Un vistazo al teatro que viene: Javier Pereira y Lola Baldrich protagonizarán “El principio de Arquímedes”

El 29 de octubre se estrenará en el Teatro Arriaga de Bilbao El principio de Arquímedes en doble versión, en castellano y euskera. Lola Baldrich, Javier Pereira, Alvar Gordejuela y  Gorka Mínguez protagonizarán la versión en castellano, mientras que la producción en euskera estará protagonizada por Tessa Andonegi, Eneko Sagardoy, Xavier Ortuzar y Aitor Fernandino. Esta producción de Erre produkzioak, Arteka y Maskarada S.L estará dirigida por Carlos Panera. 

cartelELPRINCIPIO

El principio de Arquímedes nos adentra en el ámbito de una piscina municipal, parábola perfecta de nuestra sociedad aséptica hasta el exceso, a partir de un hecho que no sabemos si es real o no.

Una niña dice creer haber visto al entrenado del grupo infantil de natación darle un beso en la boca a un niño.  ¿Es un beso inocente en la mejilla, como no se cansa de repetir el entrenador, o había realmente una intención morbosa?

No se trata realmente de una obra sobre la pedofilia, sino que va más allá, entrando de lleno en la enfermiza psicosis social que nos rodea, mostrando cómo el miedo y la violencia pueden desatarse a partir de un simple rumor.

Maskarada nos ofrece el montaje de El principio de Arquímedes con dos estupendo repartos alternativos tanto en euskera como en castellano. Esta obra que obtuvo el Premio Börn 2011, está resultando un éxito internacional en diferentes países como Méjico, Argentina, Colombia o Rusia.

Unos Goya entre la emoción y el bochorno

Pocos años he estado tan, sorprendentemente, de acuerdo con el Palmarés de los Goya. Pocos años, por no decir ninguno, me ha provocado tal sopor el espectáculo visto anoche por más de 3.500.000 de espectadores, les superó RED, tiene narices la cosa… Aunque, en realidad, lo comprendo. Si uno ponía puntual, a eso de los 22h, la gala, y veía a un maestro de ceremonias afectado, excesivo e incluso ¡afeminado! haciendo reiterados chistes sin gracia que caían en los tópicos que la gente tiene de nuestro cine patrio, pues lo único que podías hacer es echarte a correr… o pasarte a ver el peliculón de la tercera… Sí, Manel Fuentes se lució ayer y de lo lindo. De poco le sirvió encomendarse a la gran Rosa María Sarda. El guión de la gala fue bochornoso y él entró en el juego del patético texto. Si a esto le añadimos que, un año más, se desaprovechó la oportunidad del número musical…. Sí, señores, en este país hay actores que saben cantar y bailar como los ángeles. Vayan a ver cualquier musical y se darán cuenta. Bueno, sí, que en el numerito hubo dos infiltrados que, imagino, estarían pensando: “Tierra, trágame”. Me refiero a Adrián Lastra y Javier Godino, que ellos sí que cantan, bailan e interpretan a la perfección. Corramos un tupido velo, a excepción de los chanantes con Raúl Arévalo como extra de lujo y algún momento de Alex O’Dogherty la gala fue para echarla a la hoguera. Hablemos de los premiados, que aquí sí  que estoy satisfecho. Ha sido el año de la justicia poética, ¿Cómo es posible que Terele Pávez no tuviese un Goya? Y solo por ese momento emocionante en que dedicó el premio a su hijo ya mereció la pena ‘tragarse’ la bochornosa gala. Tampoco me olvido del emocionado abrazo en el que fundió con Javier Bardem, impagable.

Foto: Agencia EFE
Foto: Agencia EFE

Javier Cámara que había soñado muchas veces con subir a ese escenario, que agradeció el premio a todos los que tuviesen una sonrisa en ese momento por su premio, yo era uno de ellos, desde luego. Y no era el único al que por fin reconocieron. Ahí estaba David Trueba, ese director lúcido, inteligente y dotado de una mirada tan especial que merecía por fin un reconocimiento unánime. Una de sus actrices, la bellísima Natalia de Molina, nos regaló una de las frases de la noche: “Nos lo quitarán todo, pero no nuestra capacidad de hacer nuestros sueños realidad”. Vivir es fácil con los ojos… abiertos cuando uno puede disfrutar de una película tan optimista, ¡Qué falta nos hace!, como la de un David Trueba que agradeció uno de sus premios a los periodistas que intentamos ‘colar’ el cine en los medios. Gracias por la modesta parte que me toca. Y me gustó ver a un Javier Pereira, nervioso y emocionado. Lleva muchos años y, por fin, le dieron su merecido minuto de protagonismo. Otro nombre que no se me olvida es el de Roberto Álamo, me alegro tanto que se premiase el TALENTO de este inconmensurable intérprete.  Y hasta aquí mi crónica y, sí, he huido de los chistes horrorosos a lo no presencia del ministro que hizo el amigo Manel. Esperemos que la cosa mejore el año que viene. Cualquiera de los anteriores presentadores de los Goya, presentes en un jocoso vídeo, lo podría haber hecho mejor, esa es la verdad, pero tranquilo, Manel, que el Goya a la peor caracterización del año te lo llevas tú este año. Y qué narices, ¡Viva el cine español!

BgEX2MMCAAESCbQ