muntsa Rius y Carlos Hipólito en Follies
El intérprete de Desaparecida pudo comprobar en primera persona durante las funciones que “las letras y las músicas de Stephen Sondheim ayudan infinitamente a los intérpretes a avanzar en la historia. Cada palabra y cada canción es una emoción nueva. Fue un orgullo y fue muy difícil ya que tiene grandes dificultades a nivel de afinación e intensidad, pero fue un disfrute maravilloso”, concluye el protagonista de la obra Rita.
Uno de los brillantes números de Follies
“Afortunadamente, Antonio Banderas se ha tirado a la piscina desde la producción privada”. Preguntamos a Mario Gas por el Company que acaba de estrenar el malagueño más universal de nuestro cine. Todo un hito ya que probablemente sea la primera producción 100% privada de un musical del citado compositor en nuestro país. Mario Gas admite que “tengo unas ganas tremendas de ir a verlo a Málaga, tengo muy buenas referencias”. Golfus de Roma –al que nos referiremos como cierre de este reportaje- cuenta con la coproducción del Festival de Teatro Clásico de Mérida junto a Focus por poner el ejemplo más reciente.
Sobre el escenario del Teatro del Soho de Málaga, un reparto de primer nivel defiende con más emoción que nunca Company estos días. Para Rubén Yuste: “Es un regalo y un reto poder interpretar sobre el escenario la música de un genio que por las temáticas que trata es considerado el Shakespeare del teatro musical”. Para el veterano Paco Morales: «Hacer un Sondeim es un lujo y un reto increíble. En este momento en que nos ha dejado su legado me siento un afortunado de estar viviendo lo que estoy viviendo en el Teatro del Soho con Antonio y el grupo de gente que nos subimos al escenario».
Posado del equipo de Company
Un genio de la melancolía cuyo mayor éxito comercial es una disparatada comedia. La trayectoria comercial de Sondheim es cuanto menos ‘curiosa’. Lo dice muy claramente Daniel Anglés: «A excepción de A funny thing happened on the way to the forum ninguno de sus títulos es para el gran público». Ahora brilla con luz propia en las marquesinas del Teatro La Latina con un reparto liderado por Carlos Latre en la versión española que como es habitual se ha traducido como Golfus de Roma.
“Es un regalo empezar en los musicales nada menos que con Stephen Sondheim”. Cuando murió el autor de Follies, Carlos Latre y toda la compañía deGolfus de Romaestaban representando la obra en una función que le dedicaron. El intérprete admite que: “Para mí, Sondheim es mi unión con el mundo del musical ya que cuando empecé a cantar fue con temas de sus musicales”. Desde luego es una gran pérdida cuyo legado quedará patente siempre: “Es tan importante que siempre será parte de nuestra vida”.
Mérida y Sondheim, dos sueños cumplidos para Eva Diago. Una de las intérpretes de Golfus de Roma comenta que con este espectáculo ha cumplido dos cuentas pendientes de un artista, pisar las tablas de Mérida e interpretar un musical de Stephen Sondheim. Para la inolvidable Mrs Thenardier de Los Miserables: “Es un maestro de maestros, creador de grandes musicales con números y letras impactantes, quizás porque como él decía: se metía en la piel del personaje. Entendía su situación emocional y de ahí salían esas maravillas”.
«Con Sondheim el compositor entra en la dramaturgia de la forma más profunda posible». Para Daniel Anglés, director de Golfus de Roma, el genio de la escena «ha redefinido cómo se cuentan los musicales». Aunque sus títulos no sean para la gran masa del público «pero nos deja títulos que son importantes por lo que han cambiado la historia del género a a nivel de riesgo y concepto». Desde luego solo podemos acabar haciendo nuestras las palabras con las que concluye Anglés: «Los musicales de hoy no hubiesen sido como son si no hubiese existido Stephen Sondheim».
Emilio Aragón está radiante. Mañana será el estreno oficial del espectáculo con el que homenajea a su padre Miliki y a toda esa generación de artistas que defendieron con entrega este maravilloso y duro oficio de artista. Además de las posibles nuevas entregas de B.S.O, Aragón mira al futuro con la ilusión de una nueva película, una serie y con un nuevo reto al que dar forma: nada menos que un show unipersonal en el que mezclar música y comedia. Todo lo quiere hacer en 2022 por cierto. Con el creador de Circlassica: El sueño de Miliki charlamos tras saber que este espectáculo de Productores de Sonrisas ya está contando con el apoyo del público. Nada menos que 150.000 espectadores ya tienen sus entradas. Estarán en Ifema con tres pequeños grandes protagonistas hasta el 16 de enero.
Foto: Pepe Castro
Así presentó el espectáculo antes de nuestra entrevista con él:
«He tenido la suerte de tener a una maravillosa compañía con tres pequeños: David, Bruno y Aaron que es un Ullate. No voy a negar que está siendo un viaje emocional que supone un homenaje a todo una generación de artistas y cómicos. Evidentemente es un homenaje a mi padre al que yo sigo admirando. Cada vez que veo una imagen de él recuerdo las historias que contaba mi padre sobre lo que era la vida de un artista de los años 30 a los 60. Este pequeño homenaje estoy seguro de que va a conectar con muchas cosas. Al final, sus canciones se han convertido en la banda sonora de muchísimas personas (dan testimonio de ello los pequeños protagonistas en mi reportaje para El País). Sobre todo quiero dar las gracias a esas 150.000 personas que ya han confiado en nosotros».
*Foto: Pepe Castro
Entrevista exclusiva con Carlos Rivera de DESDE MI BUTACA
C.R: El mundo del circo es una constante en su carrera. Tanto es así que trajo el musical Barnum…
E.A: Era una función muy bonita. De vez en cuando me dicen que la vuelva a hacer. Ahora ya tengo 62 años y no puedo hacer lo que hacía entonces, pero fue una función muy bonita. Año 85 en el Monumental y gira.
C.R: Tras este espectáculo, ¿con qué tipo de espectáculos le gustaría seguir to play en este sector?
E.A: El otro día hablaba con Pepe Silva, uno de los payasos, de que tengo ganas de hacer algo en directo, pero tengo encima ya la nueva película y una serie de televisión y tengo que centrar el tiro. No quiero que pase el tiempo para montarme una función yo solo en escena mezclando comedia y música. A lo mejor me lío la manta a la cabeza en 2022 y de hecho ya me decía Pepe que le encantaría que fuera a Francia a montarlo. El problema de todo esto es que una vez que te pica el gusanillo ya no puedes parar de hacer cosas.
E.A: La realidad es que lo inmediato es la película que con la Pandemia se ha ido trastocando todo y también me han ofrecido hacer más programas de B.S.O. La cuestión es hacer, todo se andará. Decía el padre de un amigo mío de San Sebastián: “Emilio, hay que hacer y si haces bien pues bien y si haces mal pues por lo menos has hecho”.
