Admite que no entró en este oficio de comediante para ser la princesa del cuento. De pequeño, siempre la tocaba hacer los personajes masculinos: «El vestuario era más barato» dice con una sonora carcajada. En su amplio curriculum destacan multitud de experiencias en cine, teatro y televisión y especialmente aquel Bodas de Sangre que la llevó a Australia nada menos. Estuvimos con ella minutos antes de una de las representaciones de El lenguaje de tus ojos donde interpreta a una «chacha, pero con estilo«. Siéntense en sus butacas y disfruten de Mariola Fuentes, la naturalidad hecha carne, no se arrepentirán.
Categoría: Teatro
Daniel Muriel y Carmen Barrantes son «Una pareja cualquiera»
Una pareja cualquiera, la obra que protagonizan Daniel Muriel y Carmen Barrantes podrá verse próximamente en Madrid con dirección de Miguel Ángel Calvo Buttini.

La vida de una pareja descrita en clave de comedia negra. Lo que parece ser no lo es, y lo que no parece ser, si que lo es, ¡la pareja misma!, aunque con una pequeña diferencia, nuestra pareja vuelve locos a los muertos, porque efectivamente, la historia transcurre mas allá de la muerte. Y es que ¿quién no ha tenido otra oportunidad no importa dónde, cuándo y cómo?
M. A. Calvo Buttini
«Don Juan Tenorio» y «Ojos de Agua» hacen parada en el Palacio de Festivales de Cantabria antes de pasar por el Festival de Almagro
La revisión de Blanca Portillo del Don Juan Tenorio y Ojos de agua, con la que Charo López se mete en la piel de La Celestina, son dos de los platos fuertes del Festival de Almagro de este año. Antes, harán parada en el Palacio de Festivales de Cantabria.

Esta semana llega a Santander el que es sin duda alguna uno de los platos fuertes de la nueva programación del Palacio de Festivales de Cantabria. La visión de Juan Mayorga bajo la dirección de Blanca Portillo del clásico de Zorrilla recalará en la capital cántabra el próximo 19 de abril en la Sala Argenta a las 19h. Tras su éxito en el Teatro Pavón, sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, donde han agotado las localidades a diario, la obra emprendió una exitosa gira que recalará también en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro del 23 al 26 de julio.
Del 17 al 19 de julio se podrá disfrutar en Almagro de la revisión que ha hecho Ron Lalá de La Celestina. Bajo el título Ojos de Agua, Charo López se convierte en la alcahueta más universal de nuestra literatura acompañada por las notas musicales y con el humor habitual de la compañía. Tras llenar a diario en el Teatro Español, donde pudimos verla hace unos días, esta gran dama de nuestra escena pasará por el Palacio de Festivales de Cantabria. La cita será los días 30 de abril y 1 de mayo a las 2o:30h en la Sala Argenta.

Los caminos de Jordi Galcerán y Teatro del Temple se cruzan veinte años después
Hace veinte años en Catalunya un joven autor llamado Jordi Galcerán comenzó a despuntar. El autor de más éxito de nuestra escena hacía entonces teatro amateur con sus amigos del barrio. Envió a un premio su obra Dakota, ganó y lo hizo una compañía profesional con dirección de Josep María Mestres. Ese es un montaje que Galcerán recuerda con especial cariño: «Es la única vez que se ha sabido encontrar el tono adecuado de esta comedia». Por entonces, en Zaragoza, echaba a andar una nueva compañía: Teatro del Temple. Dos décadas después de aquellas dos primeras veces en el teatro, la compañía y el autor se encuentran en el camino con Dakota, que se estrena mañana en el Teatro Lara de Madrid. Jordi Galcerán y Carlos Martín charlan entre ellos sobre esta alocada comedia en exclusiva para DESDE MI BUTACA. Siéntense en sus butacas y disfruten de sus palabras, destilan puro TEATRO.

«La gracia de este tipo de comedia es hacerla muy en serio». Para Jordi Galcerán el gran fallo de algunas producciones anteriores de su primera obra es que no se la tomaron en serio. El protagonista de la obra sufre un drama horrible y cuando un director no ha entendido eso ha dotado a la obra de un tono burlesco que no funciona en absoluto. En palabras de Carlos Martín fue «Difícil encontrar el tono, pero una vez que entendimos que es una obra muy dramática caímos en la cuenta de que cuanto más sufre el personaje, más risas provoca en el espectador». Sobre el tono de Dakota concluye Galcerán: «No pueden hacer tonterías en una obra que trata de un tío que se le muere el hijo y se vuelve loco. No se puede llevar a la farsa». En cuanto a la puesta de escena del Temple apunta el autor: «Por lo que he visto habéis optado por la sobriedad, cosa que encaja perfectamente con la idea con que concebí esta obra. De hecho, se podría desarrollar perfectamente en la sala en la que estamos haciendo esta charla».

