"Las chicas del calendario", una dulce tentación en los Teatros del Canal

Tras el gran éxito de la película Las chicas del calendario, basada en la historia real de unas mujeres maduritas que decidieron quitarse la ropa y los complejos para recaudar fondos con un calendario solidario, era previsible una hipotética adaptación teatral que llegaría al West End londinense en el 2008. Desde ayer mismo, los Teatros del Canal acogen esta nueva producción de Anexa, para la cual han contado con la adaptación española de Marc Rosich.

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Las chicas del calendario parte de una premisa de lo más simple. La cuestión era si esa delgada línea argumental se quedaría en nada sobre los escenarios, si tendríamos la sensación de que no ocurría nada en las dos horas del montaje. Comedia amable con tintes dramáticos, la obra fue recibida ayer con una sonora ovación en la Sala  Roja del Canal, que probablemente volverá repetir hasta el próximo 28 de abril, cuando eche el telón por el momento esta producción. Para que esta historia funcione se necesitaba un nutrido grupo de actrices de raza y eso lo han conseguido. María Garralón  es Annie, la mujer que pierde a su marido e incentiva a las chicas a hacer el calendario en memoria de su esposo Jhon. Una actriz maravillosa que construye un personaje con la emoción a flor de piel, maravillosa en la última escena junto a su marido enfermo. En sus enfrentamientos con Chris, la leona de la escena Beatriz Carvajal, sacan las dos sus recursos interpretativos, ¡Qué gusto da verlas en escena enfrentándose en una de las escena finales! ¿Qué decir del resto de chicas de calendario? Adoro la ingenuidad de la Ruth de Berta Ojea, la simpatía de la Coral de Soledad Mallol, la picardía de la Jessie de Carmen Esteban y, por supuesto, el pijerío de la deslumbrante Cati Solivellas. El  emotivo, tierno y divertido Jhon de Manuel Fernández Nieves  y la mala uva de la Marie de Cristina Fenollar son dos de los hallazgos de la función.

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La diferencia entre la pornografía, de la que huyen las protagonistas de este calendario, y el arte es la misma que separa esta comedia optimista de la chabacanería, tan habitual ultimamente en el cine, la televisión y lamentablemente también en cierto tipo de teatro. No esperen que se juegue con el humor grueso y escabroso, Las chicas del calendario es una obra, desnudos artísticos aparte, que se puede ver en familia. ¿Se ve algo? Digamos, que se tapa (casi) todo  muy bien. No adelantemos nada. Bueno, les adelanto que la escenografía de Sebastiá Brosa es realmente apabullante. En plena crisis una producción con 12 intérpretes y tal despliegue escenográfico es todo un atractivo para el público. Además  la producción ha tenido la capacidad de crear imágenes tan bellas y emocionantes como esa escena en que las cartas caen del cielo, recurso que no por estar muy usado en cine y teatro deja de ser efectivo. Un nombre más, el del director de este barco tan bien ensamblado: Antonio Calvo, el último aplauso de esta crítica va para él.

No es la única cita interesante este fin de semana en los Teatros del Canal. Solo hasta el domingo en la Sala Verde se puede disfrutar de Murmures des murs. Un espectáculo que bebe del circo, el teatro, el ilusionismo, la danza e, inevitablemente tratándose de una descendiente del mismísimo Charles Chaplin, del cine mudo. Un viaje onírico, un sueño en escena perpetrado por esa artista llamada Aurélia Thierrée. Una verdadera obra de arte por unos días en Madrid que reivindica el escenario como el lugar en que los sueños se hacen realidad.

Asier Etxeandia: "El intérprete es un homenaje a mi madre"

En el salón de casa, una familia vasca escucha el disco de Cabaret que el pequeño de la familia ya se sabe de memoria. Aprende las canciones y monta improvisados conciertos para sus ‘amigos invisibles’ con los que se prende la llama su imaginación. ¿Quién iba a decir a ese niño medio autista y solitario que una noche de 2003 se convertiría en el mítico personaje que Joel Gray popularizó en la gran pantalla? Hoy esos ‘amigos invisibles’ son de carne y hueso y braman ante su particular Dios pagano musical en el castizo Teatro La Latina. Señoras y señores, con todos ustedes el actor, el cantante, El intérprete, Asier Etxeandia.

¿Cómo nace El intérprete?