C.R: Me es inevitable confesar en un día como hoy que con la escena que protagoniza Miliki en «Pájaros de Papel» siempre me emociono…
E.A: Me regaló casualmente Fernando Castets, que escribimos juntos la película, unas fotos que sacó él desde atrás en el Teatro Español. Recuerdo que ese momento fue absolutamente mágico. Le dije a mi equipo que no dijese nada al público de quién iba a salir a escena.
E.A: Primero se grabaron los planos generales y después los cortos. Cuando salió a escena esa reacción del público es absolutamente natural. Se pusieron de pie y hay muchísima verdad en ese momento. Me acuerdo que vino Juan José Campanella a ver esa escena al ser muy fan de mi padre. Le tengo cariño especial por haberlo dejado para el último día de rodaje. Un fin de fiesta muy especial. Termino contándote una anécdota. David Omedes, director de foto, cuando le dije qué tal lo había visto descubrí que estaba tan emocionado que no quería separarse de la cámara.
Bonus track: Fernando Castets recuerda su participación en Pájaros de Papel en una entrevista que le hicimos para EL NUEVO DILUVIO MAGAZINE allá por 2011
Emilio es un viejo nuevo amigo. Es una alegría poder trabajar con alguien con el que tienes una gran complicidad. En nuestro segundo guión nos lo hemos pasado muy bien escribiendo un dramón. Es un tipo fantástico, me ha hecho sentir como parte de su familia. Creo que es el director con el que más comidas familiares he compartido. Somos de la misma edad y , de verdad, yo no sabía que era ese gran magnate de la comunicación.
La gente va con prejuicios a ver películas sobre la Guerra Civil en España. Fuera de España, hemos recibido el premio de público en muchos festivales. Allí no saben ni que Emilio es un magnate del entretenimiento ni que es el de Médico de Familia. Simplemente, se emocionan viendo la película al no tener ningún tipo de prejuicios.
Se han hecho muchas películas sobre la II Guerra Mundial y nadie se queja. ¿Quién mejor para contar la Guerra Civil que un español? Desde fuera, vieron la película de otra forma. En Argentina, no se ha estrenado. He hecho pases privados en mi país y allí ven como un valor añadido que se cuente la historia, mientras que aquí se ve como un valor negativo.
Imagen de Pepe Castro de Circlassica: El sueño de Miliki
Andalucía, País Vasco, Comunidad Valenciana, Castilla León, Comunidad de Madrid, Cataluña, Canarias, Aragón, Extremadura y por supuesto Castilla-La Mancha. Este año la XXV Feria de Artes Escénicas de Castilla- La Mancha ha sido más que nunca una gran reunión de la comunidad de las artes escénicas de nuestro país. Por los escenarios de Albacete se ha podido disfrutar de la diversidad de propuestas que poblan los caminos de España. Ayer, penúltima jornada de la Feria, tuvimos la ocasión de acercarnos a algunas propuestas de lo más variadas.
La mañana la abriría En el kilómetro 523 de Ciudad Real. Hoy voy a hacer un inciso en la actividad cultural para hablar de algo que hace desde esta XXV Feria también es un género diferenciador de la misma. Desde luego, las comidas son un lugar de encuentro. Por eso resulta esencial que también la velada gastronómica esté al nivel de las propuestas escénicas. Ha sido habitual escuchar por las calles a los protagonistas de la Feria destacar cómo este año los establecimientos de hostelería se han volcado para ofrecer menús exquisitos, aptos para todo tipo de paladares. Uno de los lugares clave sin duda ha sido la Posada Real, donde ayer se podía escuchar “¡La mejor comida de toda la Feria”. Las alubias con codorniz fueron un éxito. También lo han sido las propuestas diferenciadoras de Tierra con una tarta de queso que podría calificar de antológica. Además, la Feria se ha preocupado por los vegetarinos y veganos presentes y les ha dado la opción de conocer un restaurante para ellos, Sesamum. Este año, más que nunca Albacete ha estado lleno de grandes propuestas escénicas y también culinarias. Un rotundo aplauso para la organización.
Por la tarde nos trasladamos al maravilloso mundo del circo con Run Away de Albacete. En la Plaza del Altozano, la compañía Rolling Cyrcus hizo disfrutar a los más pequeños con una propuesta ideada para su exclusivo deleite.
Saltamos al emblema de esta Feria, el Teatro Circo de Albacete. En escena toda una Fantasía de Alejandro Lara Dance Project. Sobre el escenario disfrutamos de unos virtuosos de la danza que sorprendieron al público con la pureza de su técnica. De repente, cambiamos de cuadro y se abre un telón al fondo. Un chico francés -al que habíamos conocido precisamente en la comida- toca el piano. Suenan las primeras notas. El inmenso techo circular del Teatro Circo se ilumina cual cielo estrellado. Empieza a cantar. Comienza la MAGIA. Se llama Anton. Háganse un favor y síganlo la pista. Emocionó como pocos al respete ayer por la tarde. Tiene una luz especial. No sé si este francés ahora instalado en Madrid sabrá lo que es el ‘duende’, pero él lo tiene en esa voz que por momentos parece al borde de una emoción contenida que llega y toca al público. Al acabar esta Fantasía nos vamos con una sonrisa del teatro. Sabemos que hemos visto algo realmente especial… Realmente MÁGICO.
Tras los Pícaros que llegaron al Auditorio, la jornada acaba como hace unas horas. Toca volver a disfrutar de la hostelería de Albacete con un puñado de propuestas que harán que también la Feria se convierta en una cita imprescindible para los amantes de la buena mesa.
Antonio Campos, Miguel Fuentes, Ana Maqueda, Javier Nerea, Lola Galán, Maite Rico, María Sánchez, Mercedes Márquez, Abel Ibáñez y Zaira Silvestre. Probablemente sus nombres no les suenen. Ellos son algunos de los responsables de que esta edición de la Feria haya llegado a buen término con esta estupenda programación. Esta última crónica está dedicada al equipo que ha hecho posible que todo funcione como una milimétrica maquinaria suiza.
La de ayer fue una jornada de grandes emociones por el intenso trabajo de estos seis días inolvidables y todo el trabajo previo para confeccionar la programación.
En el Teatro Circo de Albacete, el último espectáculo de la Feria tiene a unos protagonistas muy especiales. El hall del teatro está lleno de carritos de bebés bajo la atenta mirada de MªÁngeles García Cabello, parte indiscutible del alma de esta Feria. Seguro la habrán visto a la entrada de todas y cada una de las funciones pendiente siempre de hasta el último detalle y con una sonrisa bajo esa mascarilla que los tiempos imponen. Lo mismo podemos decir de los amables auxiliares de Feria- David Torres, Lucía Jiménez, Andrea Lucas, Elena Lara, Javier Podio, Víctor Cortés, Javier Muñoz, Marta Legido, Irene Almendros, Llanos Navarro, María Cortés, Juan Antonio García Serrano y Francisco Sánchez al que también conocimos en su faceta radiofónica en los programas especiales de Nova Onda desde la Feria- siempre pendientes de que los espectadores estuvieran a gusto a la entrada desde el mismo momento en que nos “fichaban” con el sistema de códigos QR que llegaba hasta el equipo de Aron Multimedia con José Campos como cabeza visible siempre pendiente de la actualización de la web, de elegir las fotografías adecuadas y de tantas labores que casi serían imposible de enumerar. En la sala, ya está preparada para disparar sus instantáneas Lucía González que ha servido de memoria gráfica de esta edición. En la distancia, pero en coordinación con las actividades del momento han estado también Alejandro Abellán y Blanca Vercher.
