Andrés Vicente Gómez e Inma Cuesta, unidos por "¡Ay, Carmela! El musical"

Andrés Vicente Gómez es una de las figuras clave en la producción cinematográfica española. Responsable de éxitos como ¡Ay, Carmela! y Belle Epoque, que podría ser su próximo musical según confesó en la rueda de prensa de su nuevo proyecto, debutó en la producción teatral con El último jinete, un musical que esperan que se estrene en Londres a finales de este año. Ahora, ha recuperado las Variedades a lo fino de Carmela y Paulino para hacerla, aún más, musical. Su Carmela es Inma Cuesta, una actriz con duende que desde el éxito de HNMPL no ha parado de cosechar éxitos y aplausos, como los que recibirá cada noche en el Reina Victoria. Carmela está de vuelta.

Andrés, ¿Por qué cree que el teatro no se había cruzado en su camino hasta ahora?

Me daba miedo. Pensaba que necesitaba una especialización. Siendo un hombre de cine meterme en teatro me parecía muy arriesgado y, además, he estado muy ocupado desde 1983 produciendo cine. He hecho unas 120 películas. En algunos años he producido tres películas a la vez. Ahora, me he decidido por lo mal que está el cine. La gente ha perdido el hábito de ir el cine. Ya no se considera cultura, es puro entretenimiento. Hay que hacer cine competitivo con las grandes producciones de Hollywood. El teatro me parece interesante por ser más colaborativo que el cine. En el cine, el director es el amo y señor de todo, que incluso puede destrozar el guión. En el teatro, el libreto, la palabra escrita es sagrada. Aquí el músico tiene tanta importancia en su sector como el director en lo suyo. En El último jinete teníamos a Yvonne Blake para el vestuario y ella se encargaba de toda esa área. Aquí el director y el productor lo que hacen es simplemente coordinar todas las secciones, creando una cierta armonía.

Inma, Nombres como el de Carmen Maura o Verónica Forqué estarán siempre ligados a Carmela, ¿Impone pensar en las actrices que la han interpretado?

Evidentemente, cuando una piensa en las actrices que han interpretado a Carmela, una siente un poco de vértigo. Eso sí, cuando te pones en manos de Andrés y deposita su confianza en ti, tienes la sensación de que estás construyendo otra Carmela.

¿Qué les ha atrapado de un proyecto como ¡Ay, Carmela! El musical?

Andrés: Me atrapa la música. Hemos conseguido una versión mucho más accesible para el público. No se necesita conocer el contexto de la Guerra Civil para entrar en nuestra historia. Es una historia que podría pasar en cualquier otra parte del mundo.

Inma: He aceptado por ser un tipo de musical muy diferente al Hoy no me puedo levantar. Es un concepto muy diferente. Es un texto maravilloso y de la mano de Andrés y Javier, hubiese sido un error decir que no. Además, el personaje es un regalo. Ha sido un experimento de teatro musical español, muy diferente a lo que estamos acostumbrados.

DSCF3299Andrés, El último jinete se estrenó en España con la idea de estrenarlo después en Londres, ¿Cuándo dará el salto al West End?

Estamos preparando el espectáculo para llevarlo a Londres. Allí hay que tenerlo todo muy ajustado. Ten en cuenta que hay obras que pasan de cinco a veinte años en cartel. Tenemos la posibilidad de un teatro. Estamos introduciendo muchos cambios en el libreto: En el final, en los hechos históricos y sobre todo haciéndola más ‘digerible’ para el público occidental. La música sí que la vamos a respetar. Espero poder estrenar a finales de este mismo año.

El libreto fue muy criticado en su estreno en Madrid…

A: Ha sido lo más criticado desde luego. Contamos una historia que ocurrió hace 150 años en el desierto, en una zona del mundo que desde nuestra mirada como occidentales no terminamos de entender. Ni siquiera geográficamente, ya que eran otros países e incluso se fundaron otros más tarde. Nosotros nos situamos en la época de la dominación otomana y meter todo eso en un espectáculo de dos horas era realmente difícil. Vamos a simplificar todos esos hechos en esta remozada versión del libreto.

¿Cómo ha cambiado la vida de Inma Cuesta desde el éxito de HNMPL?

I: Ha cambiado totalmente. Fue mi primer trabajo y después vinieron muchas otras oportunidades que han completado mi recorrido profesional. A nivel personal era una Inma que llegó a Madrid con la maleta llena de sueños y de ganas y eso no lo he perdido. Estoy muy feliz con todo lo conseguido.

Al igual que Javier ha combinado la obra con Águila Roja

I: Me he sentido muy arropada por el equipo de dirección de Águila Roja, pero ha sido durísimo. Me levantaba a las seis de la mañana, iba a rodar la serie, comía y después iba a ensayar. Llegaba a mi casa y me sentía casi como un mueble y ahora nos pasa factura este nivel de estrés al que hemos estado sometidos estos meses.

¿Te da tiempo a compaginar la obra y la serie con otros proyectos?

I: Sí. He rodado una comedia con Javier Ruiz Caldera, Tres bodas de más, que se presenta en Málaga.

Andrés, ¿Por qué productor?

Quizás por ser uno de los oficios más desconocidos. La gente no sabe a qué se dedica el productor, pero para mi, es una forma de vida, una pasión. Es realmente fascinante esta profesión. 