Dos visiones complementarias del teatro. Para Galcerán, el teatro se resume en: «Historias sencillas, actores y palabras». El autor de la exitosa El crédito, que utiliza como paradigma de cómo una historia muy sencilla puede conectar con el público, cuenta que esas son las armas ‘reales’ del teatro frente a la espectacularidad del mundo audiovisual. A esas palabras, que ratifica con un marcado gesto de aseveramiento nuestro otro protagonista, añade Martín que: «Para mí, la magia del teatro está en la conexión con el público. No hay nada más gratificante que ver a un espectador joven que descubre la magia de la escena por primera vez». Eso sí, siempre con producciones de cierto intérés: «Todavía me acuerdo de los montajes tostón que nos llevaban a ver cuando íbamos al colegio, así no se crea público desde luego» comenta Galcerán. A lo que añaden ambos que lo bueno de las salas alternativas es que se ve en ellas mucho público joven que seguro que en el futuro también ocupará las butacas de los teatros ‘comerciales’.
Veinte años de Teatro del Temple
Cumplir veinte años con una compañía de teatro en estos tiempos es casi un milagro. Es haberse dejado la piel a jirones por el camino, pero son también muchas aventuras que contar, muchos compañeros de viaje con los que recordar y también es haber contribuido a crear un pedacito de ese imaginario colectivo que llamamos cultura o arte y que a todos nos hace un poco mejores.
«La crítica española no influye en el éxito o el fracaso de una obra». El autor de más éxito de nuestra cartelera tiene claro que lo que realmente influye en un éxito es el boca a oreja: «Las críticas las leemos los que estamos implicados en las obras». Ahora bien, dentro de los críticos, Galcerán hace una división entre los más serios y comprometidos como Marcos Ordóñez y aquellos a los que parece que no les gusta el teatro: «¿Cuándo entenderán ellos que son de los nuestros?». Para Martín, la mayor influencia negativa que tienen estas críticas es para conseguir que se programe luego una función: «Cuando un programador lee críticas nefastas de una obra no cuenta con esa compañía en su teatro seguro».

Tras una jornada de entrevistas en Madrid, Jordi Galcerán recoge sus cosas y vuelve a Barcelona: «Me gusta dormir en mi casa. Me invitan constantemente a estrenos en medio mundo, pero no suelo ir». Por ahora no ha visto más que algunas imágenes de la producción de Teatro del Temple, pero seguro que la buena sintonía con Carlos Martín hará que en esta ocasión sí convenza al autor la puesta en escena de su querida Dakota, la obra que le cambió la vida. De momento, hay tres oportunidades de disfrutarla en el Lara: 2, 9 y 23 de abril bajo la mirada de Teatro del Temple. Feliz XX Aniversario en los escenarios a ambos. Y nosotros cerramos el círculo en este particular encuentro con el décimo aniversario DESDE MI BUTACA.
Julia Gutiérrez Caba: «Cuando sales y desgastas tu primer zapato en el escenario ya es imposible dejar este oficio»
Julia Gutiérrez Caba es un torrente de recuerdos. Historia viva de nuestra escena. Por su memoria pasan Miguel Mihura, Alberto Closas o José Luis Alonso. En el Teatro de la Abadía, donde se ha reencontrado con las tablas en los últimos meses, confiesa que con esta nueva experiencia escénica se ha sentido “aprendiendo de nuevo”. Se refiere a su acercamiento a los textos de Teresa de Ávila, que ha dirigido José Luis Gómez. Ella es la madrina de lujo de una década DESDE MI BUTACA. Siéntense en sus butacas, la función de hoy contará con una excepcional Primera Actriz: Julia Gutiérrez Caba.

