Jorge Bosch: “En esta mágica profesión bajo la máscara de un personaje sientes las mismas emociones que en la vida”

Jorge Bosch es uno de los protagonistas de El nombre en el Teatro Maravillas. Con el protagonista de obras como Babel o Feelgood charló en exclusiva DESDE MI BUTACA…

DSCF7265

¿Qué te atrajo de un proyecto como El nombre?

El texto ya lo había leído un año antes y había visto la función en Buenos Aires e incluso la película. Cuando Pedro Larrañaga me lo comentó, sin duda dije que sí. Me llevo muy bien con el reparto y no había trabajado con ninguno de los actores la verdad. La función es una maquina de relojería teatral perfecta. Es una comedia con apariencia de ligera y acaba literalmente a ostias y eso me encanta…

¿Se nota la firma de Jordi Galcerán en la adaptación?

Sí que hay chistes muy de Jordi. Se ha mantenido en un segundo plano para que entren con sutileza los cambios que ha hecho en la obra. Lo ha trasladado a Madrid muy bien la verdad. Además de un gran autor, es un gran adaptador. Lo ha hecho muy bien precisamente por ser fiel al texto original, sólo ha cambiado pequeños matices que hacen que funcione de una forma mucho más redonda.

Te embarcaste hace un tiempo en Feelgood, una obra redonda, que ahora vuelve al Teatro Infanta Isabel…

Sigo ligado a la obra, como parte de Entramados. Me ha dado mucha pena dejar la función, ya que la función y el personaje son realmente buenos. Lo hemos buscado y adaptado nosotros mismos, es nuestro bebé y eso creo que se notaba. Era nuestra primera función como compañía. La experiencia en Matadero fue un tanto agridulce. Las obras que van a los espacios del Español se mueven más que por la promoción por el tema del boca a oreja y eso tarda en ocurrir. Así, lo que nos pasó es que la gente no acudió ‘en masa’ hasta los últimos días y es una pena. El público que venía se quedaba a felicitarnos a la salida. Por eso, creo que es de justicia divina que la función vuelva a hacer temporada en Madrid. Espero que vaya muy bien, es nuestro primer proyecto y pusimos mucha ilusión en él.

¿Es el teatro el mejor lugar para satirizar nuestra realidad como pasaba en Feelgood?

Lo espeluznante es que lo que contábamos en Feelgood es muy parecido a la realidad por lo que nos han contado la gente de la política que ha venido a verla. Pensábamos que era una sátira muy exagerada y nos dijeron que para nada, que se oyen cosas así en los gabinetes. Desde luego que poder utilizar al teatro como vehículo para denunciar lo que pasa en la vida es maravilloso.

Hablaba con César Camino de su único ‘blanco’ en escena, ¿Has tenido alguno últimamente?

Tuve un blancazo el segundo día de El nombre y es francamente horroroso. No se me va a olvidar nunca. Tengo un monólogo y se me olvidó completamente y menos mal que Antonio me echó un cable. Son segundos en los que quieres que acabe ya la función, se te cae el mundo encima.

Bienvenidos al Lolita, tu última experiencia televisiva, no funcionó nada bien…

Sabía que podía pasar, llevo muchos años en este mundo. Me ha dado pena por los actores jóvenes, que volcaron muchas ilusiones en la serie. Tenía muy buen rollo todo el equipo y eso no es nada fácil, pero con los años he aprendido a relativizar los éxitos y los fracasos.

Con 18 años te apuntaste a un curso de interpretación por una novieta, ¿Cómo recuerdas esos primeros pasos?

Yo iba para estudiar Derecho y empecé a hacer un curso de interpretación y me enganchó de tal forma que aquí sigo veinte años después. Es una droga de la que es difícil desengancharte. Si te atrapa desde el principio es maravilloso.

¿Tuviste un momento en el que el ‘veneno del teatro’ se te metiese dentro?

La verdad es que sí. Yo estaba haciendo un ejercicio en el que toreaba recitando un poema de Lorca y tenía a un compañero haciendo de toro. En ese momento sentí un miedo idéntico al que sentí la primera vez que me puse delante de un toro corriendo en un encierro cuando era un niño. Entonces comprendí que si una persona era capaz de experimentar el miedo ante un toro ficticio, ante un compañero que simplemente se ponía los dedos cual cuernos, esta profesión sólo puede ser calificada como mágica. A partir de ese momento, sentí la necesidad de ser parte de este gremio y comencé a sentir en la escena como en la vida misma. Sentía celos, amor, rencor, todos las pasiones humanos bajo la máscara de un personaje.