Entrevista a Javier Gutiérrez: "No hay nada comparable a la emoción del público a cinco metros de ti"

javier1bio2
Javier Gutiérrez es un actor discreto. Considerado por muchos, incluido su amigo y director Andrés Lima, como uno de los nombres imprescindibles de su generación, Gutiérrez pasa desapercibido a las puertas del Reina Victoria. Es innegable que se ha convertido en una gran estrella de la pequeña pantalla, pero eso no le ha hecho renunciar a lo que quiere, subirse a un escenario con sus amigos de Animalario o regalarnos uno de los mejores trabajos de la temporada en El traje. No se da importancia cuando recibe una alabanza por su trabajo, que casi recibe con la cabeza gacha. Debuta en el musical, aunque no canta apenas por respeto a los profesionales que llenan de dignidad el teatro musical. Estamos sentados en una butaca del Reina Victoria, cerca de la que otro Paulino del pasado, Manuel Galiana, recibiría unos días después a manos de Enrique Cornejo. Desde mi butaca veo que en un futuro no tan lejano, él también, como los grandes tendrá una. Por ahora, no se lo pierdan en ¡Ay, Carmela!, como siempre su trabajo supera todas las expectativas.

Paulino es un personaje al que han dado vida Manuel Galiana, Andrés Pajares o Santiago Ramos, ¿Supone un plus de dificultad contar con esos referentes tan reconocibles?

El mayor reto para mi es ser fiel al texto de Sanchis. Podemos sentirnos muy orgullosos de poder decir que estuvo viéndola y se deshizo en elogios. Que yo quede mejor o peor parado en comparación con los grandes nombres que han interpretado a Paulino me da un poco igual, aunque para mi todos ellos son referentes en esta profesión. Cada uno tiene su forma de entender el personaje. No vi el mítico montaje de José Luis Gómez, pero sí la maravillosa interpretación de Andrés Pajares en el cine. Espero que más allá de comparaciones, el público se sumerja de lleno en esta historia de perdedores que transcurre en la Guerra Civil.

¿Qué se te pasa por la cabeza cuando te ofrecen tu primer musical?

Estaba horrorizado con la idea de cantar. No he visto muchos musicales, pero admiro mucho a los actores que hacen musicales por tener una disciplina tan férrea que es de aplaudir. Yo veía a Marta  Ribera en los ensayos y me preguntaba a mi mismo cómo iba estar yo al nivel de esa artista. Entre Andrés y yo decidimos que cantara poco. Paulino no sabe cantar bien, sino que se dedica a las varietés. Es cierto que se han eliminado algunos números musicales de Paulino que estaban en el texto de Sanchis, pero también otros números como los de magia china.

Pasar de un montaje pequeñito como El traje a este musical, ¿Ha sido muy duro?

Desde luego, estaba muy cansado y además lo he compaginado con la televisión también. Trabajar con Andrés exige un nivel físico muy grande. Ha sido un cambio grande pasar de hacer una cosa artesanal a ésta mi primera incursión en el teatro musical. Se ensaya por partes. Parece que no ensambla del todo ensayar por un lado el texto y por el otro la música, pero al final ha quedado una función de la que sentirnos muy orgullosos. La defenderemos con uñas y dientes.

DSCF3305

A pesar del éxito televisivo no hemos dejado de disfrutar de tus trabajos teatrales durante estos años, ¿Por qué el teatro es un buen lugar para contar historias?

No puedo entender esta profesión sin el teatro. Me ha regalado mis mejores papeles. Trabajo con mis mejores amigos como Animalario y me lo paso realmente bien en las giras. No hay nada comparable a la risa, la emoción y el aplauso del público a cinco metros de ti.

¿Ha llegado a ser una losa la fama televisiva o solo le debes buenas palabras a ese medio?

A la televisión le debo mucho y jamás reniego de mis trabajos en ese medio. En este país se hace muy buena ficción hasta que TVE ha decidido cargársela, ¿Cómo es posible que TVE tenga en el cajón una serie que le ha dado seis millones de espectadores? Son casos muy extraños, que debería analizar hasta Iker Jimenez. Tenemos que estar orgullosos de hacer tan buenas producciones y de que el público responda tan bien a ellas.

¿Sigue conservando Javier Gutiérrez la fe en que Satur va a seguir sorprendiéndote temporada a temporada?

Tengo claro que sin líneas no hay personaje. El actor necesita trabajar con buenos textos. Puedes ser un gran actor, pero sin un buen guión detrás poco vas a conseguir. Satur es un regalo, los guionistas se superan capítulo a capítulo. Es un personaje que te permite transitar de la comedia al drama y eso es algo muy difícil de conseguir en el medio televisivo, donde los personajes suelen ser casi de una pieza. Si a eso le sumas que cada capítulo es casi como una película, la conclusión que sacas es que hacer Águila Roja es muy duro, pero muy gratificante también.