Ya en la sala, la compañía La Petita Malumaluga espera que con esta representación puedan tener más recorrido en los escenarios castellanomanchegos. Por un día, los espectadores subimos al escenario para vibrar en primera persona desde ese lugar mágico normalmente exclusivo para los intérpretes. Desde el primer instante, un bebé marchoso se revela de brazos de su madre y decide ‘sentir’ la función atraído por los colores, los sonidos y las sensaciones que esta función, excelente broche de oro de la Feria, le mueven. La grandeza de La luna en un cazo como la de todos los espectáculos de esta compañía está en que los espectadores de todas las edades podemos disfrutar con lo que vemos en escena. Poesía escénica llevada al más alto nivel para regocijo de grandes y pequeños con este espectáculo que por momentos nos lleva a las imágenes creadas en nuestra imaginación por la palabra de Lorca. Al final de la función, Albert Vilá pide un gran aplauso para el equipo técnico de la Feria que se ha dejado la piel en cada montaje para llegar siempre a tiempo y sin tregua a cada propuesta en los diferentes espacios de la Feria. César Hernández, Isidro Martínez, Francisco Espada, José María Asensio, Salustiano González, Juan Antonio Sotos y José Luis Cortes han hecho que todo esté a punto en el Teatro Circo. Desde el Auditorio Municipal lo han sido Manuel Leal, Francisco Lorenzo, Miguel Tolosa, Francisco García, Emilio Zarza, Gumelsindo Muñoz, Ángel Villora y Miguel Carrión a la jefatura técnica siempre pendiente de que todo estuviese listo a la hora precisa. Desde el Teatro de la Paz han hecho que funciones como la excelente Magallanes-El Cano brillen con luz los técnicos de esta sala: Marta Ramírez, Fco. Javier Ortega, Antonio Córcoles (jefé técnico), Juan Vicente Martínez y Juan Fresneda.
No me quiero olvidar tampoco de las labores de Berrintxe Producciones que han servido de labores extra de iluminación, sonido, regiduría… Ángeles Jesús Cantó, Manuel Nuñez y Pablo Armengol también han ayudado a que la Feria luciera como lo ha hecho. Por supuesto las caras visibles de la taquilla Juanita Martinez y Remedios Rovira. Los espectáculos de calle hubieran sido imposibles sin la coordinación de protección civil y policía local que como siempre hacen una labor impecable.
Han sido unos días de muchas emociones, un lugar de encuentro para compañías, programadores, distribuidores… Albacete ha llevado la ‘voz cantante’ de las artes escénicas durante esta intensa semana, convirtiéndose más que nunca en esta nueva etapa en una Feria referente de verdad. Por las calles de la ciudad se escuchaban frases del tipo: “Este año tengo la sensación de estar en la mejor Feria de toda España”. Un aplauso unánime del sector a la apuesta de Antonio Campos por la diversidad y la calidad de las propuestas. Un salto cualitativo y cuantitativo que ha puesto este año más que nunca a la Feria de Artes Escénicas y Musicales de Castilla- La Mancha en el disparadero de la escena. Será un placer volver a la XXVI, el sector desde luego lo recibirá con entusiasmo.
*Todas las fotos de estas crónicas han sido realizadas por Lucía González de Aron Multimedia
Hay que saber llegar a viejo con dignidad. Dejar de ser un desdichado. Saber que tenemos un final y que, a veces, es mejor intentar viajar hasta la luna, o hasta las estrellas, o al firmamento, simplemente. Dejando nuestro cuerpo a buen recaudo en una cápsula espacial (o especial) que sea nuestro féretro, o en una caja de cartón con otros recuerdos, o en forma de humo y ceniza, en forma de un hijo que nos trae a colación para contar nuestra historia y que se sienta orgulloso aunque le haya costado años entenderlo.
Nicolás Scarpino se mete en el personaje de ambos. Padre e hijo. Y también niño, y mujer de repente, y náufrago, y superviviente, y héroe, llegado el caso. Como el padre, como su padre. Con el texto que ha escrito y dirigido Diego Casado Rubio, que es un libreto que mira a las estrellas, que ejecuta con notas musicales el pasado, que se orienta en la oscuridad, que camina hacia la emoción de las relaciones de un hijo con su progenitor, al que nunca entendió porque se considera un ser anodino. Ahora, al rescatárnoslo, se crece en su consuelo, viaja hacia las nubes, lo ama, cuando ya se ha ido.
La cápsula en vez de cerrarse, se ha abierto. Es una carta, es una lágrima, es una anécdota, es un espíritu libre, es un paisaje infinito.
“No quiero seguir envejeciendo” dice el personaje que quiere viajar hasta los dioses. Bastantes achaques tengo ya. No quiero que me tengan que cuidar, no quiero ser un estorbo para nadie, quiero irme en mis sueños. Este monólogo a dos voces es un alegato a vencer cuando ya se sabe que se está perdiendo. Es una emoción incontenida. Es un pulso entre el llanto, la ternura y la sonrisa.
“Si me nombras, desaparezco”. Es el clamor del silencio, es el derecho al grito, es el epitafio de quien sabe que no tiene sentido seguir errando en la decrepitud de un cuerpo. Pero no es triste este alegato. Es amable, es risueño, incluso divertido. Es la muerte viva, porque no existe vida sin muerte y siempre estarás en mi corazón dividido.
Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.
Una Feria es algo así como una boda en la que se reúnen los profesionales de la ‘familia’ de las artes escénicas con el objetivo de seguir tejiendo lazos para que sus espectáculos lleguen a los principales teatros de todo el territorio. Esta sensación se acrecienta por ejemplo en los improvisados “salones de boda” en que se convierten los restaurantes de Albacete estos días en el que se juntan compañías, distribuidores, programadores, técnicos y profesionales de todas las extensas áreas de las artes escénicas para comer y reencontrarse tras estos casi dos años de sequía de este tipo de eventos. Ayer de alguna forma se llevó este hecho a la máxima expresión con una de las JOYAS de la Feria: Everlasting Love, una peculiar boda en la que reivindicar el amor propio no solo delante de los profesionales del sector. También delante de esos escolares que rieron ‘a pierna suelta’ con el ingenioso montaje de Mayte Olmedilla, talento local por cierto. Esta artista, enamorada abandonada en el salón de bodas al que estamos invitados, lo mismo lleva a la máxima expresión el clown que te canta ¿cómo no? Everlasting love, nos monta un karaoke con canción de Elton John, crea una melodía con las copas de la boda, pone a bailar a los langostinos y sí, también es una músico consumada capaz de captar la atención de todos los públicos. Esta es una fiesta que lo mismo pueden ver los chavales en campaña escolar que programarse en sesión golfa para disfrute de los más noctámbulos. Solo les digo una cosa: si ven este espectáculo en su teatro más cercano -programadores, de verdad que merece mucho la pena- no duden en ir a verlo. Saldrán un poquito más felices de cómo entraron, ¿se puede pedir más? Imposible.