Creo que la parte ‘expuesta’ de esta profesión es lo que menos te gusta…

Eso no va conmigo desde luego. Nunca voy a una fiesta a buscar trabajo, termino con los cuatro amiguetes de siempre. Prefiero conseguir trabajo con mi esfuerzo, con mi trabajo y dedicación.

¿Con qué tipo de proyectos te gustaría seguir jugando a esta profesión?

Me gustaría que me dejasen seguir jugando a esta profesión, ya que no depende casi nunca de nosotros mismos. Somos unos afortunados los que podemos trabajar. Me gustaría seguir haciendo proyectos en los que crea en cualquier medio.

Anuncios

Beatriz Carvajal: “De mayor quiero ser ministra de cultura”

Lo tenía claro desde que con siete añitos disfrazaba a sus hermanos y amigos para ‘jugar’ al teatro. Y aunque casi desde entonces ya tenía claro que ese iba a ser su camino, no consiguió convencer a su familia y amigos hasta el día en que pisó por primera vez las tablas del María Guerrero con sólo quince años. Desde entonces, se han sucedido en su carrera personajes que permanecen ya en el imaginario colectivo del espectador. Desde el mítico 1,2,3 a Compañeros, Lleno por favor o la reciente y tristemente desaparecida Bienvenidos al Lolita. A pesar de sus 49 años de profesión, siente que aún le queda parte del camino por recorrer en la interpretación, donde lo más importante es “ser una esponja” para aprender de compañeros como Miguel Rellán, por el que siente especial devoción. Una devoción que, seguro, sienten los espectadores de Los Misterios de Laura cada martes en La 1 viéndola cómo se inmiscuye en los casos de la Inspectora Lebrel. Siéntense en sus butacas y disfruten de Beatriz Carvajal en estado puro. 

Beatriz Carvajal- MARIBEL-PipoFernandez-®001
Foto de Pipo Fernández

¿Qué la atrae a Beatriz Carvajal como espectadora de una serie como Los Misterios de Laura?

Ya era fan desde antes de incorporarme. Me encantan las series de misterio. Es sencilla, familiar, tiene suspense, comedia, drama…

Ahora, pasados casi dos años desde su rodaje, ¿Cómo recuerda Beatriz Carvajal el rodaje de esta temporada?

Hice la segunda y la tercera temporada de la serie y para mí es la felicidad plena. Me lo he pasado muy bien. Me encantan los rodajes en plató, pero sobre todo los exteriores. Es una serie muy sencilla, pero con grandes exteriores.

Uno de los momentos álgidos de esta temporada sin duda ha sido el reencuentro con Miguel Rellán, ¿Qué ha aprendido a nivel personal y profesional durante tantos años como pareja artística en proyectos como Cuentos del burdel, que pude ver en el Maravillas, Compañeros o Paco y Veva?

En esta profesión, quien se crea que lo sabe todo está muy equivocado. Yo procuro aprender de compañeros como Miguel. La gente joven también te enseña. Hay que ser una esponja para seguir aprendido. Lo que pasa con Miguel es que nuestra relación es tan larga y tan fructífera que ya lo único que nos planteamos es disfrutar del trabajo juntos.

¿Cómo ha vivido esa cruenta batalla a la que han sometido a las dos series en las que participaba?

De entrada, fue muy triste. Sentía que estaba engañando a una serie con la otra. Me sentía muy mal por competir con el amor de mi vida, Los misterios de Laura. Es una pena esta lucha feroz por la audiencia. Yo creo que hay cabida para todos, están empeñados en concentrar los series en lunes y martes. Hay días que no sé qué ver con tanto cotilleo. Parece que no son capaces de tomar una decisión como hicieron en su día con Aída, que la pusieron en domingo, donde ha estado bastante protegida. Con Los Misterios de Laura creo que debería hacer lo mismo. Merece un lugar especial en la parrilla una serie que gusta al público y que encima tiene el reconocimiento de la crítica a nivel internacional.

A pesar del punto agridulce de este final anticipado, ¿Con qué se queda de Bienvenidos al Lolita?

Hemos trabajado mucho, pero el rodaje ha sido tan especial… Todo el equipo ha estado volcado con el proyecto. Da mucha pena que haya terminado así la verdad.

