Que nos quiten lo bailao… y lo cantao

Cada año nos tomamos de una forma Eurovisión. Unos años nos emocionamos y sufrimos y otros, simplemente, “pasamos”. Yo estoy convencido de que eso les pasó a las personas que decidieron votar la canción que hemos llevado este año al Festival de Eurovisión. No hay que ser muy listo para darse cuenta  que la canción  “Que Me Quiten Lo Bailao”  es penosa. Es mala y no tiene gracia alguna o algo que la haga diferente.

Ahí está el problema. Ni nosotros mismos creíamos en que esa canción podía hacer algo y , la verdad, no me extraña que quedemos así de mal. Han caído 12 de Portugal y , al final, no hemos quedado los últimos. Casi un milagro. Nuestra representante, Lucía Pérez, es superior a la canción. Ha derrochado energía y ha defendido con dignidad semejante bodrio de canción, sin medias tintas: B-O-D-R-I-O.

El Festival, como casi todos los años, ha estado de lo más entretenido.Además, este año con el Twitter los comentarios han sido muy divertidos. Ha ganado un país que la mayoría ha buscado en Wikipedia para saber el lugar en el que se encuentra. Una canción “del montón” que ha ganado inesperadamente. La sorpresa grata viene de la mano de Italia que ha quedado segunda , con 12 puntazos de España, con una gran canción, muy diferente a todo lo que estamos acostrumbrados.

Otro año será… Bueno, al menos llevaremos algo mejor, ¿no?