Foto: Lucia González-Aron Multimedia
Nos alejamos del Teatro Circo de Albacete donde hemos disfrutado a mediodía para acercarnos al Teatro de la Paz. Allí, nos espera una aventura que seguro no podrán olvidar en la que por un ratito se convertirán en conquistadores de tierras aún desconocidas. La propuesta de Teatro Clásico de Sevilla es uno de esos espectáculos que cautiva desde que se levanta el metafórico telón. En escena, solo necesitamos unos pocos elementos escenográficos para creer que nos embarcamos en la mayor de las aventuras. Uno tiene la sensación de que por una tarde, el teatro recupera eso que los ingleses dicen tan claro: “to play”. Nuestros intérpretes ‘juegan’ a vivir mil y una aventuras sin descanso también para el espectador. Gracias a la brillante dramaturgia de Alfonso Zurro a partir de los textos de 8 autoras y autores consiguen darnos una lección de historia bien narrada que resulta realmente apasionante para el espectador. No me quiero olvidar de las coreografías de Baldo Ruiz que hacen que cada movimiento de los entregados actores brille con luz propia. Por último y no por ello menos importante -más bien todo lo contrario- quiero mentar al reparto coral uno por uno y es que no hay fisuras en su trabajo, todos cumplen con nota su cometido desde los más veteranos hasta los jóvenes. Así, es maravilloso como se mezcla la veteranía en las tablas con la frescura y el impresionante trabajo físico de los más jóvenes. Juan Motilla, Luis Alberto Domínguez, Manuel Rodríguez, Santi Rivera, Íñigo Núñez, Piermario Salerno, Fernando Lahoz y Óscar Corrales brillan en esta puesta en escena que cuenta con una impactante escenografía y un estupendo vestuario a cargo de Curt Allen Wilmer y Leticia Gañán. En fin, uno de esos espectáculos que espero giren mucho. Yo cuando tenga oportunidad repetiré. No les quepa la menor duda.
Foto: Lucia González-Aron Multimedia
Entramos en la recta final del día con una buena ración de música y teatro. El Auditorio de Albacete acogió una de las citas más esperadas a nivel musical de la Feria. El concierto de Karmento, artista local en ebullición que estamos seguros dará mucho que hablar en los próximos meses. Tras su paso por el programa especial que grabó Nova Onda en el citado espacio escénico, Karmento nos ofreció un recital en el que se notaba que jugaba en casa incluso cuando se coló una inesperada voz desde el patio de butacas que llamaba a su “tata”. El concierto fue un particular viaje a nuestra esencia y con las pies en la tierra esta manchega en la azotea reclama que necesitamos “respirar un cambio desbocado entre la multitud” como reza su Que vuelva la magia. Tras emular ese momento de felicidad de la infancia, la artista recibió el calor de su público en una cita musical inolvidable gracias también a los estupendos músicos que la acompañan.
Foto: Lucia González-Aron Multimedia
Ya por la noche conocimos a Carsi. Como curiosidad, este era el único título de la Feria que ya había visto en su día en el Teatro de la Abadía. Para mí, la ‘marca’ Noviembre Teatro es una garantía de calidad artística. ‘Los de los clásicos’ cambian de tercio en esta reivindicación del oficio de cómico de la legua para ponernos delante del espejo deformante a un actor de ‘los de antes’ que decían que escuchaba los partidos de fútbol mientras hacía a los clásicos. Seguro que esta anécdota les suena, ¿verdad? El protagonista ausente en la mayor parte de la función es una mezcla de todos esos intérpretes de otro tiempo que nos hicieron amar el teatro. En escena, además del fantástico elenco masculino hay una única actriz: Elena Rayos que cual camaleón nos sorprende con personajes como el de la desternillante filóloga que descubre la obra con la que pretenden que Carsi haga ‘el canto del cisne’ sobre el escenario. Viendo la función ayer por segunda vez caí en la cuenta de lo ‘oportuna’ que es una función como esta -con pullas y guiños desde al teatro público a los propios programadores que a buen seguro valorarán las risas del público que disfrutó en el Teatro Circo de Albacete.
Foto: Lucia González-Aron Multimedia
Además, la jornada contó con más actividades como el montaje Conquistadores y unas interesante charla para profesionales titulada Artes escénicas para la transformación social. El giro educativo.
María López Insausti. Elena Millán. Elena Martínez. Nacho Vilar. Las calles de Albacete son un ir y venir constantes de nombres desconocidos para el gran público de los que estos son solo una pequeña muestra. En el improvisado espacio de la Filmoteca tras la inesperada lluvia vemos a Sandra Silva (Sansilvania), la distribuidora de Swing Machine Orchestra Paseando el swing ve cómo se acopla todo en un espectáculo pensado inicialmente para hacerse en la calle en la Plaza del Altozano. Gracias al equipo técnico del Festival que supo reaccionar a tiempo todo está listo y podemos disfrutar en este estupendo espacio de la música. Como ya no estamos en la calle, nos invitan a hacer el concurso de baile desde nuestras butacas y finalmente dos personas son las ganadoras del disco. Así, nos encontramos con una propuesta diferente con la que esta formación se acerca al público para crear una gran pista de baile y moverse al ritmo trepidante del swing de los años 30. Durante este Paseando el Swing suenan melodías como Mambo nº 8 que pusieron a bailar al respetable desde sus butacas. Estaremos muy atentos al recorrido de esta innovadora orquesta de cuerdas swing . Desde luego a todo el público nos metieron el ritmo en el cuerpo y salimos con una sonrisa de lado a lado de la cara, ¿Qué más se puede pedir? Dentro de la diversidad de propuestas que la Feria acoge estos días, es un soplo de aire fresco algo así.
Foto: Lucia González-Aron Multimedia
Nos acercamos sin descanso al Auditorio Municipal para ver un espectáculo sorprendente. Allí está recibiendo al público Cristina Gandarias, distribuidora del mismo que espera la reacción de público y programadores. La propuesta se titula Low cost (por bailar). Desde que entramos en la sala, el espectáculo ya ha comenzado con una supuesta limpiadora en escena y algunos elementos de atrezzo como una curiosa oveja que a buen seguro sorprendieron al respetable. Cuando se levanta el metafórico telón algo nos hechiza. Es un niño de apenas 10 años. Se llama Rubén Guerrero. Sus movimientos en el escenario con esa imagen angelical y ese pelo rizado nos dejan pegados a la butaca. Ha nacido una estrella. En una carrera tan difícil como la de la danza, este niño que se muestra seguro sobre el escenario incluso cuando le toca dar un discurso con el que conecta todo el público, torna en un niño mucho más tímido cuando se echa el telón y el público le echamos ‘flores’ por su inmenso trabajo, ¿Cómo se puede meter esa fuerza y ese carisma en un cuerpecito tan pequeño? Me reitero. Ha nacido una estrella. Gracias a todo un maestro de la danza – ¡Qué lujazo ver en escena a Fernando Hurtado!- por descubrirnos a este pequeño Billy Elliot en potencia.
