"Maktub", un amable cuento de navidad

El cine navideño, entendido en el sentido hollywoodiense, es algo poco habitual en el cine español. No Controles es de los últimos ejemplos, pero digamos que se salía de la norma del cannon de cuento navideño. Estas navidades, el cine español tiene su particular cuento de navidad, Maktub, una película amable que reunirá a toda la familia en las salas de cine.

Manolo (Diego Peretti) está en plena crisis personal, conyugal y familiar. Pero cuando conoce a Antonio, un chico canario de 15 años, comenzarán un sinfín de coincidencias que cambiarán su vida. Maktub es una expresión árabe que significa “lo que está escrito”. El título hace referencia a esas extrañas casualidades que a todos nos ocurren y que parecen obra del Destino.Paco Arango dirige esta historia con todos los elementos para tocar el corazoncito de los espectadores en época navideña. Niño con cáncer, pero muy vitalista ( inevitable acordarse del éxito de esa maravillosa serie llamada Polseres Vermelles), familia desestructurada que intenta vivir las fechas navideñas lo más felices posible, la abuela que sale de la residencia por estas fechas, el vecino solitario…

Para esta particular fábula navideña se ha contado con un reparto del todo acertado. Desde el protagonista, Andoni Hernández a toda la retaila de personajes principales y secundarios en manos de actores solventes como Diego Peretti, Aitana Sánchez Gijón, que me gusta siempre más en pantalla que sobre las tablas, Amparo Baró, triunfando estos días con Agosto en el Valle Inclán de Madrid, Mariví Bilbao, que no necesita de la palabra para hacer disfrutar al espectador, Enrique Villén, el «perdido» Jorge García, Rosa María Sardá,  Goya Toledo, una actriz cuyo trabajo me fascina más y más en cada trabajo…

Te puedes rendir o no a esta película. Si vas dispuesto a sentir, a emocionarte, a vivir esta tragicomedia navideña, disfrutarás de una historia que te hará sentir el sentido verdadero de la navidad.

"Urtain" devuelva la magia al mítico Estudio 1

Era una cita marcada en el calendario de los amantes del teatro que pudieron disfrutar de esta obra que se estrenó hace tres años. Con un planteamiento idéntico al montaje original, se estrenó ayer esta nueva propuesta del mítico Estudio 1 con una obra muy acertada, que cumple eso que llaman «servicio público» que se supone tiene que proporcionar el ente público. Un «espectáculo», en en el sentido más afortunado del término, de un gran refinamiento. Un espectáculo único que algunos tuvimos la suerte de poder disfrutar en escenarios como el Valle Inclán de Madrid o el Arriaga de Bilbao. Si les apetece saber las impresiones del que aquí escribe, les invito a recuperar la crítica que hice para el tercer número de EL NUEVO DILUVIO MAGAZINE, que ya ha superado los 20 números y que está a puntito de salir del horno con un nuevo número que os ofreceremos DESDE MI BUTACA. Siéntense en sus butacas, el espectáculo va a comenzar…       

Crítica de Urtain aparecida en el número 5 de El Diluvio Teatral Magazine (octubre 2008)

Título: «El ring de la vida»

  En coproducción entre Animalario y el Centro Dramático Nacional se presenta «Urtain´´, biopic teatral sobre el boxeador que llevó el nombre de España fuera de nuestras fronteras durante la dictadura franquista.

Complicada propuesta es ésta que le ha tocado dirigir a Andrés Lima con guión de Juan Cavestany. Una idea que procede de un guión cinematográfico que nunca se llegó a perpetuar en material fílmico.

 La obra está planteada en asaltos que narran la vida del púgil vasco a la inversa (desde su fatal desenlace hasta su nacimiento). Todo transcurre en un cuadrilátero, en el que nosotros somos los espectadores. Por el escenario- cuadrilátero pasan Adolfo Suárez, Pedro Carrasco entre otros personajes relevantes de la época.