Teresa, una mujer adelantada a su tiempo. Julia llevaba una larga temporada sin pisar un escenario: “No puedo aguantar la dinámica del teatro a mi edad”. Una llamada de José Luis Gómez la hizo cambiar de parecer. Tras muchos años acariciando la idea de que Gómez la dirigiese, Teresa de Ávila ha sido la escusa perfecta para que, por fin, se produjese el milagro. De la Santa, Julia destaca que fue una mujer muy adelantada a su tiempo: “Era combativa, tenaz, trabajadora…”. Ella sabía leer en un tiempo en que las mujeres tenían un papel muy secundario. Además, se interesó por la figura de Teresa por todo lo que ha supuesto para la lengua: “Se siguen utilizando muchas palabras que usaba ella, pero con otro sentido”. Y de repente, recuerda que la estancia en la que estamos fue donde se produjo la primera lectura de estos textos: “Estoy feliz de poder seguir aprendiendo, eso es lo que le dije a José Luis y al académico cuando pasamos el texto por primera vez”.
Irene Escolar, sigue la saga. Julia Gutiérrez Caba ha seguido con interés la carrera de su sobrina nieta Irene. Más allá del hecho de que se haya decantado por esta profesión, lo que más la emociona es: “Ver el rigor con el que se enfrenta a esta profesión”. Algo tendrá que ver ser parte de una familia que ha conocido desde la infancia “No sólo la parte más luminosa de esta profesión, si no también las dificultades”. Julia quiere seguir aprendiendo: “No me veo con fuerzas para acudir a talleres, pero me encanta que ella me cuente cómo trabajan los directores de ahora, a cuyos montajes acudo únicamente como espectadora”.

Los cómicos, una profesión maldita
Este oficio siempre ha sido más tolerante, más avanzado. Siempre hemos estado malditos, cosa que me divierte, ahora la sociedad ha aceptado cosas que nosotros teníamos asimilado desde hace muchos años. Esa sociedad que nos ha reprochado que éramos ‘gentes de malvivir’, me hace gracia ver cómo han tenido que aceptar cosas que nosotros tenemos asimiladas hace siglos.
Es una palabra cariñosa, los que la utilicen de una forma peyorativa esa palabra, prefiero ignorarlos. Yo me siento orgullosa de pertenecer junto a toda mi familia a una profesión mágica, diferente a otras muchas, no se si mejor o peor. Somos afortunados cuando vivimos momentos buenos. Conocemos lo mejor y lo peor. Estamos acostumbrados a grandes teatros y a teatros de pueblecitos perdidos. Estamos acostumbrados al éxito y al fracaso, a la sala llena y a dos únicas filas de butaca algunos días. Es terrible, pero te lo tienes que plantear, es tu oficio, tienes que hacer tu trabajo igual con 20 o 200 espectadores. Hay que hacerlo bien. Es un oficio mágico, aunque tenga momentos duros.
Malos tiempos para la profesión. Su generación tuvo que luchar mucho por conseguir los derechos de los que otras profesiones ya gozaban. Por eso, la entristece ver la situación actual de sus compañeros: “Las salas alternativas en las que no cobra nadie están bien como aprendizaje, pero este trabajo no se debería hacer toda la vida por amor al arte”. Aún así, valora el ímpetu, el empuje de los creadores que a pesar de todo, siguen nadando a contracorriente.
PERSONAJES
CATALINA BÁRCENA, la noche en que el veneno del teatro se metió en su cuerpo
“Cuando sales y desgastas tu primer zapato en el escenario ya es imposible dejar este oficio”. En Mariquilla Terremoto tuvo su primera oportunidad de subirse a un escenario. Hizo un papel que normalmente hacía la meritoria en la compañía de Catalina Bárcena. Fue tal el miedo que tenía, que fue su madre la que tuvo que decir su frase los primeros días. Desde entonces, con apagón incluido en esa primera vez, la actriz no ha dejado una profesión en la que a pesar de las dificultades sólo puede tildar de “Mágica”. Antes de esa primera vez, sus juegos ya ‘imitaban’ el trabajo de su familia. Su madre las dejaba a ella y a su hermana cosas que no usaba y ya entonces soñaban con ser la princesa del cuento.
JOSÉ LUIS ALONSO, el primer director de su carrera
Cuando hizo 1o negritos José Luis Alonso aún no era el director del María Guerrero. Aún siendo una obra menor, un policiaco, él la enseñó lo que era la figura del director. Lo montó como si fuera una obra de las grandes. Con él conoció a la figura del director, que antes lo era el empresario o el primer actor. Luego ya en A Electra le sienta bien el luto recuerda con una sonrisa haber compartido escenario junto a Núria Espert y Alfredo Alcón, recientemente fallecido.
MIGUEL MIHURA, un buen amigo
Julia Gutiérrez Caba fue la secundaria de lujo en algunas de las comedias de Miguel Mihura. Ella, como los jóvenes intelectuales de la época, estaba fascinada por el humor de publicaciones como La Codorniz y que los mayores no entendían. Y en ese momento, le llegó su primer papel con Mihura: Sublima decisión. Para ella, lo más importante es que mantuvieron una amistad muy grande: “Me encantaba sentarme con él a hablar sobre este oficio y sobre la vida en general”.
Jaime de Armiñán, la primigenia Televisión Española
Él la permitió trabajar en los primeros programas de TVE. Él escribía guiones de 15 minutos al mediodía en directo en el Paseo de la Habana en un simple piso, nada que ver con los futuros estudios de Prado del Rey: “Eran programas de humor, pero él metía elementos de crítica, muy diferentes…” En esos programas coincidió con muchos actores que provenían del teatro como Bódalo, Rodero, Chus Lampreave o Amparo Baró.
ALBERTO CLOSAS, todo un pionero
“Nunca tuve ningún problema a pesar de la fama de irascible que tenía”. Más allá de esa aureola de mal humor que rodeaba a Closas, Julia Gutiérrez Caba destaca que fue un director pionero. Fue de los primeros que eliminó la figura del apuntador. Además, mucho antes de la famosa Huelga de Actores, concedió a los actores una noche de descanso, primero, y más tarde un día. Con respecto al carácter comenta divertida: “Yo creo que montaba un poco el show para mantener a los actores en su sitio. Yo siempre respeté su espacio de director, por eso nunca tuvo una mala palabra para mí”.

