Un vistazo al teatro que viene (V)

Arturo Fernández, Pablo Messiez, Beatriz Carvajal, Juan Carlos Rubio y el director más hiperactivo de los últimos años, Gabriel Olivares, protagonistas de algunas de las propuestas que llegarán en breve a los escenarios de toda España.

Tras triunfar con Ensayando don Juan, Arturo Fernández vuelve al redil, o sea vuelve a trabajar para su compañía. Este verano estrenará Enfrentados, que se podrá ver en Santander en el Teatro CASYC del 23 al 29 de julio de 2014. El aliciente será ver por primera vez encima de un escenario al galán por antonomasia ¡Con sotana! Arturo Fernández regresa a los escenarios demostrando que un actor nunca se jubila. Como viene siendo habitual en sus últimos montajes (exceptuando el Ensayando Don Juan de Albert Boadella), es el propio Fernández el encargado de dirigir este montaje cómico cuyo texto original le corresponde al dramaturgo americano Bill C. Davis. Enfrentados nos presenta al Padre José María, un carismático sacerdote llamado a mayores retos que compagina su labor en la parroquia de un elegante barrio con su programa de televisión sobre temas de actualidad. Su talante le lleva a escuchar las demandas de la sociedad e, incluso, los pensamientos más progresistas de la Iglesia. Sin embargo, la aparición de un joven seminarista apasionado y rebelde, dará lugar a un divertido enfrentamiento de consecuencias impredecibles.

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Si hace unos días os hablábamos de Pablo Messiez con motivo de su paso por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, hoy volveremos a hablar de él por su presencia en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. En palabras del propio Messiez: «En Los brillantes empeños hay seis hermanos; unos libros; un pasado reinventado regularmente con palabras frías para que no se evapore; el recuerdo de un padre que ya no tiene rostro; un afuera que no se nombra y que no existe; un calor insoportable y una luna que si hablara, tendría todas las respuestas. Los seis ahí, los seis huérfanos, en un puro presente que se devoran aunque no quieran, con la inútil conciencia de que todo es en vano.  Algo pasó con las palabras hace tiempo. Algo que no se nombra, porque se teme. Algo criminal, vergonzante. Por eso ahora se habla distinto. Se habla menos. Se hace silencio como si se hiciera música. Se lo compone. Y siempre que hace falta -y hace falta muchas veces- se usan versos clásicos como medicina, como redención. Versos viejos de libros viejos, herencia del pasado del pasado. Palabras deseadas, medidas y cuidadas. Herramientas sutiles que por la claridad de su forma, o por ser también música, calman el dolor. Y tal vez se trate de eso. Después de haber fracasado, después de haber nombrado tan mal tantas veces, tal vez se trate de volver a la música. A la sensación, previa al sentido. Al sabor, antes que al saber». Los brillantes empeños con un reparto encabezado por Javier Lara, se podrá ver el 11 y 12 de julio en el Corral de Comedias de Almagro. 

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Fotografía de Bentor Albero.

Uno de los mejores textos de Juan Carlos Rubio, Arizona, volverá a los escenarios con la compañía Histrión Teatro. Será el propio autor quien se encargue de dirigir la función que se estrenará el 27 de noviembre en  la Universidad Jaume I de Castellón.Esta tragedia musical en la frontera estará protagonizada por Gema Matarranz (2 recientes nominaciones en los II Premios del Teatro Andaluz) y David García-Intriago. Por ahora os dejamos con el evocador cartel del montaje que, llevando la firma de Rubio, seguro dará mucho que hablar…

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Rubio también estará presente en la función Al final de la carretera, obra original de Willy Russell, de cuya versión se ha encargado el autor de Las heridas del viento. Será Gabriel Olivares quien dirija a un reparto con nombres tan mediáticos como el de Melani Olivares (Aída) y Manu Baqueiro (Amar es para siempre). Los cuatro protagonistas de la función abordan con humor la tragedia de descubrir que sus vidas no son como las habían soñado. Se podrá ver en el Palacio Euskalduna de Bilbao del 21 al 31 de agosto y en el Teatro Fernán Gómez de Madrid del 2 de octubre al 2 de noviembre.  En el Euskalduna del 4 al 7 de septiembre y en el Fernán Gómez  del 17 de diciembre al 11 de enero se podrá disfrutar de la obra A vueltas con la vida de Juan Luis Iborra y Antonio Albert que estará protagonizada por la veterana Beatriz Carvajal.