El reparto está encabezado por Roberto Álamo que da vida al boxeador vasco. Soberbio. Solo puede decir palabras positivas de este maravilloso actor que con este trabajo demuestra su `poderío escénico´. El intérprete ha conseguido traspasar la mera caricatura que harían otros `cómicos´ y hace una interpretación totalmente veraz, en la que refleja los recovecos del contradictorio personaje. A su alrededor se mueven grandes intérpretes. Interpretan pequeños papelitos que redondean el trabajo actoral. Son un coro de tragedia griega pero adaptada, claro está, a los tiempos que corren.

Raúl Arévalo destaca por su interpretación de Pedro Carrasco. Los dos Luises de la función (Bermejo y Callejo) divierten a `las mil maravillas´ al espectador. Mención también merecen Alfonso Lara, María Morales, Estefanía de los Santos y Luz Valdenebro. Un trabajo interpretativo global del todo redondo.

Animalario vuelve a indagar en el ser humano con esta obra. Muestra como encunbramos a un ser por nuestros propios intereses, y cuando no nos interesa lo `tiramos por la borda´. Se ha dicho muchas veces que Urtain fue un «juguete roto´´. Apelativo para muchos inadecuado, pero que no deja de constatar una realidad que está ahí. Fue un juguete de la dictadura, del público y de los medios de comunicación. Cuando descubrió que todo era ficticio, el púgil sintió que ya no tenía sentido seguir adelante.

Gracias. Gracias a Animalario por hacer lo que siente y no ceñirse a criterios meramente comerciales. Se nota el esfuerzo dedicado a sacar adelante esta maravilla escénica. Me gusta la teatralidad de sus montajes. Unos personajes muy `teatrales´. Una expresividad necesaria para transmitir aquello que llevamos dentro y que, a veces, intentamos ocultar. Gracias por una buena tarde de teatro. Gracias por hacer un teatro que entretiene y conmueve a partes iguales.

En algunas críticas leídas por un servidor desvelaban algunas perlitas con las que nos sorprenden en la función. Si me permiten, yo no lo haré para no `aguarles la fiesta´ que nos proponen los buenos chicos y chicas de Animalario.

 Concluiré resumiendo este maravilloso cóctel teatral. Soberbio reparto, una música muy efectiva y una escenografía totalmente acorde con el mundo pugilístico. Nada más que decir. Solo que no se la pierdan en su gira en 2009 por la geografía española.

*Repunte tras el visionado del Estudio 1: Añadir al aplauso que hice al reparto en su día a Victor Massán como maestro de ceremonias y a Alberto San Juan, que se alternaba con Alfonso Lara en el reparto.

"Elling" reúne a Carmelo Gómez y Javier Gutiérrez sobre las tablas del Arriaga

 Son dos de los actores más queridos por el gran público y Andrés Lima, uno de los directores más reputados en España, los ha reunido en un montaje que se verá entre el viernes 9 y el domingo 11 de diciembre en el Teatro Arriaga de Bilbao. La obra que protagonizan Carmelo Gómez y Javier Gutiérrez llegará al Teatro Victoria de Madrid el 18 de enero con un montaje que promete.

Elling y Kjell Bjarne son dos cuarentones que viven recluidos en un hospital psiquiátrico de Noruega. Ninguno de los dos tiene un diagnóstico claro, por lo que su gobierno decide trasladarlos a un piso de “adaptación”, donde puedan prepararse para la vida “normal”.

Sin embargo, para esta pareja, llevar a cabo las actividades más elementales y corrientes, se convierte en un peligroso safari por la jungla urbana.Elling” es una comedia conmovedora que nos propone una interesante reflexión. Una pareja aislada durante años en un sanatorio psiquiátrico con la única enfermedad diagnosticada de no ser capaces de adaptarse a la vida en sociedad. Quizá su “enfermedad” sea que no pueden dejar de ser niños y convivir en un mundo donde sólo los más fuertes sobreviven.

Elling” es una apuesta por la amistad, el amor, y la confianza. Tal vez sea necesario crecer, hacerse adulto y enfrentarse a los golpes de la vida, pero seguro que será más fácil con el apoyo incondicional de un buen amigo.

Manuel de Blas:"Gran Hotel no se puede alargar durante muchos años"

                                                                                                                                                                                                                                                                          Directo, mordaz y divertido, Manuel de Blas es un actor que gana en las distancias cortas, que transmite un verdadero amor por su trabajo y anima a la gente joven a luchar por sus sueños. Tras el éxito de La Caída de los Dioses, continuará en Gran Hotel y ya tiene en mente algunos proyectos en cine y teatro.

