¿Sabe o no sabe cuáles han sido los últimos éxitos y pifias televisivas?

Cuatro ha dado la negativa a un piloto de Guasap, el programa para el access que iba a presentar Dani Martínez. No tienen prisa, un concurso fresco y barato ha sido la revelación del verano y sigue siendo una buena opción en términos de audiencia. Lo Sabe, No Lo Sabe, reitero que es un concurso barato y diviertido. Juanra Bonet es un comunicador nato, un placer que nos haya “alegrado” el verano, esa época de estío televisivo. Guasap se terminará estrenando, pero sería un error no contar con Bonet en el futuro con ese concurso de mecánica sencillísima, pero muy ‘dinámico’.

Sorprende el pésimo dato de audiencia en este comienzo de curso televisivo de un producto de la calidad de Imperium. Bien es sabido para los lectores de este blog que suelo hablar bien de los cuidadísimos trabajos de Bambú Producciones. En este caso vuelvo a aplaudir su trabajo en este spin off de Hispania que han titulado Imperium. Esta historia de los primeros gangsters de la historia, los romanos, vuelve a destacar por su cuidadísima ambientación, esta vez han rodado en Cinecittá. LLuís Homar está inmenso en sus enfrentamientos con Pepe Sancho. La trama funciona y añadir al selecto elenco a Elvira Mínguez es todo un acierto. Una pena que difícilmente vaya a remontar el vuelo en términos de share.

Tenía curiosidad por ver la vuelta a la producción propia en ficción de TVE con Estamos Okupa2. Curiosidad y miedo. Resulta inverosímil pensar en Carmen Maura en una residencia, está demasiado activa  como para que el hijo en la ficción le mande con la gente de la senectud. Decorados de cartón piedra, siempre que hay esto el conjunto suele ser funesto. Solo hay que ver Las Chicas de Oro, serie con la que comparte, qué casualidad, dos actrices y el director, Juan Luis Iborra. En el Ente Público se han propuesto usar los recursos “de la casa” y por eso han diseñado esta serie que por no tener no tiene ni gracia. “España necesita otra Nadiuska”, dice el personaje de la Maura. España ni necesita una imitadora de la actriz, cada intérprete tiene su sello personal, ni mucho menos esta serie que debe ser un “trabajo alimenticio” para algunos de los solventísimos actores que participan en semejante bodrio pagado con los impuestos de los españoles, en plena crisis. Menos producción propia de pacotilla y más sacar del cajón 14 de abril, la República, Gran Reserva y Cuéntame, que ya hay muchas ganas de verlas. Mis respetos para los actores, que están fantásticos. Ellos no tienen la culpa de que una idea en principio divertida se haya convertido en esto. La audiencia ha respondido como se podría esperar con los ojos cerrados, con un pésimo dato – 8.8%  share y 1.357.000 espectadores.

Por fin, Isabel. El público lo vio en masa, pero va a ser complicado que haya segunda temporada. En la política de aplazar sine die los estrenos de las series de TVE, salvo Estamos Okupa2, se había aplazado muchos, demasiados, meses su estreno. Hay talento en los actores, inmensos Ginés García Millán y Pedro Casablanc. Hay talento en los guiones, muy entretenidos, sin que parezcan una clase coñazo de historia. Y por supuesto, la importantísima ambientación, muy cuidada. A algunos les recordará a Los Tudor e incluso a Juego de Tronos, tetas fuera, pero eso es lo de menos. Hay que dice que todas las historias ya las contó Shakespeare. Puede ser, lo importante es darle un “envoltorio” de calidad e Isabel lo tiene. Otro paso más en nuestra ficción, bravo.

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De periodistas, romanos y números 1

Se acaban de despedir dos de los éxitos de Antena 3 en las últimas temporadas.  Hispania y El Número 1. Dos éxitos que en otros tiempos, seguro, hubiesen superado ampliamente la temida barrera del 20%, aquel porcentaje que en otros tiempos distinguía a un éxito de un fracaso televisivo.  El otro producto televisivo del que voy a hablar, muy bien, es The Newsroom, que se acaba de estrenar en Estados Unidos.