En el cine te has sumergido en el universo de Torrente y hace poco en el de Zipi y Zape…

Me gusta la saga Torrente y Santiago es un buen amigo. Creo que es uno de los grandes genios de nuestro cine. Con Zipi y Zape ha sido una experiencia inolvidable. Aún no la he podido ver, pero hemos tenido a un gran equipo con un director, Óscar Santos, que se lo ha tomado muy en serio. Hemos tenido una producción muy buena. Espero que funcione, que sea uno de los pelotazos del año. Soy el villano de la historia, pero no es un Zipi y Zape como el de los cómics. Rescata más bien el espíritu de El club de los cinco y Los Goonies. Soy el director del reformatorio, Falconeti, con el que he sacado mi vena más despiadada. Soy el terror de los niños.

Te has convertido en uno de los actores más activos de la escena, el cine y la televisión, ¿Te consideras un privilegiado verdad?

Al hilo de lo que decía Montoro, me gustaría romper una lanza a favor del mundo de los actores. Se piensa que éste es un mundo de oropel, que vivimos como marajás. Los que tenemos el privilegio de trabajar, tenemos que hacerlo de una forma muy dura. Quiero decir que como un noventa por ciento de los actores están en paros. No es fácil encontrar un trabajo en estos tiempos. Hay una visión interesada por hacer parecer que somos tan ricos como los galácticos del Madrid. Nadie se cuestiona lo que cuesta el fútbol y nadie cae en la cuenta de que para que un espectáculo como Ay Carmela sea rentable se necesita llenar el patio de butaca a diario.

De Goyas a dos familias televisivas

Ayer se juntaron dos acontecimientos que atañen a DESDE MI BUTACA: las nominaciones a los Goya y el estreno de Familia, en Telecinco.

A las once de la mañana conocíamos a los nominados de este 2013 a los Premios Goya. Como era de esperar, Blancanieves se llevó buena parte de las nominaciones. Entre las agradables sorpresas: Emilio Gavira, todo un veterano en el mundo del cine al que nominan como ¡actor revelación! y Josep Maria Pou, un actor normalmente más aplaudido por sus maravillosos trabajos en teatro. Antonio de la Torre podría llevarse hasta dos estatuillas como actor protagonista y de reparto. La gran decepción ha sido la excelente Una pistola en cada mano, que merecería más reconocimiento. ¿Será el año de Lo imposible, El artista y la modelo o el año de la muda adaptación del cuento clásico?

En el ámbito televisivo se estrenó la comedia Familia ayer mismo con un buen dato de audiencia. Las expectativas que tenía puestas en este producto eran mínimas. ¿Otra comedia familiar? Del primer capítulo puedo decir que dentro de lo poco original que resulta este producto, es más que digno. Se han contado todas las historias familiares desde prismas más o menos realistas, pero cuando cuentas con un puñado de actores dotados de verdad eso levanta mucho a los proyectos. Santiago Ramos, que pone la notita dramática a la serie, es un pater familias al que dota de una verdad adquirida durante décadas en el territorio natural de la palabra, el teatro. Será un placer verle cada semana frente a frente con Mabel Rivera. A medio camino entre las típicas comedias familiares y el tono tragicómico de Frágiles, Familia es una serie solvente, lejos aún de ser brillante, pero el tiempo nos dirá el camino que recorrerá esta aventura televisiva.

Por último destacar la vuelta de Gran Reserva. Solo decir que sigue en plena forma: desde unos guiones que atrapan a un reparto al que se suma nada más y nada menos que Manuel Galiana. Ha vuelto con algunos espectadores menos, pero esperemos que corra tan buena suerte como las anteriores temporadas. Un producto ‘de cine’ que merece un largo recorrido.

Un fenómeno de audiencias, un guión paranormal

Antena 3 puede estar contenta con el dato del estreno de Fenómenos. Más de 4.000.000  de espectadores se reunieron ayer para ver este esperadísimo estreno televisivo. Que esa audiencia se mantenga, es otro asunto bien distinto. Ayer, ya se vio por ese medidor de gustos populares llamado Twitter que Fenómenos no estaba gustando a muchos espectadores. Uno de los tweets más recurrentes fue: «Máximo respeto y admiración por el ladrón que ha conseguido venderle Fenómenos a A3´», que se retuiteó 545 veces.

El primer episodio es, simplemente, espantoso, sin medias tintas. Lo es por estar todo muy ‘forzado’. Situaciones llevadas al límite más absurdo y personajes ‘pasados de rosca’. Los actores hacen lo que pueden y es cierto que hay algún personaje divertido y moderado en sus formas y maneras. Curiosamente, La Terremoto de Alcorcón está más bajita de tono que casi todos los actores del reparto. Sin duda, el más normal es Miguel Rellán y eso que hace de ¡Becario! Es lo que tienen los GRANDES que hasta en estos menesteres televisivos se lucen. Julián López, Kira Miró, Alejo Sauras, Julián Villagrán, ¿Cómo un actor tan buen puede estar tan sumamente mal dirigido? Esta historia de periodistas frikis tiene poca o ninguna gracia. Ni la aparición estelar de Chus Lampreave, patrimonio nacional de nuestro cine, salva esta serie. El personaje de Julián López está enterrado para subir la audiencia del programa radiofónico en el que participa y su abuela cuenta que es el más tonto de sus nietos en las ondas.

Seguramente le daré otra oportunidad a la serie, pero seguro que más de uno no aguanta y decide no pasarse por Onda Futura el próximo martes…

Había una vez dos cómicos…

Se encienden las luces de una gran pista de circo. Un hombre se sienta y pela tranquilamente una manzana. Le observa en un señor con pelo cano y nariz de payaso, es el próximo en salir a la pista.