 ¿Qué balance haces de la reciente experiencia en La Caída de los Dioses?

Yo pertenezco a una generación para la que Visconti lo fue todo. Para mi es inolvidable Roco y sus Hermanos, en la que se adelantó a todos los problemas que está trayendo la inmigración actualmente. Era un proyecto demasiado jugoso, tenía que aceptar estar en esta adaptación de una de las películas de ese gran director. Hago un balance muy positivo, estar rodeado de un elenco así es muy enriquecedor. Me ha gustado ver como personas con poco o ninguna experiencia en el teatro, han luchado para sacar adelante al personaje. Es un espectáculo de lo mejor que he hecho en toda mi vida.

Tomaz Pandur es un director amado y odiado a partes iguales…

No entiendo que a estas alturas , no se entienda que el arte ha evolucionado. Esto es como cuando decían que los cuadros de Picasso los podía hacer hasta un niño. En el 52, Becket estrenó Esperando a Godot cuando hacía poco lo había hecho La Malquerida de Benavente. El que viene a ver La Caída de los Dioses tiene que saber que está ante un montaje del 2011 con toda la técnica y estética de nuestros tiempos. Que no pretendan venir a ver una obra con tres actos al estilo clásico, esto es más actual.

En Gran Hotel tenemos la suerte de volverte a ver en un papel televisión con continuidad, ¿Qué destacarías de esta experiencia?

Está siendo una experiencia estupenda. Se está haciendo con unos medios muy cuidados: ambientación, vestuario… Además, tenemos un reparto fabuloso. Bromeaba con mis compañeros de reparto al decirles que hemos conseguido un encuentro planetario de actores entre veteranos como Concha Velasco y Adriana Ozores y gente joven como Amaia y Yon. No se puede ser más guapos y tan maravillosos. Hacen un trabajo fabuloso, tenemos una pareja protagonista excepcional. En algunas series, los protagonistas son flojos y solo los secundarios brillan. Aquí, tenemos un reparto fantástico.La serie va a continuar después de estos 9 capítulos. Continuaremos rodando el año que viene otra temporada, pero tengo la impresión de que no se puede alargar durante muchos años. Creo que cuando se cuenten las historias que están previstas, se cerrará el ciclo de la serie.

Jordi Évole y Álex de la Iglesia, dos tipos con principios

Me apetece hablar de dos personas que han destacado por su brillantez en sus respectivos campos. Ayer, Jordi Évole recibía un reconocimiento muy merecido, un Ondas, por su  encomiable labor periodística en Salvados.  A cientos de kilómetros de la Ciudad Condal, donde se celebró dicha gala, Álex de la Iglesia recibía el reconocimiento de sus paisanos en Bilbo en el estreno mundial, ya se sabe que en el País Vasco se hace todo «a lo grande», de la esperada La Chispa de la Vida.

Se nota cuando algo lo haces con gusto.Cuando vives por y para un trabajo al que dedicas mimo y profesionalidad. De esas dos cosas saben mucho, cada cual en su campo, estos dos peculiares protagonistas de estas líneas. Jordi Évole pasó de ser el «tocanarices»  de Buenafuente a un PERIODISTA, y no es una falta ortográfica, con sentido del humor ha conseguido tocar temas espinosos como la ETA o acercarse a temas que los medios ningunean en su cobertura mediática. En un ejercicio de inteligencia en su discurso, el otrora chico Buenafuente, defendió a la televisión y al periodismo: «Tenemos una televisión bastante mejor de lo que pensamos». En efecto, en televisión se hacen cosas buenas y también malas. De esas últimas habla precisamente la película del bilbaíno Álex de la Iglesia.