LUIS SAN NARCISO, actor antes que director de casting
En la última etapa de su carrera, Julia ha participado en dos importantes series: Los Serrano y Águila Roja. Dos productos televisivos que la ayudaron a “salir de un bache personal” admite la actriz. El director de casting de ambas series, Luis San Narciso, era un viejo conocido para ella. La primera vez que coincidieron fue en la obra Petra Regalada. Él hizo el personaje de un chico autista tanto en Barcelona como en la gira.
El recuerdo del público, más allá de los aplausos.
Para Julia Gutiérrez Caba ahora que su carrera está llegando a su fin lo más gratificante de esta profesión es la respuesta del público: “Me emociona ver que me siguen parando por la calle para recordarme aquel momento inolvidable en que me vieron haciendo tal o cual obra”. Y con este mensaje optimista sobre esta profesión mágica despedimos a esta actriz que sigue conservando la elegancia que la llevó a pisar los mejores escenarios de España. Todo un broche de oro al Día del Teatro.
Secun de la Rosa impartirá la próxima MasterClass de «Alaska y Segura»
El protagonista de El disco de cristal, que sigue triunfando los viernes y sábados en el Teatro Lara, será uno de los protagonistas en el programa ‘Karaoke Kid’, sexta entrega de Alaska y Segura, donde impartirá la tradicional Masterclass de programa. En esta entrega se abordará la influencia de la cultura japonesa más allá de lo exportado por Hollywood. Para ello, el nexo de unión será la música y más concretamente el Karaoke.

¿Y qué mejor que un montaje como El disco de cristal y un personaje como Tomy Tomás para ser parte de ese universo musical?, ¿Se atreverán él y sus hijos a enfrentarse al bolo de sus vidas? Seguro que será una noche de lo más divertida junto a otros invitados como Candela Peña o Eva Hache. La cita, el próximo lunes 30 de marzo a las 01:10h.
Continúan las representaciones de El disco de cristal en el Teatro Lara los viernes a las 20:15 y los sábados a las 19:15h.
Abierto calendario de prensa en desdemibutacacom@gmail.com
Un pequeño aperitivo de una década DESDE MI BUTACA
Esta semana, DESDE MI BUTACA cumple una década en la red. En marzo de 2005 nacía esta web, cuando aún la red no vivía el boom de los espacios dedicados a la información teatral. En sus primeros meses de vida hablamos de obras como Hoy: El Diario de Adán y Eva con Miguel Ángel Solá, uno de nuestros primeros entrevistados. Desde entonces, unos 800 personajes del ámbito cultural han contribuido a que este espacio haya contado con el aprecio de los lectores, tanto los anónimos como los protagonistas de la actividad escénica y cultural en general.
Y para celebrar que seguimos resistiendo por y para el teatro, tenemos algunos platos que avanzaros del menú que estamos preparando para celebrar esta efemérides.
El primero llegará este viernes, Día Mundial del Teatro. Se trata de una entrevista que teníamos muchas ganas de hacer. Ella es nuestra madrina en este aniversario. Julia Gutiérrez Caba, una mujer de la escena en toda regla con la que hemos hablado de una carrera, de un oficio que la ha llevado a trabajar con nombres como el de Miguel Mihura o Alberto Closas.