Foto: Lucia González-Aron Multimedia
El día se cierra con más danza. Es elogiable que el equipo liderado por Antonio Campos haya dado también un espacio destacado a esta arte escénico que tanto enamora a una parte importante del público y que cada vez cuesta encontrar más en las programaciones de los teatros. Desde luego, tiene su público como se demostró en el Teatro Circo de Albacete donde aplaudieron la exquisita técnica de Dantzaz con su espectáculo Bat 2021 que hizo las delicias del público amante del arte de la danza.
Foto: Lucia González-Aron Multimedia
La jornada terminó con las emociones aún a flor de piel por un día que empezó a primera hora de la mañana con Blancanieves de La Chana Teatro a la que seguirían DEMO, Elegía del momento, La mojiganga de los Bufones y Enlorquiadas. Un día más distribuidores, programadores, productores y otros oficios escénicos poco conocidos fueron los verdaderos protagonistas de la función.
Este año, DESDE MI BUTACA COMUNICA es la agencia de comunicación de la feria de artes escénicas referente en España. Hasta el domingo más de 30 compañías, distribuidores, productores, programadores pasarán por Albacete. En estas jornadas además os iremos contando lo más destacado de esta cita imprescindibles en unas crónicas en colaboración con la Feria de Artes Escénicas y Musicales de Castilla-La Mancha. En este primer post he agrupado lo más destacado de las dos primeras jornadas.
No sabía muy bien cómo comenzar este post, pero a modo de introducción lo mejor sería contando en qué consiste exactamente una feria como esta. Lo digo alentado por los comentarios de parte del público general que acude a las representaciones sin conocer exactamente lo que suponen este tipo de encuentros para un sector como este y por supuesto para una ciudad como Albacete. Nada mejor que las palabras del propio Antonio Campos en RNE para aclararlo: “Es un vaso comunicante entre comunidades en el que enseñamos nuestros espectáculos para que gestores de otros municipos te conozcan. Mi objetivo es que de aquí salgan contratos para que las compañías tengan para el año que viene un mayor número de actuaciones”. Queda claro pues que tiene un ánimo eminentemente comercial, aunque abierto también al público general que puede disfrutar de estas intensas jornadas escénicas en primera persona e incluso por primera vez los escolares de diferentes centros de la región. Por las calles de Albacete se destila desde que lo pisas “aroma de feria”. La ciudad pone los motores en marcha para recibir a los cientos de profesionales (distribuidores, productores, actores, directores, equipos técnicos, periodistas, gestores culturales, directores de teatros de toda España…) que además de disfrutar de las artes vivas pernoctan en los hoteles de la ciudad, comen en sus restaurantes y descubren los encantos turístico de la zona.
La primera jornada estuvo marcada por la inauguración que después del acto institucional correspondiente contó con una compañía de largo recorrido como Teatro del Temple. Así, el Teatro Circo de Albacete bullía entre risas en la tarde del martes. Sobre el escenario, el texto de José Luis Esteban, con reconocimiento reciente incluido como recalcó Antonio Campos en el acto de apertura de la Feria, cobró vida en estos personajes herederos del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Los habitantes de “un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme” ven como El Toboso, que si mentó el ilustre Cervantes en su novela, consiguió un reclamo turismo incontestable mientras ellos, pobres infelices, se quedaron sin nada. De repente, surge una oportunidad para la localidad que les hace conectar con sus orígenes cervantinos. Así, los veremos en nuestra imaginación a lomos de un imaginario Rocinante con tal de conseguir “un sueño imposible” como rezaba el musical basado en la novela inmortal. De repente, el público se desata en carcajadas al recordar que en el fondo -como hiciera Berlanga mucho después y del que de alguna forma se impregna esta obra consciente o inconscientemente por momentos-las pasiones humanas son y seguirán siendo las mismas. Bendita comedia, bendito Cervantes y estos cómicos de la legua con nombre propio que le emulan: Teatro del Temple.
Y si la mayor herencia que nos gustaría tener en nuestra vida fuera la lluvia, ¿Se imaginan unas calles vacías tras un gran apagón tras el que nada volverá a ser igual? Pues eso es precisamente lo que plantea Herederás la lluvia, una suerte de Esperando a Godot pasado por el filtro artístico de IMPREBÍS, uno de los platos fuertes de la primera jornada de la Feria. Parece que es el momento idóneo para poner en escena esta historia que afortunadamente comienza a girar y que desde la compañía como me recalcaba su director, Santiago Sánchez, esperan que pronto algún teatro público de Madrid les programe en alguno de sus espacios. Claro, no todos los espectáculos son susceptibles de entrar en teatros “comerciales” y ello me viene muy bien a colación de lo que comentaba el propio Antonio Campos sobre la ausencia de esos espectáculos de relumbrón que no se verán en la Feria: “Los famosos tienen la taquilla vendida, pero no son el sustento del teatro. Lo hacemos las compañías que llevamos la literatura oral a todos los pueblos”. Desde luego, entre esas compañías se encuentros los valencianos IMPREBÍS que montaje a montaje no dejan de evolucionar, sorprender y emocionar al público. Sobre el escenario dos titanes de la escena, dos cómicos de la legua que comparten nombre, Carles (Montoliu y Castillo) esperan a su particular Godot, una lluvia sin nombre que podría identificarse con ese anhelo que sentimos cuando en marzo del año pasado nos quitaron todo eso tan sencillo que teníamos y que no habíamos sabido valorar hasta entonces. A los dos intérpretes en escena se suma el talento musical y creativo de Víctor Lucas que desde hace unos años es ya un miembro más por derecho propio de esta compañía que es siempre un seguro de rigor artístico. Ojalá que la Feria les sirva como altavoz para que el montaje encuentre su lugar en Madrid también como pedía su director. Precisamente, el objetivo de la Feria es llamar la atención de los programadores ante joyas como las que pudimos disfrutar ayer y que se seguirán sucediendo en días posteriores.
El primer día de Feria estuvo además marcada por diferentes espectáculos que demostraron la versatilidad de la misma. La Plaza del Altozano se convirtió en un espacio de reflexión con Maletas de la Tierra, el Centro Cultural La Asunción conectó con nuestras raíces con Roda y BLU sentó la semilla del público infantil en la Casa de Cultura José Saramago.