El cine del creador de El Día de la Bestia se había caracterizado, hasta ahora, por tomarse todo tipo de licencias, maravillas, para plantear sus historias siempre teñidas de un halo oscuro y siniestro. En La Chispa de la Vida habla de la realidad y sin tener que tirar de demonios ni payasos sangrientos, De La Iglesia consigue construir su particular y realista visión de estos tiempos manchados por la dichosa crisis. Desde aquí mi aplauso por hacer esta película y todas las anteriores. Tiempo habrá de analizarla con detenimiento en la crítica, entusiasta, que haré para el próximo número de EL NUEVO DILUVIO MAGAZINE,  que podrán leer en este Desde Mi Butaca a finales de año. El director se plantea los límites de nuestra dignidad, ¿Seríamos capaces de hacer y contar todo por dinero?. La crisis causa estragos, de eso no hay duda y el artífice de La Comunidad ha sido  capaz de captar con pulso firme nuestra realidad. Estremece por lo real que resulta.

En esta época de crisis de valores, se agradecen personajes que no se venden y hacen lo que realmente les manda el corazón…

Tijeretazos en Cultura y arcas llenas en los ayuntamientos

Érase una vez un país en el que la gente acudía al teatro «en masa», se llenaban los teatros y las compañías recibían sus generosos honorarios por parte de unos ayuntamientos encantados de culturizar a su pueblo.

Colorín, colorín colorado, este cuento es más falso que la nariz de la «Princesa del Pueblo»

Es cierto que los teatros municipales se llenan, pero otra cosa es que los ayuntamientos paguen, que sería lo normal en cualquier caso. Miguel del Arco que sorprendió con «La Función por Hacer» ha decidido no llevar su espectáculo a León por incumplimiento de contrato. El ayuntamiento no ha pagado por adelantado, que era lo acordado. Por supuesto, el dinero que recaudan los espectáculos que se representan en los teatros municipales y que «pasan por taquilla» como es obvio, no se queda en el limbo. El dinero lo utiliza el ayuntamiento de turno para pagar sueldos de funcionarios y cosas así, nunca para pagar de una manera más o menos inmediata a la compañía que ha llenado el teatro. Si se paga, se hace mal y tarde. Esa es la sangrante situación que ha llevado a unas cuantas compañías a decidir no ir a tal o cual plaza-como en el caso citado- o directamente a no poder sobrevivir. Recordemos que las compañías si pagan a sus trabajadores y si los ayuntamientos no pagan, el sostenimiento de los sueldos, las dietas y la Seguridad Social entre otros gastos, resultan inabarcables para las compañías. Se proponen soluciones desde el sector: 1) No ir a los ayuntamientos morosos a actuar 2) Si no se cobra a mitad de representación, largarse explicando la situación al público 3) Cobrar por adelantado, cosa realmente complicada, para que nos vamos a engañar.

Por supuesto, los presupuestos culturales siguen y siguen mermando. Está claro que hay que apretarse el cinturón, pero las cifras cantan en casos como los de la Consejería de Cultura de Cantabria. Cuando el descenso global del presupuesto de la consejería de Cultura, Turismo y Deporte apenas se acerca al 1% (-0,79%), sumando un total de 556.793.708 euros, es llamativo el recorte aplicado a Cultura, un  8%. Esto, entre otras cosas, significará que el Palacio de Festivales las va a pasar «canutas» para programar espectáculos de cierto precio entre otras cosas. Su presupuesto pasará de 4.868.000 euros en 2011 a 4.211.853 en 2012.

El sector ya se ha empezado a movilizar, pero las cosas no pintan nada bien. El público, más que nunca, demanda teatro, demanda la verdad de la escena y eso los políticos, por lo que se ve, no lo tienen en cuenta. LLega un nuevo gobierno del PP, ¿Qué pasará con Cultura?.

Me temo que seguiremos informando…

"Cinco Metros Cuadrados" y "La Guerra de los Botones" no defraudan

Esta semana los dos estrenos más interesantes de la cartelera han cumplido sobradamente las expectativas que se podría tener sobre ellas. En Cinco Metros Cuadrados nos encontramos con la primera visión del cine español de la crisis del ladrillo y en La Guerra de los Botones, una película emotiva que remite irremediablemente a la brillante Los Chicos del Coro.