Y muy pronto tendremos también un encuentro entre un autor y el director de su obra. Una charla distendida entre Carlos Martín, director de Dakota, y Jordi Galcerán. En la conversación se habla del papel de la crítica, del tono de una de las comedias más alocadas de Galcerán… Un encuentro que, en fin, derrocha puro teatro, cuando la obra está a punto de subir el telón. Será el próximo jueves 2 de abril en el Teatro Lara. Y en esta ocasión, DESDE MI BUTACA COMUNICA se encargará de la comunicación del espectáculo.

Últimas funciones de «Pinocho, un musical para soñar» en la Gran Vía
Hasta el 5 de abril se podrá disfrutar en el Teatro Rialto de «Pinocho, un musical para soñar»

José Tomas Chàfer, ofrece una cuidadísima función, con más medios de los habituales en este tipo de espectáculo. Sirviéndose de un imaginario visual totalmente portentoso, logra dotar a este Pinocho, de un empaque visual muy conseguido, con algunos momentos de gran belleza plástica.(Desde la platea)


Los reyes de la casa, el presente del teatro
Hay quien piensa que lo más temible del teatro son los espectadores más pequeños. Tienen la etiqueta de ‘difíciles’, no sin razón. Su atención sólo se fija en el escenario si lo que están viendo les interesa de verdad. Si no es así, se les oye moverse en la butaca, berrear desde su asientos…. Pero cuando ocurre la MAGIA del teatro, se convierten en los mejores espectadores, con una escucha tan activa que ya me gustaría a mí ver en muchos espectadores que ya peinan canas. El niño tiene los sentidos muy agudizados, mucho más de lo que muchas productoras se puedan pensar, y ver una representación a veces con ellos puede ser difícil. Que son los críticos más duros y mordaces, vaya.
Los lectores del blog habrán comprobado que los espectáculos ‘familiares’ no ocupan excesivo espacio en mis artículos. Más que nada por un montón de oportunidades desaprovechadas que he visto sobre los escenarios. El filón de los musicales infantiles ha hecho que gente con poco sentido artístico y más ganas de hacer pasta- bueno, eso sobre todo antes del IVAZO- se aventuren a hacer espectáculos que rozan el bochorno absoluto. Libretos planos, sin gracia, dirigidos a un público que suponen ellos como ‘inferior’. Pero yo siempre intento ser justo y es cierto que si se sabe buscar entre tanta paja aparece algo de grano.
Hace un año descubrí el trabajo de Trencadís Produccions, una productora valenciana especializada en musicales originales basados en cuentos populares. Entonces estaban presentando Aladín, un musical genial, un acercamiento al clásico con guiños al público adulto. Sí, señores productores, los niños no van solos al teatro, no se olviden de esto. No se pueden tirar hora y media dando palmitas haciendo el indio mientras corean letras cuyo único objetivo es emblandecer el cerebro infantil- y por extensión el de sus sufridos padres, a los que luego no les apetece volver a traer a sus hijos en una temporada. Como decía, lo que me gustó de este Aladín es lo ameno y divertido que se le hacía al público adulto. Sus risas y su cara de satisfacción sobresalían en el patio de butacas incluso más que las de sus risueños hijos. Anoche volví a sentir lo mismo. Teatro Rialto de la Gran Vía, meca de los musicales en nuestro país. Estreno de Pinocho, un musical para soñar, la nueva aventura de estos locos teatreros valencianos- hay que estarlo para mover tres musicales a la vez por toda España, con la que está cayendo. Y sí, ayer por la tarde se volvió a hacer la MAGIA. El niño que tenía detrás de mí, cara de pillín inquieto, escucha el aviso y repite con ilusión: “Quedan tres minutos para ver a Pinocho, papi”. Se levanta el telón y el niño se queda clavado mirando el escenario. Al echar el telón, no quiere abandonar el teatro. Está de subidón… teatral. El rey de la casa no es el futuro del teatro, es el presente. Seguro que recordará este día tan especial mucho tiempo y estará deseando que productoras como Trencadís, con José Tomás Cháfer y Josep Mollá a la cabeza, le sigan haciendo creer que todo es posible encima de un escenario.