Nace de las ganas de cantar y de expresarme desde que soy pequeño. Cuando estoy cerca de la cuarentena, tengo 37 años, encuentro a Tao Gutiérrez y tengo una necesidad imperiosa de hacer homenajes a personas como mi madre y a momentos muy especiales de mi vida. Siempre he estado en grupos de rock and roll y lo he compatibilidad con la actuación estos años. La música era el camino que yo quería seguir, pero la vida me ha llevado a ser actor, que creo que es practicamente lo mismo. Creo en los cantantes que cuentan historias, no en las grandes voces.

Si tuvieses que encuadrar al espectáculo en un género…

Siempre he buscado un camino intermedio entre la interpretación y la música. No quiero hacer un musical al uso, está muy visto. Tampoco es un espectáculo de cabaret en un sentido estricto. Es un concierto, pero las canciones que canto me importan. Para mi forman parte de momentos importantes de mi vida. Es muy autobiográfico. Parto un poco de un sueño de mi infancia. Yo hacía conciertos en mi cuarto y aprendí a hablar cantando. Mi infancia la he superando jugando a ser actor, cantante, a ser el intérprete (se le escapa casi por inercia esa especie de eslogan que acompaña al espléndido video promocional de La Caña Brothers y al comienzo del espectáculo). No hablo de momentos concretos de mi vida, sino de sensaciones, de cómo me sentía. En el fondo, es un homenaje a mi madre. Se me fue hace 6 años, pero a medida que nos hacemos mayores comenzamos a guardar mayor honor a los padres. Sentía una necesidad de homenajearla y lo hago a través de canciones que, aparentemente, no tienen nada que ver. Hago un recorrido musical de The Rolling Stones a Talking Heads, Chavela Vargas, La Lupe, Gardel…

La banda durante un ensayo de «El intérprete»

Con Cabaret te ganaste el respeto de la crítica y el aplauso del público, ¿Que ha significado Emcee en tu carrera?

Fue otro de los grandes sueños de mi carrera. Mis padres tenían el disco de Cabaret y me sabía todas las canciones de memoria. Creo que el personaje del maestro de ceremonias siempre ha estado gestándose dentro de mi. Me encanta que alguien con un secreto tan grande, con todo ese misterio, tenga la dualidad de por un lado llegar a dar miedo y por otro conseguir que todos se sientan a gusto con él como anfitrión. Esos dos vértices me atraían mucho del personaje. Sin duda, fue el proyecto que me hizo desarrollarme como actor y ser reconocido en Madrid.

Tres proyectos a la vez. A este intérprete le sumamos los estrenos en el Teatro Español de La chunga y en La casa de la portera de Sagrado corazón 45, ¿Duermes por las noches?

(Risa grande. Su voz ronca derrocha calidez)

Duermo muy tranquilo, tengo la conciencia muy tranquila. Eso sí, tengo horario de jubileta. A las diez de la noche me entra el sueño y a las siete de la mañana me despierto con un chute de energía tremendo para ensayar La chunga. Por las tardes he estado ensayando El intérprete. Y cuando tengo un hueco, ensayo para La casa de la portera. Surgió así y no podía decir que no a ninguno de estos proyectos. Esto es un oficio y hay que encararlo así, trabajando mucho y aprendiendo con cada experiencia. Estoy al borde de la embolia, pero estoy muy feliz.

La chunga es un texto brillante de Mario Vargas Llosa y está resuelta de una forma mucho más bizarra de lo que pensábamos. Es muy extremo, lleno de las mayores bajezas humanas. Hay un reparto maravilloso y estamos descubriendo una obra increíble con escenas muy subidas de tono, pero muy emocionales y grotescas. Me recuerdan al Valle Inclán de Divinas palabras con estos personajes de los suburbios. Además, Joan nos está dirigiendo de una forma muy fina por no hablar del reparto que es fantástico. En Sagrado corazón también tenemos un elenco muy bueno. Es un texto muy bonito sobre una casa que pide sangre. Yo estoy como loco por trabajar en La casa de la portera. Me parece un hallazgo tener al público tan cerca. Solo hay una opción: ser de verdad.

¿Son estos espacios alternativos el pulmón del teatro en estos tiempos inciertos?