Si bien es cierto que es esencial captar la atención del público infantil, aún lo parece más un sector de edad “difícil” como es la adolescencia. De ahí la importancia de propuestas que, dentro del plano educativo, consigan estimular su imaginación y ambiciones gracias a la magia del teatro. La mañana del 3 de noviembre en el Auditorio Municipal no fue un día más. Casi la mitad del aforo estaba formado por esos escolares que en algunas ocasiones se quedan en tierra de nadie como público. Serán seguro demasiado mayores para ver cuentos clásicos y algunos temas adultos les sobrepasarán, pero encontrar la justa medida para atraparlos con el veneno del teatro nos dará sabida cuenta de que el futuro de este oficio inmemorial está salvado. Son el público del futuro que ya es presente gracias a propuestas como Tesla y Edison. En el fondo esta función, recomendada a partir del 13 años, nos cuenta cómo la historia tapa a los vencidos también en un campo como el de la ciencia. Nuestro protagonista vive sumido en una eterna pesadilla en un quimérico cielo-infierno donde se enfrenta a los demonios que causan la frustración por lo que pudo haber sido y nunca fue. Lo hace de una manera amena, entretenida, consiguiendo enganchar a los adolescentes de principio a fin con una propuesta escénica llamativa en la que sobresale el estupendo reparto procedente de las Palmas que se deja la piel sobre el escenario. Al final, gran aplauso de los jóvenes. Ha merecido la pena, seguro que más de uno volverá al teatro.
Volvemos al Auditorio para disfrutar de algo que es pura “comunión” con el público. Nada menos que Las Niñas de Cádiz, un fenómeno teatral y popular que llega de verdad al respetable. La propuesta que presentaron, El viento es salvaje, con la que nos hicieron soñar con el sueldo vitalicio de una famosa marca de café y que nos hicieron carcajear cuando contaron las “bondades” de ser autónomo -los que lo sufrimos en primera persona lo sabemos bien- puso en pie al abarrotado Auditorio Municipal. Poco más que añadir. Dicen que una imagen vale más que mil palabras y el teatro diciendo ¡Bravo! es una buena muestra de ello.
En el cierre de la jornada cambiamos de tercio completamente con En la cuerda floja en el mágico Teatro Circo de Albacete, para mí desde esta Feria uno de los espacios escénicos más hermosos que tenemos en España. Ana Morales es un referente de esos que esperemos los programadores presentes en la sala anoche sepan ver el “duende” incontestable para programarlo en sus espacios escénicos. El número final es simplemente un ejercicio de maestría en el movimiento llevando al espectador a otro lugar, un no lugar etéreo donde el arte te hace desconectar de la realidad más inmediata. No me quiero olvidar de la magnifica puesta en escena que te atrapa -la iluminación juega un papel crucial- y de los musicazos y lo digo así, musicazos, que acompañan a esta artista de incontables cualidades artísticas.
Al final, tras el merecido aplauso varios espectadores agradecían la selección de este espectáculo a la organización encabezada por Antonio Campos y es que en los corrillos de la Feria he podido escuchar el buen tino que ha tenido este equipo en la elección de propuestas que según comentaba una distribuidora “es quizás el más acertado de todas las Ferias de este año”. A ese ‘buen tino’ han ayudado también las otras propuestas del día como ¡¡A Ver!! en la Casa de Cultura J. Saramago (danza para los más pequeños), la desgarradora Si yo fuera madre en el Teatro de la Paz, que ayer acogió además las grabaciones de un programa especial de Nova Onda con Antonio Campos como invitado principal y Francisca en el Teatro Circo. Otra jornada redonda en la Feria.
A comienzos de temporada me ocurrió algo inédito hasta ahora. Durante una semana sin descanso pude ver cada día un título de estreno de teatro musical sin salir de Madrid. Un hecho que sin duda deja constancia de que esta temporada, que seguro tendrá sus «vencedores y vencidos» en esta feroz competencia por el público, no será una más. Probablemente de los éxitos y fracasos que se produzcan en los próximos meses dependerá el tipo de títulos que las grandes empresas de musicales nos traigan a España. Quizás, este «renacer» tras la Pandemia nos traiga algún éxito inesperado que siembre la semilla para que ciertos musicales lleguen a nuestro país mas pronto que tarde. A lo largo de este post analizaré las claves, uno por uno y en mi orden cronológico de visionado, de todos estos montajes que sin duda marcarán el rumbo de nuestra industria.
Golfus de Romao por el placer de volver a ver a Eva Diago. Hace unos meses cuando vi a Carlos Latre en la Gran Vía pensé: ¿de verdad a nadie se la ha ocurrido que podría protagonizar una comedia musical? Creo que fue al día siguiente cuando se anunció que protagonizaría este primigenio musical de Sondheim, que también estará presente en Málaga con el Company que está montando Antonio Banderas. Desde luego, Latre ha cumplido de sobra con mis expectativas. Si algo destaca en esta producción, muy en la línea de las producciones que vienen en Mérida en cuanto a puesta en escena, es el elenco al que magistralmente ha dirigido Daniel Anglés. Todos están estupendos, pero desde luego Eva Diago vuelve a demostrar que es una de las GRANDES de nuestro teatro musical tras memorables trabajos como Los Miserables. Se nos hacen cortas sus intervenciones y al finalizar solo podemos dedicarla una larga ovación.
Cruz de Navajas, el macroespectáculo a caballo entre el show homenaje y el gran musical. El productor Gonzalo Pérez estrenó este rendido tributo a los temas de Mecano justo antes de la Pandemia. Lo consiguió revivir en el Teatro Arriaga de Bilbao y le ha dado todo su esplendor y razón de ser en el Espacio Raro de IFEMA desde sus primeros pasos hasta esta segunda temporada. La grandeza del ‘chou’ está en que mira cara a cara a los temas y les da una nueva vida musical con impresionantes arreglos, un elenco de voces y musicazos que se dejan la piel en escena recreando las historias que cuentan en cada canción y un cuidado apartado audiovisual que le da a este montaje un aspecto innovador, consiguiendo llegar tanto a fanáticos como a simplemente iniciados en el mundo del grupo de Torroja y Cano.
Romeo y Julieta o también nuestros creativos pueden ofrecernos grandes musicales. Hace no tantos años era difícil ver grandes producciones de teatro musical 100% originales en nuestro país. Afortunadamente, eso ha cambiado. Agradecemos que Theatre Properties haya apostado en esta temporada atestada de ‘franquicias’ por un musical de creación. Precisamente, la creación musical es el gran aliciente del espectáculo. César Belda ha conseguido un puñado de temas inspirados y emotivos que llevan a grandes cuotas de emoción gracias al trabajo esmerado de intérpretes de la talla de la pareja Silvia Villaú-Carlos J. Benito, Paco Arrojo, Enrique del Portal, Carlos Solano y Angels Jiménez que se lleva de calle uno de los mejores temas de este exquisito musical. Trabajo impecable del equipo liderado por Tomás Padilla y Silvia Villaú. De momento estarán de gira y esperemos que cuando llegue a Madrid tenga el éxito que se merece.
Tinay Grease, las grandes apuestas de Stage y Som Produce. Es sorprendente que vuelva una vez más un título como Grease a España y que a la vez llegue un musical que no estaría entre las apuestas de cualquier amante del género en nuestro país.