Creo que Robert Deniro es uno de sus referentes, pero ¿Con qué actor con el que ha trabajado ha sentido una especial admiración cuando ha tenido la oportunidad de actuar frente a él?

Antonio Ferrandis sin ninguna duda. Fue mi padrino artístico. Eran otros tiempos, entonces yo era mera figuración. José Bódalo, Amparo Soler Leal… Una vez ya profesionalizada, sin ninguna duda con Miguel Rellán, no me he entendido jamás con un actor de la forma en la que lo hago con él.

Comenzó en la interpretación muy jovencita, ¿Qué cree que la llevó a elegir este difícil camino?

No había otra. Con 7 añitos me bajaba con un amiguito a la calle y jugábamos al teatro. Soy la segunda de un montón de hermanos y siempre los tenía disfrazados. Mi entretenimiento favorito era jugar a ser actriz. Lo tenía tan claro que con 14 años empecé a ensayar mi primera función y con 15 debuté en el Teatro María Guerrero.

¿Fue esa puesta de largo en el María Guerrero el momento en el que cree que pasó de ser un juego a un trabajo, a una vocación que hasta entonces permanecía soterrada?

La verdad es que no. Yo lo tenía muy claro desde antes, pero había que convencer a la familia y a la propia profesión. También depende mucho de la actitud con la que te enfrentes a los proyectos. Yo tuve la suerte de debutar nada menos que al lado de María Dolores Pradera. Yo estaba convencida de que quería estar en esta profesión, pero tenía que convencer a mucha gente y parece ser que con el tiempo los he convencido.

Muchos personajes la han acompañado en este viaje artístico, pero creo que Compañeros tiene una especial significación para usted…

Es difícil encontrar proyectos en los que comulgues tanto en la forma de tratar los temas espinosos como el aborto, las madres solteras… Tenían un criterio progresista en los guiones que realmente me encantaba. Sin duda es el personaje televisivo con el que más he disfrutado.

compañeros
Rellán y Carvajal a su paso por “Compañeros”

Creo que tiene ‘entre manos’ una nueva función de teatro, ¿Qué nos podría avanzar sobre este proyecto?

Es posible que haga una comedia en efecto, pero aún hay que darle forma al proyecto.

Aquí y ahora, ¿Por qué el teatro es un buen lugar para contar historias?

El teatro es la verdad de esta profesión. Me gusta el cine y la televisión, pero el escenario es la pureza de esta profesión, puro oficio. En el teatro se abre el telón y tienes que convencer a un público que está a escasos metros de ti. Sin duda, el teatro es la pureza de esta profesión.

Y con casi cinco décadas de carrera ¿Con qué proyectos sueña Beatriz Carvajal?

Solo sueño con seguir en esta profesión hasta que mi salud me lo permita. Podría ser una espinita clavada el cine, pero lo importante es mantenerse en esta profesión. Igual el futuro me depara un personaje en la pantalla grande, nadie lo sabe… Tiene mérito tantos años sin tener que dedicarme a otra cosa. La profesión ha sido muy generosa conmigo.

Al principio de la entrevista le pedimos que se pensase una autopregunta para cerrar la entrevista

¿Qué le gustaría ser de mayor?

Esa no me la han hecho nunca, me han debido ver ya entrada en años. Yo no me siento muy mayor, me queda mucho por vivir. Y en eso que me queda por vivir me gustaría ser… ¡Ministra de cultura! Así podría arreglar un poquito las cosas.

Luis Varela: “Solo con los años te das cuenta de la responsabilidad que implica esta profesión”

Aunque a veces le gustaría pedirle al día… 30 horas, se nota que lo de Luis Varela es algo completamente vocacional. No sabría muy bien explicar el motivo de cómo se enganchó al “juego” teatral, pero desde que comenzó como Luisito Varela a los ocho años, no ha dejado esta profesión en la que ha soñado tanto. Y la Zarzuela ha sido esencial en su camino. Ha interpretado decenas de piezas de nuestro reivindicable género lírico tales como La del Manojo de Rosas, que representó hasta el domingo pasado en el Teatro de la Zarzuela. Y ahora le vemos o, mejor dicho, le disfrutamos cada semana en la serie Bienvenidos al Lolita. Y los proyectos que están por venir… Efectivamente, necesitaría alargar el día para cumplir con todos sus compromisos.  
DSCF6622

¿Qué supone un título como La del manojo de Rosas en la carrera de Luis Varela?