La cultura es como el agua, va a seguir fluyendo. Es una necesidad del ser humano. Si es necesario nos lo montaremos por nuestra cuenta y tomaremos los palacios y nos subiremos a la chepa del gobierno si hace falta para poder actuar. Si durante siglos la cultura ha seguido presente es por ser una parte importante del ser humano.

Mañana celebramos una nueva edición del Día Mundial del Teatro, ¿Por qué el teatro es un buen lugar para contar historias para Asier Etxeandia?

El teatro me ha enseñado mucho. Tengo una profesión que me enseña a empatizar con el ser humano. Conmigo mismo y con los demás. Tengo una necesidad de contar historias y de ahí que necesite un receptor. Creo que no sabemos vivir en comunidad y que el teatro hace mucho por conseguir el entendimiento de la comunidad. Los griegos lo hacían por eso. Es uno de los valores más grandes que tiene el ser humano en su vida.

Dos figuras esenciales en tu carrera teatral han sido Blanca Portillo y Tomaz Pandur, ¿Qué has aprendido de ellos?

Blanca y Tomaz me han enseñado muchísimo, ha sido un regalazo trabajar con ellos. Pandur me permitió volar y me puso todos los elementos necesarios para que yo crease y disfrutara. Blanca como actriz y compañera me ha enseñado lo que es la interpretación y lo que es ser un actor. Les echo de menos. Una está trabajando y el otro en Eslovenia, ¡Qué ganas de que nos volvamos a reunir!

Aunque tu escena se suprimió, trabajaste con Almodovar en Los abrazos rotos

Fue muy rápida la experiencia, se rodó en un día y no lo pude disfrutar como querría. Espero poder trabajar con Pedro en condiciones en el futuro.

En televisión has sido compañero de la reciente Goya de Honor, Concha Velasco, en Herederos, ¿Con qué te quedas de esa experiencia en la pequeña pantalla?

Concha es una maravillosa actriz y una excelente compañera. Herederos es una de las series en las que mejor me han tratado. Estamos haciendo muy buenas series en España, vamos por buen camino.

En Los días no vividos se cruzaron en tu camino La Caña Brothers, que han colaborado activamente en El intérprete, ¿Cómo recuerdas esa experiencia cinematográfica?

Es una de las cosas más bonitas que he hecho en mi carrera. Teníamos un equipo que me ha sorprendido mucho y me ha hecho creer que todo es posible. Gente que se dedica al cine solo por amor uniendo fuerzas en una especie de factoría, hecho todo con mucho amor y una honestidad alucinante. Estoy muy orgulloso de haber trabajado en ese proyecto de La Caña Brothers.

Con tres espectáculos a la vez, ¿Serías capaz de meterte en algún proyecto más?

Si surge algo audiovisual para llenar la nevera, mejor que mejor, todo se puede compatibilizar. El intérprete es para hora golfa y el resto de proyectos tendrán una vida de unos meses nada más.

Una bestia escénica inclasificable

Cuando traspasamos las puertas de La Latina nos convertimos en los ‘amigos invisibles’ de Asier, un niño ‘raro’ que nos invita a ser nosotros mismos. En un viaje musical a su infancia, el protagonista de La chunga hace un repaso por temas que van de Puro Teatro a Los Rolling. De la argentina de Gardel a su Bilbao natal. Con una energía irresistiblemente contagiosa nos invita a vivir una noche inolvidable en una suerte de espectáculo que bebe del cabaret, los conciertos al uso y, por supuesto, un poquito del teatro musical convencional. No es ninguna de las tres cosas, pero es simplemente mágico. Con unos textos muy bien ensamblados en la parte dramatúrgica del espectáculo, El intérprete confirma a Asier Etxeandia como una bestia escénica inclasificable, dotado de un talento que vuela alto. En fin, que nadie se pierda el espectáculo los viernes en La Latina, es algo simplemente imprescindible en la cartelera madrileña. Ojo también a los estrenos de La chunga y Sagrado corazón 45, seguro que tampoco decepcionan.

*El espectáculo de Factoría Madre Constriktor abre las sesiones golfas del Teatro La Latina. Esta semana habrá sesión el jueves y el viernes a las 23:30 horas. En abril estará los viernes a la misma hora. 

Pou en el Español y Asier Etxeandia en La Latina, propuestas para todos los públicos en la cartelera madrileña

DESDE MI BUTACA hacemos un repaso por la cartelera madrileña con parada musical incluida. El 21% no ha impedido que la escena madrileña siga más viva que nunca. Arriba el telón.