Afortunadamente, el repetido hasta la saciedad en nuestro país Grease es uno de los espectáculos más vibrantes y divertidos de la temporada. Lo es gracias a la inteligente dirección de David Serrano que ha apostado por el talento joven, revitalizando un título por el que sí, han pasado los años. Los adolescentes disfrutan sobre el escenario. No hay ápice de desidia o repetición. Hay simplemente energía y pasión por lo que están haciendo. Así, cuando uno ve un número como Grease Lightning, para mí el mejor número en ejecución de esas formidables coreografías de Tony Espinosa, solo puede pensar en la cantera que está creando SOM y eso es muy aplaudible. Alto nivel han dejado en alto para el futuro elenco de Matilda. En el cast, solo hay un adulto y es nada menos que Víctor Massán, siempre lleno de energía y potencia vocal.
Stage Entertainment, la gran propulsora del género en nuestro país, ha apostado por una historia de una mujer empoderada que logró triunfar a los cuarenta tras una vida de dificultades. En escena podemos ver los temas más emblemáticos en un estupendo segundo acto que, eso sí, nos deja en lo más alto de su carrera con ganas de más. Tina cuenta con una bandaza digna de aplauso bajo la batuta de Xavi Torras.
Capullas?, Payaso!y El último día de nuestras vidas, no nos olvidemos del pequeño formato. Entre tanto espectáculo de gran formato, también deben encontrar un hueco en nuestra industria las propuestas hechas con el carisma y el talento de los títulos que pude ver hace unas semanas.
El citado Gonzalo Pérez está detrás de Capullas?, un espectáculo sorprendente e inclasificable- en el mejor sentido de la palabra- en el que nada es lo que parece con dos actos que no nos dejan indiferentes en ningún momento gracias también al estupendo trabajo de intérpretes como Lucía Bentabol que sobre las tablas del Teatro Pavón dan color al variado repertorio con temas que van desde Mecano hasta Tina Turner.
Payaso! es un trabajo delicado, poético y lleno de humor de Alberto Frías que se ha rodeado de los mejores para montar su musical. Nada menos que José Masegosa ha compuesto la música y Zenón Recalde se encarga de la dirección escénica. Este proyecto de la floreciente Sing_Us junto a Coarte y Showprime es uno de esos pequeños milagros de pequeño formato que de vez en cuando aparecen en la cartelera. Sobre el escenario, Frías se complementa a la perfección con Ernest Fuster y Beltrán Ibarburu, que se alternan en las funciones para dar vida a todos los personajes que pasan por la vida de este niño que nació con una particular nariz de payaso.
El primer día de nuestras vidas, la travesía musical y vital de un madrileño que cruzó el charco. La historia de Pepe Nufrio es cuanto menos «curiosa». Un profesional del musical español que no ha debutado aún en la Gran Vía a pesar de llevar unos cuantos grandes títulos a sus espaldas. La clave está en que como nos contó en el Rialto, se ha desarrollado fuera de nuestras fronteras «ahí fuera libre bajo el sol», como diría la traducción del Out There de El jorobado de Notre Dame, uno de los temas más emocionantes de una noche en la que de nuevo aparece el nombre de Xavi Torras a los mandos musicales de este concierto contado y cantado con el que nos hicieron disfrutar al público. Ojalá mas tarde que pronto podamos escuchar en la Gran Vía al campanero Quasimodo al son de Notre Dame. Eso sería señal de que nuestra industria se está haciendo ‘adulta’.
Kinky Boots o una estrella llamada Tiago Barbosa. Cuando uno ve en escena algo especial, una luz que te atrapa en la mirada de un intérprete que se da en cuerpo y alma a su personaje es algo simplemente mágico. Admito que no había visto nunca a Tiago en un escenario, ni en su etapa al frente de la sabana de El Rey León. Verlo como Lola te transporta a un lugar donde ese mensaje tan de musical de aceptación del diferente es una realidad y más cuando se quita las botas y nos muestra su otro yo a golpe de emotivo mensaje musical. Le acompañan en escena un elenco de impresión con tres nombres de excepción: Daniel Diges con su poderío vocal habitual, Angy Fernández con un número musical delicioso y Malia Conde, que siempre destaca incluso en los papeles más pequeños en teatro musical. Al final, uno sale de este musical ‘muy arriba’ con esas canciones dirigidas por Julio Awad con músicos en el foso como mi querido Gonzalo Fernández. Visita obligada al nuevo Espacio Delicias tanto para los amantes del musical como aquellos que quieran disfrutar de un espectáculo enérgico y simplemente impecable de principio a fin.
A Chorus Line o el gran TALENTO en la línea. Había ganas de ver en Madrid el trabajo de Antonio Banderas, que en esta ocasión protagoniza Manuel Bandera tras su aplazamiento por la dichosa Pandemia. La espera ha merecido la pena. Esta historia sobre las aspiraciones de un grupo de bailarines que sueñan con brillar en Broadway ha llegado con el aplauso unánime del público en esta difícil temporada. Además, se trata de un musical un tanto para «iniciados» en el género. El título que ninguna productora privada haría en España. Sería más «encajable» en un teatro público… Bueno… Eso, en otro tiempo cuando teníamos a Mario Gas en el Español, ¡Benditos tiempos aquellos! Tengo claro que de alguna forma las producciones del Soho ocupan ese hueco como le comenté al propio Antonio Banderas durante la presentación. La grandeza de este musical está en sus protagonistas de Aaron Cobos a Sonia Dorado, Sarah Schielke o Fran Moreno, aunque en justicia es extensible al elenco completo. Me faltaron por ver y por eso habrá que repetir dos intérpretes que siempre brillan como Fran del Pino y Tommy Álvarez. Felicidades a Banderas y a Bayork Lee por su impecable trabajo de dirección y Pau Beiges al mando de la orquesta, tomando el relevo del trabajo de Arturo Díez-Boscovich. Deseando pasarme por el Soho de Málaga para ver el Company que prepara Banderas y su equipo.
We Will Rock Youo el poder de un elenco entregado. Hace cerca de dos décadas cuando se estrenó quedó constancia de que la clave del musical tributo a Queen exige, ante todo, de grandes intérpretes entregados a la causa de defender a estos futuristas personajes a través de la magnífica música del inmortal grupo. Desde luego, esta producción lo ha conseguido. Sobre las tablas del Príncipe Pío podemos disfrutar de una pareja protagonista que es una auténtica delicia. Xavi Melero (El Cover de Secun de la Rosa) y Anabel García (Caperucita Roja del Teatro Sanpol) son pura química en escena con unas voces que, no descubro nada para muchos como yo, son un auténtico disfrute para el espectador. El Galileo de Melero es pura energía, pura pasión por lo que hace con cada nota del grupo de Freddie Mercury. Ver a una artista a la que he visto crecer día a día, montaje tras montaje en el Teatro Sanpol como es Anabel García me llena el alma. No me quiero olvidar de otras ‘debilidades’ que tengo en este cast inmejorable: Cristina Rueda (El Cover de Secun de la Rosa) -¿se puede cantar más bonito y a la vez con semejante chorro de voz lleno de matices y emociones?- y David Velardo (Los Miserables), ¿Qué voy a decir de él que no haya dicho ya? Que lo he visto en tantos musicales y que no deja nunca de sorprenderme con ese vozarrón digno de ser heredero de esas voces mediterráneas que emula en su espectáculo unipersonal. No me quiero olvidar de la banda que les acompaña y del renovado diseño escénico de David Pizarro y Roberto del Campo.