Empecé a hacerlo hace veinte años. Es un espectáculo maravilloso. Me encanta hacer el personaje de Espasa, un tipo con mucho ingenio. Es una delicia, me ha dado muchas satisfacciones y éxito. Es un personaje muy castizo, muy mentiroso, habla a base de mentiras. He vivido tanto en este teatro durante estos años… Tengo el honor de hacer una producción al año aquí.

Entiendo que tiene una vinculación muy especial con este Teatro de la Zarzuela, ¿No?

El Teatro de la Zarzuela es uno de los teatros más emblemáticos del mundo. Fue el primer teatro de Zarzuela del mundo. Viene gente de todo el mundo para conocer nuestro género. Es un lujo, un placer estar en este espacio tan especial.

¿Por qué para Luis Varela el teatro es un buen lugar para contar historias?

Desde los griegos se cuentan historias encima de un escenario. Hoy en día se cuentan muchas historias en televisión y en el cine también, pero la madre de contar historias al público es el teatro. Aquí no se puede cortar una escena como en la televisión o en el cine. Sales al escenario y si te equivocas, pues tienes que tirar para adelante con todas las consecuencias.

Acaba de estrenar Bienvenidos al Lolita, que recupera un género tan poco habitual en la televisión como el musical, ¿Qué tiene de especial esta serie para enganchar al público?

Me gusta mucho ser parte de esta serie. Me parece que tiene un planteamiento muy interesante, siendo capaz de reflejar a la sociedad actual. Todo sazonado con un puñado de buenos números musicales y un reparto fabuloso. Es un placer compartir escenas con gente como mi sobrino en la serie, Carlos Santos, un actor que crece trabajo a trabajo. Ahora estamos descansando de la serie. La televisión tiene una rutina muy dura, hay que madrugar mucho y meter muchas horas, pero por series como ésta merece la pena.

Comenzó siendo Luisito Varela cuando era un niño, ¿Cómo fueron esos primeros pasos en la profesión?

Empecé a los ocho años, pero no por una cosa vocacional, fueron una serie de casualidades. En ese momento, no sabes a lo que te vas a dedicar en la vida y lo afrontas como un juego. No era consciente de la responsabilidad que implica esta profesión. Ahora cuando veo a esos dos niños en Bienvenidos al Lolita me viene a la memoria mi niñez. Ellos juegan y se lo pasan muy bien, pero sí sigues en esta profesión te das cuenta de la responsabilidad que implica ser parte de este oficio. Al final, en mi caso, he seguido todos estos años en activo, algo tendrá esta profesión que me ha atrapado de esta forma.

Y tras muchos años encima de un escenario, primero el cine con Crimen Ferpecto y acto seguido la televisión con Cámera Café le hacen convertirse también en un actor popular para el público joven…

Efectivamente, a mi me conocía la gente de mi generación por mis trabajos en los Estudio 1, pero la gente joven no me conocía. Con Crimen Ferpecto, los más jóvenes empezaron a conocer mi trabajo. Fue un placer trabajar con Álex de la Iglesia y a continuación lo encadené con Cámera Café, un espacio televisivo ya mítico. Todo ello me hizo estar de vuelta en la actualidad mediática, por así decirlo.

¿Qué papel ocupa el doblaje en la carrera de Luis Varela?

Significa mucho por la simple razón de que empecé a doblar con sólo diez años. Necesitaban a un niñito muy espabilado y decidieron coger a Luisito Varela. En la primera película que doblé, Todo es posible en Granada, hacía de un gitanito. Muchos años después fui uno de los protagonistas de Todo es posible en Granada, en la versión que protagonizó Manolo Escobar. Esas casualidades maravillosas que tiene esta profesión…

¿Qué proyectos tiene y con qué proyectos sueña?

Yo ya no sueño con ningún proyecto actualmente. No he dejado nunca de soñar en esta profesión la verdad. Me siento un afortunado, ya que he tenido la suerte de poder hacer tantas cosas que ya no se me ocurre nada. Estoy conforme con los proyectos que tengo y que me sigan llamando tanto. Tengo un largo con Antonio del Real y otro con uno de los directores de Bienvenidos al Lolita, Fernando González. No tengo tiempo para hacer teatro ahora mismo, la verdad. Estoy por pedirle a una firma de relojes que me diseñe uno con días de 30 horas. 

¿Qué os espera DESDE MI BUTACA?