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Beatriz Carvajal: «De mayor quiero ser ministra de cultura»

Lo tenía claro desde que con siete añitos disfrazaba a sus hermanos y amigos para ‘jugar’ al teatro. Y aunque casi desde entonces ya tenía claro que ese iba a ser su camino, no consiguió convencer a su familia y amigos hasta el día en que pisó por primera vez las tablas del María Guerrero con sólo quince años. Desde entonces, se han sucedido en su carrera personajes que permanecen ya en el imaginario colectivo del espectador. Desde el mítico 1,2,3 a Compañeros, Lleno por favor o la reciente y tristemente desaparecida Bienvenidos al Lolita. A pesar de sus 49 años de profesión, siente que aún le queda parte del camino por recorrer en la interpretación, donde lo más importante es “ser una esponja” para aprender de compañeros como Miguel Rellán, por el que siente especial devoción. Una devoción que, seguro, sienten los espectadores de Los Misterios de Laura cada martes en La 1 viéndola cómo se inmiscuye en los casos de la Inspectora Lebrel. Siéntense en sus butacas y disfruten de Beatriz Carvajal en estado puro. 

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Foto de Pipo Fernández

¿Qué la atrae a Beatriz Carvajal como espectadora de una serie como Los Misterios de Laura?

Ya era fan desde antes de incorporarme. Me encantan las series de misterio. Es sencilla, familiar, tiene suspense, comedia, drama…

Ahora, pasados casi dos años desde su rodaje, ¿Cómo recuerda Beatriz Carvajal el rodaje de esta temporada?

Hice la segunda y la tercera temporada de la serie y para mí es la felicidad plena. Me lo he pasado muy bien. Me encantan los rodajes en plató, pero sobre todo los exteriores. Es una serie muy sencilla, pero con grandes exteriores.

Uno de los momentos álgidos de esta temporada sin duda ha sido el reencuentro con Miguel Rellán, ¿Qué ha aprendido a nivel personal y profesional durante tantos años como pareja artística en proyectos como Cuentos del burdel, que pude ver en el Maravillas, Compañeros o Paco y Veva?

En esta profesión, quien se crea que lo sabe todo está muy equivocado. Yo procuro aprender de compañeros como Miguel. La gente joven también te enseña. Hay que ser una esponja para seguir aprendido. Lo que pasa con Miguel es que nuestra relación es tan larga y tan fructífera que ya lo único que nos planteamos es disfrutar del trabajo juntos.

¿Cómo ha vivido esa cruenta batalla a la que han sometido a las dos series en las que participaba?

De entrada, fue muy triste. Sentía que estaba engañando a una serie con la otra. Me sentía muy mal por competir con el amor de mi vida, Los misterios de Laura. Es una pena esta lucha feroz por la audiencia. Yo creo que hay cabida para todos, están empeñados en concentrar los series en lunes y martes. Hay días que no sé qué ver con tanto cotilleo. Parece que no son capaces de tomar una decisión como hicieron en su día con Aída, que la pusieron en domingo, donde ha estado bastante protegida. Con Los Misterios de Laura creo que debería hacer lo mismo. Merece un lugar especial en la parrilla una serie que gusta al público y que encima tiene el reconocimiento de la crítica a nivel internacional.

A pesar del punto agridulce de este final anticipado, ¿Con qué se queda de Bienvenidos al Lolita?

Hemos trabajado mucho, pero el rodaje ha sido tan especial… Todo el equipo ha estado volcado con el proyecto. Da mucha pena que haya terminado así la verdad.

Creo que Robert Deniro es uno de sus referentes, pero ¿Con qué actor con el que ha trabajado ha sentido una especial admiración cuando ha tenido la oportunidad de actuar frente a él?

Antonio Ferrandis sin ninguna duda. Fue mi padrino artístico. Eran otros tiempos, entonces yo era mera figuración. José Bódalo, Amparo Soler Leal… Una vez ya profesionalizada, sin ninguna duda con Miguel Rellán, no me he entendido jamás con un actor de la forma en la que lo hago con él.

Comenzó en la interpretación muy jovencita, ¿Qué cree que la llevó a elegir este difícil camino?

No había otra. Con 7 añitos me bajaba con un amiguito a la calle y jugábamos al teatro. Soy la segunda de un montón de hermanos y siempre los tenía disfrazados. Mi entretenimiento favorito era jugar a ser actriz. Lo tenía tan claro que con 14 años empecé a ensayar mi primera función y con 15 debuté en el Teatro María Guerrero.

¿Fue esa puesta de largo en el María Guerrero el momento en el que cree que pasó de ser un juego a un trabajo, a una vocación que hasta entonces permanecía soterrada?

La verdad es que no. Yo lo tenía muy claro desde antes, pero había que convencer a la familia y a la propia profesión. También depende mucho de la actitud con la que te enfrentes a los proyectos. Yo tuve la suerte de debutar nada menos que al lado de María Dolores Pradera. Yo estaba convencida de que quería estar en esta profesión, pero tenía que convencer a mucha gente y parece ser que con el tiempo los he convencido.