A mis niños de todas las edades. Si hay algo que une a los dos protagonistas de este triste post es que han conseguido permanecer en el imaginario colectivo de varias generaciones. Para los que no vivimos la época de Los Payasos de la Tele, que recordó Fernando Chinarro emocionado, Miliki era el abuelito entrañable que cantaba canciones para todos. De Tony Leblanc recordaremos su vuelta por la puerta grande al cine con Torrente y, como no, al inolvidable Cervan de Cuéntame Cómo Pasó.

Son dos tristes pérdidas para los españoles, reflejo de una época ya pasada en que brillaban con luz propia en una sociedad española con una democracia aún nonato o también en pañales. Hicieron felices a niños y mayores y lo seguirán haciendo allá dónde estén. Hace no mucho me hice con un disco de Miliki, De Cine, en el que repasaba temas de películas a dúo con gente como Francisco o Lolita. También tengo un casete de su ya mítico A mis niños de treinta años. Pero, ante todo, guardo marcado en mi retina uno de los momentos más emotivos de la historia del cine español reciente. Se trata de una brillante escena de Pájaros de Papel, el debut en la dirección de Emilio Aragón que sirvió como claro homenaje a su referente paternal y artístico. En esa escena, Miliki se lanza a un sprint interpretativo con un monólogo que, estos días más que nunca, se convierte en doloroso. Leía en algún medio que el equipo alucinó con el tempo que puso a su interpretación, palabras mayores. Sirva como homenaje, el maravilloso y emotivo reportaje que emitió ayer Informe Semanal.

De Tony Leblanc poco se puede decir que no se haya dicho ya. Emocionantes palabras inundan hoy de lágrimas los rotativos españoles. Esta mañana desayunaba con las palabras de Santiago Segura, Julio Bravo, Imanol Arias, Juan Echanove. De nuevo, palabras mayores. Caía bien a todo el mundo. Un actor entrañable que dignificaba cualquier película de los 60-70, por muy malas que fuesen. Volvió gracias a Segura que, como cómico hábil que es, le acercó al público joven con Torrente. La grandeza de los clásicos, que pueden renacer cual ave fénix una y otra vez. Se lo comentaba hace unos días a Albert Hammond, todo un entusiasta de la juventud, que ahora con 69 años se tira a la piscina con ¡un musical!. Torrente, pero también Cuéntame Cómo Pasó. Recuerdo con cariño a Carlitos Alcántara en el quiosco de Cervan, grabado para siempre en mis recuerdos televisivos.

Se apagan  los focos, comienza la última gran ovación para estos dos sabios cómicos, pero os recordaremos como se merecen los grandes. Con una sonrisa.

Lo imposible de llenar cines y éxitos varios del prime time

Hoy Desde Mi Butaca hablaremos de fenómenos televisivos y cinematográficos de muy reciente gestación. Empezaremos por el milagro cinematográfico. En plena subida del I.V.A en que las entradas se han disparado a precios salvajemente obscenos, una película ha recaudado lo indecible. Y es una película española. Con aspecto de cine made in usa, pero es producción española con director español y un cameo de Marta Etura y la casi española por adopción Geraldine Chaplin. Dentro de la vorágine de esa gran iniciativa llamada La Fiesta del Cine, tres días con entradas a 2 euros, he visto esta película. Primera sesión de martes. Recién comido. Unos 10 espectadores en la sala. Tras una espectacular escena de apertura del film, olas gigantes mediante, toma unos derroteros que me hicieron estar a punto de salirme de la sala por primera vez en mi vida. Hace unas semanas, se emitió un producto de estos de sobremesa sobre un tsunami por el tirón de Lo Imposible. Me pregunté si la peli de Bayona tendría mejor gusto. Mejores medios estaba claro que tendría. De lo único que no peca Lo Imposible es de aburrida, el resto son todo taras. Usar la banda sonora para subrayar los sentimientos hasta la náusea, eso lo hace mucho. También vende ‘carnaza’, ¿Cuántas salvajadas vemos explícitamente en el cuerpo de la pobre Naomi Watts? Los actores están muy bien, lo mejor de la película o lo único bueno la verdad. El brutal éxito de la película está relacionado con una agresivísima campaña de promoción por parte de, qué raro, una cadena de televisión, Telecinco y aledaños (Cuatro, FDF, La Siete…) Se deben estar frotando las manos llenas de billetes. No dudo de la, a priori, buena intención de Bayona, pero le ha quedado una película desagradable, de esas que te cortan la digestión después de comer y no te dejan dormir por las noches. Lo peor de este éxito es que ha dejado sin hueco a la ya nombrada aquí Bypass y a ¡Atraco! De nuevo el cine español y argentino hacen buenas migas en una recreación pseudo inventada sobre el robo de unas joyas en España que, presuntamente, fueron de Evita Perón. El director Eduard Cortés firma una cinta amable, entretenida, divertida, con una buena historia y unos actores de reclinatorio. A raíz del éxito de El Secreto de sus ojos, una de mis películas favoritas, nos fijamos en un actor argentino inmenso. Se llama Guillermo Francella. Aquí es un viejo y romántico ladrón de otro tiempo, que lleva Argentina sellada en el corazón. Maravilloso. Daniel Fanego, que nos hiela la sangre con la emotiva escena final, es el otro ACTOR de la película. Les acompañan actores de los dos lados del charco: desde Óscar Jaenada a un soberbio Francesc Albiol. Con una ambientación cuidada consigue que nos creamos esta historia, que parte de un hecho real y entremezcla con lo que se decía en la época. Cerramos el capítulo cinematográfico con la última protagonizada por Bruce Willis. Se llama Loopers y solo puedo decir que es prodigiosa. Un ejercicio de ciencia ficción brillante el de estos asesinos a sueldo del futuro. Entre los actores destacar al mencionado Willis y Jeffs Daniels que tras el éxito de la deliciosa The Newsroom ha conseguido una madurez interpretativa a la que solo los grandes llegan. Fantásticos también Joseph Gordon-Levitt  y Pierce Gagnon, un inquietante niño actor que brilla con luz propia.