Los próximos días DESDE MI BUTACA estará cargado de contenidos que esperemos os gusten mucho. Como siempre, una de las señas de identidad del blog, las entrevistas exclusivas, tendrán un peso importante.

Terele Pávez y Enric Benavent hablarán de "El cojo de Inishmaan" en sendas entrevistas.
Terele Pávez y Enric Benavent hablarán de “El cojo de Inishmaan” en sendas entrevistas.
Tras descubrir los secretos de "Carlota" con Mariano de Paco, una de sus protagonistas, Pilar Castro, atiende a DESDE MI BUTACA.
Tras descubrir los secretos de “Carlota” con Mariano de Paco, una de sus protagonistas, Pilar Castro, atiende a DESDE MI BUTACA.
Aunque "El crédito" sigue fluyendo en el Maravillas, Carlos Hipólito nos contará ante que noticias 'no da crédito'.
Aunque “El crédito” sigue fluyendo en el Maravillas, Carlos Hipólito nos contará ante qué noticias ‘no da crédito’.
Luis Varela nos atendió antes de las últimas representaciones de "La del manojo de Rosas" mientras sigue el éxito de "Bienvenidos al Lolita".
Luis Varela nos atendió antes de las últimas representaciones de “La del manojo de Rosas” mientras sigue el éxito de “Bienvenidos al Lolita”.

Cuando te pones las lentejuelas, todo empieza a brillar

Retomamos el mundo televisivo DESDE MI BUTACA con uno de los estrenos más prometedores de los últimos años. Bienvenidos al Lolita es un (nuevo) intento de hacer un musical para televisión. Tras Paco y Veva, desde la que ha llovido ya bastante, ninguna cadena se había atrevido a apostar por un género que ha reaparicido en la televisión norteamericana con Glee y Smash. Cuando escribo estas palabras, se acaba de emitir el primer capítulo, pero presiento que (puede) que se convierta en un pequeño gran éxito esta revisión del género. Ingredientes no le faltan para triunfar. El más importante: Un reparto en el que encontramos algunos nombres propios de nuestra escena. Luis Varela es el empresario de pueblo que decide quedarse con el Lolita y, a pesar de sus reticencias iniciales, decide apostar por esta, a sus ojos, barraca de freaks cabareteros. El veterano actor, al que aún se puede ver en el Teatro de la Zarzuela con La del manojo de rosas, tiene un cualidad especial que comparte con la creadora del espacio de vida nocturna, esa bestia escénica llamada Beatriz Carvajal. Ellos dotan de humanidad a sus personajes y, ¿por qué no decirlo?, de VERDAD. Sí, ese término que a veces escucho usar con demasiada ligereza, pero que es imposible expresar mejor lo que hacen estos monstruos de la escena con cada personaje. Y nos encariñamos con el cascarrabias que canta jotas que interpreta Varela y, ¿Cómo no hacerlo de la Carvajal cuando les dice a sus nietos que quiere que sean una familia normal?  Pura emoción. Más nombres que siempre es un placer ver en un reparto: Roberto Álamo como un impecable maestro de ceremonias, Natalia Verbeke, que ya ha demostrado de sobra su facilidad para cantar tanto en  el primer capítulo  como en películas como El otro lado de la cama, y, por supuesto, Carlos Santos como el sobrinísimo que pondrá el contrapunto cómico a esta agridulce comedia con mucho ritmo. Sí, los números que han aparecido en el primer episodio, incluido el Lolita Cabaret, empieza la función y un precioso número coral de Resistiré lleno de emoción, han cumplido.

Fuera del cabaret, todo son tragedias para nuestros protagonistas, pero cuando se ponen las lentejuelas, todo empieza a brillar y consiguen resucitar el esplendor de antaño ante un público expectante de un espectáculo que les haga olvidarse de sus problemas. Y entonces, se crea la magia del cabaret. Eso sí, para ser justos, hay trazas de la trama que no me interesan como la “calcada” relación del chico argentino con la adolescente, ¿No os recuerda demasiado a la relación imposible de Los hombres de Paco? Y espero que no jueguen mucho con el “trazo grueso” con respecto al personaje que interpreta Sara Vega, la hermana de Paz Vega, a la que es calcada en desparpajo, frescura y sensualidad. El conjunto de este piloto es  muy atractivo. Si sigue a este nivel debería ser un gran éxito, vamos que Globomedia hubiese vuelto a acertar y ya van unas cuantas. Esperemos que 2014 siga trayendo series patrias tan interesantes.