Tras la maravillosa Eva, el cine español vuelve a sorprender con otra interesante cinta: Cinco Metros Cuadrados. Tras arrasar en Málaga, la nueva cinta de Max Lemcke hace una radiografía de la sociedad a la que nos ha tocado enfrentarnos con la dichosa crisis. Una pareja ve como todos sus sueños se esfuman cuando su proyecto de vida, una casa, no termina de fraguarse. Malena Alterio y Fernando Tejero han nacido para trabajar juntos. Su complicidad traspasa la pantalla y convierte al espectador en parte de su «desgracia». Demuestran, una vez más, que son algo más que la pareja de moda del cine español, dotando a sus personajes de «carne», de drama. Nos muestra también la película la cara de los «corruptos», brillantes e intensos Manuel Morón y Emilio Gutierrez Caba, esos que » se lavan las manos» ante la desgracia ajena. Por verosímil, por la verdad que hay detrás, Cinco Metros Cuadrados es una propuesta inteligente, decidida a mostrar unas vidas anónimas que podrían ser la de cualquiera de nosotros.

Del estreno francés de la semana, La Guerra de los Botones, indicar que se trata de la nueva del director de Los Chicos del Coro. Con un tono amable y familiar, Cristophe Barratier nos presenta un remake de la cinta del mismo título con elementos que recuerdan (y mucho) a su cinta más célebre. Eso sí, hay una pequeña gran diferencia: no es en absoluto musical. Desde la estructura a algunos de los personajes pasando por parte del reparto nos llevan al universo de Los Chicos del Coro, pero no se ha quedado en el mero calco, ha conseguido ir mucho más allá y crear una historia con entidad propia que también consigue conmover al espectador. Esta cinta sobre la guerra infantil de dos pueblos que pelean quitándose los botones como botín de guerra, demuestra que la guerra es un, sucio, juego de niños que no tiene sentido, donde no hay vencedores ni vencidos, sino que la atrocidad no entiende de nacionalidades.

Dos propuestas dispares, desiguales y distintas, pero que demuestran la riqueza de la cartelera en las últimas semanas, que va tomando forma para la inevitable llegada de las navidades que traerán consigo títulos «melosos» para toda la familia.

Daniel de Vicente necesita "Escribir para Vivir"

«Mi imaginación no nació en los libros, ni en las cuartillas, sino en como era capaz de convertir mi cuarto en un campo de batalla medieval del siglo XIII con un par de muñecos y una caja de zapatos»

La desbordante imaginación de Daniel de Vicente le llevó con 16 años a crear su propio blog en el que contar sus historias, sus preocupaciones cotidianas con cierta dosis de fantasía. Un joven con inquietudes que un día decidió autoeditarse sus propios relatos. Hoy, cinco años después, sus relatos se han publicado en Escribir Para Vivir, una de las últimas publicaciones de Ediciones Atlantis.

Escribir Para Vivir es un libro que está muy por encima de lo que uno puede pensar que es la narrativa de un adolescente. Con unas historias sencillas, De Vicente consigue llevarnos a su infancia en la que jugaba con los Action Man a crear historias, sus primeros desafíos vitales y, como no, a su necesidad de crear realidades con un cierto tono fantástico.

Apasionado de la escena, Daniel de Vicente (1990) combina la escritura de su primera obra de teatro con su trabajo en Publiescena, agencia de comunicación cultural. Lo más asombroso es que este joven autor estudiante de Periodismo, consigue emocionar al lector con historias como Morir Para Nacer. No faltan tampoco la picardía y el sentido del humor más desenfadado en relatos como Las braguitas de la madre de Laura. Y, ante todo, un espíritu de viejo romántico al más puro estilo del bohemio escritor protagonista de Moulin Rouge. De sus palabras se desprende un olor a verdad que pocas veces se puede observar en un libro.

Rosa Montero se quedó atónita ante el estilo de De Vicente, al que prologa en el libro, El dramaturgo Juan Carlos Rubio se confiesa admirador de sus relatos cuando dice que «De joven quiero ser como Daniel de Vicente»… ¿Por qué será?

Bienvenidos sean autores como De Vicente que demuestran que los jóvenes también podemos tener inquietudes…

"Eva" o cuando el espectador siente la magia del cine

Hacía tiempo que no salía con esta sensación del cine. Ver esta película ha supuesto todo un viaje. Eva es una película especial, única en su especie, que demuestra que en el cine español sabemos hacer más cosas que «españoladas».