En el apartado televisivo destacan los éxitos de La Que se Avecina y La Voz. Al primer formato le han llovido las críticas. Cuando está en su mejor momento en el campo de las audiencias, que no en el creativo, que quede claro, la crítica ha sacado unas cuantas críticas excesivas a la serie de vecinos. Parece que antes era una hormiguita con sus audiencias de tres millones y eso no ‘molestaba’, pero ahora les ha dado por darle palos. Cierto es que es difícil que un producto masivo guste a la crítica televisiva. La Que Se Avecina es una comedia excesiva, con lo bueno y lo malo que eso pueda tener. A alguno le chirriarán los personajes, otros morirán por sus huesos. Lo que es indudable es que sus personajes han calado en el público. «Merengue, merengue» o «Mayorista, no limpio pescado», son coletillas que se escuchan en la calle. Aunque algunas tramas pequen de sal gruesa, ¿No es infinitamente más gruesa Aída que el domingo pasado nos regaló a Luisma imitando a Franco entre otras lindezas? La que se avecina tiene una gran baza: unos actores que hacen creíbles situaciones inverosímiles. Se habla mucho de los guiones de la serie, pero ojo al reparto. ¿Nos creeríamos a Antonio Recio si no estuviese detrás un actor del carisma de Jordi Sánchez? Lo dudo. Todos y repito- todos- están en su lugar. Vale que las tramas ya no son gran cosa, pero es que las historias de vecinos llevan casi una década en pantalla entre la predecesora ANHQV y esta LQSA. El espectador se ríe y yo también, pasemos una divertida noche de lunes, que para desgracias ya está el telediario. Otro fenómeno inaudito, LA VOZ. Con un formato similar al de El Número 1, ha arrasado. Algunos concursantes son brillantes. Pongamos por ejemplo a mis adorados Lola Dorado y Paco Arrojo. Hay todo tipo de concursantes, cumplen con todos los targets y eso vende. Los coachs son famosos y eso también vende. Entiendo el éxito, aunque admito que las proporciones del fenómeno me han sorprendido. Hacer esos datazos en esta época de fragmentación televisiva parecía lo imposible.

Entrevista a Gorka Otxoa y Bárbara Goenaga: "En Bypass no se ha forzado la risa fácil"

Son dos caras muy reconocibles. Él debutó en la televisión con Goenkale, donde creció  personal y artísticamente la propia Bárbara Goenaga. Ahora, son pareja en Bypass, una deliciosa comedia romántica que dirige el tándem de directores Aitor Mazo- Patxo Tellería. Una película pequeñita, rodada entre Bilbao y Barcelona, que tiene las mentiras y el amor como tema principal y que llega este mismo jueves a las salas. Al reparto hay que sumar nombres como el del propio Aitor Mazo y  Sara Cózar, una actriz única, toda una revelación. Con Gorka inmerso en los versos de Hamlet y con Bárbara que es la aparentemente engañada en esta historia charlamos en los emblemáticos Cines Princesa de Madrid. Una conversación en la que los actores demostraron una gran complicidad que recogemos para los lectores de DESDE MI BUTACA.

¿Cómo definirías a vuestros personajes en Bypass?

B. G: Nerea es un personaje importante para contar la historia de los protagonistas. En principio, ayuda a contar la historia, pero se verá finalmente involucrada en las mentiras. Parece que es la víctima, pero se demuestra que todo el mundo tiene algo que callar.

G.O: Es un buen hombre que se ve metido en muchos marrones. Tiene su pareja en Barcelona y va a despedirse a Bilbao de una de las amigas de la cuadrilla, que estaba enamorada de él. Le dice que la quiere y tiene que mantener dos parejas a la vez. Sufre mucho en esta historia tan loca, en la que inevitablemente tiene que mentir.

Habéis rodado en euskera y os habéis doblado al castellano, ¿Cómo ha sido esa experiencia? 

B.G: Suele ser un poco raro, nunca te va a salir igual.

G.O: Lo bueno es que los micros eran como los de rodaje. Hemos conseguido momentos muy naturales. Está bien recuperar las emociones en castellano, mucho mejor que con la voz de un actor de doblaje. Hay gente que se ha pensado que era en castellano la película.

¿Qué os atrapó de esta comedia romántica tan atípica?

