De "Atrapa un millón" al "Disco del año" pasando por el Benidorm de "Marco"

La influencia de cierta red social, Twitter, ha puesto contra las cuerdas a Remedios Cervantes y  a TVE en los últimos días. La primera ha visto como su “metedura de pata” en el concurso de Carlos Sobera se expandía por la famosa red social del pajarito. En cuanto al ente público, se ha puesto en tela de juicio el proceso del famoso “Disco del Año” que ayer volvió a las pantallas un año más.

 Cervantes por un impulso decidió cambiar la respuesta en el concurso de Antena 3 en el último momento y sin el consentimiento del concursante, que es realmente el que necesita el dinero. ¿Obró mal? Sin ninguna duda, ella misma lo admitió en el programa. De ahí a que se realice una campaña de desprestigio total, con insultos fuera de lugar, hay un paso o debería haber un paso muy grande. Parece que con las redes sociales está todo permitido, pero no nos debemos pasar. Una cosa es una charleta de bar y otra cosa bien distinta es que cientos o miles de personas puedan leer tu comentario-ofensa hacia tal o cual personaje, muchas veces injustificado. Al que escribe estas líneas muchas veces le apetece ciertas cosas que se guarda. A veces, el ímpetu nos puede, pero hay que saber que no se pueden decir según que cosas.

Por otra parte, el “Disco del Año” también fue protagonista en Twitter anoche. Un año más se debía nombrar al disco que los espectadores de TVE han decidido que sea el más destacado del año. El ganador ha sido Pablo Alborán, sin ninguna duda el artista revelación de un año en el que su música, en la que ha demostrado que se puede derrochar alma en cada letra, en cada palabra. Independientemente de que esté totalmente de acuerdo con la elección, que lo estoy, me parece que las cosas no se hicieron bien. Era demasiado obvio que ganaría este artista desde mucho antes de la gala. El hecho de que se emitiese un acústico del artista después de la gala, fantástico concierto las cosas como son, era cuanto menos sospechoso. Luego llegaron los cabreos de tal y cual artista que se sentía ninguneado en las votaciones. Para rematar, TVE nos regaló un espectáculo de 3 horas en el que el 90% de las actuaciones fueron en playback y eso que estaba grabada la gala en un falso directo de lo más cantoso. Mucha suerte a Pablo Alborán en su carrera, que se lo merece. El tirón de orejas para TVE que ha hecho las cosas  muy mal.

Entre los estrenos televisivos de estas fiestas, reseñar dos: El Ángel de Budapest y Marco, con resultados bien distintos. La tv-movie de la pública, El Ángel de Budapest, es de las cosas más cutres y aburridas que he visto en mucho tiempo. Sobran los calificativos extras, el guión es malo, no tiene ritmo y la ambientación es de vergüenza ajena. Con lo acostumbrados que nos tiene TVE a buenas ficciones de corte histórico, este jueves no me pierdo Tarancón, el resultado del último estreno ha sido bochornoso. En cuanto a Marco decir que, de nuevo, el equipo de Bambú Producciones (Hispania, Gran Hotel, Desaparecida…) cumple con nota. Los actores están bien, la ambientación es muy convincente, la realización impecable y el guión pasteloso, pero muy entretenido y ameno. La semana que viene prometen desenlace, veremos a ver que tal…

"Los Quien" o un prometedor comienzo

Quizás las cifras son algo inferiores, en términos de audiencia, a lo que se podría esperar de un producto así, pero Los Quien consiguió anoche liderar y eso es ya un mérito. Vale que se emitió “sin publi”, pero creo que el producto puede enganchar al espectador facilmente por varios motivos.

El aroma, estela o como quieran llamarlo a 7 Vidas, que dejó huérfanos a muchos espectadores. Su creador, Nacho G. Velilla, está detrás de esta serie con público (como su hermana mayor) y con María Pujalte y Javier Cámara en el reparto (protagonistas en distintas etapas de la longeva 7 Vidas). El argumento no tiene nada que ver, ni falta que hace. Es la historia del primer matrimonio divorciado en España. Sí, otra serie de época, pero en formato de sitcom. Esta mezcla entre 7 Vidas y Cuéntame Como Pasó tiene muchas papeletas para seguir adelante, pero en la encarnizada lucha por las audiencias, nunca se sabe.

Por supuesto que el segundo elemento es el reparto. Javier Cámara, María Pujalte, Kiti Mánver, Fernando Gil, Cristina Alcázar, Elena Rivera y Julián López  brillan con luz propia. Javier Cámara y Pujalte ya habían compartido recientemente tablas en una obra fantástica llamada REALIDAD ( una pena que no hicieran gira para los de fuera de Madrid que se quedaron sin verla). La “química”, a veces tan artificial en estas lindes, es total. Digamos que ambos actores se “entienden a la perfección”. Fernando Gil, quizás, es la gran “revelación”  de la serie. El chulo que interpreta le viene “como anillo al dedo”. Julián López ya había demostrado su gracejo en Qué Se Mueran Los Feos y en la serie interpreta a un ex aspirante a cura del todo delirante. Poco hay que decir de una maestra como Kiti Mánver. Simplemente decir que va a ser un verdadero gozo verla semanalmente por la pequeña pantalla. La abuela cascarrabias a la que interpreta, simplemente es un disfrute para el espectador y , creo, que para ella misma que pone toda la carne en el asador. Por último reseñar a Elena Rivera y Cristina Alcázar, unidas de nuevo tras Cuéntame Cómo Pasó. Otro gustazo para el espectador volver a verlas en la pequeña pantalla.

Ayer se emitieron dos episodios, pero lo cierto es que no estoy muy de acuerdo con esa estrategia de Antena 3. Es mejor quedarse con ganas de más, nunca tener la sensación de que, en algún momento, se te haga largo. Las casi 2 horas de emisión fueron mucho para un espectador que se tiene que ir acostumbrando a esta nueva y prometedora serie.