Quienes tuvieron la suerte de ver a Asier Etxeandia en el Matadero recientemente recuerdan esa actuación como algo inolvidable. Por blogs y páginas especializadas se pueden leer comentarios muy positivos a esa velada musical. Pues bien, esos afortunados podrán repetir y todos los que nos quedamos con las ganas podremos disfrutar en el Teatro La Latina del otrora maestro de ceremonias de Cabaret. Desde que lo vi subido a las tablas del Nuevo Alcalá hace ya unos años como el Emcee que inmortalizó Joel Gray en la gran pantalla descubrí en ese intérprete un camaleón escénico, un todoterreno de las tablas. Estará todos los viernes a las 23:30h en el teatro de la Plaza de la Cebada.

Uno de los grandes nombres de la escena, José María Pou, acaba de estrenar A cielo abierto en el Teatro Español. Sobre las tablas del templo de la Plaza de Santa Ana le acompaña Nathalie Poza. Pou y Poza son una ex pareja de amantes que nunca han dejado de quererse. Él, destrozado aún por la muerte de su esposa, recurre a los brazos y el afecto de la que fuera su amante en un tiempo no tan lejano. Las aparentemente irreconciliables posturas de él, capitalista ‘de derechas’, y de ella, una mujer pro derechos sociales ‘de izquierdas’, poco importan cuando les une la llama del amor, ese que parecen no haber perdido con los años. Como nos tiene acostumbrados, José María Pou firma un trabajo brillante con una pizca de fragilidad cuando declara su desazón a su partenaire femenina. Poza, otra actriz curtida en las tablas, va ganando enteros a medida que transcurre la función llegando a brillar y tomar el pulso a Pou en el segundo acto. El tercer personaje en discordia y ‘cordón umbilical’  de ambas posturas será el hijo de él, interpretado por Sergi Torrecilla. Estarán en el Español solo hasta el 7 de abril.

Otras destacadas propuestas de la cartelera son Subprime, una obra en la que la realidad de la corrupción se cuela en el patio de butacas, con un formidable trabajo de Chete Lera en el Fernán Gómez y Kooza, un nuevo acercamiento al mágico universo del Circo del Sol en el Escenario Puerta del Ángel.

Laia Vehí trae su música a la Contraclub de Madrid

La personalidad de Laia Vehí enamoró al jurado del televisivo El número 1, talent show que contó con Miguel Bosé, Ana Torroja, David Bustamante y Sergio Dalma  como miembros de ese selecto jurado. Semana a semana se fue congraciando con el público que vio en ella a una artista especialmente dotada para una música con un sello muy personal. La joven artista de Figueres (Girona) presentará algunos de sus temas como These Days en una gira que la está llevando a recorrer media España. La cita madrileña será en la Sala Contraclub (Bailén, 16) el próximo viernes 22 de febrero a las 22 horas.

Madrid se llena de ópera para todos los bolsillos…

La Compañía Estudio Lírico surge en el panorama musical español en el año 2003. Dirigida Belkys Domínguez, la integran músicos, cantantes líricos, actores y bailarines españoles y latinoamericanos con el objetivo de ofrecer óperas y zarzuelas de calidad y para llenar el espacio dejado por las grandes producciones extranjeras disponibles sólo en tournes y únicamente accesibles para grandes espacios.

Sobre las tablas del Teatro Nuevo Alcalá interpretarán Il Trovatore (del 16 al 2o de enero), Rigoletto(del 23 al 27 de enero de 2013) y La Traviata (del 30 de enero al 10 de febrero de 2013).  Desde 20 euros se podrá disfrutar de cualquiera de estas óperas.

 Il Trovatore de Giuseppe Verdi es una ópera romántica en cuatro actos, música de Giuseppe Verdi, y libreto de Salvatore Cammarano, completado por Leone Emanuele Bardere y basado en el drama homónimo del dramaturgo español Antonio García Gutiérrez.

Esta es la segunda ópera del período medio de la producción verdiana formada por Rigoletto (1851), Il Trovatore (1853) y La Traviata (1853). Las óperas de esta triología inician un distanciamiento definitivo respecto de todo lo que suponen las obras del primer romanticismo; si bien Il Trovatore es la menos evolucionada de las tres. La típica división por números (recitativo, aria y cabaletta) empieza a no ser esencial y en las escenas predomina la continuidad. La densa obertura del primer romanticismo deja paso a un preludio más o menos breve. Sin embargo en Il Trovatore la trama continua siendo medieval y existe el típico triángulo amoroso entre un tenor y una soprno entre los que se interpone un barítono rival.