B.O: Cuando leí el guión, lo vi como un drama que te puede ocurrir. Tiene realidades hiladas de una forma muy fina, no creo que sea una comedia al uso. No son personajes cómicos. Lo que vive el personaje de Sara Cózar es muy dramático. Conseguimos sacar a relucir la comedia que había implícita en el drama.

G.O: En los pases que hacemos con público, se lo pasan muy bien. Ahora bien, en ningún momento hemos forzado el chiste. Tenemos escenas de risa, pero también otras en que se te saltan las lágrimas de la emoción. Esa mezcla está muy equilibrada. Desde guión estaba muy bien planeada la película.

B.G: Te crees hasta las mentiras de los personajes.

Gorka Otxoa y Bárbara Goenaga posan cómplices DESDE MI BUTACA

¿Qué suponen en vuestras carreras Pagafantas y Los Cronocrímenes?

G.O: Es un orgullo ser el Pagafantas, creo que la gente me va a seguir recordando por ese personaje durante muchos años. Es una comedia de situación, llena de gags situacionales, un término que no había utilizado hasta esta entrevista. Fue mi primera película como protagonista y fue muy intenso. Borja Cobeaga era un gran amigo mio desde la época de Vaya Semanita. Pagafantas es la proyecto soñado para entrar por la puerta grande en el mundo del cine. Me encuentro a gente que la ha visto veinte veces, solo puedo estar agradecido a este proyecto.

B.G: Conocí a Nacho Vigalondo en un bar donde ponían 7:35 de la mañana. Me llamó para Choque y después para Los Cronocrímenes. Como espectadora, es uno de los directores que más me gusta. Su universo y sus gustos cinematográficos conectan mucho conmigo. Ser partícipe de su mundo cinematográfico es un placer. No pude hacer Extraterrestre y es un clavo que tengo metido en el corazón. Si pudiese firmar un contrato indefinido con su cine lo haría sin pensarlo. Cualquier proyecto para el que me llame, tendrá la aceptación asegurada. 

G.O: Yo creo que son dos de los directores con más proyección del momento. Comparten la misma escuela y gustos.

B.G: Además, son muy cinéfilos los dos, amigos y encantadores en el trato.

A Gorka le vemos mucho en el teatro últimamente, ¿Es el teatro la asignatura pendiente de Bárbara Goenaga?

B.G: No hago más teatro por la sencilla razón de que no me llaman, como tampoco hago mucha televisión. He trabajdo mucho en teatro con obras como Cara de Plata e Historia de una Escalera en el María Guerrero. Esos años estuve volcada en el teatro. Después, me empezaron a llamar de nuevo para el cine y no ha surgido ningún proyecto relevante sobre las tablas. Si me llaman con un proyecto bonito, me tiro de cabeza a hacer teatro.

G.O: Ahora mismo solo tengo en la cabeza los versos de Hamlet... (risas) Me incorporo el 1 de noviembre al montaje que se vio en el Matadero. Will Keen es una máquina de hacer teatro. Para mi es un reto, algo muy distinto a lo que había hecho hasta ahora. A la vez, estoy con una comedia muy loca de cuernos. Nunca había estado con dos proyectos teatrales a la vez, pero a veces la vida también te lleva a tener una sequía de trabajo. Me siento muy afortunado de poder hacer dos montajes tan distintos. A veces mezclo verso con comedia en mi cabeza, pero es un mal menor.

¿Siente Gorka Otxoa que Al Rescate ha sido un proyecto que le ha llevado a los orígenes televisivos?

Realmente comencé en Goenkale con 17 años y después hice teatro y más televisión. Cuando llevaba siete años trabajando empecé con Vaya Semanita. Desde luego que es un reencuentro con parte del equipo del programa. Nos lo hemos pasado muy bien con las pelucas, siendo hombres y mujeres. Creo que haremos especiales de vez en cuando.

¿Qué os enamoró de esta profesión?

B.G: «He crecido con esto. Con tres años empecé como un juego. Es esencial, es mi vida. Nunca tuve un momento de elegir. Es algo intrínseco en mi».

G.O: «Disfruto mucho metiéndome en historias y personajes tan distintos. Poder trabajar en este oficio es un lujo. Conseguir emocionar al público es algo indescriptible. Creo que los actores no podríamos ser funcionarios, necesitamos hacer cosas muy diferentes». 

¿Sabe o no sabe cuáles han sido los últimos éxitos y pifias televisivas?

Cuatro ha dado la negativa a un piloto de Guasap, el programa para el access que iba a presentar Dani Martínez. No tienen prisa, un concurso fresco y barato ha sido la revelación del verano y sigue siendo una buena opción en términos de audiencia. Lo Sabe, No Lo Sabe, reitero que es un concurso barato y diviertido. Juanra Bonet es un comunicador nato, un placer que nos haya «alegrado» el verano, esa época de estío televisivo. Guasap se terminará estrenando, pero sería un error no contar con Bonet en el futuro con ese concurso de mecánica sencillísima, pero muy ‘dinámico’.

Sorprende el pésimo dato de audiencia en este comienzo de curso televisivo de un producto de la calidad de Imperium. Bien es sabido para los lectores de este blog que suelo hablar bien de los cuidadísimos trabajos de Bambú Producciones. En este caso vuelvo a aplaudir su trabajo en este spin off de Hispania que han titulado Imperium. Esta historia de los primeros gangsters de la historia, los romanos, vuelve a destacar por su cuidadísima ambientación, esta vez han rodado en Cinecittá. LLuís Homar está inmenso en sus enfrentamientos con Pepe Sancho. La trama funciona y añadir al selecto elenco a Elvira Mínguez es todo un acierto. Una pena que difícilmente vaya a remontar el vuelo en términos de share.