En este puente en que la atención mediática se ha centrado en la irregular Tintín, descubrir la robótica historia de Eva resulta un verdadero soplo de aire fresco. Ciencia ficción, un género que parecía imposible de hacerse en España, se hace realidad en esta película sorprendente y cautivadora. Hemos visto muchas de robots, del futuro, pero nada parecido a lo que nos presenta el debutante Kike Maíllo.Maíllo ha creado un universo propio, que destila humanidad. Detrás de la historia de futuro, hay una gran historia de amor en esta «gélida» cinta por los parajes en los que trascurre. Lo que vemos en la pantalla nos «atrapa» por una simple razón: resulta creíble. Solo algunas cosas son artificiales en esta historia, derrochando más verdad que muchas películas pretendidamente realistas. Eva habla de sentimientos, de vida.

Aún me siento atrapado por los gélidos parajes y la enternecedora historia de Eva, una niña que se convierte en el patrón a seguir en un nuevo robot. Maíllo es un maestro del cine, solamente se puede decir eso de alguien que ha demostrado en esta película con pulso firme que tiene una firma propia. Cada vez hay menos autores y más «vendidos a la industria». El director demuestra que se pueden hacer historias de ciencia ficción que puedan conmover al espectador. Y esa es precisamente la nota que distingue la partitura de Maíllo de otras cintas de este género: la emoción que hay detrás de cada imagen, de cada plano, de cada fotograma milimetricamente planificado.

Hablar de Eva es hablar de amor por el cine, el que demuestra su director que da una verdadera lección de ritmo. La película engancha, te atrapa en su espiral robótico-humana para llevarte a un universo fascinante, agridulce, cual cuento para adultos con final imprevisible. Siendo una película por momentos «agria», es totalmente blanca y totalmente recomendable para cualquier tipo de públicos. No es para nada, y se agradece mucho en estos tiempos de lo «politicamente correcto, complaciente como no lo es la propia vida en la que se mezclan las luces y las sombras.

Reseña también merecen los actores, pero contar con semejante reparto, creo que ya era una garantía. Empezaré por Daniel Brühl. Lo primero manifestar mi admiración por la carrera internacional de este actor. Lo segundo, que está fantástico en ese personaje que vive a caballo entre un amor de otro tiempo y su pasión por la robótica. La elección para interpretar a Eva no podía haber sido más acertada. Claudia Vega es una actriz única, natural, con un desparpajo y una facilidad para emocionar poco propio de sus doce años. Huele a Goya. Marta Etura, otra vez en un peliculón. Vaya suerte de carrera y vaya suerte poder disfrutar de sus trabajos en el cine, ¿Para cuándo una obrita de teatro?. LLuis Homar es el mayordomo robótico del protagonista. El veterano intérprete se mete en la piel del personaje con asombroso tino, por momentos nos olvidamos de que estamos ante un GRAN ACTOR y descubrimos al fiel escudero cibernético del protagonista. ¿Por fin Goya para él?. Redondea el reparto el fantástico Alberto Ammann.

Casi se me olvida hablar de los efectos, cuando son uno de los atractivos del filme a primera vista. Al final, transciende más la historia que los propios efectos y eso se agradece. No obstante, son realmente impresionantes y merecen una mención por el paso adelante que suponen en nuestra industria. También destacables son la fotografía y una banda sonora simplemente electrizante.

Hacía tiempo que no sentía la magia del cine, ese momento en que se encienden las luces y tienes la sensación de que ese ratito de ocio se ha convertido en algo más, en un momento que jamás olvidarás y que quieres alargar eternamente como esas conversaciones de café cuando una obra de teatro te ha «tocado»…

Héctor Alterio,Albert Boadella y Fernando Castets pasan por EL NUEVO DILUVIO MAGAZINE

Os ofrecemos un nuevo número de EL NUEVO DILUVIO MAGAZINE en el que disfrutar de entrevistas exclusivas a Isabel Ordaz, Héctor Alterio, Julieta Serrano, Inés París, Amado del Pino, Fernando Castets y muchas sorpresas. Estás a un click de disfrutar de los mejores contenidos sobre cine y teatro.