Su estreno tuvo lugar en el Teatro Apolo de Roma, el 19 de enero de 1853. Por encima de todos los contrasentidos y escenas imposibles del libreto romántico, permanece la belleza de la música de Verdi que hace que en el siglo y medio de existencia de esta obra, no haya remitido su popularidad. La obra refleja la nueva orientación belcantista que Verdi había emprendido en esos años y también el realismo centrado en la tremenda figura de la gitana Azucena.

En La Traviata,  Violeta, distinguida cortesana parisiense, se enamora de Alfredo Germont, con el cual se va a vivir a una quinta próxima a París. El padre de Alfredo intenta que su hijo vuelva a la vida ordenada, y, convencido de que el amor puede más que su autoridad, se humilla y va a rogar a la amada de su hijo que termine aquellas relaciones que tanto perjudican a Alfredo. Violeta convence al anciano de la sinceridad de su amor, y, sacrificándolo por el bien de su amado, se va de la casa y deja escrita una carta frívola y cruel. Alfredo, herido por el desengaño y picado por los celos, ofende grave y públicamente a Violeta, y entonces su padre le explica lo sucedido y la grandeza del amor de ésta.

En RigolettoAlfredo va a ver a Violeta para pedirle perdón. Violeta está muy enferma, y sólo le quedan unas pocas horas de vida. En éstas, ambos recuerdan la época buena de su amor, y Violeta muere. Alfredo llora, y el médico y la doncella lloran.

Coronado, Hugo Silva, Miquel Fernández y Albert Hammond pasan el fin del mundo DESDE MI BUTACA

Antes de que el fin del mundo nos atrape a todos, os presentamos el trabajo de dos meses de trabajo intenso. Un nuevo número de DESDE MI BUTACA MAGAZINE en el que hemos contado con una nómina de entrevistados de lujo. Del internacional Albert Hammond a los carismáticos Hugo Silva y José Coronado han pasado por las páginas de este número tan especial en el que no faltarán las críticas de cine y teatro. De La Barraca del Zurdo a El Traje haciendo parada en El Último Jinete y El Veneno del Teatro. De El Hobbit a Los Miserables con parada en El Cuerpo que protagonizan los citados Silva y Coronado. Os invitamos a que paséis el fin del mundo DESDE MI BUTACA. Arriba el telón. Si os gustan los contenidos DESDE MI BUTACA necesitamos vuestros votos en los Premios 20 Blogs.

La exitosa Barraca del Zurdo hasta el sábado en La Cuarta Pared

Daniel Buenaventura «el Zurdo», un extraordinario lanzador de cuchillos, fundó su Barraca en 1920, junto a su mujer Aurora. Durante 90 años la Barraca del Zurdo recorrió el mundo con espectáculos muy diversos y especiales, desde su pequeño teatro nómada. Los hijos y nietos del Zurdo la mantuvieron viva. Estuvieron en las Misiones Pedagógicas durante la República, actuaron en el frente durante la Guerra Civil, partieron al exilio a América y luego a Europa. En 1983 volvieron por fin a España. La barraca del Zurdo es un homenaje a este largo viaje que nos habla de la resistencia en el oficio, del compromiso social de estos artistas en el convulso siglo XX y lo que va del XXI, de una familia cuyos miembros siempre supieron respetarse y apoyarse, de su integridad artística a lo largo del tiempo. Después de su exitoso Cabaret líquido, premio Max al Mejor Espectáculo Musical, Laví e Bel presentan esta obra que profundiza en el brillante lenguaje musical y cabaretero de la compañía.