Marina Salas: «Tendríamos que plantearnos qué estamos haciendo mal para que la gente joven no vaya al teatro»
«Perdona, no encontraba sitio para aparcar la bicicleta». Marina Salas nos conquista de entrada. Llega enérgica y apurada por el retraso y comienza sin dilación la entrevista esta actriz que con apenas 26 años ha conseguido hacerse un hueco -merecido- en el cine, la televisión y más recientemente en el teatro. Hasta esta noche se ha subido al escenario de la Sala Pequeña del Teatro Español con Como si pasara un tren. Algo llevaba en el carácter que la hacía inclinarse hacia lo artístico desde pequeña, pero no fue una niña que quisiese ser actriz desde siempre. Sólo un pequeño detalle la delataba: Sus continuas visitas al Videoclub, donde se hacía con películas como Mary Poppins: «Podría haber puesto un Videoclub, ¿Quién sabe?» comenta divertida.

La televisión y el cine, el comienzo de una carrera meteórica. Los primeros pasos de Salas fueron en el audiovisual. Cuando acababa de llegar a la mayoría de edad estaba protagonizando Desaparecida junto a Miguel Ángel Solá y Carlos Hipólito: «El guión era muy bueno, pero yo era muy pequeña, tenía 18 años, no era tan consciente como ahora». Después de esta experiencia llegarían series como ¿Hay alguien ahí? y películas como The Pelayos.
«Mi bautismo teatral ha sido una de las experiencias más bonitas de mi carrera». Marina Salas debutó en el teatro de la mano de Lluis Homar con Luces de Bohemia. Después han venido experiencias tan distintas como Fausto y Como si pasara un tren. De esta última admite: «Me embarqué sin dudarlo por estar en el proyecto Adriana Roffi y Esther Ortega». Para la actriz, el teatro «Es la cuna de la comunicación». Cuando se la pregunta por el motivo por el que la gente de su edad no va al teatro se muestra crítica: «Si la gente joven no va al teatro es por algo. Tiene que ver más con la gente que lo hace. Tendríamos que sentarnos y plantearnos por qué cuesta tanto que el público joven vaya al teatro, pensar qué estamos haciendo mal».
Marina Salas es una actriz que enamora (lo he dicho más de una vez) por su naturalidad, su expresividad y la poderosa atracción de su mirada poliédrica
(Julio Bravo)
¿Cómo asume una actriz tan joven las criticas? Salas admite que es algo que va unido a su profesión: «A medida que vas creciendo en este oficio te das cuenta que es algo inevitable y, bueno, depende, un poco de cómo tengas el día si te afectan para bien o para mal». Damos fe que esta actriz de carrera fulgurante no se ha dejado llevar por la marea de los elogios, que mantiene los pies en la tierra, en un oficio tan dado a la egolatría como éste. Una carrera en la que Como si pasara un tren es un paso más hacia adelante. Una carrera en la que tras conocer secretos militares en Los nuestros la llevará a enfundarse en preciosos trajes de época en la continuación de la serie Isabel, donde volverá a coincidir con Álvaro Cervantes por cuarta vez.
Teatro del Temple estrena «Dakota» de Jordi Galcerán el 2 de abril en el Teatro Lara
La compañía Teatro del Temple sigue celebrando sus veinte años de vida con uno de los mejores textos de Jordi Galcerán, Dakota. Tras el éxito de Luces de Bohemia en el Círculo de Bellas Artes y Arte de las putas en el Fernán Gómez, la compañía vuelve a Madrid con otro de sus montajes, también dirigido por Carlos Martín. Esta vez, la cita será en el Teatro Lara. Y una vez más, pondrán la comunicación del espectáculo en manos de DESDE MI BUTACA COMUNICA

Tras el éxito de El crédito y Burundanga, Galcerán presentará en Madrid una de sus mejores obras
Después de un accidente, Hipólito Jarama, un dentista de merecida fama, sueña extraños personajes que predicen el futuro. En uno de estos sueños aparece Laura, su mujer, besándose con un protésico dental. Hipólito, tendrá un solo objetivo: comprobar si este presagio, como los anteriores, se cumple en la realidad.

Las primeras funciones serán los días 2,9 y 23 de abril a las 22h en el Teatro Lara.
Abierto calendario de prensa en desdemibutacacom@gmail.com


