Gorsy Edú: “Cuando jugaba a indios y vaqueros, yo siempre iba con los indios”

Gorsy Edú es un artista sin etiquetas, como lo son espectáculos como Decamerón negro o El percusionista, que mañana se verá en el Anfiteatro del Centro Botín de Santander a las 22h. Actor, músico, bailarín… En su Guinea Ecuatorial natal aprendió a valorar la oralidad, el arte de la palabra, aunque el teatro como tal no existiese. Ya de pequeño quiso ponerse del lado de los supuestos vencidos en la batalla. Él siempre iba con los indios y un poco de ese espíritu queda en unos espectáculos en los que pretende dar voz al que normalmente no la tiene. Han pasado dos décadas desde que puso los pies por primera vez en Santander, donde estudió Arte Dramático y vio ¡Su primera granizada! De su maestro, Román Calleja, aprendió a valorar la disciplina que implican los ensayos de un montaje. Con él hablamos en mitad de la gira de Decamerón negro, que hace unas semanas recaló en la capital cántabra.

DSCF7416

¿Qué se va a encontrar el público de Santander en El percusionista?

Sin ser un espectáculo biográfico, hay mucho de mí en El percusionista. Tiene mi filosofía de vida y todo lo que he aprendido de mis mayores. Estoy dando voz a gente que no pueden hablar, a los inmigrantes que no tienen la posibilidad de contar su historia. Es más, yo en el espectáculo cuento una historia real de un chico nigeriano. Cuando yo estuve rodando una película en 2007, Querida Bamako, me contó su historia y quise reflejarlo. He querido reflejar ese estado en el que te encuentras cuando emigras a un país y no no eres capaz de encontrarte a ti mismo, cuando eres capaz de encontrar tu rumbo. Este tipo de espectáculos me hacen mucho bien al alma. Miro directamente al público y viajan conmigo. Respiro con ellos.

Combinas este espectáculo con Decamerón Negro de L’Om Imprebís

Es un espectáculo multidisciplinar. Es una propuesta escénica vista desde el punto de vista africano. No se puede catalogar en un género concreto. El título no es reconocible para el público, no saben qué esperar. Ellos descubren que nosotros hablamos del erotismo desde la sugerencia, los matices sutiles son los que le dan interés a esta propuesta.

¿En qué conecta la mirada de Gorsy Edú con la de esta compañía?

Al llevar trabajando muchos años con ellos, desde 2004, se ha creado una química muy especial. Santiago Sánchez, tiene una manera de trabajar donde deja al actor hacer a la vez que te guía en el camino. En Decamerón negro hemos hecho un trabajo de investigación desde nuestros orígenes. Si la obra tiene esa riqueza es por haber escarbado tanto en nuestra procedencia como en nuestras cualidades como actores.

Has comentado que en Guinea Ecuatorial no existía una cultural teatral como tal, ¿Cómo nace en ti la idea de querer ser actor?

Hay manifestaciones artísticas muy variadas, pero no un teatro tal cual. En las danzas de hecho se cuentan historias. Fue un verdadero reto que me propuse al ser parte de una cultura tan poco teatral, pero sí es cierto que cuando era pequeño jugaba a indios y vaqueros. La diferencia es que yo siempre iba con los indios por el tema de la injusticia. En mi familia querían que estudiase Medicina, pero cuando llegué a España me di cuenta de que tenía mucho que ofrecer de la cultura de mi Guinea Ecuatorial natal aquí. Y eso sin duda me ayudó a decidirme por este camino.

Y tu primer destino profesional fue Santander, ¿Cómo llegaste hasta la Escuela de Teatro del Palacio de Festivales?

Vine con una beca en el 1996. Trabajaba en el centro cultural hispano-guineano de Malabo. Llegaron un par de becas para hacer un año de carrera por mediación de Quique León, que era el coordinador del centro y es cántabro. Por temas burocráticos, sólo pudimos hacer medio curso. Gracias a Juan Calzada y Román Calleja conseguí una beca del Gobierno de Cantabria para poder hacer los cuatro años de la carrera.

Trabajaste con Román tanto en la escuela como muchos años después en Romeo y Julieta, ¿Qué significa en tu carrera?

Mientras estudiábamos, tuvimos la oportunidad de poder montar varias obras. A los pocos meses de llegar ya estábamos haciendo una función. Román me ha ayudado muchísimo a nivel profesional y personal. Venía de una cultura que no es para nada teatral. Es un director que te habla y te escucha. Me gustó mucho los análisis de texto, un aspecto que hasta entonces no conocía. Me ayudó a nivel personal mucho también la verdad, siempre dispuesto a facilitarme la vida. Además, aprendí a disfrutar la disciplina que implica este trabajo con tantas horas de ensayo.