*Quedan muy pocas oportunidades de disfrutar de La Barraca del Zurdo en Madrid. Estarán del jueves al sábado 22 de diciembre en la Sala Cuarta Pared a las 21 horas

Noche de estrellas en los Premios BroadwayWorld: Galería de fotos

Desde Mi Butaca no nos quisimos perder la cita con lo más florido del teatro musical anoche en el Teatro Alfil. Los amigos de Broadwayworld Spain celebraron la segunda entrega de sus premios, elegidos por los lectores de dicho portal de referencia. Follies y El Rey León fueron los grandes protagonistas de una noche en la que pudimos charlar con Vicky Peña, Julia Gómez Cora, Carlos Rivera, Jaime Azpilicueta, Ángel Ruíz, Leo Rivera y un largo etcétera. Os ofrecemos unas cuantas imágenes de esta noche inolvidable. En el próximo DESDE MI BUTACA MAGAZINE le dedicaremos un reportaje especial a esta gran cita con el teatro musical.

Cartas Amarillas para Juan Carlos Calderón, un cántabro universal

Érase una vez un hombre a un piano pegado. Siempre he asociado la imagen de Juan Carlos Calderón con la de un piano como eterno acompañante. Nos acaba de dejar un mito, alguien significativo con mayúsculas para la historia de nuestra música. Él compuso para mi admirado Nino Bravo, Luis Miguel, Julio Iglesias, Massiel y cómo no recordar el Eres Tú de Mocedades.

Personaje muy querido en su ‘tierruca’ natal, Juan Carlos Calderón no dejó nunca de visitar y actuar en su tierra, donde ha sido reconocido en multitud de ocasiones. No tuve la suerte de poder entrevistarle, es una espinita que tengo clavada, pero si que pude verle actuar en una ocasión, como no, acompañado de su inseparable piano. Desde Mi Butaca os dejo con la mejor forma de recordarlo. Algunas de sus composiciones musicales más recordadas.

Había una vez dos cómicos…

Se encienden las luces de una gran pista de circo. Un hombre se sienta y pela tranquilamente una manzana. Le observa en un señor con pelo cano y nariz de payaso, es el próximo en salir a la pista.

A mis niños de todas las edades. Si hay algo que une a los dos protagonistas de este triste post es que han conseguido permanecer en el imaginario colectivo de varias generaciones. Para los que no vivimos la época de Los Payasos de la Tele, que recordó Fernando Chinarro emocionado, Miliki era el abuelito entrañable que cantaba canciones para todos. De Tony Leblanc recordaremos su vuelta por la puerta grande al cine con Torrente y, como no, al inolvidable Cervan de Cuéntame Cómo Pasó.

Son dos tristes pérdidas para los españoles, reflejo de una época ya pasada en que brillaban con luz propia en una sociedad española con una democracia aún nonato o también en pañales. Hicieron felices a niños y mayores y lo seguirán haciendo allá dónde estén. Hace no mucho me hice con un disco de Miliki, De Cine, en el que repasaba temas de películas a dúo con gente como Francisco o Lolita. También tengo un casete de su ya mítico A mis niños de treinta años. Pero, ante todo, guardo marcado en mi retina uno de los momentos más emotivos de la historia del cine español reciente. Se trata de una brillante escena de Pájaros de Papel, el debut en la dirección de Emilio Aragón que sirvió como claro homenaje a su referente paternal y artístico. En esa escena, Miliki se lanza a un sprint interpretativo con un monólogo que, estos días más que nunca, se convierte en doloroso. Leía en algún medio que el equipo alucinó con el tempo que puso a su interpretación, palabras mayores. Sirva como homenaje, el maravilloso y emotivo reportaje que emitió ayer Informe Semanal.

De Tony Leblanc poco se puede decir que no se haya dicho ya. Emocionantes palabras inundan hoy de lágrimas los rotativos españoles. Esta mañana desayunaba con las palabras de Santiago Segura, Julio Bravo, Imanol Arias, Juan Echanove. De nuevo, palabras mayores. Caía bien a todo el mundo. Un actor entrañable que dignificaba cualquier película de los 60-70, por muy malas que fuesen. Volvió gracias a Segura que, como cómico hábil que es, le acercó al público joven con Torrente. La grandeza de los clásicos, que pueden renacer cual ave fénix una y otra vez. Se lo comentaba hace unos días a Albert Hammond, todo un entusiasta de la juventud, que ahora con 69 años se tira a la piscina con ¡un musical!. Torrente, pero también Cuéntame Cómo Pasó. Recuerdo con cariño a Carlitos Alcántara en el quiosco de Cervan, grabado para siempre en mis recuerdos televisivos.

Se apagan  los focos, comienza la última gran ovación para estos dos sabios cómicos, pero os recordaremos como se merecen los grandes. Con una sonrisa.