Muchos personajes la han acompañado en este viaje artístico, pero creo que Compañeros tiene una especial significación para usted…

Es difícil encontrar proyectos en los que comulgues tanto en la forma de tratar los temas espinosos como el aborto, las madres solteras… Tenían un criterio progresista en los guiones que realmente me encantaba. Sin duda es el personaje televisivo con el que más he disfrutado.

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Rellán y Carvajal a su paso por «Compañeros»

Creo que tiene ‘entre manos’ una nueva función de teatro, ¿Qué nos podría avanzar sobre este proyecto?

Es posible que haga una comedia en efecto, pero aún hay que darle forma al proyecto.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un buen lugar para contar historias?

El teatro es la verdad de esta profesión. Me gusta el cine y la televisión, pero el escenario es la pureza de esta profesión, puro oficio. En el teatro se abre el telón y tienes que convencer a un público que está a escasos metros de ti. Sin duda, el teatro es la pureza de esta profesión.

Y con casi cinco décadas de carrera ¿Con qué proyectos sueña Beatriz Carvajal?

Solo sueño con seguir en esta profesión hasta que mi salud me lo permita. Podría ser una espinita clavada el cine, pero lo importante es mantenerse en esta profesión. Igual el futuro me depara un personaje en la pantalla grande, nadie lo sabe… Tiene mérito tantos años sin tener que dedicarme a otra cosa. La profesión ha sido muy generosa conmigo.

Al principio de la entrevista le pedimos que se pensase una autopregunta para cerrar la entrevista

¿Qué le gustaría ser de mayor?

Esa no me la han hecho nunca, me han debido ver ya entrada en años. Yo no me siento muy mayor, me queda mucho por vivir. Y en eso que me queda por vivir me gustaría ser… ¡Ministra de cultura! Así podría arreglar un poquito las cosas.

Cuando te pones las lentejuelas, todo empieza a brillar

Retomamos el mundo televisivo DESDE MI BUTACA con uno de los estrenos más prometedores de los últimos años. Bienvenidos al Lolita es un (nuevo) intento de hacer un musical para televisión. Tras Paco y Veva, desde la que ha llovido ya bastante, ninguna cadena se había atrevido a apostar por un género que ha reaparicido en la televisión norteamericana con Glee y Smash. Cuando escribo estas palabras, se acaba de emitir el primer capítulo, pero presiento que (puede) que se convierta en un pequeño gran éxito esta revisión del género. Ingredientes no le faltan para triunfar. El más importante: Un reparto en el que encontramos algunos nombres propios de nuestra escena. Luis Varela es el empresario de pueblo que decide quedarse con el Lolita y, a pesar de sus reticencias iniciales, decide apostar por esta, a sus ojos, barraca de freaks cabareteros. El veterano actor, al que aún se puede ver en el Teatro de la Zarzuela con La del manojo de rosas, tiene un cualidad especial que comparte con la creadora del espacio de vida nocturna, esa bestia escénica llamada Beatriz Carvajal. Ellos dotan de humanidad a sus personajes y, ¿por qué no decirlo?, de VERDAD. Sí, ese término que a veces escucho usar con demasiada ligereza, pero que es imposible expresar mejor lo que hacen estos monstruos de la escena con cada personaje. Y nos encariñamos con el cascarrabias que canta jotas que interpreta Varela y, ¿Cómo no hacerlo de la Carvajal cuando les dice a sus nietos que quiere que sean una familia normal?  Pura emoción. Más nombres que siempre es un placer ver en un reparto: Roberto Álamo como un impecable maestro de ceremonias, Natalia Verbeke, que ya ha demostrado de sobra su facilidad para cantar tanto en  el primer capítulo  como en películas como El otro lado de la cama, y, por supuesto, Carlos Santos como el sobrinísimo que pondrá el contrapunto cómico a esta agridulce comedia con mucho ritmo. Sí, los números que han aparecido en el primer episodio, incluido el Lolita Cabaret, empieza la función y un precioso número coral de Resistiré lleno de emoción, han cumplido.

Fuera del cabaret, todo son tragedias para nuestros protagonistas, pero cuando se ponen las lentejuelas, todo empieza a brillar y consiguen resucitar el esplendor de antaño ante un público expectante de un espectáculo que les haga olvidarse de sus problemas. Y entonces, se crea la magia del cabaret. Eso sí, para ser justos, hay trazas de la trama que no me interesan como la «calcada» relación del chico argentino con la adolescente, ¿No os recuerda demasiado a la relación imposible de Los hombres de Paco? Y espero que no jueguen mucho con el «trazo grueso» con respecto al personaje que interpreta Sara Vega, la hermana de Paz Vega, a la que es calcada en desparpajo, frescura y sensualidad. El conjunto de este piloto es  muy atractivo. Si sigue a este nivel debería ser un gran éxito, vamos que Globomedia hubiese vuelto a acertar y ya van unas cuantas. Esperemos que 2014 siga trayendo series patrias tan interesantes.