Y la primera imagen de Santander creo que fue la de tu primera granizada…

Cuando llegué a Madrid hacían tres grados bajo cero y me sentí como si me hubiesen metido la cabeza en un congelador. Cogimos el tren a Santander y al llegar tuve la sensación de ver piedras caer del cielo. Es la imagen más espectacular que recuerdo de esta ciudad. Era la primera vez que veía granizar.

Después de la escuela, te embarcaste en La visita de la vieja dama, con dirección de Juan Carlos Pérez de la Fuente en el CDN…

Fue una experiencia muy gratificante la verdad. Venía de estar ‘mimado’ en la escuela y tuve que enfrentarme con el mundo profesional frente a frente. Cometía muchos errores infantiles como ayudar a los utileros y me dejó claro que mi descanso era muy importante para poder rendir en cada ensayo. Juan Carlos Pérez de la Fuente me hizo ver que en la escuela te cuidan y en la carrera profesional ya no tienes ese punto de paternidad, se te exige mucho más. Fue un gran aprendizaje trabajar con él en un montaje del CDN en el María Guerrero, lo que supuso todo un escaparate para mí.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un buen lugar para contar historias para ti?

La palabra apela a lo más hondo de nuestro ser y es eso es algo que he mamado desde mis orígenes, donde la oralidad es la clave. Cuando uno cuenta una historia hay una parte de información, otra de formación y otra de entretenimiento, las tres reglas del arte africano. Lo que comunicas en un escenario, influye en el público. Valoro poder subirme a un escenario y contar una historia que aporte algo a los espectadores.

Juan José Campanella, El Brujo y Gorsy Edu, protagonistas en Santander

Hoy DESDE MI BUTACA os hacemos un avance de la que quizás sea una de las semanas más culturalmente activas este verano en la capital de Cantabria con una variedad de propuestas muy interesante para todo tipo de públicos.

En el campo cinematográfico destaca la presencia del laureado director de El secreto de sus ojos, Juan José Campanella, que participará en el curso de la UIMP que lleva por título El audiovisual en español y las nuevas tecnologías (del 14 al 16 de julio)que inaugurará el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert. Enrique González Macho, Susana de la Sierra y Jorge Edwards entre otros participarán también en este homenaje al director de Futbolín. Además,  el director de El hijo de la novia presentará su película Y llegó el amor el 14 de julio en la Filmoteca de Cantabria dentro del ciclo que le dedica el espacio cinematográfico referencia de Cantabria.

oscar-2010-juan-jose-campanella

El ciclo de teatro Talía dará el pistoletazo de salida con Rafael Álvarez “El Brujo” y su espectáculo La Odisea, que se podrá ver en CASYC los días 18 y 19 de julio a las 21h. La Odisea es un proyecto que se integra en una línea de trabajo, sostenida durante años, siguiendo el estilo propio del “actor solista”, tradición europea que se remonta a los juglares antiguos y cuyo exponente más prestigioso es el premio Nobel Darío Fo. La Odisea sigue el impulso de espectáculos como Lazarillo de Tormes, El Quijote o El evangelio de San Juan. Sobre la base de un referente clásico, de amplia difusión cultural, se ofrece al público una lectura renovada de los mismos motivos antiguos, tratando de extraer los valores contenidos en ellos. No será la primera vez que este verano nos crucemos en el camino de este poeta de la escena, ya que hace unos días le vimos DESDE MI BUTACA en el Festival de Almagro.

DSCF7285
El actor a su paso por Almagro.

Cerrará esta semana tan culturalmente activa el espectáculo Decamerón negro, que podrá disfrutarse el domingo 20 de julio a las 20:30h en Escenario Santander. A través de los relatos eróticos, la música y la danza originarios de África, disfrutamos viendo cómo se han ido propagando por los cinco continentes, mezclándose con otras culturas y creando formas comunes de seducción, juegos para el goce de los cuerpos y, al fin y al cabo, nuevas maneras de expresar la felicidad de vivir. Una compañía que reúne artistas de Guinea, Burkina Faso, Angola, Cuba y España, da vida a un espectáculo hermoso sobre lo que nos atrae y seduce a partir de una obra que, en palabras de Luis Alberto de Cuenca, “produce a quién se acerca benéficos espasmos de placer”. Un espectáculo multicultural que cuenta con Gorsy Edu (Guinea), Claudia Coelho (Angola), Yolanda Eyama (Guinea), Sara Nieto (España) y José Juan Rodríguez (Cuba). Un espectáculo de la aclamada L’OM-IMPREBIS, en el que Hassane Kouyaté, auténtico griot africano y miembro de compañías tan importantes como la de Peter Brook o Vidy-Lausanne, toma las riendas de un espectáculo que ya triunfó en los Teatros del Canal de Madrid.