Anoche se despedía para siempre Hispania con un evocador final, no me refiero al momento “muerte”, sino al verdadero cierre de la serie del que no contaré nada por si acaso. El héroe de los hispanos se despidió en una especie de martirio que, por momentos y sin crucifixión de por medio para él, pero si para otros personajes, recordó a la pasión de Cristo. Han sido veinte episodios- la última temporada solo ha contado con tres episodios- que han contado la historia de un hombre que se atrevió a desafiar al poder impuesto, el de los romanos. Aún nos queda mucho que aprender de los americanos, pero el equipo de Bambú con Ramón Campos a la cabeza tiene que estar seguro de que ha conseguido un producto muy digno, con una factura interesante. Cierto es que en algunos momentos se nota la falta de medios, pero eso depende más de los presupuestos de las cadenas que de otra cosa. Ha merecido la pena esta serie por la historia y la factura, pero ante todo por arriesgar. Ni que decir tiene que ver a actores como LLuís Homar, inmenso como Galba al que le da una humanidad inaudita, o Roberto Enríquez es siempre un placer. Manuela Vellés, esa mirada que esconde tantas cosas por dar al mundo de la interpretación, Nathalie Poza, Jesús Olmedo, para mi una revelación como malo malísimo. Hispania se ha acabado, pero es un punto y seguido. Ayer ya vimos lo que nos espera en esa especie de continuación llamada Imperium. Si antes mencionaba que se notaba la falta de medios en ocasiones, creo que en esta serie las cosas van a cambiar notablemente. El avance nos mostró una factura de primera, se nota la grandiosidad de los decorados del mítico Cine Cittá de Roma. Otro aliciente será ver de nuevo junto a Homar a Pepe Sancho, que interpreta a un corrupto personaje que puede tener similitudes salvando las distancias con su inmenso personaje de Crematorio. Otra incorporación al reparto será Elvira Mínguez, una de las mejores actrices españolas del momento. Parece que la serie tendrá buenos argumentos para enganchar, pero ahora es difícil soñar con un buen resultado, ¿Conseguirá dar Imperium la campanada? En otoño, lo sabremos…

Otra despedida en Antena 3 es la de El Número 1, algo así como un reciclado Operación Triunfo.  La tercera cadena ha apostado por este formato de talentos musicales en el que cada concursante ha mostrado su personalidad artística. El balance en términos de audiencia ha sido notable- Telecinco ha intentado hundir el programa con su GH y no lo ha conseguido. A día de hoy no se ha renovado, oficialmente, el programa. Apoyados en las redes sociales, especialmente en Twitter, los concursantes han conseguido tener un batallón de fans que, seguramente, comprarían sus trabajos discográficos. El veterano, Alberto Pestaña, ya tiene disco en la calle y la mayoría han presentado singles y proyectos en la red. Volviendo al programa, decir que ha sido un buen programa de entretenimiento sería lo justo. Ha enganchado y eso ya es bastante. Admito que llevaba desde OT1 sin engancharme tan intensamente a un programa de televisión. Sus concursantes tienen personalidades musicales acusados y no son meros “productos” destinados a vender. Ha sido un placer escuchar cada semana a Laia Vehí que no me cabe la menor duda de que tendrá una larga carrera. El jurado también ha sido un aliciente, aunque a veces sus comentarios, favoritismos y votaciones no me pareciesen acertadas. Es posible que se haya producido un reinicio en los concursos musicales y volvamos al esplendor de aquel OT 1 que ganó Rosa López, que precisamente acaba de publicar nuevo disco que ya se ha colocado número 1 de ventas en Itunes gracias a temas como la celebrada versión de Yo no soy esa de Mari Trini. Ya no serán ventas millonarias como las de hace ahora diez años, pero seguro que unos cuantos consiguen labrarse una carrera estable en la música.

Aún sin fecha ni cadena en España, The Newsroom ha llegado con fuerza el pasado domingo a Estados Unidos. Presentador de noticias “se va de la lengua” y su programa se desmorona. ¿Cómo reaccionar ante la adversidad? El piloto, extraordinario de principio a fin, reivindica la figura del periodista. ¿Podría haber un momento mejor en que el intrusismo es una lacra que nos constriñe a los periodistas? En la redacción de ese informativo hay becarios, veteranos, teletipos… Suena bien la verdad. El día a día en esa hipotética redacción situado en la ciudad de la Casa Blanca estará lleno de noticias, relaciones personales y mucha pasión. Esa pasión que se necesita para dejarte la vida en intentar contar historias con el mayor atino posible. Creo sinceramente que una serie como The Newsroom en estos tiempos en los que se vende la idea de que “puede escribir cualquiera”  es un soplo de aire fresco. La serie habla de periodistas comprometidos, con una vocación innata por ir en busca de aquellas historias que otros no contarían- en el piloto se ve muy bien este aspecto. Bravo por la HBO, seguiré viendo esta serie que protagoniza un superlativo y extraordinario Jeff Daniels.