Tenía curiosidad por ver la vuelta a la producción propia en ficción de TVE con Estamos Okupa2. Curiosidad y miedo. Resulta inverosímil pensar en Carmen Maura en una residencia, está demasiado activa  como para que el hijo en la ficción le mande con la gente de la senectud. Decorados de cartón piedra, siempre que hay esto el conjunto suele ser funesto. Solo hay que ver Las Chicas de Oro, serie con la que comparte, qué casualidad, dos actrices y el director, Juan Luis Iborra. En el Ente Público se han propuesto usar los recursos «de la casa» y por eso han diseñado esta serie que por no tener no tiene ni gracia. «España necesita otra Nadiuska», dice el personaje de la Maura. España ni necesita una imitadora de la actriz, cada intérprete tiene su sello personal, ni mucho menos esta serie que debe ser un «trabajo alimenticio» para algunos de los solventísimos actores que participan en semejante bodrio pagado con los impuestos de los españoles, en plena crisis. Menos producción propia de pacotilla y más sacar del cajón 14 de abril, la República, Gran Reserva y Cuéntame, que ya hay muchas ganas de verlas. Mis respetos para los actores, que están fantásticos. Ellos no tienen la culpa de que una idea en principio divertida se haya convertido en esto. La audiencia ha respondido como se podría esperar con los ojos cerrados, con un pésimo dato – 8.8%  share y 1.357.000 espectadores.

Por fin, Isabel. El público lo vio en masa, pero va a ser complicado que haya segunda temporada. En la política de aplazar sine die los estrenos de las series de TVE, salvo Estamos Okupa2, se había aplazado muchos, demasiados, meses su estreno. Hay talento en los actores, inmensos Ginés García Millán y Pedro Casablanc. Hay talento en los guiones, muy entretenidos, sin que parezcan una clase coñazo de historia. Y por supuesto, la importantísima ambientación, muy cuidada. A algunos les recordará a Los Tudor e incluso a Juego de Tronos, tetas fuera, pero eso es lo de menos. Hay que dice que todas las historias ya las contó Shakespeare. Puede ser, lo importante es darle un «envoltorio» de calidad e Isabel lo tiene. Otro paso más en nuestra ficción, bravo.

John Malkovich, Ana Wagener, Roberto Enríquez, Anni B Sweet, algunas de las voces de 'El Nuevo Diluvio Magazine'

El Nuevo Diluvio Magazine: Cultura en todas sus vertientes

Hace cuatro años que comenzó esta aventura unipersonal que en sus orígenes se llamó El Diluvio Teatral Magazine. A comienzos del 2011 añadimos a la cultura, en todas sus vertientes, a los contenidos de la revista. Desde el cine a la música, el periodismo y, por supuesto, el teatro, el contenido estrella de este magazine. La cultura es todo aquello que nos hace sentir emociones.

Por eso en este número comparten espacio personajes tan dispares como Juan Cruz y John Malkovich que comparten páginas con el ‘televisivo’ Edu Cayuela entre otros. La cultura no es algo para élites, por mucho I.V.A que quiera ponerle el gobierno. Es aquello que nos hace sentir, que nos hace emocionarnos y ,por supuesto, divertirnos. En esta revista podrás leer lo mismo una crítica de una ópera que de un concierto del multitudinario Macaco. Una mezcla explosiva para “gente inquieta” con todo tipo de gustos culturales. Disfrutar de la cultura es algo para todos los públicos y de nuevo me viene a la cabeza la dichosa zancadilla que quiere poner el gobierno a una industria que genera empleo y mucho disfrute para sus espectadores. Los festivales de música, como el Santander Music, han adelantado la venta de sus abonos para que el incremento del I.V.A no acabe con la ilusión de su público de disfrutar de buena música. Vamos a intentar ser un poco optimistas, intentemos que no nos amarguen la “fiesta”, viva siempre la cultura en todas sus vertientes. Este número va dedicado a dos grandes luchadores como Sancho y Juan Luis.

Seguro que dónde estéis recibireís una gran ovación por tan grandes trabajos. A ellos les dedicamos el principio y el fin de este número especial cuarto aniversario, dos actores que han formado parte de la historia de esta modesta revista digital, a ellos les damos las gracias.

*Aclaración: Todas las imágenes enlazan a la revista

Para apoyarnos en los Premios Bitácora

Notas desde la Menéndez Pelayo: Se levanta el telón con un reparto de lujo…

Se levanta el telón. Sobre el escenario, Carmen Machi, Emilio Gutiérrez Caba, Roberto Enríquez y Ana Wagener. La dirección corre a cargo de Miguel del Arco, ¿Suena bien no? El texto es lo de menos y el motivo de esta feliz coincidencia sobre los escenarios pasa a un segundo plano. Todos ellos han pasado por los últimos e intensos días culturales de la Menéndez Pelayo. Una de esas semanas en que la Península de la Magdalena se convierte en un reconfortante oasis cultural.