The Full Monty o la Gran Vía se convierte en una desternillante despedida de soltera. Vaya por delante que, como en toda gran comedia, debajo de la alfombra se esconde mucho en este musical. Por supuesto, sus protagonistas sufren las consecuencias de una crisis existencial derivada de su penosa situación laboral. Theatre Properties, esta vez de la mano de Planeta Fama, se ha lanzado a la piscina en esta competitiva temporada con un título que tras su paso por el Rialto de Madrid emprenderá gira con primera parada el Palacio de Festivales de Cantabria allá por enero de 2022. Seré sincero y es que no acudí atraído por la película, simplemente por el hecho de que -mea culpa- no he visto la cinta. Vamos, que sabía ‘lo justo’. Así que me he enfrentado al musical con pocas referencias. Este título hace suyo y más que ninguno de los títulos en cartel lo de «comedia musical» y es que el que aquí escribe soltó carcajadas casi de principio a fin gracias a un trabajo actoral impecable en manos de Silvia Villaú que además se está subiendo al escenario del Rialto estos días. Si hay una persona en el elenco capaz de meter con tino y gracia los chistes y gags es sin duda Marta Malone como la descerebrada pianista de estos «estripers reales». Verla cantar como siempre es una delicia a la otrora abuelita de la Caperucita Roja del Sanpol. Que Carlos Salgado es uno de los actores jóvenes de nuestro teatro musical más dotados -en este musical también en sentido literal jejeje- no es ningún descubrimiento, pero si tiene enfrente a un actor -para mí hasta ahora desconocido y por tanto revelación- como Gustavo Rodríguez… pues saltan chispas. Lo entenderán cuando vean la escena más emotiva del musical que protagonizan ambos. Los estupendos Sam Gómez, José Navar, Marta Arteta, Begoña Álvarez, Jorge González y Gallo Ryan-otro intérprete al que he visto crecer sobre las tablas del Sanpol y que me alegra ver en escena siempre- son otros de los nombres de este musical que brillan con luz propia aunque extensible al elenco completo, conste en acta. El trabajo de dirección actoral de la citada Silvia Villaú -vibrante también en su faceta interpretativa como nos tiene acostumbrados- se complementa con el ritmo de comedia que ha dado desde la dirección escénica David Ottone (Yllana) a esta adaptación tan bien traída por Zenón Recalde que conecta en cada gag y situación con el público español en esta producción liderada por Tomás Padilla con dirección musical de César Belda.
Y tras estas intensas semanas musicales, por ahora echamos el telón de las reseñas de teatro musical, al menos en Madrid. Apuesto a que pronto traeremos cositas de otros lugares de España. Desde luego, esta temporada hay propuestas para todos en la capital. Esperemos que haya suficiente público para todas -sí, faltan Ghost y El Rey León pero esos son musicales con mucho recorrido previo a la Pandemia- y que la próxima temporada podamos repetir un post de este estilo DESDE MI BUTACA. En nuestro Instagram no os perdáis todas las publicaciones que hemos hecho sobre estos títulos y por supuesto el reel a cargo de nuestros amigos de Kitty Frottys que esta temporada están impulsando nuestras creatividades en redes sociales.
Tres, eran tres. Solitarias y amigas. En crisis permanente y eternamente enamoradas. De la vida. De sus vidas. Del tiempo que les toca vivir y de las sorpresas que les depara esa vida que comienza en un andén del metro, continúa en una sala de cine, y acaba bucólicamente en el campo. Pero no acaba. Ahí empieza. Está empezando todo el tiempo. Quedan, sí, los recuerdos, las experiencias, darse cuenta de cómo nos manipulan los hombres, cómo nos maneja la sociedad y cómo hay que luchar cada día.
Lucha individual que debe vencer con el apoyo de todas. Amigas para siempre. A pesar de ser una incomprendida divorciada que, de forma inconsciente y demasiado joven, entregó su vida a quien no lo merecía. A pesar de ser una vegetariana no convencida, todo por lo que dice el hombre que, en realidad, no ama, pero que, afortunadamente, se dará cuenta enseguida. A pesar de ser una evangélica virginal que sigue los pasos de no se sabe quién los dicta. Fantasmas de sus mentes. Pero, como no son bobas, se darán cuenta y vindicarán su derecho a ser mujeres, aunque eso les lleve a las puertas del infierno de esta sociedad machista.
Muchos son los temas que se tocan en Divorciadas, evangélicas y vegetarianas, de Gustavo Ott. Una locura bien servida. Que Coral Ros, desde la sombra de la dirección, lanza para que, entre risas, nos planteemos esas cuestiones eternas de la mujer “con la pata quebrada y en casa”, la mujer “quiere caricias y el hombre sexo”, o viceversa, yo diría, las mujeres “son raras”, no te j… y los hombres, gil… ¡qué risa tía Felisa! La mujer “no miente, le da mil vueltas a todo y tiene buena memoria”. Bueno sí, pero algunos hombres, también.
La cuestión es que tres mujeres, en este caso interpretadas por otras tres mujeres de calidad interpretativa incuestionable, Alejandra Guiol, Ara Contreras y Rocío Solís, nos incitan a abandonar el confort de un sofá en casa sin alicientes, para ir a La Usina, o donde Surge Madrid en Otoño, y escuchar y ver y sentir su presencia bendita, necesaria, infinita.
Tres, eran tres, Gloria, Beatriz, Meche y todos los nombres que se le ocurran a Gloria. Divertida y emotiva, actual e independiente, por mucho que se diga.
Alberto Morate tiene el teatro como modus vivendi. Durante más de 40 años ha sido profesor de dramatización, ha dirigido grupos de teatro, ha escrito obras y ha interpretado ocasionalmente como actor. Desde el año 2014 también reseña funciones y espectáculos. Realiza sus crónicas con un estilo peculiarmente poético, haciendo hincapié en el tema, y comentando las representaciones desde un punto de vista emocional, social y humano.
Agencia de comunicación cultural especializada en gestión de campañas de prensa y redes sociales para teatro, cine, música y todo tipo de eventos culturales. Contacto: Desdemibutacacom@gmail.com
Un profesor que utiliza las canciones de los Beatles para enseñar inglés en la España de 1966, se entera de que John Lennon está en Almería rodando una película. Decidido a conocerle, emprende el camino y en su ruta recoge a un chico de 16 años que se ha fugado de casa y a una joven de 21 que aparenta estar también escapando de algo. Entre los tres nacerá una amistad inolvidable.