En semanas anteriores han pasado otros grandes como José Sacristán que posó divertido con los trajes del  popularmente conocido como «Salón del Piano» del Palacio de la Magdalena. Eso era hace un par de semanas cuando participó en las «Noches de la Biblioteca», uno de los grandes aciertos de las actividades culturales de la U.I.M.P. Vino para leer fragmentos de «El Tiempo Amarillo» de su gran amigo Fernando Fernán Gómez con quién compartió planos, escenarios y confidencias. Emma Cohen fue la «celestina» en la intensa relación de amistad entre Sacristán y Fernán Gómez. Un lujo verle actuar «con lo puesto» en el incomparable marco de la Biblioteca Menéndez Pelayo. Ya estoy contando los meses para verle como Don Quijote en el Teatro Español, el que parece que es por el momento uno de los pocos montajes confirmados en la programación de la temporada que viene.

El lunes pasado llegaron como un huracán Ana Wagener y Roberto Enríquez. Ana tomaba el relevo de Sacristán en las «Noches de la Biblioteca». Roberto se ha encargado de dirigirla en «Tuya», la lectura dramatizada que les ha vuelto a unir sobre los escenarios. Enríquez se muestra hastiado por la situación del teatro en España que no hace más que empeorar con recortes, subida del I.V.A y suspensión de actuaciones con un simple correo electrónico. Son malos tiempos para el teatro y para la cultura en general. El peor momento para dedicarse en exclusiva al teatro, pero Enríquez prefiere estar una temporada menos expuesto mediáticamente tras el éxito reciente de «Hispania». Precisamente, Ana se incorpora a otra ficción de Antena 3,»Con el culo al aire», entusiasmada con la idea de hacer comedia: «En algunas escenas con Paco Tous no puedo aguantarme la risa». Después del encuentro en la Magdalena, nos reencontramos minutos antes de la representación para conversar otro ratito. Roberto habla con acento argentino «que dicen que con este acento eres mejor actor» y yo le admito que con o sin acento él es uno de los grandes por su gran dedicación y entusiasmo por el teatro. De esos encuentros, daré la consabida cuenta en EL NUEVO DILUVIO MAGAZINE que preparo con mucho entusiasmo y es que ya se cumplen cuatro años desde que comenzó esta aventura.

«Lo malo de la televisión y del cine es que un señor al que no conoces de nada te mete la mano por la bragueta… para meterte el micrófono». Emilio Gutiérrez Caba es ya un habitual de la Menéndez Pelayo. Tuve la suerte de conocerle hace unos años en un maravilloso curso en el que vimos películas como Cómicos, que recientemente he revisado y me sigue fascinando. Esta vez viene a hablar a los lumbreras, esos que tienen casi un 10 de media en el Bachillerato. Se muestra divertido, capta la atención de los jóvenes alumnos que le preguntan con mucho atino en algunos casos. «No hay que perder la curiosidad» , ese podría ser el modus vivendi de Emilio Gutiérrez Caba. Le gusta saber un poco de todo, eso de tener cultura general es solo un decir, él tiene CULTURA y se muestra interesado en la actualidad mientras hojea las páginas de un conocido rotativo de papel. Le presentan como «la historia del teatro viva» en el curso y en la presentación ante los medios, se quita importancia una y mil veces. Comparto una nueva, y ya van unas cuantas, entrevista con Don Emilio Gutiérrez Caba. Atiende a todos los medios con paciencia: entrevistas, fotos, videochat… No me canso de decir lo afortunado que me siento por tener la oportunidad de vivir los momentos tan maravillosos que me permite el periodismo. Hablamos de Irene, su deslumbrante sobrina nieta, de su excelsa familia, de la vida, del gobierno y de «Gran Reserva» y ,de nuevo, sale el nombre de un productos tan ‘creativo’ como Ramón Campos, del que había hablado precisamente con Roberto Enríquez el día anterior. Vuelvo a coincidir con él esta misma mañana  cuando estaba esperando con mis compañeros de los medios a la Machi y a Miguel del Arco. Un placer verle, Don Emilio. En esa celebración de cuatro años de mi particular «Diluvio» tampoco faltarán las sabias reflexiones de Gutiérrez Caba.

Hoy mismo Miguel del Arco y Carmen Machi han pasado como un huracán por la Península de la Magdalena. Los medios ‘alborotados’ por la presencia de dos grandes de las tablas. «Te tenía localizado en Bilbao», me dice Miguel del Arco ante los ojos de un siempre presente en los «menesteres culturales» de la U.I.M.P, el (apasionado) periodista Antonio Sempere. Durante cuatro años he vivido a caballo entre Bilbao y Santander, con paradas continuas en Madrid y eso «descentra» a cualquiera. De hecho, con Carmen he coincidido tanto en Madrid como en Bilbao recientemente. Demuestran una complicidad deliciosa con su «Juicio a una Zorra» y solo me queda avisar a Carmen de que la veré en un mes más o menos en La Latina con la esperada «¿Quién teme a Virginia Wolf?«. «Te espero«, me dice con esa sonrisa que tanto deslumbra dentro y fuera de los escenarios.

Por ahora, es la última entrega de estas «Notas desde la Menéndez Pelayo», quizás cuando el telón de la Menéndez Pelayo se eche vuelva «Desde Mi Butaca» con algunas reflexiones…